Mar 31, 2026 Last Updated 11:28 PM, Mar 30, 2026

2 de abril de 1982 / ¡Las Malvinas son argentinas!

Fotos de portada: Masivas movilizaciones en Plaza de Mayo durante la guerra de Malvinas contra los piratas ingleses

Escribe Federico Novo Foti

A 44 años de la recuperación de Malvinas, recordamos una gesta que la dictadura intentó capitalizar como maniobra política, pero que desató una movilización antiimperialista. La derrota aceleró la caída del régimen. Hoy homenajeamos a los héroes y mártires reafirmando la vigencia de la causa Malvinas y la lucha por la soberanía.
 
El 30 de marzo de 1982 la CGT convocó a una movilización a Plaza de Mayo ante los despidos y suspensiones en fábricas automotrices. Aún estaba en el gobierno la última dictadura militar. La represión policial a la movilización caldeó los ánimos acrecentando el malestar social en medio de la crisis económica. El 2 de abril, la Junta Militar anunció el desembarco y recuperación de las islas Malvinas. La dictadura, comandada por Leopoldo Fortunato Galtieri, niño mimado del imperialismo yanqui, no buscaba hacer una guerra antiimperialista sino establecer una ocupación breve y una negociación. Un golpe de efecto, utilizando la justa causa de Malvinas, para lograr apoyo social ante el crecimiento de las luchas obreras y la ruptura de sectores de la clase media. Pero la maniobra fracasó.

La respuesta del imperialismo no se hizo esperar. El 3 de abril Margaret Thatcher, primera ministra, anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Argentina, sanciones económicas y el envío de las Fuerzas de Tareas. La ONU exigió el retiro de las tropas argentinas y la Comunidad Económica Europea respaldó a los ingleses. El presidente estadounidense, Ronald Reagan, designó al General Alexander Haig para interceder en el conflicto, mientras apoyaba con pertrechos y logística a los ingleses. El 25 de abril, comenzó la invasión británica a las islas Georgias del Sur y el 1° de mayo se iniciaron los combates en Puerto Argentino y Puerto Darwin en Malvinas. El 2 de mayo fue hundido, fuera de la zona de exclusión de guerra, el ARA General Belgrano, donde murieron 323 personas.

El inicio del conflicto desencadenó una enorme movilización popular antiimperialista que desbordó a la dictadura. El 10 de abril, 150 mil personas se reunieron en Plaza de Mayo ante la llegada de Haig. Entre la multitud se leían carteles que decían “fuera ingleses y yanquis de Malvinas”. El discurso de Galtieri, desde el balcón de Casa Rosada, fue aplaudido cuando hizo referencia a la soberanía de Malvinas y la silbatina se generalizó cuando habló de las gestiones de Haig.

Con el inicio de los combates la indignación y la solidaridad popular crecieron. El 26 de abril, la CGT realizó una movilización de 10 mil personas, donde se coreó “levadura, levadura, apoyamos las Malvinas, pero no a la dictadura”.1 Juntas vecinales organizaron marchas en sus barrios, miles donaron sangre y se inscribieron como voluntarios, se realizaron colectas, niños escribían cartas a los soldados y mujeres tejían abrigos. La guerra también despertó la solidaridad de los pueblos latinoamericanos. Ejemplo destacado fue la movilización de 150 mil personas en apoyo a la Argentina realizada en Lima, Perú.

 
Facsimil de volantes con las posiciones sobre la guerra del PST y la Juventud Socialista


Se podía ganar la guerra

Tras el anuncio de la recuperación de Malvinas, el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) antecesor de Izquierda Socialista, se ubicó por el triunfo argentino y la derrota inglesa, sin depositar ninguna confianza en la dictadura y denunciando sus crímenes. Su posición surgía de la caracterización de la guerra. Detrás de los distintos regímenes y gobiernos de ambos países, la guerra enfrentaba a un país imperialista: Gran Bretaña, que buscaba retener sus últimas colonias; contra un país oprimido: Argentina, semicolonial, sometido al imperialismo por el saqueo de multinacionales y la sangría de la deuda externa, que reclamaba la soberanía sobre su propio territorio.

El PST desarrolló una fuerte crítica a la conducción de la guerra por la Junta Militar. Denunció que la dictadura no hacía la guerra en todos los terrenos. El PST exigía una política a fondo para combatir al imperialismo. Demandó plenas libertades para que el pueblo resolviera democráticamente todos los problemas de la guerra. Reclamó que el esfuerzo de guerra lo pagara el imperialismo, suspendiendo los pagos de la deuda externa, la incautación de las empresas inglesas y estadounidenses (Banco de Londres, Shell, Ford, etcétera) y que el gobierno aceptara la ayuda externa ofrecida por los gobiernos de Perú, Venezuela, Cuba, Libia o la URSS. Para coordinar la enorme corriente de solidaridad obrera y popular, el PST exigió a la CGT que se pusiera al frente y unificara todas las acciones antiimperialistas que recorrían el país.

De regreso al frente de batalla, el 21 de mayo, los ingleses lograron establecer una cabeza de playa en Puerto San Carlos en Malvinas y los combates aeronavales recrudecieron. El 25 de mayo, aviadores argentinos hundieron tres fragatas misilísticas, el “Atlantic Conveyor” de transporte pesado y el destructor “Coventry”. Para entonces, los ingleses asumían que, sometidos a enormes dificultades logísticas, Argentina podía ganar la guerra. Así lo reconoció el brigadier inglés Julian Thompson, quien dirigió la operación terrestre en Malvinas: “podríamos haber perdido la guerra”.2

Sin embargo, la Junta Militar no asumió ninguna de las medidas para ganar. Mientras los soldados y aviadores argentinos heroicamente daban la vida, muchos de sus jefes los torturaban y se robaban las donaciones. El genocida Alfredo Astiz se rendía en las islas Georgias del Sur sin disparar un solo tiro. La dictadura siguió pagando la deuda externa, que era usada para financiar a las Fuerzas de Tareas y no tocó los intereses de las empresas inglesas y estadounidenses. Tampoco aceptó la ayuda externa ofrecida por varios gobiernos.

La Junta Militar, aterrada por la irrupción de la movilización antiimperialista, terminó eligiendo la derrota. La UCR y el PJ acompañaron la política derrotista. Carlos Contín, presidente de la UCR declaró: “es la hora de los grandes silencios”. La oportunidad de imponer la rendición en las calles la dio la llegada del Papa, Juan Pablo II, quien vino a predicar la “paz”, pero reconociendo la posesión inglesa de Malvinas. La UCR, el PJ y la CGT se sumaron a las misas masivas del 11 y 12 de junio. El PST en soledad llamó a no ir a los actos papales, denunciando que planteaban, en medio de la guerra, “nuestra rendición disfrazada tras la palabra paz”.3


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 Continúa la lucha antiimperialista

El 14 de junio cayó Puerto Argentino. Mario Benjamín Menéndez, gobernador militar de las islas, acordó el alto al fuego y la rendición argentina. La desastrosa conducción de la guerra por la Junta Militar había sido el fiel reflejo de la clase social que ella representaba: la patronal argentina, cobarde, entregada al imperialismo y temerosa de la movilización obrera y popular.

 El 15 de junio, la indignación popular impulsó la movilización a Plaza de Mayo, donde Galtieri había prometido hablar. El cordón policial que recibió a los manifestantes fue rechazado al grito de “se va a acabar la dictadura militar”, comenzaron la represión y los enfrentamientos callejeros. La Junta Militar renunciaba y por varios días habría un vacío de poder. Era el fin de la dictadura, pero no del sometimiento al imperialismo.

Hoy, a cuarenta y cuatro años de su recuperación, Izquierda Socialista en el FIT Unidad rinde homenaje a los héroes y mártires de Malvinas. Frente a los gobiernos serviles al imperialismo, como el de Milei, seguimos diciendo: ¡Fuera ingleses de Malvinas! ¡Fuera yanquis de América Latina! Continuamos la lucha antiimperialista enfrentando el plan motosierra de Milei y el FMI y por el no pago de la deuda externa. Para recuperar nuestras islas Malvinas y luchar consecuentemente contra el imperialismo es necesario luchar por un gobierno de trabajadoras y trabajadores que imponga la Segunda y definitiva independencia.


1. Ver en Malvinas. Prueba de fuego. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2007.
2. Ver Clarín, 27/03/2022. Disponible en www.clarin.com
3. Malvinas. Prueba de fuego. Op. Cit. Página 83.

Video realizado al cumplirse 43 años de la Guerra de Malvinas



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