Jun 13, 2021 Last Updated 10:46 PM, Jun 12, 2021

Basta de sumisión al FMI

Publicado en El Socialista N° 451
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Editorial

Otra vez una misión del Fondo Monetario Internacional está en Argentina. Es la segunda en menos de quince días. Los tecnócratas del FMI vienen a revisar con lupa los “números” de la economía. A “auditar las cuentas”, dicen.

El gobierno peronista de Alberto Fernández le abrió las puertas de par en par. Es más, se la pasa elogiando a ese organismo explotador. El ministro Guzmán destacó el “buen clima” de las reuniones, el propio presidente “celebró”que el FMI le dé la razón al declarar la “insustentabilidad de la deuda” y ambos han reivindicado a la directora Kristalina Georgieva por su supuesta “sensibilidad social”.

El gobierno dice que Argentina logró algo positivo, que el Fondo se ponga “de nuestro lado”, que el gobierno lo convenció que “primero hay que crecer para después pagar”. Pero este discurso es muy perjudicial para el pueblo trabajador y para el país. Con eso quiere vender que se puede obtener un acuerdo “progresista” que nos va a salvar. Pero no hay que dejarse engañar. El FMI fue, es y seguirá siendo una de las principales patas de sustento del capitalismo imperialista. Está al servicio de que los países paguen sus deudas a los pulpos acreedores y para eso despliega su rol de “policía” para primero diseñar planes de ajuste y luego exigir su cumplimiento. El FMI no cambió. Lo demuestran sus últimas intervenciones en los planes de ajuste en Grecia, Ucrania, El Líbano o Ecuador que se aplican de la mano de los gobiernos de turno (sean de derecha, conservadores o de centroizquierda). No hay salida si seguimos sometidos a sus dictados, que son los mismos de Donald Trump, las multinacionales y los bancos usureros.

El gobierno empieza a alentar una nueva maniobra. Le ha ordenado al Banco Central “investigar” la deuda generada en el gobierno de Macri. En los próximos días saldrá un informe con un resultado cantado: la inmensa mayoría de ese endeudamiento fue para financiar la fuga de capitales y nada para obras, dentro de ella la totalidad del préstamo de 44.000 millones de dólares del FMI. Nos preguntamos, si ese va a ser el resultado, ¿el gobierno lo va usar para decir, como correspondería, que hay que desconocer esa deuda y no pagar? Claro que no. Va a decir que es un nuevo elemento para “seguir convenciendo” a los usureros de que tienen que aceptar una renegociación favorable, cuando lo que hace falta es desconocer ese endeudamiento y romper los condicionamientos económicos y políticos con el FMI como planteamos desde la izquierda para empezar a salir de la crisis.

Están claras las responsabilidades de Macri y el FMI. ¿Por qué reconocer entonces un pacto perjudicial para el pueblo trabajador? Encima el FMI ya está diciendo que el gobierno deberá firmar otro acuerdo con dicho organismo si quiere estirar los plazos para pagar su deuda, a cambio, por supuesto, de reformas estructurales (léase más ataques a las jubilaciones y a los convenios colectivos, entre otros).

La bola de nieve de la deuda externa, corregida y aumentada por el macrismo, tiene toda una historia de responsables políticos que vienen desde la dictadura militar e involucra a todos los gobiernos posteriores, sin excepción. El carácter fraudulento e ilegal ya está probado cuando a lo largo de los años se pagó varias veces el capital y se siguen debiendo sumas siderales. Esto lo confirmó el fallo del juez Ballesteros del año 2000 tras la impecable investigación de Alejandro Olmos. Ningún estiramiento de plazos ni ninguna quita evitará lo de siempre, un mayor ajuste para pagar.

Ajustar para pagar, es el plan del gobierno de Fernández. No hay otro. Es el que ya empezó a implementar cuando les robó a los jubilados el aumento que les correspondía en marzo o el que se les aplica a los docentes. Primero en la provincia de Buenos Aires cuando Kicillof le dejó de pagar un reajuste arrancado a Vidal para abonar 250 millones de dólares a los usureros y ahora con el aumento miserable a los maestros con la complicidad vergonzosa de Ctera que ha llevado al paro educativo en varias provincias. El mismo ajuste que les está aplicando al conjunto de los trabajadores quitándoles las cláusulas gatillo y pretendiendo reemplazar los aumentos paritarios por sumas fijas de pobreza.
En resumidas cuentas, el objetivo de la nueva visita del FMI es para diseñar junto al gobierno los nuevos pasos para “ahorrar” dólares y cumplir con los usureros internacionales.

Ninguna renegociación va a permitir recuperar salarios y crear empleo. No hay un “FMI bueno”. No lo hubo nunca. Por eso desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad insistimos en que la única salida pasa por romper con el FMI y dejar de pagar esa ilegal, usurera y fraudulenta deuda externa, para poner en marcha un verdadero plan económico alternativo obrero y popular que resuelva las urgentes necesidades populares.

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