
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada CABA por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Luego de siete días incomunicada y en un penal de máxima seguridad, Alesia Abaigar, funcionaria del Ministerio de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, volvió a su casa con prisión domiciliaria. Candelaria Montes Caté, Aldana Muzzio e Iván Díaz Bianchi recuperaron su libertad tras pagar la fianza. Sin embargo, la concejala de Quilmes y presidenta del bloque del PJ, Eva Mieri, continúa detenida en Ezeiza.
La orden de detención de todas estas personas fue librada por la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien lleva adelante la investigación por los hechos ocurridos el 17 de junio frente a la casa del diputado libertario José Luis Espert. Aquella noche, luego de que el diputado se refiriera a Florencia Kirchner como “una hija de puta” durante una charla en la Universidad Católica Argentina, un grupo de personas colgó un cartel con la leyenda “sos una mierda” y arrojó bosta de caballo en la vereda de su casa. Hasta el momento, no existe evidencia que demuestre la autoría de los hechos, que además son de carácter contravencional, no delitos penales.
Desde el anuncio de la detención de Alesia, el procedimiento mostró una velocidad inusitada en comparación con lo que debiera ser un debido proceso. Los allanamientos fueron violentos y monitoreados en tiempo real desde las redes sociales de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien celebró cada una de las detenciones en X. Un verdadero atropello a las libertades democráticas, que vienen siendo recortadas desde la asunción del gobierno de Javier Milei.
En esa misma lógica represiva y autoritaria se inscriben el protocolo antipiquetes, la detención de quienes se movilizaron contra la Ley Bases tanto el año pasado como este año, y la criminalización de la protesta del 12 de marzo en apoyo a los jubilados, cuando las hinchadas se sumaron a la movilización. También forma parte de esta avanzada la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, ocurrida semanas después de que anunciara que sería candidata, y el cierre reciente de la causa que absuelve a quien disparó contra el fotógrafo Pablo Grillo.
Desde Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad denunciamos a este gobierno que persigue a opositores (sean políticos, periodistas o artistas) y a quienes fomentan el odio, como Espert, que agita “cárcel o bala”. Solo con la movilización podremos frenar esta avanzada represiva. El próximo miércoles 16 de julio, seamos miles en la marcha a Plaza de Mayo junto a los organismos de derechos humanos para defender nuestras libertades democráticas.
Giordano y De Mendieta generaron un gran revuelo por sus juramentos. La diputada sionista del PRO, Sabrina Ajmechet, pidió que nuestro diputado volviera a jurar porque “no lo podía hacer por Palestina”. Giordano contestó airadamente “estamos orgullosos de nuestros juramentos”, agregando “somos millones los que nos movilizamos en el mundo en defensa de la causa palestina”. Y repudió el alineamiento de Milei con Israel y lo peligroso que es para nuestro pueblo al abrazarse con el asesino Netanyahu. “¡No en nuestro nombre!”, gritó Giordano y empezó a mostrar titulares de los diarios que dan cuenta de la matanza de niñas y niños en “centros de ayuda” que ponen como señuelos Israel y Estados Unidos para matarlos. “Hubo 549 asesinados de esa manera donde los soldados israelíes reconocen que les disparan con ametralladoras. Estado sionista, vos sos el terrorista. Palestina vencerá. Palestina libre del Río al Mar”, finalizó. Alocución que causó una enorme simpatía en aquellos que vieron lo ocurrido por los medios.
En la sesión y en las comisiones de este martes 8, tanto De Mendieta como Giordano sobresalieron con sus discursos en defensa de la Universidad y el Garrahan. Giordano también había participado en la madrugada, junto con otros referentes del Frente de Izquierda del acto en la puerta de Georgalos exigiendo la reincorporación de las y los despedidos. ¡Felicitaciones a nuestras bancas de Izquierda Socialista que se suman al Frente de Izquierda para seguir dando pelea en las calles y en el Congreso!
Juan Carlos Giordano
Por la memoria de las y los 30.000 y nuestras compañeras y compañeros del glorioso PST. En apoyo a las luchas obreras y populares.Contra el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI. En apoyo al heroico pueblo palestino contra el genocidio del Estado sionista de Israel. Por un gobierno de la clase trabajadora. Por una Argentina y un mundo socialistas.
Sí, juro.
Escribe Guido Poletti
El 9 de julio cerró la inscripción de alianzas para las elecciones de diputados y senadores provinciales, y concejales en los municipios de Buenos Aires. Esta vez, se separaron las elecciones provinciales y municipales de las nacionales. Tanto La Libertad Avanza como el peronismo buscan polarizar. El Frente de Izquierda Unidad es la única salida para el pueblo trabajador
El armado de La Libertad Avanza (LLA) se come al PRO. A los intendentes que ya habían migrado al mileísmo (como Guillermo Montenegro de Mar del Plata o Diego Valenzuela de Tres de Febrero), se le suma el macrismo de la mano de Cristian Ritondo y Diego Santilli. Con la excepción de un pequeño sector alineado con Jorge Macri, todos se encolumnarán detrás de la lista violeta. Buscan ganar y, sobre todo, demostrarles a los grandes especuladores internacionales que son capaces de aplicar la motosierra y avanzar con las reformas laborales y jubilatorias.
El peronismo y su unidad
Más allá de cómo termine el armado de las listas, el peronismo avanza hacia un acuerdo tripartito en Unión por la Patria, entre el kirchnerismo, el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof y el Frente Renovador de Sergio Massa. También deberá “acomodar” en sus listas a otros sectores, como los que encabezan Juan Grabois o Guillermo Moreno. Se impone así la “unidad del peronismo”, aunque por las anécdotas de los lugares en las listas algunos sectores menores queden afuera.
Esa unidad busca capitalizar la bronca creciente contra Javier Milei y sus políticas. Pero lo hace escondiendo que dejó correr el ajuste con una CGT y unas CTA que garantizaron aire al gobierno a través de treguas y pactos; y con diputados y senadores que, más allá de los discursos encendidos, siempre garantizaron el quórum y los votos para aprobar leyes, DNU o vetos.
Un peronismo que además guarda silencio sobre el desastre de su propio gobierno, cuando Alberto Fernández, Cristina Fernández y Massa aplicaron un brutal ajuste contra el pueblo trabajador, al punto de que miles terminaron, equivocadamente, votando a un ultraderechista.
La única alternativa para el pueblo trabajador
El gobierno nacional plantea las próximas elecciones bonaerenses como un plebiscito sobre su gestión. El peronismo busca sacar provecho luego de haber dejado correr el ajuste. Seguramente aparecerán una o varias “terceras vías” o “avenidas del medio”, que servirán como refugio electoral para intendentes del PRO, radicales o peronistas que queden fuera del armado principal, a la caza de algunos cargos que luego negociarán al mejor postor.
Por todo esto insistimos en que la alternativa real para el pueblo trabajador es apoyar y votar las listas del Frente de Izquierda Unidad. Es la única fuerza cuyos legisladores (a nivel nacional, provincial y municipal) se opusieron a cada una de las medidas de ajuste, tanto del gobierno de Milei como de los gobernadores, incluido Kicillof.
En esta elección, el Frente de Izquierda pone en juego bancas en la Legislatura bonaerense por la Tercera Sección Electoral (zona oeste y sur del conurbano), así como sus concejalías en distritos clave como La Matanza, Moreno, Merlo y José C. Paz. Serán un gran test de cara a octubre, donde también se pondrán en juego las bancas del FITU en el Congreso Nacional.
Pero no solo se trata de lo institucional. Las y los dirigentes y militantes del FITU estuvieron siempre en las calles, apoyando cada lucha, buscando unirlas y fortalecerlas para que triunfen. Es el único espacio que sostiene un programa verdaderamente alternativo frente a la motosierra de Milei y al doble discurso del peronismo, que todavía insiste en una “negociación progresista” con el FMI y los acreedores, una estrategia que ya fracasó y nos llevó al desastre.
Frente a eso, proponemos un programa de emergencia, obrero y popular, que parte de dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI y poner todos los recursos al servicio de resolver las necesidades más urgentes de las mayorías.
Por todo esto, en las próximas semanas tenemos la tarea de conseguir las mejores candidaturas para nuestras listas, sumando a luchadoras y luchadores, y explicando a nuestras compañeras y compañeros de trabajo, estudio, familia y barrio la importancia de fortalecer al Frente de Izquierda Unidad. Una alternativa que venimos construyendo para el pueblo trabajador, la juventud, las mujeres y las disidencias, con el objetivo de que gobiernen los que nunca gobernaron: en camino al socialismo.
Escribe Guido Poletti
El Frente de Izquierda Unidad inscribió su alianza electoral entre sus cuatro partidos: Izquierda Socialista, PTS, PO y MST. Se presentará en las ocho secciones electorales de la provincia de Buenos Aires y en casi un centenar de municipios.
En la Tercera Sección Electoral, la más populosa del conurbano, encabezará la lista de diputados provinciales Nicolás del Caño (PTS), seguido por nuestra compañera de Izquierda Socialista, Mónica Schlotthauer, diputada nacional (mc) y delegada del ferrocarril Sarmiento.
En las listas de concejales, Izquierda Socialista encabezará en los municipios de Morón, Hurlingham, Luján, General Rodríguez, Malvinas Argentinas, Almirante Brown, Florencio Varela, Zárate, La Costa y Saladillo, entre otros.
El FIT Unidad constituye el acuerdo político más amplio que ha logrado la izquierda en 14 años. Lamentablemente, el Nuevo MAS de Manuela Castañeira decidió no sumarse y seguir dividiendo, postura que mantienen desde la conformación del frente.

Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad
Luego del emplazamiento votado en la sesión del 2 de julio en la Cámara de Diputados, el ultraderechista José Luis Espert (presidente de la comisión de Presupuesto) se vio obligado a convocar a las comisiones, donde se avanzó en el debate de dos temas clave en la lucha contra la motosierra del gobierno.
Con la presencia de trabajadoras y trabajadores del Garrahan, junto a residentes, se llevó a cabo el primer plenario con el objetivo de avanzar en un dictamen sobre una Ley de Emergencia para el hospital pediátrico de alta complejidad más importante del país. Hubo tres dictámenes: uno de Unión por la Patria, la UCR y otros bloques; y dos de rechazo presentados por La Libertad Avanza y el PRO. Desde el FIT Unidad presentamos también el nuestro, donde planteamos que no hay emergencia real sin incorporar la derogación de la resolución 2109/2025 (que transforma las residencias en becas precarizadas) y sin garantizar que ningún trabajador del hospital gane menos que la canasta familiar calculada por ATE-Indec, que en mayo fue de 1.800.000 pesos, con su debida actualización. Propusimos que el financiamiento surja del fin de las exenciones impositivas al negocio de la salud privada, un impuesto a los grandes laboratorios y el no pago de la deuda externa.
En un segundo plenario se dictaminó sobre una nueva Ley de Financiamiento Universitario, con un dictamen de mayoría respaldado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), federaciones de docentes y no docentes, y la FUA. Desde el FITU volvimos a presentar un dictamen propio. Las conclusiones que dejó la lucha por el presupuesto universitario son fundamentales para lo que se viene: en caso de que ambas leyes se aprueben, Javier Milei podría vetarlas. Por eso insistimos en que solo con la movilización se puede conquistar el presupuesto que necesitamos y torcerle el brazo a cualquier veto autoritario, avalado por los cómplices del gobierno en el Congreso.
Somos claros, lo que define es la lucha en las calles. La primera parada será el 17 de julio con la movilización de residentes y trabajadores de la salud, mientras seguimos exigiendo la convocatoria de una nueva Marcha Federal que retome el camino de las históricas movilizaciones de 2024 y saque a toda la comunidad educativa a la calle en defensa de las universidades públicas.
Porque una cosa es lo que pase en el recinto, y otra muy distinta es lo que se conquiste en las calles. Por eso seguimos reclamando que la CGT rompa el pacto con el gobierno y convoque un nuevo paro general. Si gana el Garrahan, ganan las universidades… y ganamos todas y todos.