Foto de portada: A la izquierda, Comisario Gustavo Gauna
Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad
Muchos medios dijeron que el jueves 6 hubo “violencia”. No. Lo que hubo fue una despiadada represión policial (violencia estatal) contra una marcha pacífica, en la que participaron hasta niñas, niños, adolescentes y adultos mayores. El objetivo, como siempre, fue desalojar la Plaza Congreso con carros hidrantes, gases y balas de goma para evitar que hubiera más masividad de gente que se iba sumando tras la salida de sus trabajos.
A tal punto llegó la salvajada e impunidad policial que el comisario inspector de la Federal, Gustavo Gauna, fue fotografiado disparando con una escopeta vestido de civil y sin identificación.
Más de 1.500 personas fueron heridas, una fotorreportera quedó internada con traumatismo de cráneo y hubo 29 detenidos (ya liberados). Se vio a policías con gomeras, itacas tirando a la cara y levantando luego los casquillos del suelo para limpiar la escena del crimen.
La cacería duró cinco horas, hasta la noche. Sin embargo, el Ministerio de Seguridad pidió investigar los hechos como atentado al orden constitucional y que se aplique la Ley Antiterrorista que viene del gobierno de Cristina Kirchner.
Las y los manifestantes no son violentos, golpistas, ni terroristas (lo mismo dijeron contra los que se movilizaron contra la Ley Bases). Esa sucia campaña es para confundir e intentar tapar la única realidad, que son este gobierno y sus fuerzas represivas los responsables de atentar contra el pueblo trabajador votando leyes de saqueo y entrega, maniobra que en este caso les fracasó. ¡Basta de represión! ¡Castigo a los culpables!










