
Escribe José Castillo
El Índice de Precios al Consumidor de marzo dio 3,4%, completando así diez meses de suba consecutiva de los precios. Salarios y jubilaciones siguen perdiendo. Se hace cada vez más visible la mentira de Javier Milei de que están “terminando” con la inflación.
Los salarios llevan siete meses seguidos retrocediendo frente a la inflación. Ya habían sido pulverizados, junto con las jubilaciones, en 2024. Nunca se recuperaron. A eso se suma que ahora, mes a mes, sistemáticamente, pierden poder adquisitivo.
Milei se jactaba de “haber aniquilado la inflación”. Ahora se le cayó la careta. Desde mayo pasado, hace ya diez meses, los precios vienen subiendo sin detenerse.
El presidente ya no sabe cómo responder. Escuchemos sus declaraciones en AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina) al conocerse el 3,4% de marzo: “no es inflación, es suba generalizada de precios”. ¿Es un chiste? Justamente, la definición de inflación es “suba generalizada de precios”. Milei continuó: “si le restamos la suba de la nafta por la guerra, la de las tarifas de servicios públicos y la de la carne, daba menos”. ¡Obvio! Pero esos son los precios que más pegan en el bolsillo popular.
A todo esto, deberíamos recordarle al presidente que aun ese número, de 3,4%, está dibujado. Si se hubiera puesto en marcha la nueva canasta de consumo del Indec -que el propio gobierno prohibió implementar-, la inflación habría dado mucho más.
Veamos las consecuencias de todo esto. La canasta de pobreza para una familia tipo subió a 1.434.464 pesos. Recordemos que este número no incluye alquiler y pondera menos de la realidad las tarifas de luz, gas, agua o transporte. Las y los trabajadores de ATE Indec calculan que el valor mínimo para no ser pobre hoy es de 2.800.000 pesos. Comparemos esto con el promedio de salarios en blanco: apenas 1.200.000 pesos. ¡Ni aun una familia con dos salarios en blanco llega a la canasta de pobreza!
¿Cuál es la respuesta del gobierno ante la evidente mentira de su política “antiinflacionaria”? Prometer “más motosierra” y, cínicamente, pedir “paciencia”. Lo del ministro de Economía, Luis Caputo, es directamente peor. Justo en este momento salió a decir que se vienen “los mejores 18 meses”.
¡Ya no se aguanta más! Nada de “paciencia”. Son millones, que crecen cada día, los que ya no le creen una palabra al gobierno. Por eso, frente a esta realidad, es vergonzosa la inacción de la CGT, que sigue en su pacto con el gobierno, ahora tratando de maquillarlo con su acto-misa del 30 de abril en Plaza de Mayo. Hay que hacer exactamente lo contrario: salir a pelear todos los días, apoyar incondicionalmente cada conflicto y llamar a un nuevo paro general y a un plan de lucha para derrotar la motosierra de Milei y el FMI.
Lo que va quedando claro, además, es que el gobierno de La Libertad Avanza no tiene “plan B”. Su único programa es el ajuste: profundizar los recortes, seguir despidiendo trabajadoras y trabajadores del Estado, promover más saqueo de nuestros recursos, continuar bajando los salarios y garantizar el pago puntual de todos y cada uno de los vencimientos al FMI y a los acreedores internacionales.
Hay que oponerse con otro programa, alternativo, obrero y popular, como el que postulamos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad: dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI, nacionalizar la banca y el comercio exterior, reestatizar las privatizadas y ponerles fuertes impuestos a los ricos y a las grandes empresas. Para así, recuperando nuestros recursos, ponerlos al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares: salarios y jubilaciones dignas, trabajo genuino, salud, educación y vivienda.
El juez Daniel Rafecas elevó a juicio la causa contra Vanina Biasi, dirigenta del Partido Obrero y legisladora del FIT Unidad en CABA. La misma recayó en el juez Marcelo Martínez de Giorgi.
Biasi había posteado en X “el Estado sionista es nazi por sus prácticas y su ideología” y “sionismo es genocidio, sionismo es apartheid”. Por ello, la acusan de “alentar el odio contra la comunidad judía” y de fomentar “expresiones antisemitas”. ¡Pretenden igualar antisionismo con antisemitismo! Una barbaridad. ¡No a la persecución a Vanina Biasi!

Escribe José Castillo
El ministro de Economía, Luis Caputo, se felicita a sí mismo por haber, supuestamente, resuelto los próximos vencimientos de deuda externa. Claro que se trata de lo de siempre: consiguió nuevos préstamos que habrá que devolver con los intereses respectivos. Se utilizarán para pagar en los meses que restan de 2026 y 2027 a los pulpos acreedores privados y al propio FMI. Otra vez lo mismo. Se sigue incrementando la bola de nieve sin fin del impagable endeudamiento de nuestro país.
Veamos de qué se trata en esta ocasión. El Banco Mundial, el BID y la Corporación Andina de Fomento otorgarían unos 2 mil millones de dólares en “garantías”. Para que se entienda: no prestan un dólar, solo se ofrecen como garantes para que el gobierno argentino consiga plata de otro lado. Claro que ese rol de “garantes” no será gratuito: cobrarán intereses del 3% sobre el total del monto. Con esas “garantías” en el bolsillo, el gobierno de Milei saldrá a buscar plata prestada de bancos privados, que también cobrarán sus respectivos intereses. Con toda esa maniobra se calcula recaudar unos 4 mil millones de dólares.
Caputo calcula sumarle a ello otros 4 mil millones de nueva deuda obtenida de licitaciones de bonos en dólares en el mercado local. En concreto, se juega a que los especuladores que operan en nuestro país -los agentes de bolsa, las fintech o los mismos bancos- compren esos bonos, que también incrementan el total de la deuda a pagar en el futuro.
Como esas dos operaciones no alcanzan siquiera para cubrir los vencimientos pendientes de este año, el ministro de Economía de Milei piensa completarlos con 2 mil millones de dólares que recaude de las privatizaciones en curso este año -la primera es Transener-.
Le queda también a Caputo la entrada de 1 mil millones de dólares del acuerdo con el FMI firmado hace un año.
Como vemos, todo es deuda para pagar deuda, más el remate de algunas joyas de la abuela. Pero ni aun así se resuelven todos los pagos, ya que, sumando los vencimientos hasta el fin del mandato de Milei -los próximos 18 meses-, habrá que abonar 30 mil millones de dólares. Tendríamos que entregar todos los dólares de las cosechas para alcanzar ese número.
Como vemos, no hay nada que festejar, como quiere hacernos creer Caputo. Es que no hay salida si seguimos pagando la deuda. La única solución, como dijimos miles de veces desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad, es suspender inmediatamente los pagos, romper con el FMI y, de una vez por todas, poner todos los recursos para priorizar la solución de las más urgentes necesidades populares.
Escribe Atilio Salusso
Movistar
Saltó que el dueño de la droguería Suizo Argentina, la familia Kovalivker, pagó 70.000 dólares para que Milei haga su acto en el Movistar Arena en octubre de 2025. Los dueños de la Suizo (con Ferraris, Porches, helicópteros y mansiones en Nordelta) están acusados del pago de coimas del 3% para Karina coimera para quedarse con contratos millonarios por medicamentos en Discapacidad. Así hace política Javier Milei, con fondos turbios que lo financian, como el narco que bancaba a José Luis Espert o los cubiertos a 10 mil dólares que recaudó la Fundación Faro por cenas en Puerto Madero.
76 metros
Trump quiere dejar su “huella estética” en Washington construyendo un Arco de 76 metros. ¿Para quién? “Para mí”, contestó. Sería más alto que cualquier otro arco del mundo, que el monumento a Lincoln y casi parecido al Capitolio. Pero un grupo de veteranos de la guerra de Vietnam junto a un historiador de arquitectura le iniciaron una demanda para impedirlo. “La Capital no es el patio trasero del presidente para que lo renueve, rediseñe y construya a su antojo”. Parece que el ultraderechista no tendrá su arco, sacudido por las marchas No Kings (No a los reyes).
Burro
El corte promedio de carne vacuna ronda los $25 mil. A un productor de Chubut se le ocurrió faenar burros para la venta a $7.500 el kilo. “Lo que pusimos a la venta se fue en un día y medio, no quedó nada”, señaló. Enseguida salió un meme con la imagen de un burro diciendo: “Que culpa tengo si yo no lo voté. Mejor empiecen a comer leones”.
Clan Menem
“600 millones de crédito VIP al clan Menem”. Así reza la noticia. El joven Sharif Menem (24) fue beneficiado con un crédito por 357 millones de pesos y Nazarena Menem (26) por otro de 236.918 millones. El primero consiguió su primer trabajo en la Cámara de Diputados de la mano de su tío, el presidente de la misma Martín Menem. La segunda es empleada de la Auditoría General de La Nación. Si sumamos que Eduardo Menem es funcionario de la Secretaría General de la Presidencia encabezada por Karina Milei, ahí está la troupe menemista. La línea familiar que viene del gobierno peronista de los años 90, reivindicado por Javier Milei.
Foto de portada: Al jefe de Gabinete Manuel Adorni lo sigue sosteniendo Karina Milei
Escribe Guido Poletti
Las denuncias contra Manuel Adorni exponen una trama de privilegios, negocios cruzados y enriquecimiento acelerado en el corazón del gobierno.
Se conocen nuevos hechos de corrupción del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El escándalo es tal que incluso sectores del propio gobierno de La Libertad Avanza ya le soltaron la mano. Sin embargo, Javier Milei y, en particular, su hermana Karina aún lo sostienen.
Todo comenzó cuando se supo que llevó gratis a su mujer en el avión presidencial durante el viaje a Nueva York de febrero. Luego apareció el vuelo privado a Punta del Este, ese mismo mes, que atribuyó al pago de su “amigo” Marcelo Grandio. Poco después se conoció que Grandio era el dueño de la productora Imhouse, que ya acumulaba diez contratos con la TV Pública, área que dependía del propio Adorni en su rol de vocero presidencial. Más tarde trascendió que el empresario le había realizado previamente diez transferencias millonarias. ¿Todo es pura coincidencia?
Después está el tema de los viajes. Adorni, que se jactaba de “no tomarse vacaciones para seguir trabajando”, viajó a Aruba con toda su familia a fines de 2024, pagando con dólares en efectivo los pasajes y el all inclusive de lujo donde se alojó. En estos días se reveló que, además, también se había tomado “unos días” a mitad de 2024, en el exclusivo hotel Llao Llao de Bariloche.
De un departamento de clase media en Parque Chacabuco pasó, en pocos meses, a un piso de lujo en Miró al 700, Caballito. Además, adquirió una casa en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz, donde el valor mensual de las expensas es de 700 mil pesos. En ambas propiedades, por si fuera poco, inició millonarias refacciones que ahora también salieron a la luz.
La frutilla del postre son, sin duda, las maniobras que desplegó para comprar ambas propiedades, con supuestos “préstamos” de jubiladas por 100 mil dólares cada una. Las explicaciones, confusas y contradictorias, se completan con la intervención en las escrituras de la escribana Adriana Nechevenko, un personaje vinculado a operaciones con narcotraficantes del caso efedrina.
La conclusión es concreta: un profesional mediocre que, repentinamente, se ve colocado en un lugar de poder impensado y que, sin detenerse un segundo, se lanza a enriquecerse y a aprovechar todos los privilegios posibles. Deja “marcados los dedos” por todas partes. Mientras tanto, al mismo tiempo, pontificaba en sus conferencias de prensa de todas las mañanas sobre “cómo terminar con la casta” y la supuesta “honestidad a toda prueba” del gobierno de nacional. Lo que ya se conoce, y lo que se sigue conociendo con revelaciones prácticamente todos los días, ha generado una sensación popular de asco y un masivo reclamo de su renuncia.
Acompañamos y compartimos esa bronca popular: ¡Fuera Adorni!
Adorni es apenas la punta del iceberg. En lo que respecta a la corrupción explícita y visible, comparte su conducta con la de Karina “3%”, que le robó la plata a los discapacitados del Andis; con la estafa de $Libra, en la que está directamente involucrado el propio presidente; y con los préstamos millonarios auto otorgados a numerosos funcionarios del gobierno por parte del Banco Nación para comprar propiedades lujosas.
A esto hay que agregar que el gobierno ultraderechista de Milei, y en particular su ministro de Economía, Luis Caputo, forman parte directa de la gigantesca corrupción estructural a la que está sometido el pueblo argentino: el escandaloso endeudamiento externo. Caputo y la mayor parte de los funcionarios de su equipo formaron parte de J.P. Morgan y de otros pulpos internacionales, que fueron quienes se beneficiaron explícitamente con el capítulo de endeudamiento desde el gobierno de Mauricio Macri en adelante. Federico Sturzenegger, por su parte, tiene un currículum más extenso aún en este tema: fue cómplice del canje de deuda de Domingo Cavallo previo al Argentinazo de 2001.
Estamos ante un gobierno de corruptos, socios, a la vez, de empresarios corruptos, banqueros y buitres internacionales. Estos son quienes están hambreando al pueblo argentino y saqueando sus riquezas. Razón de más para seguir peleando hasta derrotar la motosierra y todas sus políticas ultraderechistas.