
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA (mc) por Izquierda Socialista/FIT Unidad.
De acuerdo con el informe presentado por el Centro de Economía Política Argentina sobre la ejecución del Presupuesto 2025, se registra una contracción real del gasto público del 29% interanual en relación con 2023. Salud y Educación son las áreas más afectadas por el ajuste, mientras que Seguridad aparece entre las más beneficiadas. De este modo, quedan en evidencia las prioridades de un gobierno que, mientras ajusta y reprime al pueblo trabajador, recauda fondos para pagar la deuda externa.
Del informe se desprende que, mientras los hospitales nacionales, el Instituto Malbrán y la Anmat registran caídas que superan el 20%, organismos como el Conicet, el Servicio Meteorológico Nacional y el INTA pierden entre un 25% y un 40% de sus recursos. En contraste, la Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de la Presidencia, incrementó sus fondos en un 52%.
Esta drástica reasignación de partidas, que aplica la motosierra en salud y educación pero potencia las capacidades de control e inteligencia, deja en claro la orientación elegida por el gobierno de ultraderecha. La estrategia económica de Javier Milei, subordinada al pago de la deuda externa, confirma que para espiar y vigilar sí hay plata.










