
Escribe José Castillo
El ministro de Economía no sólo defendió al corrupto jefe de gabinete Manuel Adorni. También justificó, y hasta elogió, a los funcionarios que tomaron créditos millonarios del Banco Nación. “Yo les dije que aprovecharan, más aún, si hubiera más funcionarios, les dirían que también salgan a pedir esos préstamos”.
Sin que se le caiga la cara de vergüenza, dijo que no veía nada “ilegal ni inmoral” en ello.
Lo escandaloso es que quien dice esto es el mismísimo ministro de Economía, el responsable de que millones de familias trabajadoras hoy se encuentran endeudadas hasta el pescuezo (y no puedan pagar esas deudas) debido a un brutal ajuste que las obligó a usar las tarjetas de crédito para comprar comida. Y que, además, soportan tasas de interés usurarias, que llegan al 200% anual, que les duplican y triplican su deuda. Mientras tanto, los privilegiados funcionarios de La Libertad Avanza, perciben préstamos millonarios para comprar casas de lujo con tasa preferencial del 6% anual.
Nadie les refinanció las deudas a quién no está pudiendo pagar y caen en las categorías de morosos, con riesgo que les ejecuten sus bienes. El ministro Caputo pone cara de “eso no tiene nada que ver conmigo” y afirma que, en todo caso, “es un problema que deben resolver los bancos con los deudores”.
Pocas veces hemos visto un funcionario tan cínico. Que, además, mide su amoralidad manteniendo el 80% de su fortuna fuera del riesgo de sus propias maniobras como ministro, bien guardada en una guarida off-shore.










