Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, referente de A Luchar y dirigente de Izquierda Socialista, llegó a Tierra del Fuego para solidarizarse con las y los trabajadores textiles que vienen siendo golpeados con cierres de plantas, suspensiones y despidos. En las puertas de la empresa Barpla, que lucha para mantener los puestos de trabajo, se realizó un “abrazo solidario a la fábrica”, con la participación de sectores sindicales, de derechos humanos, sociales, políticos.
A la tarde, en el Teatro Dionisio de Río Grande, ante un importante grupo de dirigentes locales, se realizó el lanzamiento de A luchar/Tierra del Fuego. Las intervenciones, a la vez que criticaron la vergonzosa tregua de la CGT con el gobierno, apuntaron a la necesidad de construir una alternativa de dirección combativa y democrática y enfrentar el super ajuste de Milei y el FMI.
Escribe Andrés Tejada Gómez, delegado de Ademys por la Escuela Nº 34. D.E.3 “Monseñor Miguel De Andrea”
Desde fines de agosto las escuelas secundarias porteñas se encuentran en estado de alerta y movilización. Deliberando, juntando firmas de rechazo entre estudiantes y docentes, canalizando la bronca en acciones de lucha. ¿Por qué? La respuesta concreta es que una vez más el GCABA con Jorge Macri y su ministra de educación Mercedes Miguel a la cabeza, quiere implementar una reforma brutal de manera inconsulta y a espaldas de las comunidades educativas. El mismo espacio político que viene de fracasar con la NES (Nueva Escuela Secundaria) y luego la Secundaria del Futuro, una vez más plantea otra reforma que tiene como objetivo principal degradar académicamente la educación pública y atacar los derechos de la docencia. Se pretende disfrazar de “innovación” lo que viene siendo un ataque sistemático al sector de escuelas medias de la ciudad de Buenos Aires.
A fines de mayo se presentó el documento general del “Plan estratégico BA aprende”, pero hace menos de un mes se dejó correr desde el ministerio un documento que encendió las alarmas a la docencia de nivel medio denominado “Secundaria Aprende”. Además de imponer un listado de “escuelas pilotos” que implementarían estos cambios para el nivel medio durante el año 2025. Supuestamente, las denominadas “escuelas piloto” o “innovadoras” serían voluntarias pero lo cierto es que hasta la fecha hay más de 44 escuelas pronunciando su rechazo a ser escuelas pilotos, o directamente en contra de la reforma. Y no es para menos, ya que lo que se desprende de la lectura del documento se entiende que hay un ataque feroz a la escuela media bajo nociones vagas como “integración de los aprendizajes”. El objetivo del ministerio sería priorizar materias “fundacionales” como matemática y lengua y literatura, porque según las pruebas estandarizadas, los estudiantes no obtendrían los resultados esperados. Es decir, se parte de un diagnóstico poco confiable para desatar una reforma tanto en lo pedagógico como en lo laboral que no tiene consenso en las comunidades educativas
Según los criterios del ministerio se debería ir hacia una mayor “autonomía estudiantil” para generar trayectorias escolares “personalizadas” que darían mejores resultados que los actuales. Otra propuesta está puesta en el enfoque del “avance continuo” que en términos concretos significa eliminar la repitencia de los estudiantes. La verdad es que la reforma esconde otros propósitos con la “integración de los aprendizajes” y esta consiste en eliminar materias y proponer talleres optativos, lo cual reduciría la planta de docentes de cada escuela en por lo menos un 30 %. Esto es lisa y llanamente la pérdida de puestos laborales de docentes que actualmente se encuentran como interinos, o el desplazamiento de titulares por otros docentes titulares. Las imprecisiones, vaguedades e idas y vueltas de los documentos que circulan son responsabilidad del ministerio que busca confundir a la docencia, para de esa forma tratar de hacer pasar la reforma como si fuese un avance cuando resulta evidente que es un retroces.
Una reforma de la magnitud que quiere llevar adelante el gobierno de Macri y su ministra Miguel debería tener en cuenta la realidad que transitan tanto los estudiantes como los docentes de las escuelas porteñas. Con los índices de pobreza que golpea en las infancias porteñas parece un despropósito, o directamente una falta de respeto hablar de “propuestas innovadoras que despierten la motivación de esta nueva generación (…) garantizando el bienestar socioemocional de los/las estudiantes”. El bienestar debe ser material, con propuestas que tengan una fundamentación basada en la realidad y no en especulaciones teóricas o frases abstractas que solo tiene objetivos electorales. Por eso mismo es que se comenzó a gestar desde las bases estudiantiles y docentes un verdadero descontentó, que generó múltiples asambleas en diferentes instituciones donde lo que surge de manera concisa es el total y absoluto rechazo a esta reforma impuesta desde arriba y de manera preponte.
La lucha logró, por ejemplo, que el Liceo Nº5 luego de jornadas de protesta y abrazos simbólico realizado el lunes 9 de septiembre fuera quitada de la lista de escuelas pilotos. El único sindicato que salió a dar pelea junto a docentes, estudiantes y familias, ha sido Ademys. Mientras la burocracia sindical de UTE, UDA y AMET funcionan como garantes y promotores de la reforma, Ademys organizó el rechazo mediante su cuerpo de delegados y se puso a disposición de cada una de las instituciones. En una asamblea abierta resolvió un paro del nivel para este miércoles 18 de septiembre, con una movilización a Jefatura de Gobierno. Sabemos que la lucha será prolongada pero también confiamos en la organización, la coordinación y la firme decisión a voltear esta reforma anti pedagógica y contra estatutaria. Debemos luchar en unidad para frenar esta nueva imposición del gobierno del PRO.

Escribe Mercedes Trimarchi, diputada en CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Milei, como representante de la reacción patriarcal participó del Foro de Madrid en Buenos Aires 2024, uno de los tantos eventos que reúne a algunos de los líderes de la ultraderecha mundial. En esta ocasión, se realizó en el Centro Cultural Kirchner (CCK) y se destacaron las presencias de Santiago Abascal, el presidente de VOX y de la Fundación Disenso y José Antonio Kast, fundador del Partido Republicano de Chile y seguidor de Pinochet.
Los distintos referentes se posicionaron contra las conquistas feministas como la educación sexual y el derecho al aborto. En su declaración final, sostuvieron que: “Reafirmamos la voluntad de seguir dando la batalla cultural sin cuartel por la defensa de Occidente frente al marxismo cultural destructivo y la ingeniería social totalitaria en todas sus manifestaciones, llámese wokismo, progresismo, socialismo o de cualquier otro tipo.”
Si bien el evento tuvo poca concurrencia y muchas butacas vacías, no deja de ser una preocupación que se haya elegido como sede el país del #NiUnaMenos y de la #MareaVerde. Sobre todo, el impacto que produce frente al desmantelamiento de las políticas públicas relacionadas con la violencia de género.
Legislación mundial: avances y retrocesos
Con la movilización hemos logrado avances en la despenalización y legalización del aborto para la región. El año pasado en México, se declaró la inconstitucionalidad de la prohibición del aborto para todo el territorio federal. En febrero de 2022 se logró la despenalización en Colombia.
Sin embargo, todavía existen países como Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Malta, Andorra, Polonia o Marruecos (entre otros) en los que el aborto continúa siendo penalizado. Estamos hablando de que 700 millones de mujeres en edad reproductiva, continúan siendo víctimas de abortos inseguros y clandestinos.
A esta situación debemos sumarle la anulación del fallo “Roe vs Wade” en Estados Unidos al que recurrían muchas mujeres para poder abortar en aquel país. Actualmente, la mitad de los Estados, tienen leyes regresivas que van desde el encarcelamiento a mujeres acusadas de abortar y a quienes colaboren con ellas, hasta limitaciones tan restrictivas que hacen inviable la práctica. Este debate se está colando en la previa de las elecciones estadounidenses y Trump está haciendo campaña por la prohibición total del aborto.
El Origen del 28S y la lucha por el derecho al aborto
La fecha surge en el 5to. Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (Eflac) de 1990 que se realizó en la localidad bonaerense de San Bernardo. Allí se aprobó una declaración en la que se elegía el 28 de septiembre para confluir en acciones por la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe. La fecha fue propuesta por las participantes brasileñas en conmemoración al 28 de septiembre de 1871, día en que se promulgó la “Ley de Libertad de Vientres” en dicho país.
Desde aquella declaración en 1990 hubo muchísimos cambios. Por ejemplo, hemos logrado la despenalización y la legalización (total o por causales) en la mayoría de los países latinoamericanos y del Caribe. Pero lejos de descansar en los logros obtenidos por la movilización, debemos mantenernos en estado de alerta y defender nuestras conquistas de los avances conservadores de los gobiernos, la justicia y las iglesias que buscan quitarnos nuestros derechos.
Este 28S debemos estar en las calles por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en todo el mundo. Exigimos el efectivo cumplimiento de la ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) y de la ley de educación sexual en las escuelas (ESI). Vamos por la separación de las iglesias del Estado. Sumate con Isadora y Disidencias en Lucha a dar estas peleas.
Escribe Nicolás Núñez, referente de Ambiente en Lucha (Izquierda Socialista e independientes)
La noticia de los incendios en Bolivia, Brasil y Paraguay y el humo y posibilidad de “lluvia negra” llegó a los medios locales. Las imágenes de las llamas que devastaron millones de hectáreas resultaron realmente dantescas. Su origen se encuentra en la expansión de la frontera del agronegocio de la soja y los “biocombustibles”, a los cuales se les abre paso mediante el fuego. La búsqueda de ganancia de las oligarquías locales y los pulpos exportadores se complementa con el empeoramiento de las condiciones climáticas fruto del calentamiento global, en un proceso que se retroalimenta: los propios incendios terminan generando una mayor emisión de gases de efecto invernadero.
En los últimos días, sin embargo, los eventos extremos se multiplicaron en todo el planeta. Al norte, la temporada de incendios otoñales en California, Estados Unidos, se adelantó, y en estas horas dieciséis focos activos ya habían consumido centenares de casas generando miles de evacuados. Del otro lado del Atlántico, cuarenta y ocho focos activos azotan Portugal, provocando destrozos de todo tipo y la muerte de tres bomberos que combatían las llamas. En este caso, nuestros compañeros del Movimiento Alternativa Socialista (MAS) denuncian el lucro detrás de la instalación de eucaliptos por sobre la vegetación autóctona y la falta de ordenamientos territoriales racionales.
Así y todo, algunas de las imágenes más atemorizantes no las brindó el fuego, sino el agua y el viento. Hacia el este, en Europa, la tormenta “Boris” generó inundaciones masivas en Polonia, República Checa, Eslovaquia, Alemania, Austria y Hungría. Los fallecidos y desaparecidos se cuentan ya por decenas, y la infraestructura destruida de carreteras, puentes, represas y barrios enteros alcanza volúmenes históricos. Más al este aún, en China, el tifón Bebinca que sacudió ayer Shangai fue considerado el más fuerte en setenta y cinco años.
“Boris” y “Bebinca” hace algunas décadas hubiesen sido denominados como “tormentas del siglo”. La realidad hoy es que tenemos “Boris”, “Bebincas” e incendios monstruosos de forma cada vez más violenta y frecuente año a año.
La crisis climática se lleva puesta las mentiras de los negacionistas como Trump, Milei y Bolsonaro, pero también los falsos dobles discursos de las conferencias globales, donde todo el mundo posa preocupado mientras se sigue dejando que las grandes multinacionales y los intereses económicos empujen el planeta hacia convivir con la catástrofe en tiempo presente y de forma permanente. Nuestra consigna de “socialismo o catástrofe” se actualiza día a día.
Escribe Adolfo Santos
El 28 de septiembre de 1864 nacía en Londres la Asociación Internacional de Trabajadores, también conocida como Primera Internacional. Marx y Engels la encabezaron jugando un importante papel en esa breve pero fundamental experiencia. A 160 años de ese primer paso, la construcción de una dirección revolucionaria continúa siendo una tarea pendiente.
La necesidad de construir una dirección internacional revolucionaria, se fue convirtiendo en una tarea imperiosa en momentos que una pujante industria daba lugar al surgimiento de un poderoso movimiento obrero generando un fuerte antagonismo de clases. De 1830 a 1848 se produjeron intensas revueltas del movimiento obrero en Europa. En 1833, los textiles de Lyon, en Francia, protagonizaron importantes huelgas. En esa misma década, el movimiento “cartista”1 en Inglaterra luchó por incorporar a la clase trabajadora en la política impulsando masivas manifestaciones por derechos sindicales y políticos. Entre 1830 e inicios de los ´40 se comenzaron a organizar los primeros sindicatos obreros como los trade union2. Fue en esos movimientos que el proletariado comenzó a adquirir un sentido de solidaridad de clase y la necesidad de unificar sus luchas contra el capitalismo.
Al calor de estas experiencias, en 1845 se organizó la Sociedad de Demócratas Fraternales en Londres, que reunía refugiados políticos de toda Europa. En 1847 exiliados alemanes junto a dirigentes italianos, ingleses y franceses, formaron la Liga de los Comunistas que le encargó a Marx y a Engels la redacción de un documento programático. El resultado sería la redacción del Manifiesto Comunista aparecido en los primeros meses de 1848. Al influjo de ese ascenso y esas elaboraciones, se generó una oleada revolucionaria que sacudió Francia, Alemania y Austria, pero el movimiento fue derrotado y se inició un período reaccionario. Marx y Engels fueron expulsados de Alemania y partieron al exilio.
El proletariado recupera las energías
Las derrotas de las revoluciones de 1848 fueron un duro golpe para el movimiento obrero. Muchos trabajadores debieron emigrar para evitar la represión por sus actividades políticas y sindicales y se dirigían a Inglaterra, uno de los centros de atracción por su desarrollo industrial junto al cual se habían fortalecido las organizaciones sindicales. A finales de la década de 1850, una serie de hechos iban a cambiar la situación internacional. La crisis económica de 1857 agravó las condiciones de vida de la clase trabajadora provocando fuertes luchas. Por otra parte, la Guerra Civil en Estados Unidos, a partir de 1861, significó el fin de la importación del algodón producido en los estados del sur afectando la industria textil europea, fundamentalmente la inglesa. Estos procesos tuvieron consecuencias económicas y políticas en Francia e Inglaterra, los países más industrializados de Europa. Debilitaron el gobierno de Napoleón III y lo obligaron a hacer concesiones económicas y políticas que ayudaron a recuperar las energías del proletariado.
A partir de la mitad del siglo XIX, la burguesía había consolidado sus intereses industriales y financieros y asumió el poder político barriendo a las viejas aristocracias y en 1863, la Proclamación de Emancipación en medio de la guerra civil, sentenciaba el fin del esclavismo en los Estados Unidos. El resultado de esos cambios fue que, en los años de 1860, tanto en Europa como en América, todos los hombres y mujeres trabajaban a cambio de un salario. Esta nueva realidad, generó un sentido de solidaridad internacional entre trabajadores y la necesidad de concertar una lucha unificada por sus derechos. En 1863 se fortalecieron los vínculos internacionalistas entre los dirigentes obreros cuando se unieron en repudio a la feroz represión a la insurrección de los obreros polacos por la dictadura de los zares rusos.
Decía Nahuel Moreno: “Un año antes de fundarse la Primera Internacional, en Inglaterra había muchos obreros inmigrantes. Fueron obreros franceses de visita a Inglaterra, se vieron con los sindicatos ingleses y empezaron a establecer relaciones alrededor de un problema importante, que eran los obreros emigrantes de Europa a Inglaterra. Empezó como una relación de este tipo y llegó a la fundación de la Primera Internacional” […] “La Primera Internacional entonces es el resultado de un proceso objetivo, es el nacimiento del proletariado mundial, en este caso europeo. Es la primera organización de las organizaciones obreras nacionales que existían. Se formó en base a dirigentes sindicales y políticos, no sólo políticos.”3
Se funda la Primera Internacional
En el mes de septiembre de 1864, una comisión de trabajadores franceses viajó a Londres respondiendo a una convocatoria de los trade union. El día 28 se realizó el encuentro en el St. Martin’s Hall en Londres. Allí se decidió crear un comité que delineara los estatutos para una organización internacional obrera. Comenzaba a dar sus primeros pasos la Asociación Internacional de los Trabajadores que pasaría a la historia como la Primera Internacional. Estaban presentes dirigentes “cartistas”, seguidores del socialista utópico Robert Owen, sindicalistas ingleses, anarquistas, socialistas franceses y republicanos italianos. Engels fue elegido como secretario de ese encuentro y Karl Marx que había participado como un simple invitado, al ser designado para elaborar el documento final, acabó como una de las figuras centrales de la organización.
El 27 de octubre de 1864, luego de un largo debate, fue aprobado el célebre Discurso Inaugural, presentado al Consejo General por Carlos Marx. Entre sus partes sobresalientes decía: “Los señores de la tierra y los señores del capital usarán siempre sus privilegios políticos para la defensa y perpetuación de sus monopolios económicos. […] Conquistar el poder político se tornó por tanto el gran deber de las clases trabajadoras […] Un elemento para el éxito de esa tarea ellas poseen, son la mayoría, pero la mayoría solo tiene peso si está unida y organizada y conducida por el conocimiento.”
Tanto los estatutos como el programa fueron cimientos fundamentales del socialismo científico, tanto en sus ejes políticos como en su carácter unitario, para responder a los distintos sectores sindicales y políticos que confluyen en la tarea de construir la internacional. En ellos se destacan el internacionalismo, la independencia de clase, la conquista del poder político por parte de los trabajadores y la necesidad de organizar un partido distinto y opuesto a los de las clases poseedoras. Fue un paso decisivo para la emancipación de las y los trabajadores. El discurso elaborado por Marx, concluyó con el inmortal grito de batalla del Manifiesto Comunista: “¡Proletarios de todos los países, uníos!”.
1. Cartismo: fue una corriente del movimiento obrero que existió entre 1838 y 1848. Defendía las aspiraciones de los trabajadores ingleses a incorporarse a la política y a conquistar reformas democráticas como el sufragio universal.
2. Trade Unions. Es la denominación inglesa de los sindicatos.
3.“¿Por qué Cuarta Internacional?”, Colección Inéditos de Nahuel Moreno. Intervenciones en el Primer Congreso Mundial de la LIT-1985.