Escribe Agxs Mermet
Tehuel es un joven trans que fue desaparecido en 2021. Salió de su casa por la promesa de una supuesta changa, en el marco de la precarización y pobreza que golpea a gran parte de la juventud y especialmente las disidencias, y nunca regresó. La carátula del juicio es “homicidio agravado por odio a la orientación sexual e identidad de género”. Desde Isadora y Disidencias en Lucha nos hicimos presentes en la primera jornada del juicio para llevar nuestra solidaridad y exigir que se esclarezca el caso.
A fines de 2021 la causa se desdobló en dos líneas: la de desaparición que implicaba continuar con su búsqueda, y la que llega a juicio actualmente por crimen de odio. Esto último resulta histórico: por primera vez se habla formalmente de un transhomicidio, a la vez que deja un sinsabor por el desarrollo que tuvo el caso. La investigación fue entorpecida desde el comienzo por la Justicia y por el ex ministro de Seguridad del gobierno peronista de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, que siempre dieron por muerto a Tehuel. La fiscal Karina Guyot, había sido denunciada en casos previos por falta de perspectiva de género, cajonear causas y ejercer violencia institucional, y dejó acumular irregularidades: tras radicarse la denuncia pasó más de una semana sin actuar, y los rastrillajes se hicieron de forma ineficiente. La búsqueda no tuvo continuidad, sólo se sostiene una oferta de recompensa por información de paradero. Mientras tanto, los imputados Ramos y Montes mantienen su pacto de silencio.
Lo que pone de relieve la desaparición de Tehuel
La comunidad Travesti, Trans, No Binarie (TTNB) estamos en situación de extrema precariedad y vulnerabilidad. Por el odio y la violencia heterocispatriarcal, por la expulsión de hogares y escuelas a temprana edad, o por la discriminación, se nos excluye del mercado laboral. Recurrimos a changas y el 90% de nuestra población está o estuvimos en situación de prostitución, por lo que la policía nos hostiga y encarcela arbitrariamente. Esto se agudiza en los lugares más marginados, donde la desidia y el ajuste de los gobiernos golpea con más fuerza. Tehuel vivía en las afueras de Alejandro Korn, en “el conurbano profundo”, quería terminar sus estudios y hacía changas para sostener a su familia. Su desaparición es la cara más cruda de lo que vivimos les jóvenes TTNB ante la sistemática negación de los gobiernos de garantizar derechos básicos y las leyes que hemos conquistado, como la Ley de Identidad de Género y el Cupo Laboral Travesti-Trans.
En la provincia de Buenos Aires la Ley de Cupo se aprobó en 2015, no fue reglamentada hasta 2019, y es aplicada parcialmente, sin llegar a cubrir los puestos laborales que debiera. En 2021 conquistamos la Ley de Cupo Laboral TT a nivel nacional que corre la misma suerte. Sólo llegó a cubrirse un 10% de los puestos que indica (al menos 1% de la planta total de trabajadores estatales a nivel nacional) y con contratos basura. El gobierno de Milei ha empeorado esta situación con sus políticas de ajuste y discursos de odio. Los despidos masivos a trabajadores estatales incluyó a compañeres TTNB contratades por el Cupo, atacando nuestras conquistas, pero la lucha viene logrando reincorporaciones en algunos sectores.
La desaparición de Tehuel es un recordatorio de que el incumplimiento del Cupo Laboral Travesti-Trans nos hace vulnerables a todo tipo de violencia en el intento de subsistir a la crisis económica que nos hunde en la miseria. Por eso seguimos exigiendo su aplicación real y efectiva. A su vez, reclamamos que la búsqueda continúe y seguiremos en las calles al grito de ¡Aparición con vida de Tehuel! ¡Los gobiernos son responsables!

Escribe Pilar Barbas, dirigenta nacional de la Juventud de Izquierda Socialista y secretaria de la Federacion Universitaria Argentina (FUA)
El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires en la sesión de la semana pasada declaró en emergencia salarial a todes les trabajadores docentes y no docentes incluyendo a les profesionales de la salud y las tareas vinculadas a investigación y extensión universitaria.
Esta declaración del rectorado y los decanatos de la UBA oficializa la situación crítica que venimos denunciando junto a nuestres docentes y no docentes desde que el gobierno nacional de Javier Milei acordó con los rectores otorgar el presupuesto sólo para funcionamiento de las universidades, soltando la mano a les trabajadores y a los derechos estudiantiles. En ese momento, con la movilización unitaria del 23A, se le arrancó al gobierno el presupuesto para el funcionamiento mínimo. Alertamos que ese era recién el comienzo, nos faltaba la mayoría del presupuesto universitario que corresponde a salarios y que el gobierno del ultraderechista Milei no quería negociar. Incluso, si bien prometieron girar el presupuesto para todas las universidades nacionales, la Universidad del Comahue, por ejemplo, actualmente no cuenta con el presupuesto necesario, e incorrectamente el rectorado pospuso una semana el comienzo de las clases por no contar con plata para la calefacción. La semana pasada, en el discurso del 9 de Julio que dio el gobierno dejó en claro que la educación universitaria y terciaria no es en absoluto una prioridad para el modelo de Milei. Es más, profundizó el discurso de que en las universidades se enseña que “el capitalismo es malo”, o que en los últimos años se crearon carreras que “no sirven para el mercado”. Todos indicios de su desprecio al modelo universitario argentino, que abona la idea de que las universidades que deben contar con presupuesto son aquellas que sirvan para los intereses de las multinacionales, y donde les docentes no puedan tener libertad de expresión ni de cátedra. Un ataque a todos los derechos conquistados por décadas de luchas. Pero nada de extrañar, el gobierno ultraderechista quiere la privatización de nuestras universidades.
Por eso, la pelea contra Milei, que está en contra de la universidad pública y gratuita como la conocemos recién está dando sus primeros pasos en su defensa y en continuar un plan de lucha contundente.
Los salarios de les trabajadores han perdido el 42% de su poder adquisitivo, generando una situación insostenible, donde ya muches docentes y no docentes se replantean el seguir yendo a las universidades porque los salarios no alcanzan para subsistir. Ante esto, algunos gremios docentes como Adiuc, plantearon la no toma de finales en el turno de julio y agosto. Además junto a Conadu y ConaduH y otros gremios docentes se está planteando el no inicio del segundo cuatrimestre sino hay respuesta a la urgencia salarial.
Desde la Juventud de Izquierda Socialista acompañaremos las medidas de lucha que se vienen convocando. En ese sentido, denunciamos a la conducción de la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) y las conducciones de los centros en manos de la Franja Morada (UCR) que presionaron a les docentes para que tomen los exámenes finales de mitad de año.
El camino para la conquista del presupuesto es con la unidad docente, no docente y estudiantil. La continuidad del plan de lucha sin duda se tiene que dar en conjunto a docentes y no docentes, por eso es prioritario que las conducciones estudiantiles en manos de las Franja Morada y el peronismo salgan del inmovilismo y llamen a asambleas apenas comiencen las clases, y que convoquemos a instancias interclaustros junto a nuestres docentes y nodocentes para impulsar una plan de lucha nacional para conseguir todo el presupuesto. Así como el 23A logramos el primer golpe al gobierno, tenemos que volver a construir una masiva marcha unitaria para fines de agosto, para todo lo que falta en defensa de nuestras universidades.
Compartimos de la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones (BFS)
El gobierno provincial de Martín Llaryora y la justicia local buscan avanzar en la criminalización de les compañeres que le vienen poniendo el cuerpo a la defensa de los territorios. Las Asambleas del Valle de Punilla hace años están organizadas y han enfrentado el desmonte, y en los últimos tiempos en particular los ataques de quienes quieren avasallar todo al paso de la construcción de la “Autovía de Montaña”, parte del plan del grupo IRSA para conformar un corredor bioceánico que potencie el saqueo extractivista.
A los cotidianos ataques que sufren por parte de las bandas de los especuladores inmobiliarios, como el reciente incendio de una vivienda en Balcón de Punilla, hace tiempo viene sumándose también el brazo judicial imputando a defensores ambientales. En esta oportunidad, seis compañeres están atravesando una denuncia por parte de las autoridades locales, buscando la cárcel de les activistas y el amedrentamiento de las asambleas. Se trata de antecedentes gravísimos en el marco de la creciente hostilidad del gobierno nacional y provincial a quienes defienden los territorios, tal como lo expresó el presidente Javier Milei el 9 de Julio en la firma del pacto al que se prestó también el gobernador cordobés.
Les compañeres están siendo convocados a declarar en un juzgado a 200 kilómetros de distancia encareciendo los ya elevados costos del proceso de defensa. Y por eso están impulsando una colecta de fondos a la que invitamos a sumarse. Así mismo, se están juntando firmas en un pronunciamiento por el cierre de las causas (dejamos en historias y linktree). Proponemos desde BFS además impulsar una campaña de subida de fotos con mensajes de apoyo como “Basta de perseguir a les defensores ambientales de Punilla”, “defender el monte no es delito”.
Todo nuestro apoyo a les compañeres de Punilla y de cada rincón del país donde se lleve adelante la protección de los bienes comunes y los territorios frente a la depredación extractivista.
Escribe Federico Novo Foti
El 19 de julio de 1979 triunfó la revolución nicaragüense que derrocó a la sanguinaria dictadura de la familia Somoza. Pero la conducción de la revolución, el Frente Sandinista de Liberación Nacional, traicionó el proceso revolucionario y terminó entregando el poder a la burguesía. Hoy, el ex comandante sandinista Daniel Ortega encabeza una dictadura capitalista. La lucha contra la dictadura de Ortega y por el verdadero socialismo continúan.
Anastasio “Tachito” Somoza fue el último exponente de una dinastía montada sobre la miseria de las masas “nicas” y el saqueo del país centroamericano por parte del imperialismo yanqui. En 1979 hacía ya más de cuarenta años que la familia Somoza gobernaba a sangre y fuego Nicaragua. Desde el poder, el clan Somoza se adueñó de la mayor parte del país a través de siete grandes grupos económicos que controlaban 364 empresas monopolistas en sociedad con empresas imperialistas.1
La dictadura pro yanqui somocista se apoyó en la temible Guardia Nacional y la ocupación parcial de territorios por parte de Marines estadounidenses, quienes durante décadas perpetraron brutales violaciones a los derechos humanos y democráticos, con represiones, asesinatos y todo tipo de vejámenes contra los trabajadores y el pueblo nicaragüense.
De la revolución a la traición
En 1977 comenzó a generalizarse la lucha contra la dictadura. A inicios de 1978, el pueblo se levantó ante el asesinato de Pedro Chamorro, director del diario La Prensa y opositor a Somoza. Se desató una inmensa movilización, con barricadas y saqueos, que desembocó en una huelga general. El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), una organización guerrillera nacionalista fundada en Honduras en 1961, empalmó con el ascenso de masas contra Somoza.2 En 1979, se generalizaron las insurrecciones en las principales ciudades y se combinaron con el avance de las columnas del FSLN. Tras intensos combates entre los sandinistas y la Guardia Nacional, la zona norte, Matagalpa y León, quedó en manos de “los muchachos” sandinistas. Desesperado, Somoza hizo bombardear las barriadas obreras de la capital Managua. En el frente sur, en la frontera con Costa Rica, la batalla final se concentró en la toma de la ciudad de Rivas, último baluarte de la dictadura. La corriente trotskista orientada por Nahuel Moreno participó del proceso revolucionario impulsando la Brigada Simón Bolívar. (ver "Nahuel Moreno y la Brigada Simón Bolívar") El 19 de julio, después de 45 días de huelga general, Managua quedó en manos de los rebeldes.
En su lucha revolucionaria, las masas nicaragüenses liquidaron el Estado burgués, aniquilaron a su ejército, se armaron parcialmente y empezaron a ocupar tierras y fábricas, fundaron sindicatos y comenzaron a ejercer embrionariamente un poder político directo. Se abría así una enorme oportunidad para avanzar en las expropiaciones a la gran burguesía y el imperialismo, desconocer la deuda externa de la dictadura, y comenzar la planificación de la economía para satisfacer las urgentes necesidades del pueblo. Es decir, iniciar el camino al socialismo.
Pero la conducción del FSLN impuso la política opuesta. Formaron el Gobierno de Reconstrucción Nacional (GRN) con los principales representantes de la burguesía antisomocista: Violeta Chamorro del Partido Conservador y el empresario Alfonso Robelo. Los sandinistas emprendieron el camino de conciliación con la burguesía y el imperialismo, frenando las expropiaciones y toda organización independiente, con el consejo del propio Fidel Castro, quien en un discurso en la ciudad cubana de Holguín dijo que: “Nicaragua no debe ser otra Cuba”.3 Les aconsejó a los sandinistas que hicieran lo opuesto a la experiencia de la revolución cubana de 1959 a 1961, cuando Fidel y el “Che” Guevara encabezaron la ruptura con el imperialismo y la burguesía cubana, las expropiaciones y la planificación económica. Años después, Bayardo Arce, uno de los comandantes sandinistas, sintetizó esta política al prometer “construir el socialismo con los dólares del capitalismo”.4
Contra la dictadura capitalista de Ortega y por el verdadero socialismo
A pesar de los gestos de buena voluntad de los sandinistas, el presidente yanqui Ronald Reagan montó la invasión “contra” en 1986. El heroísmo y movilización del pueblo nica logró derrotarla. Pero la continuidad de la política de conciliación y de sostén del capitalismo semicolonial hizo que la miseria y la falta de perspectivas abrieran paso a la desmoralización y facilitaran la recuperación de la burguesía. En 1990, el FSLN perdió las elecciones a manos de la derechista pro yanqui Violeta Chamorro.
En el 2006, el ex comandante sandinista Daniel Ortega triunfó en las elecciones con un 40%. Pronto su gobierno se identificó con el llamado “socialismo del siglo XXI”. Sin embargo, Ortega llegó a la presidencia acompañado por Jaime Morales Carazo, quien fuera dirigente de la “contra” pro yanqui, y tras haber sellado un pacto de distribución de cargos con el somocista Partido Liberal Constitucionalista. Además, pactó con la Iglesia Católica, con quien concertó la prohibición del derecho al aborto, y con los grandes empresarios, a quienes prometió realizar las reformas y ajustes estructurales.
De la mano de Ortega, Nicaragua se convirtió en el país más pobre, después de Haití, con un salario mínimo de menos de cinco dólares por día (el más bajo de Centroamérica) y 14% de desnutrición infantil.5 En abril de 2018 hubo una rebelión popular de la juventud trabajadora, campesina, desocupada y las mujeres, enfrentando la reforma jubilatoria. Su saldo fue la caída de la reforma, pero también más de 300 muertos por la criminal represión de Ortega, que la justificó en un supuesto “golpe pro yanqui”. Luego reforzó las medidas represivas, encarcelando a dirigentes estudiantiles y sociales, incluso a reconocidos ex comandantes sandinistas como Dora María Téllez y Hugo Torres. La dictadura capitalista de Ortega no tiene nada de socialista o revolucionaria. El camino para derrotarla pone a la orden del día retomar el camino de la rebelión de abril del 2018, las banderas por la cuales se hizo la revolución de 1979 y la necesidad de construir un partido revolucionario en la perspectiva de una verdadera salida obrera y socialista.
1. Ver en “La Brigada Simón Bolívar. Los combatientes…”. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2009. www.uit-ci.org
2. Ver Nahuel Moreno. “La perspectiva revolucionaria después del triunfo de la revolución nicaragüense” (1979) CEHuS, Buenos Aires, 2017. Disponible en nahuelmoreno.org
3. Ver en “Juventud Rebelde” (29/07/1979) Discurso completo en www.cuba.cu/gobierno/discursos/1979/esp/f260779e.html
4. Ver Diario “La Vanguardia” (31/07/1984). Disponible en www.lavanguardia.com/hemeroteca
5. Datos disponibles en www.sinpermiso.com y www.divergentes.com
Foto de portada: Combatientes del FSLN entran a Managua
Este año se cumplen cien años del nacimiento de Nahuel Moreno, maestro y fundador de la corriente trotskista que reivindica Izquierda Socialista y la UIT-CI. Moreno, desde su exilio en Bogotá, junto al Partido Socialista de los Trabajadores (PST) de Colombia, encabezó una campaña de apoyo a la lucha contra la dictadura de Somoza. En junio de 1979 comenzó el reclutamiento y entrenamiento en Bogotá para conformar la Brigada Simón Bolívar, siguiendo la tradición de las brigadas internacionales de la guerra civil española de 1936. Desde el 27 de junio brigadistas se incorporaron en el Frente Sur del sandinismo y participaron en los sangrientos enfrentamientos que se dieron contra los últimos focos de resistencia somocista. Tres miembros de la brigada cayeron en combate (Mario Cruz Morales, Pedro Ochoa García y Max Senqui) y hubo numerosos heridos. En la Costa Atlántica, en la ciudad de Bluefields, la derrota de los somocistas y la toma de la ciudad estuvo a cargo de una columna de combatientes de la brigada, junto a un comando sandinista local. Miguel Sorans, actual dirigente de Izquierda Socialista y de la UIT-CI, era uno de los coordinadores de la columna. Derrocada la dictadura, la brigada se dedicó a apoyar la formación de nuevos sindicatos y al apoyo a las milicias barriales armadas, en la perspectiva de constituir un poder obrero independiente y con democracia obrera, avanzando en medidas socialistas y el apoyo al proceso revolucionario en el resto de Centroamérica. Pero el 16 de agosto de 1979 fueron detenidos y expulsados del país por el propio FSLN, llevados a una cárcel de Panamá, donde finalmente fueron liberados, tras una campaña de denuncia internacional. El destino de la Brigada Simón Bolívar, las enseñanzas de la revolución nica y la miseria y saqueo capitalistas crecientes marcan la enorme actualidad de aquella frase del “Che”: “revolución socialista o caricatura de revolución”.1
1. Ver “La Brigada Simón Bolívar. Los combatientes…”. Op. Cit.