Apr 05, 2020 Last Updated 8:14 PM, Apr 4, 2020

Las elecciones también son una oportunidad para pronunciarse contra los partidos patronales que vienen gobernando abriendo paso al saqueo y la contaminación en nuestro país. ¿Qué propone la izquierda?

Escribe Nicolás Núñez, candidato a legislador porteño

“2050: un estudio apocalíptico puso una nueva fecha límite para la humanidad”, tituló hace poco un portal de noticias, dando cuenta de los resultados de una investigación realizada por el Consejo de Investigación Australiano. Estos informes se publican cotidianamente sin recibir ninguna respuesta por parte de los gobiernos. En 2018 la emisión de CO2 aumentó por segundo año consecutivo, y volvió a cifrar como inalcanzable la reducción de un 45% de las emisiones para el 2030, que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático definió como medida necesaria para evitar el umbral crítico de un aumento global de 1.5 grados. Para los gobiernos capitalistas no importa que el calentamiento global ponga a la civilización entera frente al precipicio, lo primero son las ganancias de las multinacionales.

¿Y en casa cómo andamos?

Partamos de que según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales en el presupuesto nacional del 2019 aprobado por macristas y massistas, las partidas relacionadas con el cuidado ambiental representan el 0,3% del gasto presupuestado, mientras que el gasto en actividades que inciden de forma directa contra el ambiente representan el 5,6%. Por cada peso que se destina a preservar el ambiente se gastan 19 en degradarlo.

Pero la cosa no se queda ahí, porque las potencias económicas usan países como el nuestro de basurero de las tecnologías productivas que tienen fuertes cuestionamientos e incluso llegan a ser ilegales en esos países. Así los gobiernos peronistas, desde Menem hasta el kirchnerismo, fueron quienes abrieron la puerta de par en par a los agrotóxicos y la megaminería, respectivamente. Monsanto y Barrick Gold, cada uno en su rubro, han sido vanguardia del saqueo y la destrucción de la naturaleza en nuestro país, y los gobiernos peronistas fueron sus mejores abogados.

El fracking, además, fue incorporado al menú contaminante con Vaca Muerta como estandarte de kirchneristas, macristas y el MPN local. Incluso, al servicio de esa explotación de petróleo no convencional se impuso una reforma laboral en acuerdo con la burocracia sindical peronista. Y Alberto Fernández tiene en su plataforma como una de sus propuestas centrales de campaña profundizar esa reforma laboral y establecer un “régimen de excepción” para las multinacionales que exploten Vaca Muerta. El recientemente incorporado al kirchnerismo, Pino Solanas, va a tener que guardar bajo siete llaves sus películas ambientalistas de los últimos tiempos.
Frente a todo esto el Frente de Izquierda Unidad tiene la autoridad de haber estado presente acompañando las luchas contra la contaminación y el saqueo en todo el país. Somos la fuerza política que a nivel nacional representa una alternativa contra la depredación ambiental de las multinacionales. Levantamos “Fuera Monsanto” junto a los pueblos fumigados del país. Y decimos “basta de megaminería” porque no queremos más ríos contaminados con desechos.

Defendemos un plan económico alternativo al servicio y bajo control de los trabajadores y el pueblo en el que la producción de alimentos y la extracción de recursos naturales se realice en estricta supervisión de los correspondientes institutos científicos estatales del país y las comunidades involucradas. Podemos levantar este programa porque a diferencia de Macri y Fernández, no nos financian el lobby de las megamineras y Monsanto. Solo un gobierno de los trabajadores y la izquierda puede poner en pie una rediscusión del sistema productivo nacional, y así abrir la perspectiva de pelear a nivel mundial por ponerle un freno a la barbarie a la cual nos lleva el capitalismo destruyendo el ambiente y los recursos naturales.

Escribe Nicolás Núñez, candidato a legislador porteño

A pocos días de cumplirse otro año desde la persecución seguida de desaparición y muerte de Santiago Maldonado, Patricia Bullrich vuelve a desafiar nuestra capacidad de indignación. La resolución 598/19 publicada en el boletín oficial vino con otro premio a la Gendarmería, la fuerza involucrada aquel 1 de agosto de 2017. Ahora el gobierno pretende que ejerza una actividad de formación a jóvenes de entre 16 y 20 años, a través de la creación del Servicio Cívico Voluntario en Valores.

Una de las fuerzas más involucradas en la represión, el espionaje, el ocultamiento de pruebas, y actividades delictivas de variada índole, ahora se postula para dar lecciones sobre “valores democráticos y republicanos”. Valdría la pregunta sobre qué valores democráticos puede esparcir esta fuerza, y este gobierno. ¿Qué valores democráticos puede enseñar un gobierno que niega los 30.000 compañeros detenido-desaparecidos por la última dictadura cívico militar? ¿Qué valores democráticos puede infundir una fuerza en la que se reciclaron muchos de los milicos genocidas de aquel proceso? Estamos hablando de una formación en la impunidad y en el amparo de la represión estatal y el gatillo fácil, la temática predilecta de la gestión Patricia Bullrich en el Ministerio de Seguridad con su doctrina Chocobar.

Un gobierno que se ha destacado por la profundización de la destrucción de la escuela pública y el acceso al empleo, ahora dice que la salida para los jóvenes “Ni-Ni” (que ni estudian ni trabajan) es que sean capacitados por la gendarmería. Un proyecto reaccionario por donde se lo mire, que tiene como horizonte el bolsonarismo brasilero, y la legitimación de las fuerzas represivas del estado como tutoras de la juventud.

Debe ser resaltado que este proceso de legitimación de las fuerzas represivas del estado ante la sociedad no es un invento macrista. Fueron los gobiernos kirchneristas los que impulsaron la “inserción” militar en la vida cotidiana de los barrios, desde el patrullaje hasta distintas funciones “humanitarias”, pasando por las cotidianas represiones a trabajadores en lucha con Sergio Berni y el espionaje a luchadores populares del “Proyecto X”. Y ni hablar de que pusieron a un genocida a cargo del ejército, César Milani. Hoy basta con ver la campaña de Kicillof en La Matanza, donde es un eje de sus spots el pedir que la gendarmería vuelva a los barrios. Por nuestra parte seguiremos diciendo: no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos con las fuerzas represivas del estado.

Rechazamos esta iniciativa de principio a fin. La regimentación de la vida social con una cada vez mayor presencia y protagonismo de las fuerzas represivas se ubica, en la otra cara de la moneda de las políticas que el FMI tiene pautadas con Macri y los Fernández para los próximos años en la Argentina. La “renegociación” con el FMI, que implicará pérdida de derechos a gran escala para el pueblo trabajador, la van a querer hacer pasar con más represión, y por eso para ellos es estratégico tratar de “limpiar la imagen” de las fuerzas represivas del estado.

La salida para la juventud no viene de la mano de los gendarmes, sino de dejar de pagar la deuda externa ilegítima y fraudulenta y brindar presupuesto para garantizar el acceso y la permanencia en la educación pública, por un plan de obras públicas a escala nacional que garantice el acceso al primer empleo como propone el Frente de Izquierda-Unidad.

Escribe Nicolás Núñez, Legislador electo CABA Izquierda Socialista/FIT

Decenas y decenas de clases públicas frente a la Legislatura porteña, movilizaciones masivas al Obelisco, “abrazos” a los institutos que se extienden por varias cuadras a la redonda, y hasta un escrache en la inauguración de la Feria del Libro muestran que la lucha de los profesorados después de la histórica marcha del 12 de abril se siguió fortaleciendo.

El gobierno sigue diciendo que en las próximas semanas llevaría a tratamiento su proyecto de cierre de los veintinueve profesorados porteños en la Legislatura, pero tuvo que hacerse cargo de un conflicto que venía intentando meter bajo la alfombra. Y lo hizo de la peor manera, acusando de “fascistas” a los estudiantes. Incluso Durán Barba sacó una nota comparando la lucha de los estudiantes con los métodos del genocida Benjamín Menéndez.

Estos insultos solo aumentaron la bronca. El gobierno que no convocó instancia alguna para debatir con la comunidad educativa este proyecto de desguace de los institutos de formación docente no puede posar de “dialoguista” y “democrático” ante nadie.

El kirchnerismo, a través de UTE, Nuevo Encuentro y sus agrupaciones afines como Patria Grande/La Martí, han tenido una política de intentar “bajar un cambio”, e incluso se opusieron en algunos institutos a participar de las clases públicas en la Legislatura. Saben que el actual impulso masivo y de acción directa que tiene el movimiento de lucha choca con su política de negociar con el macrismo porteño un “proyecto intermedio”.
Desde la Juventud de Izquierda Socialista nos propusimos volcarnos con todo a colaborar con esta importantísima lucha en curso y a seguir bregando por tomar todas las medidas necesarias hasta lograr el retiro del proyecto de Unicaba. En ese marco organizamos el sábado pasado una charla junto a Laura Marrone y compañeras de la Belgrano que nos contaron el proceso de organización en su colegio y nos proponemos seguir impulsando iniciativas en ese sentido.

En los próximos días desde los institutos se van a redoblar esfuerzos para convocar una gran marcha educativa el 9 de mayo y un festival el 15 en las puertas de la Legislatura.


Hablan los estudiantes: ¿Cómo se están organizando desde los institutos?

Sofi, del Dickens
–En el Dickens nos estamos organizando a través de asambleas, clases públicas y festivales junto con otros profesorados. Los que dirigen son de Nuevo Encuentro, que tiene una línea de no impulsar la coordinación, ni participar de acciones como las de las clases públicas en la Legislatura, o la movilización al Obelisco.
Esta semana empezamos en el instituto repartiendo volantes invitando a la charla de Laura Marrone contra el proyecto de la Unicaba y hablando sobre la marcha del 12 de abril, para ver cómo seguirla.

Andy, del Joaquín V. González
–Desde que nos enteramos del proyecto a fines de noviembre del año pasado en el Joaquín V. González se comenzaron a realizar diversas actividades como clases públicas en las calles aledañas al profesorado y en la Legislatura porteña, cortes y “semaforazos” en conjunto con los otros institutos de formación docente de la zona, una asamblea por semana, festivales para la visibilización de la lucha, entre otras. Ante la falta de información que proporciona el centro de estudiantes conducido por La Caravana (Patria Grande) varios estudiantes de diferentes carreras crearon la Comisión de Difusión para informar rápidamente por medio de redes sociales a los estudiantes y docentes lo que está sucediendo en cuanto al proyecto en sí y el cronograma de actividades seman

Escribe Nicolás Núñez Legislador electo CABA Izquierda Socialista/FIT

Este 24 de marzo estuvo cruzado por un importante debate dentro del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Este espacio convoca a marchar los 24 “contra la impunidad de ayer y de hoy”, de manera independiente de los gobiernos de turno.
Organizaciones como el PCR-Liberpueblo, Venceremos (que impulsa Correpi) y el MST, entre otras, plantearon que este año había que ir hacia “un acto común” con el kirchnerismo. Más allá de que finalmente esta iniciativa no prosperó, creemos que dio lugar a un importante debate que corresponde aclarar con vista a acciones futuras. Las organizaciones que planteaban un acto común, con el argumento de “no dividir” ante Macri, sostuvieron que no se podía denunciar a los gobernadores.

El MST reconoció que la aparición de la palabra “gobernadores” en el documento dificultaba su intento de acuerdo con el kirchnerismo. ¡Precisamente los gobernadores que aplican el ajuste y la represión en sus provincias al mejor estilo macrista! 
Desde Izquierda Socialista y el FIT reivindicamos que hay que movilizarse unitariamente como viene haciendo el Encuentro en todos estos años cuando se trata de repudiar hechos de impunidad y represión. Lo hicimos ante el fallo vergonzoso del 2x1 de la Corte en beneficio de los genocidas, o en las convocatorias de la familia de Santiago Maldonado. Ahora decimos que el centro del 24 debe ser contra el ajuste y la represión del gobierno reaccionario y proimperialista de Mauricio Macri. Para que los Etchecolatz se pudran en la cárcel igual que los asesinos de Rafael Nahuel. Para derrotar la “doctrina Chocobar” y el gatillo fácil y contra el procesamiento a los luchadores populares. Pero una cosa es esto y otra lavar la cara a los actuales gobernadores peronistas y al gobierno anterior.
“La impunidad de hoy”, precisamente, incluye a los cómplices de Macri. No podemos silenciar que los gobernadores peronistas y kirchneristas firmaron el Pacto Fiscal para robarle a los jubilados; el asesinato de un chico de 12 años en la provincia de Tucumán, gobernada por el ex-ministro kirchnerista Manzur, ni el ajuste y la represión a los docentes por parte del gobierno de Alicia Kirchner.
Con su postura, el PCR y el MST también se olvidan de la “impunidad de ayer”, la que siempre el Encuentro denunció durante los 12 años de gobierno kirchnerista. No podemos olvidar a Julio López, al represor César Milani que está preso por el repudio popular, la ley “antiterrorista” aprobada por Cristina o los 200.000 millones de dólares que pagó el kirchnerismo reconociendo una deuda que viene de la dictadura de Videla.
El 24 es una jornada de lucha para repudiar tanto al gobierno de turno como al conjunto del régimen político de la impunidad. “A los milicos los salvaron sus amigos, la democracia peronista y radical”, se canta correctamente desde hace décadas.
Hacer un acto con el kirchnerismo es meter debajo de la alfombra parte de la historia que venimos denunciando. Tan equivocado es el planteo de un supuesto acto “de unidad” con el kirchnerismo que La Cámpora contestó que está muy bien el acto común “solo si se dice lo que nosotros queremos”. Esto es, reivindicar los años de gobierno kirchnerista y omitir la complicidad de los gobernadores con el ajuste.
Llamamos a la reflexión al conjunto de las organizaciones sobre lo equivocado que es intentar cambiar la autoridad ganada en 22 años del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia en un acuerdo con el kirchnerismo. Tras una dura pelea y la propia realidad, esta política capituladora de estos sectores de la izquierda reformista ha sido derrotada: no habrá acto “único” con el kirchnerismo. Llamamos entonces a marchar reivindicando que no olvidamos, no perdonamos ni nos reconciliamos con los genocidas, la Iglesia, ni los empresarios, ni los partidos patronales cómplices.

Al asumir el gobierno macrista se abrió el debate dentro del EMVJ ya en 2016 sobre si el 24 de marzo no se debía pasar a marchar en unidad con el espacio kirchnerista, lo cual implicaba meter bajo la alfombra muchas de las denuncias que se levantaron en el último tiempo. El EMVJ definió correctamente sostener en 2016 y 2017 su independencia política y movilizarse de forma masiva a Plaza de Mayo pero garantizando tener su propia voz en la Plaza, leyendo su propio documento, sin callar nada.
En ese marco, desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda insistimos en la importancia que tiene este año sostener nuevamente una voz independiente comprometida con las luchas de todo el país este 24 de marzo. Algo que debía expresarse en una convocatoria propia del Encuentro, con sus consignas, y un documento a ser leído en un acto propio, como propusimos desde el FIT (ver declaración del 6/3).

Pero en el EMVJ nos encontramos con un cambio importante. Organizaciones como el PCR (que impulsa al organismo de Derechos Humanos Liberpueblo), Venceremos (que impulsa CORREPI) y el MST, plantearon que había sido errado el accionar del EMVJ de los últimos años, y que había que ir hacia un acto en común con el kirchnerismo. Y eso tenía una expresión política: intentar bloquear que el EMVJ denuncie en su convocatoria el ajuste y la represión de los gobernadores. En una declaración del 14/3 el MST reconoce que la aparición de la palabra "gobernadores" dificultaba su intento de acuerdo con el kirchnerismo.

Pisoteando el mecanismo histórico de funcionamiento del EMVJ, que ha sido siempre el consenso, los sectores que acordaban en ir al acto común con el kirchnerismo, se autoproclamaron mayoría, y fueron hacia la negociación con el otro espacio. Hasta el momento en que se escriben estas líneas, fueron absolutamente rechazados por La Cámpora, cuya respuesta ha sido "muy bien el acto común, pero solo si se dice lo que nosotros queremos con un documento único". No obstante lo cual, se proponen seguir insistiendo con el tema a pesar de que estamos a una semana del 24.

Es importante aclarar que desde Izquierda Socialista y el FIT reivindicamos el accionar del EMVJ de movilizarse por uno o dos puntos de acuerdo con quien sea, ante la necesidad de responder a hechos y políticas concretas. Lo hicimos frente al 2x1, y ante cada una de las convocatorias de la familia de Santiago Maldonado. Pero otra cosa es el 24 de Marzo, donde el Encuentro ha logrado instalar desde hace 22 años una jornada de repudio a la dictadura genocida, de reivindicación de los compañeros caídos, y de balance y de denuncia del conjunto de las políticas de impunidad y represiva que llevaron adelante los distintos gobiernos. El 24 de marzo el pueblo argentino se reafirma en seguir luchando por memoria, verdad y justicia, y en seguir la pelea de los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, por un país sin oprimidos ni explotados. No es una marcha más. Es una jornada de lucha donde golpeamos de forma contundente al gobierno y el régimen político que le garantizaron la impunidad a la mayor parte de los represores, y que hoy busca la reconciliación. “A los milicos los salvaron sus amigos, la democracia peronista y radical”, se canta en nuestro país hace décadas, y lo reivindicamos.

Este 24 de marzo de 2018 para nosotros se refuerza la importancia de esa independencia política. No podemos silenciar que hemos visto la designación de parte de Cristina de Kirchner de Milani como jefe del ejército. Y en el último año, a los gobernadores peronistas y kirchneristas firmando el Pacto Fiscal que fue de la mano del saqueo a los jubilados, y tras constatar en que cada una de las provincias los gobernadores como Alicia Kirchner, Roxana Bertone, Gildo Insfran, entre otros, despliegan crecientes políticas de ajuste y represión. El asesinato de un chico de 12 años en la provincia gobernada por el ex-ministro kirchnerista Manzur, la represión a los docentes por parte del gobierno de Alicia Kirchner, como también la represión a los pueblos originarios en el sur y norte del país; así como también, el hecho de que los jueces del 2x1 a los genocidas hayan sido designados también con apoyo kirchnerista/peronista, son botones de muestra de una política represiva y de reconciliación con los milicos general en todo el país.
Por otro lado -no menos importante-, el peronismo y el kirchnerismo tras la rebelión de diciembre de 2017 se han constituido en garantes y pilares de la gobernabilidad. Por fuera del circo del "club del helicóptero" que venden Clarín y el gobierno, el kirchnerismo y el peronismo desde las centrales sindicales son los responsables del aislamiento de conflictos como el del INTI, Hospital Posadas y Ferrobaires, son los que ponen paños fríos al conflicto docente, los que dejan avanzar por sector la reforma laboral y firman acuerdos salariales a la baja. Su respuesta ante todo es: "hay que esperar las elecciones del 2019".

Vamos por una masiva movilización del EMVJ

En pos de salir de la parálisis, y de bregar por la unidad del EMVJ, desde el FIT propusimos avanzar con un documento de convocatoria propio del conjunto del Encuentro, y ratificar que no hay ninguna posibilidad de ir a un 24 de marzo donde el Encuentro no tenga un documento propio que con el espíritu de cada año ponga en evidencia el conjunto de las peleas contra la represión y la impunidad. Llamamos a la reflexión al conjunto de las organizaciones del Encuentro sobre lo equivocado que sería en el actual contexto político nacional licuar la autoridad ganada por 22 años del EMVJ en un acuerdo con el kirchnerismo. Y en todo el país Izquierda Socialista sale a convocar a una masiva jornada de lucha que ponga devuelta a los Etchecolatz tras las rejas, que frene la "Doctrina Chocobar", contra el procesamiento a los miles de luchadores en todo el país, contra la ley “antiterrorista”, por el castigo a los responsables de la desaparición de Julio López, contra el pago de la deuda externa y que sirva para fortalecer el conjunto de las peleas en curso contra la represión y el ajuste de Macri y los gobernadores.

Por un gran 24 de marzo donde gritemos fuerte que no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos, ni con los genocidas, ni con la iglesia, ni los empresarios, ni los partidos patronales cómplices.


¡30.000 Compañeros detenidos-desaparecidos, PRESENTES!

Nicolás Núñez – Legislador electo por CABA de Izquierda Socialista en el FIT

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