Apr 13, 2021 Last Updated 12:40 AM, Apr 13, 2021

Los trabajadores vienen perdiendo poder adquisitivo en su salario

Publicado en El Socialista N° 495
Tags

Escribe Adolfo Santos

La relación entre los altos índices de pobreza y el deterioro salarial es directa. El incremento de la miseria es el resultado de las pérdidas salariales de los últimos años. Según el Indec, en los últimos doce meses, mientras que los aumentos salariales alcanzaron 29,6%, la inflación fue de 38,5%, lo que representa una pérdida salarial de 8,9 por ciento. En el gobierno del Frente de Todos los trabajadores quedaron aún más pobres, profundizando las pérdidas salariales de 2018 y 2019. Alberto Fernández llegó al gobierno prometiendo heladeras llenas, las está dejando más vacías.

El deterioro salarial no se puede atribuir a la pandemia. La caída libre viene de años anteriores y es responsabilidad de los gobiernos de Macri y de los Fernández, que no les paran la mano a los formadores de precios. Los grupos supermercadistas Carrefour, Cencosud, Coto, La Anónima o Walmart, y los de producción de alimentos como Nestlé, PepsiCo, Coca-Cola, Unilever o Danone actúan con poder total para aumentar los productos alimenticios. Todos ellos aumentaron sus patrimonios en estos años mientras la población trabajadora se ha empobrecido a niveles insoportables.

Lejos de proteger a los más vulnerables, el gobierno peronista aprobó un proyecto de movilidad jubilatoria donde los haberes de los trabajadores pasivos no se reajustarán más por la inflación. Por otra parte, le pide a los sindicatos que no pidan aumentos salariales mayores al índice inflacionario de 29% calculado para el presupuesto de este año. Una aberración. Todos los cálculos de la economía real proyectan una inflación superior al 50 por ciento.

Repudiamos la pasividad de los burócratas sindicales frente a estos atropellos. El gobierno no podría ir tan lejos sin la complicidad de estos dirigentes que dejan correr las políticas de ajuste, de aumentos de tarifas y le dan la bendición a los acuerdos del gobierno con los usureros de la deuda. La CGT no ha hecho nada para impedir las pérdidas salariales. Es cómplice y corresponsable de este deterioro y, por consiguiente, de la pobreza creciente entre los trabajadores.

Es indigno que la mayoría de la clase trabajadora esté sumida en la pobreza y la indigencia. Para superar esa situación no queda otra que organizar la lucha. Ningún trabajador, activo o jubilado, debería ganar menos de los 85.000 pesos que demarcan la línea de pobreza según ATE-Indec. Eso sin contar que, por la disparada de los precios de los alimentos, remedios y servicios de la vivienda, la canasta básica de los jubilados y pensionados vale 64.039 pesos, según los cálculos de la Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires.

Para defender el salario y enfrentar la pobreza necesitamos luchar y, al calor de esa lucha, construir una nueva dirección. Hay que seguir el ejemplo de los sectores que se han movilizado a pesar de la pandemia. En ese proceso viene surgiendo una alternativa para los trabajadores. Encabezados por el cuerpo de delegados de los ferroviarios del Sarmiento, Sutna (neumático) los ceramistas de Neuquén, trabajadores de la salud y de los sindicatos docentes multicolor, entre otros, el Plenario Sindical Combativo ha sido el único sector que ha enfrentado de forma consecuente al gobierno, los empresarios y la propia burocracia sindical.

 

 

 

 

Deja un comentario

Los campos marcados (*) son necesarios para registrar el comentario.

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa