Feb 24, 2024 Last Updated 4:06 AM, Feb 24, 2024

Escribe Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste y dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad

Dijo Milei sobre los ferrocarriles: “cuando fueron privados es cuando mejor funcionaron”. ¿Es así?
Para empezar hay que decir que el 70% de la traza ferroviaria activa (las vías) está en manos privadas. Sólo hay cinco líneas metropolitanas de pasajeros y una de carga que están en manos del Estado. El resto está todo privatizado. Pero, eso sí, la inversión en toda la infraestructura la hace el Estado, desde el gobierno de Duhalde y de manera ininterrumpida hasta la actualidad. Aún, pese a que los contratos fueron incumplidos y se han vencido, todos los gobiernos patronales, desde Menem a esta parte, extendieron las concesiones privadas, incluidos Néstor y Cristina.

Milei miente cuando dice que el mejor momento de los ferrocarriles fue cuando estuvieron en manos privadas.  Las primeras trazas, hacia el oeste inauguradas en 1857 y hacia el norte en 1918, fueron realizadas por el Estado. Posteriormente, cuando más se desarrolló el tendido de vías, cuando se llegó a tener una industria ferroviaria, cuando había carreras específicas, fue cuando el Estado tuvo el monopolio del transporte ferroviario, especialmente entre 1948 y mediados de la década del ´60.

En realidad, las privatizaciones han sido catastróficas. En manos privadas hubo vaciamiento, desguace y todo tipo de negociados corruptos que llevaron a masacres como la vivida en la estación de Once en febrero de 2012, costando la vida a cincuenta y un trabajadores, trabajadoras y jóvenes, dejando centenares de heridos.

En el último año hubo un promedio de 1,5 descarrilamientos diarios. La mayoría en el servicio de carga que está casi todo (90%) en manos privadas, con seguros contra accidentes pagados por el pueblo trabajador y sectores populares a través del Banco Nación.

Está mal que se piense en el ferrocarril en términos de pérdidas o ganancias. El ferrocarril cumple una función social para la comunicación entre localidades, para el transporte económico, seguro y sustentable de la producción y de millones de pasajeros que van a sus trabajos cotidianamente; y lo puede ser para millones de turistas de menores recursos.

En definitiva, es un resorte de la economía nacional fundamental para el desarrollo de economías regionales. La experiencia de la década del ´90 nos muestra cómo a partir de la privatización, los despidos masivos y el cierre de ramales, se condenó a localidades del interior del país a ser pueblos casi fantasmas.

Otra mentira es que pueda llegar a ser redituable para alguien las líneas de pasajeros sin subsidios. Todo el mundo tiene que saber que no existe negocio en las líneas de pasajeros por sí mismas. Si privatizan, van a seguir subsidiando.

Por todas estas razones es que desde el cuerpo de delegados del Ferrocarril Sarmiento sostenemos desde hace más de veinte años que hay que reestatizar el conjunto del sistema ferroviario, tanto la carga como el servicio de pasajeros. Para que la carga, que da ganancias, solvente un servicio económico de pasajeros.

También sostenemos que el ferrocarril estatal debe estar bajo control de sus trabajadores y usuarios, para funcionar de manera eficiente. Así se puede volver a tener un ferrocarril próspero al servicio del pueblo trabajador y sectores populares y del desarrollo económico nacional.

El próximo domingo 19 de noviembre se llevará a cabo el balotaje, una elección excepcional donde solo competirán Sergio Massa y Javier Milei. Desde Izquierda Socialista -partido que integra el Frente de Izquierda Unidad desde su fundación-, lo primero que queremos señalar es que se trata de una contienda entre dos candidatos patronales que, con sus distintos proyectos y diferencias, representan a los grandes empresarios, a los bancos, a las multinacionales y al FMI. Son dos variables del ajuste. Uno, Sergio Massa, quién ya lo está aplicando desde el gobierno que él mismo integra, junto a Alberto y Cristina Fernández, avalado por la burocracia sindical. El otro, el ultraderechista Milei, que no deja de anunciarlo con su plan “motosierra” contra el pueblo trabajador. Por eso decimos que gane quien gane, seguirá un mayor ajuste y entrega al Fondo Monetario, al cual enfrentamos desde ahora, postulando como lo hicimos con el FIT Unidad una salida opuesta: la ruptura con el FMI, el no pago de la deuda, un plan económico obrero y popular y un gobierno de las y de los trabajadores junto a la izquierda.

Repudiamos a los fachos de Milei-Villarruel por encarnar un proyecto ultraderechista y retrógrado. Milei reivindica al genocidio de la última dictadura con el objetivo de liberar a los militares juzgados por tremendas violaciones a los derechos humanos (torturas, robo de bebés, desaparición de los 30.000) y de seguir atacando las libertades democráticas fundamentales, como el derecho a la protesta. Por eso recibe el apoyo del genocida preso el “Tigre” Acosta y de Cecilia Pando.

Somos parte del legítimo sentimiento que embarga a millones por rechazar a estos personajes ante la amenaza de que puedan llegar al poder quienes reivindican al genocidio y postulan un “plan motosierra” contra el pueblo trabajador.

Sabemos que el 22 de octubre millones eligieron votar a Massa, ministro de Economía del gobierno actual, para impedir que avanzara el nefasto proyecto político, económico y cultural de Milei. Lo hicieron, en muchos casos, a pesar de conocer su trayectoria política, sus vínculos con el poder económico y el FMI. Massa es el responsable de la brutal inflación del 140% anual y la enorme pérdida salarial y jubilatoria de este gobierno, del mayor saqueo extractivista y contaminante, de un gobierno que ha criminalizado la protesta social y que pactó con el FMI el reconocimiento de la estafa macrista por 45.000 millones de dólares mediante una deuda externa usurera y fraudulenta. Solo el enorme temor al triunfo de Milei explica que muchas y muchos hayan decidido votar al candidato oficialista, que pasó del 21% al 36,6% de los votos, quedando primero sobre el ultraderechista Milei, que terminó con un 29%.

Para esta segunda vuelta, esos millones posiblemente se repetirán y pueden aumentar, porque aunque no confíen ni se engañen con Massa, votarán otra vez con la nariz tapada tratando de impedir que llegue al gobierno el ultraderechista Milei. Izquierda Socialista en el FIT Unidad también repudia a Milei por ser un fascista-ultraderechista y antiobrero, que reivindica al genocidio de la dictadura de Videla. Propone arancelar la educación y la salud. La venta de órganos y la libre portación de armas. Plantea la privatización de los ferrocarriles, de Aerolíneas Argentinas y de otras empresas estatales con miles de despidos, que se sumarían al cierre de distintas entidades estatales, de la cultura, de la ciencia y la tecnología. Además, pretende liquidar los convenios colectivos de trabajo y los derechos conquistados por el movimiento feminista como el aborto legal y la educación sexual integral (ESI), entre otros ataques.

Por todo esto es que desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad nos sumamos a este repudio político-electoral a Milei, que encima busca fortalecerse electoralmente aliándose con el sector reaccionario de Macri y Bullrich, quienes ya gobernaron contra el pueblo trabajador y ahora suman su mensaje de “ajuste con orden”, o sea, con represión. Planteamos No a Milei. No al voto a Milei. También desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad decimos abiertamente que vamos a acompañar a esa franja de millones que votaron a Massa solo por buscar parar la llegada de Milei al gobierno. Lo hacemos llamando al voto crítico a Massa, que significa votarlo sin darle ningún apoyo político, ni al ministro-candidato Massa ni a su posible gobierno peronista o de unidad nacional. Acompañaremos a esos millones que, con la nariz tapada, van a votar a Massa solo para derrotar el 19 de noviembre en las urnas al ultraderechista Milei. A eso llamamos voto crítico. Llamar a votar críticamente por Massa no significa darle aval ni apoyo político. Lo hacemos desde una política de independencia de clase.

Es un voto, no para apoyar al actual gobierno patronal y ajustador, ni a su política de aval al genocidio de Israel contra el pueblo palestino en Gaza, como lo venimos denunciando. Es un voto con la nariz tapada que acompaña a millones para intentar impedir que a partir del 10 de diciembre tengamos un gobierno de ultraderecha del facho de Milei, como por ejemplo, lo fue el de Bolsonaro en Brasil.

Sabemos también que hay compañeras y compañeros trabajadores y de la juventud que por el justo odio a este gobierno hambreador, pese a su repudio a Milei, no quieren votar a Massa ni con la nariz tapada. Aunque no lo compartimos, ni sea nuestra propuesta, respetamos como alternativas al repudio al ultraderechista Milei el voto en blanco, nulo o abstención.

Desde Izquierda Socialista en el FIT-Unidad, frente al balotaje del 19 de noviembre convocamos a decir NO al ultraderechista Milei, dando un voto crítico a Massa con el único objetivo de que no gane Milei, sin ninguna confianza ni apoyo político a Massa.

Más allá de cómo se exprese el voto contra el ultraderechista Milei el 19 de noviembre, lo importante es que asumamos el compromiso de seguir impulsando las luchas obreras y populares en unidad, para enfrentar el mayor ajuste que se viene, del actual gobierno y del próximo. Izquierda Socialista en el FIT Unidad impulsará la mayor unidad para dar esa pelea, en las calles y en el Congreso, luchando por una salida obrera y socialista junto al Frente de Izquierda. Llamando a fortalecer una alternativa política independiente de las y los trabajadores y de la izquierda, construyendo Izquierda Socialista y el FIT-Unidad, la gran herramienta de la unidad de la izquierda que hemos conquistado.

Dirección Nacional de Izquierda Socialista
6 de noviembre de 2023

Contactos:
Juan Carlos Giordano (diputado nacional recientemente electo por Izquierda Socialista en el FIT Unidad) +54 9 11 3119-3003
Rubén “Pollo” Sobrero (dirigente de Izquierda Socialista, ex candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires/FIT Unidad) +54 9 11 6422-6661
Prensa Izquierda Socialista +54 9 11 6054-0129

En el horario de las 12:30 Rubén "Pollo" Sobrero emitió su voto en Instituto Corazón Eucarístico de Jesús (Libertad 553 - Haedo).

Dijo Sobrero: "Felicito a toda nuestra militancia por la gran campaña que hizo contra todos los aparatos patronales, a las y los trabajadores, a la juventud que nos acompañó, a las mujeres y disidencias, sabiendo que el apoyo que logremos será para enfrentar el mayor ajuste que preparan de la mano del FMI."

Contacto:
Prensa de Izquierda Socialista: 11 6054-0129

Sobrero es dirigente nacional de Izquierda Socialista. Con 61 años vive en Haedo, el barrio en que se crió. Es secretario general de la Unión Ferroviaria Seccional Oeste, opositor a la burocracia de la Verde de Sasia y el máximo referente del sindicalismo combativo. Junto al Cuerpo de Delegados del Sarmiento presentó más de 300 denuncias que, si se hubieran escuchado, hubieran evitado la masacre de Once de 2012.

En 2011 el gobierno de Cristina Kirchner, con Aníbal Fernández a la cabeza, lo acusó con pruebas falsas de “quemar trenes”, fue preso y luego sobreseído y liberado con una masiva movilización a Plaza de Mayo. En 2016 Macri también intentó, sin éxito, criminalizarlo. Sobrero es la voz de los trabajadores que no pueden hacer callar.

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