
Mónica Schlotthauer, diputada bonaerense de Izquierda Socialista/FIT Unidad y delegada ferroviaria
En una actitud oportunista, legisladores bonaerenses vienen presentando proyectos para homenajear la visita del papa León XIV a nuestro país. Se aprovechan de las sinceras creencias religiosas para impulsar el “negocio de la fe”. Para responder a esa hipocresía, reproducimos la intervención en la Asamblea Legislativa de Mónica Schlotthauer, dirigenta ferroviaria y diputada por Izquierda Socialista/FIT Unidad.
Las propuestas, que van desde expresar su beneplácito y declarar de interés legislativo la visita del papa León XIV hasta impulsar la iniciativa de grupos católicos para designar una región del partido de La Matanza con el nombre del papa Francisco, son parte de una serie de homenajes. Lo mismo sucede con las propuestas de emitir una estampilla postal y acuñar una moneda conmemorativa, impulsadas por diputados nacionales, y con el pedido de Axel Kicillof a Javier Milei para declarar feriado el día de la llegada del Papa y sumarse a la comisión de bienvenida.
Para explicar el porqué del rechazo a estos homenajes oficiales financiados con dinero del Estado, la diputada Schlotthauer recordó el papel del Vaticano en la historia. “Con el máximo respeto que merece la fe religiosa de cada legislador, como de cada ciudadano de la Provincia de Buenos Aires, que no solo son católicos, porque tenemos judíos, seguidores de Umbanda, del Santo Daime y de tantos otros credos, desde el Frente de Izquierda tenemos el deber de traer la voz de las mujeres que desde hace décadas reclamamos que la Iglesia y el Estado son asuntos separados”.
Agregó que la Legislatura tiene que representar a todas las y los ciudadanos de la provincia y consideró equivocado que se alinee para dar el beneplácito al representante de una institución que, a lo largo de la historia, ha aplastado derechos humanos fundamentales.
“A Dios rogando y con el mazo dando”
“No es la Iglesia Católica y el Papa, que pueden iluminarnos. La Iglesia es responsable del genocidio de los pueblos originarios cuando se colonizó nuestro continente y bendijo los cañones en favor del dictador Franco en la Guerra Civil española. De la mano de Pío XII fue cómplice del nazismo que llevó a cabo el mayor genocidio de la historia, que empezó matando a las personas con discapacidad, siguió con los judíos, con las diversidades sexuales, los gitanos, los bolcheviques y parte de las poblaciones de los países ocupados”.
Schlotthauer denunció que “es la misma Iglesia que en el siglo pasado defendía el apartheid y el esclavismo la que estos proyectos legislativos pretenden maquillar. Este Papa representa una institución donde las mujeres hemos sido sistemáticamente demonizadas. Nos dicen brujas porque la Iglesia Católica encabezó la Inquisición que llevó miles de mujeres a la hoguera acusadas de brujería, nos dicen mentirosas o fabuladoras porque esta Iglesia instaló que el pecado original se originó cuando una mujer mordió el fruto prohibido”.
Después se refirió a una llaga abierta en nuestros días. “La iglesia de León XIV es la que desde hace décadas protege los abusos eclesiásticos, hizo una práctica de la pedofilia y encubre los responsables de este crimen gravísimo. Una Iglesia que por un lado bendice y por el otro flagela los cuerpos de niños y adolescentes. Es la que a través de sus ONG, niega la asistencia en los hospitales públicos al derecho al aborto legal, seguro y gratuito a niñas violadas porque pretende que los hospitales sean altares donde las niñas tengan que parir después de ser violadas. Eso viene a defender León XIV. Por eso nos vamos a oponer a estos proyectos de homenaje”.
Finalmente, aclaró. “No estamos hablando de los humildes peregrinos, de los creyentes sinceros, de los que buscan consuelo en alguna creencia, estamos hablando de una institución milenaria que es prácticamente una multinacional, con una estructura oligopólica, que goza de un “RIGI eterno”, que no paga impuestos y que recibe todo tipo de beneficios del Estado. Que mientras no tenemos plata para sostener las escuelas y los hospitales públicos, se subsidian las escuelas y hospitales con los que la Iglesia católica gana fortunas. Por eso nos oponemos a que se paguen sus actos, su seguridad, los hospedajes para sus comitivas”.
Desde el Frente de Izquierda no vamos a homenajear al jefe de una institución que históricamente ha aplastado derechos fundamentales y que ahora viene a tratar de hacer retroceder los avances conquistados por la lucha de las mujeres y disidencias en nuestro país.










