
Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
Pasaron 206 años de la gesta histórica independentista donde nuestros héroes patrios en el Acta de 1816 declararon “la Independencia del Rey Fernando, sucesores y metrópolis”. Proclama a la que luego se agregó “y de toda dominación extranjera”. ¿En qué punto estamos hoy?
Argentina se liberó del imperio español a través de un movimiento revolucionario y una lucha continental. Pero a lo largo de las décadas perdió su carácter de país independiente, consolidándose como un país capitalista semicolonial, de los ingleses primero y luego de los yanquis.
Aquel paso progresivo se perdió por ser Argentina parte del sistema capitalista-imperialista. En el periodo posterior a la independencia empieza ese avance capitalista cuando los grandes estancieros (fundamentalmente de la provincia de Buenos Aires) se entronizan como dueños del país. De esa manera se frustró el desarrollo de un mercado interno que hubiera permitido un progreso armónico de las riquezas disponibles, culpa de una oligarquía que fue depositando cada vez más expectativas en sus relaciones con el imperialismo inglés. El punto de partida fue Bernardino Rivadavia, quien en 1824 como ministro acordó un empréstito con la inglesa Baring Brothers, poniendo como garantía las tierras de lo que hoy es la provincia de Buenos Aires. Con esta primera deuda externa que se terminó de pagar en 1904, casi un siglo después, arrancó el sometimiento.
En el siglo XX la moderna clase capitalista parasitaria transformó a la Argentina en una semicolonia directa de Gran Bretaña desde 1930. Luego hubo una relativa independencia bajo el primer gobierno de Perón (1945/1952). Pero desde el golpe gorila del 55´ a esta parte, Argentina pasó a ser directamente una semicolonia capitalista de Estados Unidos y del FMI.
Hoy Argentina no es un país “en vías de desarrollo” como dicen los textos escolares. ¿Qué quiere decir que Argentina es un país capitalista semicolonial? Que si bien el pueblo elige a los gobiernos de turno, seguimos atados mediante tratados económicos y políticos a un nuevo reino, como antes con España, ahora en el Siglo XXI: el imperialismo yanqui, sus multinacionales y bancos. Por eso en Argentina crece el hambre, la pobreza y el saqueo de nuestros recursos naturales.
El peronismo no es “liberación” sino “dependencia”
La frase del general San Martín “seamos libres y lo demás no importa” fue sepultada por los distintos gobiernos patronales de turno. Ya sea con dictaduras o con gobiernos constitucionales mal llamados “democráticos”. Como cuando Mauricio Macri, siendo presidente, invitó al Rey Juan Carlos de España a la Casa de Tucumán para pedirle perdón “por separarnos de España”. Deberíamos detenernos también en el rol del peronismo, que a lo largo de la historia se quiso mostrar como un movimiento nacionalista liberador, bajo la consigna “liberación o dependencia”.
El peronismo en los años ‘70 ya mostró que la vuelta de Perón fue para imponer un plan de ajuste, como lo fue el Rodrigazo, gestando en 1975 la primera huelga general contra un gobierno peronista. Luego el peronismo volvió al poder en los años ‘90. Bajo la presidencia de Carlos Menem se entregó todo el patrimonio nacional con las privatizaciones; la deuda externa creció al doble y se reiniciaron las famosas “relaciones carnales” con Estados Unidos. Incluso en esos años se da el regreso de España como metrópoli imperialista, como parte de otros países saqueadores de la Unión Europea, vaciando Aerolíneas Argentinas e YPF con Iberia y la saqueadora Repsol.
En los 12 años posteriores de gobierno kirchnerista (2003 - 2015) a pesar de que la rebelión popular del Argentinazo impuso el no pago de la deuda, Néstor y Cristina Kirchner reanudaron los pagos y pactaron más sometimiento con la multinacional minera Barrick Gold, la saqueadora petrolera yanqui Chevron (tras un pacto secreto) y nunca se tocó a ningún terrateniente. Y llegamos al Frente de Todos de hoy, con un Alberto Fernández que se atrevió a decir: “Si San Martín viviera estaría de acuerdo en renegociar con el FMI”. Alberto Fernández y Cristina Kirchner evocan a los héroes patrios mientras nos volvieron a atar de pies y manos al FMI.
La clase trabajadora y demás sectores populares siempre han tenido expectativas en que el peronismo produjera cambios favorables. Pero el peronismo no puede encabezar ninguna segunda independencia. Es un movimiento político patronal que fue abandonando incluso sus originarias y limitadas banderas nacionalistas.
¿Quiénes son las y los San Martín del Siglo XXI?
Cuando nos preguntan quiénes son las y los héroes patrios de hoy, los nuevos San Martín, Belgrano y Juana Azurduy que nos van a salvar, decimos que hay que buscarlos entre la clase trabajadora y el pueblo que lucha, las mujeres y la juventud que condenan el hambre y el sometimiento capitalista.
La clase capitalista argentina con sus partidos patronales se ha transformado en socia criolla y correa de transmisión de los intereses imperialistas. La Segunda Independencia solo la puede encabezar la clase trabajadora y los sectores populares.
No hay medias tintas. Hay que volver a romper las cadenas que ahora nos atan al imperialismo y al FMI, unidos a los pueblos latinoamericanos como el ahora sublevado Ecuador, con un Frente de Países Latinoamericanos. Cosa que nunca se propusieron el chavismo, Lula, Evo Morales, Mujica, Correa, ni el peronismo. Para ello hay que terminar con este sistema capitalista e imponer un sistema económico y político socialista.
La segunda y definitiva independencia se va a lograr con un gobierno de las y de los trabajadores y una Argentina y Latinoamérica socialistas. Hace falta para ello una nueva conducción política que con un programa obrero lleve esta pelea hasta el final. De eso se trata. Es por lo que luchamos desde Izquierda Socialista en el FIT Unidad y nuestra organización internacional, la UIT-CI.
Escribe Fede Novo Foti
A comienzos del siglo XIX la dominación española en América se hacía cada vez más insoportable. España saqueaba los recursos naturales de las colonias, imponía tributos y ejercía el monopolio comercial. Pero, entre tanto, en 1808 el imperio francés de Napoleón Bonaparte invadió España, obligó al rey Fernando VII a renunciar y lo mantuvo en cautiverio.
El descontento creciente en las colonias provocó entonces las revoluciones en los virreinatos del Río de La Plata (Buenos Aires), Nueva España (Dolores, México), Nueva Granada (Bogotá), y en las capitanías generales de Chile (Santiago) y Venezuela (Caracas), que derribaron a virreyes, gobernadores y demás funcionarios coloniales. La reacción de las tropas españolas no se hizo esperar.
En Buenos Aires, la “Revolución de Mayo” de 1810 provocó la caída del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. El enfrentamiento militar con las fuerzas realistas, que buscaban retomar el control del virreinato, no evitó que se desataran agudos enfrentamientos entre los distintos sectores revolucionarios. Algunos pretendían evitar o retrasar la declaración de la independencia. Había, incluso, quienes buscaban mantener la sumisión a España o la creación de un “protectorado” británico.
El proyecto de una nación independiente fue defendido desde un comienzo por Mariano Moreno, Juan José Castelli y Manuel Belgrano. Ellos se inspiraban en los pensadores más avanzados de las revoluciones burguesas de Inglaterra en el siglo XVII y de Francia en el XVIII, y en la independencia de Estados Unidos. Unían la lucha por la independencia a un proyecto de igualdad para la población. Castelli afirmaba que “nuestro destino es ser libres o no existir, y mi invariable resolución es sacrificar la vida por nuestra independencia”.
Pero el camino hacia la independencia no fue fácil. En 1814 regresó al trono Fernando VII y las revoluciones estaban siendo derrotadas por las fuerzas realistas en casi toda América. Gran Bretaña, imperio capitalista en ascenso, buscaba profundizar sus negocios en la región, aunque no tenía especial interés en la independencia de las colonias españolas.
Tal era el escenario cuando comenzó a sesionar el Congreso de Tucumán en 1815. José de San Martín, entonces gobernador intendente de Cuyo, insistió tenazmente por la declaración de la independencia. En una carta de mayo de 1816 a Tomás Godoy Cruz expresaba: “¡Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia! ¿No le parece a usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos y no decirlo?”.
La independencia fue finalmente declarada el 9 de julio de 1816. Todos los diputados aprobaron por aclamación que “es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli”. Aún existían sectores que entendían el futuro del país bajo la dependencia de alguna otra potencia europea. De modo que diez días después se completó el Acta de la Independencia con el agregado “y de toda dominación extranjera”.
La declaración de la independencia significó una guerra a muerte con la monarquía española. Llevados por la necesidad de la guerra, sus dirigentes más consecuentes apoyaron a los sectores más explotados y oprimidos. En Salta, Juana Azurduy se destacó en los combates. Güemes liberó a peones de arriendos y tributos. En la Banda Oriental, Artigas impulsó el reparto de las tierras de los reaccionarios. San Martín liberó a los esclavos para incorporarlos al ejército.
San Martín y Simón Bolívar fueron quienes mejor expresaron la necesidad de la unidad americana. En diciembre de 1824, dos días antes de la batalla de Ayacucho, Bolívar envió por circular a los nuevos gobiernos americanos “para que formásemos una confederación”. Pero en pocos años se frustró la oportunidad de lograr la ansiada unidad. Fueron primando los intereses de las oligarquías regionales que buscaron consolidar su dominación sobre la porción de territorio que habían comenzado a gobernar. El virreinato del Río de la Plata se fragmentó en cuatro países: Argentina, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
La Argentina fue conducida desde entonces por la oligarquía de comerciantes porteños y estancieros bonaerenses, cuyos negocios estaban íntimamente ligados al capitalismo inglés, y frustraron la posibilidad del desarrollo autónomo. Sometieron al país al saqueo británico por medio de mecanismos comerciales y financieros, transformando a la naciente argentina en una semicolonia inglesa.
La declaración de independencia liberó al país de las cadenas coloniales españolas. Pero el sometimiento económico al imperialismo británico, primero, y estadounidense, desde mediados del siglo XX, aún deja pendiente la tarea de lograr la segunda y definitiva independencia. Para ello hay que terminar con este sistema capitalista e imponer un sistema económico y político socialista.

El diputado Giordano y la diputada provincial Graciela Calderón en la charla debate junto a vecinos, vecinas, trabajadoras y trabajadores de La Matanza
La diputada Mónica Schlotthauer en nuestro local de Santiago del Estero debatiendo la problemática de la deuda externa y la lucha por la segunda independencia
con Liliana Olivero y Noelia Agüero
Sábado 2 de julio a las 16
CECOPAL Av. Colón 1141
Desde hace seis semanas la docencia de La Rioja está de paro. Hay hartazgo de la miseria salarial, de cobrar bonificaciones por fuera del escalafón docente y el básico. El gobierno peronista de Ricardo Quintela firmó con los gremios docentes oficialistas un aumento anual de 20 mil pesos por fuera del básico, en cuatro cuotas. La base repudió ese acuerdo inconsulto y siguió de paro sin ningún sindicato, autoconvocándose igual que en San Juan. El paro sigue firme, pese a las presiones y amenazas gubernamentales y con movilizaciones multitudinarias, con cortes en toda la provincia.

Dialogamos con Carolina Goycochea, dirigente de Docentes en Marcha e Izquierda Socialista y referente de los autoconvocados, una de las cinco docentes electas para negociar con el gobierno.
El Socialista: ¿Cuáles son los principales reclamos de la docencia?
Carolina Goycochea: Hay muchas cuestiones que han hartado a la docencia. Pero el principal problema a resolver es la miseria salarial. El gobierno propagandiza que la docencia de La Rioja es la que más porcentaje de aumento tuvo en el país. Lo que oculta es que los aumentos son en negro y arrancan de un salario básico miserable de 22.000 y 40.000 pesos de inicial. Lo que estamos planteando es que nos den ya 20.000 pesos al básico, en una sola cuota y nueva recomposición en septiembre. Es, inclusive, un aumento humilde, no llegaríamos a un inicial que salga de la pobreza. La bronca es mucha. Encima le dieron un aumento a la policía de 100.000 pesos, después que nos reprimió en la plaza. Si hay plata para ellos, hay plata para nosotros y todos los estatales. San Juan demuestra que lo que consiga la docencia impactará sobre el salario de todos los estatales. Por eso hay apoyo de los trabajadores y boicot de la burocracia docente y los gremios de la CGT y la CTA, cómplices del gobierno.
Por eso también reclamamos que el gobierno nos reciba para negociar. Si el gobierno tenía “dudas”, este enorme paro le demuestra que quienes dirigimos el conflicto somos los autoconvocados, no los burócratas traidores. Y, si nos hace una “contra oferta”, serán las asambleas de autoconvocados las que decidirán si hay acuerdo o si sigue el paro.
ES: ¿Qué dice el gobierno?
CG: El Ministerio de Educación mandó una nota donde orientaba a supervisoras y directoras a iniciar sumarios por abandono de cargo a todas y todos los docentes que siguieran de paro, argumentando que ningún sindicato nos avala. Pese a alguna confusión, nada paró nuestra voluntad de lucha. El repudio a la nota fue general, querían denunciar penalmente a los funcionarios por irrespetar los derechos constitucionales, por amenazar a la docencia y por persecución gremial. Hoy a la tarde tuvieron que salir las supervisoras a desmentir la nota, diciendo que nadie del gobierno había mandado eso. Otro traspié gubernamental. También dice que va a adelantar las vacaciones de invierno, que aquí deben empezar el 11 de julio. Dice que el paro se quiebra, cuando está arriba del 80%. O sea, solo trata de dividirnos y reprimirnos, no de buscar soluciones.
ES: ¿Cómo se organizan?
CG: Los autoconvocados funcionamos con grupos de WhatsApp en cada ciudad y también grupos de delegados. Hacemos asambleas virtuales de toda la provincia, donde se traen mandatos y opiniones y definimos las acciones provinciales. Las actividades y modalidades del paro en cada ciudad, las definimos en cada departamento. Por ahora estamos de paro por tiempo indeterminado y haremos una nueva movilización provincial en la Capital este jueves, ya que vendría Alberto Fernández a La Rioja. El viernes o sábado haríamos otra asamblea para definir cómo sigue la próxima semana. Este lunes volvimos a marchar de la plaza hasta el Ministerio de Educación. Pese a los 3° de frío fueron miles y la gente no quería terminar la movilización. El martes hicimos cortes de ruta, a las 17 marcha de antorchas. El miércoles haremos cortes desde las 9 hasta las 18 y allí habrá una vigilia en la plaza, esperando las delegaciones del interior para la marcha del jueves. No casualmente hoy se empezó a poner en duda la presencia del presidente “por problemas de agenda”.
También resolvimos coordinar escuelas por zonas y, en vez de ir todos a un solo corte, hacer decenas a la vez. Y a donde vayan el gobernador o el ministro, allí iremos a exigirles que reciban a los autoconvocados.
Seguimos haciendo una feria en la plaza, vendemos de todo para el fondo de huelga, recibimos el apoyo de todo el pueblo, hacemos sorteos, vienen a darnos aliento, a aportar desde plata hasta tortas para vender.
A nuestras autoconvocatorias se han querido subir sectores de Juntos por el Cambio y hasta de Milei. Pero la realidad es que quienes “dirigen” autoconvocados son las bases docentes. Entre los 5 representantes electos para ir a las negociaciones con el gobierno estamos Martín y yo, de Izquierda Socialista. En Chilecito hay referentes que son de izquierda. O sea, no hay cuestionamientos por nuestra postura política, al contrario. Porque nos conocen y saben que no vamos a aceptar nada que no sea votado en las bases, en asambleas de autoconvocados. De Leonardi y los burócratas están heridos de muerte con esta lucha. Ahora debemos darle continuidad a los autoconvocados, ver la posibilidad de armar un nuevo gremio, para que no nos jodan nunca más.
Solidaridad del sindicalismo combativo y Docentes en Marcha
Mientras la burocracia kirchnerista de Ctera, de Alesso y Baradel, ni siquiera nombra la lucha de La Rioja, desde los gremios Ademys de CABA, ATEN Neuquén Capital, Adosac Pico Truncado, Santa Cruz (gremios que dirigen compañeros de Docentes en Marcha), enviaron cada una más de 30.000 pesos para el fondo de huelga. También, junto a otras agrupaciones, hicieron una movilización en la Casa de La Rioja en CABA en apoyo a la lucha riojana. Dirigentes de Docentes en Marcha e Izquierda Socialista viajaron a La Rioja a apoyar la lucha. Llamamos a redoblar el apoyo a la docencia autoconvocada de La Rioja y a exigir a Ctera que llame a un paro nacional.