Escribe Adolfo Santos
Tratando de diferenciarse de la cúpula de la CGT, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) que reúne a un centenar de organizaciones sindicales,entre ellas las dos CTA, y cuyas caras más visibles son Abel Furlán (UOM), Daniel Yofra (Aceiteros), Pablo Biró (pilotos) y Rodolfo Aguiar (ATE),entre otras, ha convocado a un plenario de sindicalistas el 1º de mayo en el camping de la UOM de Pilar “para profundizar la unidad del sindicalismo en el enfrentamiento al gobierno de Javier Milei”, según dicen.
Aunque muchos de esos dirigentes son cuestionados por sus bases por su carácter burocrático o por no enfrentar los ataques del gobierno, es positivo que adopten una postura crítica en relación a la CGT. Sin embargo, sus posicionamientos son insuficientes. En algunas de las marchas realizadas al Congreso contra la reforma laboral, ni siquiera llegaron a entrar a la plaza. Tampoco han tenido una política de unidad hacia sectores del sindicalismo combativo que vienen dando una pelea consecuente contra el gobierno.
No es suficiente declarar que el salario no alcanza y que es necesario un mínimo de 2,8 millones de pesos, una de las propuestas que llevarán al plenario del 1º. ¿Con qué plan de lucha y con qué medidas económicas alternativas se puede conquistar esa propuesta? ¿Están de acuerdo en construir un verdadero plan de lucha discutido en asambleas de base para confluir en un paro general de 36 horas como propone el sindicalismo combativo? ¿Convocarán a un plenario abierto incorporando a las distintas expresiones del Plenario Nacional del Sindicalismo combativo y otras organizaciones? Son algunos interrogantes que el FreSU debe responder para ver si es un proyecto superador a la traidora CGT.
Algunos indicios nos plantean serias dudas. Pablo Biró (pilotos), Rodolfo Aguiar (ATE) y Horacio Otero (UOM), en nombre del FreSU, se reunieron estos días con Víctor Santa María, dirigente de encargados de edificios y “patrón” del multimedio Octubre, quien se sumó al nuevo espacio. Santa María no tiene diferencias con la CGT, se distancia por razones comerciales. La central hizo un acuerdo con la UBA para realizar mediciones de la inflación, descartando el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) que maneja Santa María.
Es necesaria y urgente una nueva dirección sindical. Pero se tiene que construir alrededor de un programa claro: democrático, autónomo de los gobiernos y los patrones y de lucha. Es el proyecto que defiende el sindicalismo combativo. Llamamos a los delegados de base que participarán del Plenario del FreSU a dar esa pelea si de verdad pretenden construir una alternativa capaz de enfrentar de manera consecuente al plan motosierra de Milei, los gobernadores, los patrones y el FMI.










