El martes 19 de junio distintas organizaciones realizamos un acto frente a la embajada de Venezuela en la Argentina. Concurrimos a reclamar por la libertad del obrero Rodney Álvarez, de Ferrominera Orinoco, falsamente acusado de matar a balazos a un trabajador durante una asamblea. Alvarez ya lleva siete años preso. El 20 de junio iba a empezar el juicio, pero se volvió a levantar la audiencia.
Las únicas pruebas obtenidas de las grabaciones de distintas cámaras de seguridad demuestran que el que realizó los disparos que asesinaron al obrero Rojas fue Héctor Maicán, militante del PSUV y parte de las mafias sindicales.
El embajador venezolano, Carlos Eduardo Rodríguez Mendoza, recibió a una delegación integrada por Yorluis Guzmán, profesor de la Universidad Central de Venezuela; los diputados de Izquierda Socialista Laura Marrone y Juan Carlos Giordano; Nicolás Del Caño (PTS) y Juan Carlos Beica, del Frente Anticapitalista Socialista (FAS). También estuvo el PSTU.
Ante el reclamo de libertad a Rodney, el embajador se comprometió a ponerse al tanto del tema. Dijo “desconocer” que Álvarez estaba detenido desde hace siete años (dijo solo cuatro) y sin prueba alguna que lo incrimine, y se le aclaró que las únicas pruebas van contra Maicán. Giordano le manifestó que Álvarez es un preso político, parte del sindicalismo combativo que lucha contra las patronales y la burocracia sindical, por eso está preso, como escarmiento a los que luchan. Se le recordó de otros hechos aberrantes, como la desaparición de Aracedo Mora, activista de izquierda, y el asesinato de tres dirigentes antiburocráticos en 2008, Richard Gallardo, Luis Hernández y Carlos Requena, pertenecientes a la corriente clasista C-CURA en 2008, hecho que permanece impune. Próximamente se conformará un comité por la libertad de Rodney Álvarez en la Argentina.
Ese mismo día en Venezuela se hizo un tuitazo y hubo una marcha reclamando por la libertad, lo mismo se hizo en otros países. El plenario sindical combativo aprobó con 30.000 delegados presentes de todo el país el reclamo por su libertad (ver páginas centrales). Continuaremos desde nuestro partido, en unidad, reclamando por su libertad, como parte de la campaña mundial que impulsa la UIT-CI.
Escribe Guido Poletti
Las masacres de Al Assad en Siria. La guerra en una Libia partida en pedazos. Los kurdos atacados por las tropas turcas en el norte de Siria. Las atrocidades de ISIS. Decenas de miles de hombres, mujeres y niños escapando, tratando de salvar sus vidas. A eso se le suman otras tantas víctimas, ahora del hambre, de la desocupación, de los planes de ajuste. Vienen del norte de África, muchos de ellos cruzando el desierto, sometidos al tráfico humano más degradante. Se lanzan al mar en barcos que muchas veces terminan naufragando en medio del Mediterráneo, convertido ya en un enorme cementerio. De vez en cuando, la prensa internacional nos conmueve con alguna imagen sensacionalista, como la del niño que apareció muerto en las playas de la isla de Lesbos, en Grecia.
Del otro lado del Atlántico las escenas se repiten. También son miles los que cruzaron el río Bravo, el desierto abrasador de Nuevo México, muchos muriendo en el camino, en la búsqueda de alguna supuesta perspectiva de mejora para ellos y sus familias en los Estados Unidos. Huyen también de los planes de ajuste, la miseria, el desempleo y el hambre. Los que escapan y llegan “exitosamente” a destino tienen un futuro de ciudadanos de segunda, carne de cañón para los peores trabajos, en negro, ya que son “ilegales”, viviendo en los peores lugares, sometidos al maltrato, a la persecución policial y al racismo.
Esta realidad no es nueva. Pero sí lo son las vergonzosas políticas que se están implementando en la actualidad, profundizando la persecución de millones, deportándolos o, directamente, sometiéndolos a la muerte en los países de donde partieron o en los caminos de vuelta, en el mar o en el desierto. En los Estados Unidos de Trump, a las amenazas de “construir un muro en toda la frontera mexicana” y a la realidad de las deportaciones, que tampoco cesaron en los gobiernos anteriores (de hecho los expulsados durante la presidencia de Obama todavía son más que en la era Trump), se le suma la vergüenza de separar familias y meter niños en “jaulas”, como escandalosamente lo vimos en las fotos que dieron la vuelta al mundo recientemente.
En Europa la cuestión no es mejor. Hace un par de años vimos las inhumanas caminatas de miles de refugiados por las vías de los trenes, mientras Hungría y los países balcánicos les cerraban las puertas. Ahora tenemos al nuevo gobierno italiano ya negándose directamente a permitir atracar a los barcos con refugiados, dejándolos peligrosamente en medio del mar. Mientras tanto, Alemania, Francia y los países más importantes de la Unión Europea discuten dónde localizar “campos de internamiento de los refugiados” que, hasta por el nombre, peligrosamente nos recuerdan a los campos de concentración de la Segunda Guerra mundial. Al mismo tiempo “endurecen” sus políticas de acceso a los refugiados, presionados por las fuerzas de extrema derecha que han crecido electoralmente en el último período. En Italia ya amenazan con expulsar a la población gitana, con siglos de permanencia en el territorio europeo, recurriendo a la más asquerosa retórica racista.
Tanto los Estados Unidos como la Unión Europea -los mismos que son responsables de las superexplotación y el saqueo de las riquezas de tantos pueblos coloniales, semicoloniales y dependientes, sus transnacionales, los pulpos especuladores que se enriquecen con las descomunales deudas externas, y los que provocan e intervienen en las guerras de todas estas regiones ahora cierran sus fronteras a los millones de desesperados que tratan de huir de estos infiernos que ellos generaron. Este es el capitalismo imperialista actual, que sólo puede ofrecer miseria, superexplotación y muerte a una enorme cantidad de pueblos sometidos. Por eso es más urgente que nunca acabar con este sistema, reemplazándolo por gobiernos de los trabajadores y por el socialismo, terminando de una vez por todas con estas lacras, expresión máxima de la explotación de los seres humanos por otros seres humanos.
Ante la grave situación económica y la devaluación de la moneda, miles de pequeños comerciantes salieron a protestar con consignas contra los aumentos de precios. En parte la crisis económica es por sanciones yanquis. Pero sólo en parte, ya que el régimen que encabezan los clérigos islámicos (ayatolas) mantiene una economía con fuerte desigualdad social, descargando sobre el pueblo los problemas económicos. Hay cientos de presos y la cúpula clerical amenazó con ejecutar a quienes promuevan las protesta
El activista Nasser Zefzafi, la cabeza más visible de las protestas de la región norteña del Rif, en Marruecos, ha sido condenado a veinte años de prisión acusado de “complot contra la seguridad del Estado” y otras 53 personas tienen condenas de entre uno y veinte años. Las protestas en el RIF fueron en octubre de 2016 como respuesta a la desocupación y miseria de la mayoría de su población.
Llamamos a todas las organizaciones populares y democráticas a exigir la anulación de estas condenas que intentan aplastar la lucha de todo un pueblo.
Carlos Enrique Fernández Chacón, “Cochero”, fue inscripto candidato a alcalde de Lima Metropolitana, electo por la base del Frente Amplio. Fernández Chacón, antiguo dirigente obrero metalúrgico, fue diputado nacional y constituyente, hoy vive de su modesta jubilación y dirige la organización Uníos (UIT-CI) en el Frente Amplio. Su candidatura es una de las más importantes de las elecciones municipales de octubre. “Trabajaremos por los más pobres, por los trabajadores y el pueblo”, afirmó.