Se realizó la reunión de Mesa del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), donde resolvimos, entre otras definiciones, convocar ampliamente a todos los sectores en lucha a una acción el próximo 27 de abril, día en que se reúne el Consejo del Salario, para presentar los reclamos de los trabajadores y denunciar el pacto de la burocracia sindical con el gobierno y las patronales.
Y el sábado 17 se realizó el encuentro de Madygraf, organizado por el PTS con el apoyo del MST, como “encuentro de luchas”. Como denunciamos anteriormente, este encuentro, no fue propuesto al PSC para buscar sumar la mayor unidad de los que luchan. Somos una coordinación que existe hace años, con un programa contra el ajuste patronal, con figuras y sindicatos combativos y un accionar incuestionable de apoyo a las luchas. En realidad, este Encuentro fue un intento del PTS de acercar luchadores al MAC, contra el PSC. El PTS puede hacer todos los encuentros y acciones que quiera, pero es absurdo disfrazarlos frente a los activistas como “encuentro de las luchas” y, encima, criticando al PSC, del cual es parte hace unos meses.
La principal crítica del PTS hacia los encuentros del PSC es que “ponemos cupos” de oradores. Por supuesto, como en cualquier asamblea obrera, en este encuentro también hubo cupos, límites de tiempo de intervención, desnudando la demagogia del PTS. Aunque se pasó de raya: dio tres minutos y luego dos a los oradores (no así a las intervenciones de sus dirigentes y del MST) y no permitió el saludo que le solicitó a Izquierda Socialista, dejando esperando tres horas a la dirigente ferroviaria y diputada del FIT Unidad Mónica Schlotthauer. Al PO sólo le dio 3 minutos.
Es una política errada armar pequeñas reuniones aisladas y enfrentadas al PSC. Lamentablemente, el PTS tiene otra comprensión del PSC, se integró formalmente, pero sigue con su política de disputa y divisionismo, que en nada ayuda a la coordinación y unidad de los que luchan. Por eso los llamamos a la reflexión para que desistan de este tipo de acciones mezquinas y divisionistas y se integren leal y plenamente al PSC.
Los principales dirigentes del PSC hicieron un llamado unitario a los luchadores del encuentro para que convoquemos juntos a la acción en el Consejo del Salario del día 27, porque necesitamos la mayor unidad para enfrentar los ataques del gobierno.
Corresponsal
El Socialista conversó con Mariano Colombo, periodista de Bariloche y miembro de la Comisión Directiva del Sindicato de Trabajadorxs de Prensa de Bariloche y Zona Andina (SiTraPren) que desde hace años vienen realizando reclamos a las grandes empresas periodísticas de la Patagonia Norte (Diario Rio Negro, La Mañana del Neuquén, El Cordillerano, etc).
¿Cuál es el reclamo que vienen haciendo desde SiTraPren y qué respuestas les dan desde las empresas?
El reclamo está canalizado a través de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa -Fatpren- que es la que negocia con la cámara patronal ADIRA -Asociación de Diarios del Interior de la República Argentina-, pero detrás de la Federación estamos todos los sindicatos de la Patagonia empujando.
Por un lado los sindicatos de Bariloche, Viedma, Alto Valle, Neuquén, Santa Rosa y General Pico, reclamamos la inclusión del plus salarial que se conoce como zona fría o desfavorable. Y por el otro lado, el convenio colectivo de trabajo de la actividad contempla el plus solo desde la provincia de Chubut hacia el Sur. Estas reclaman el incremento al porcentual, por ejemplo Tierra del Fuego tiene apenas un plus de 20% del salario básico.
La respuesta de las empresas es esquiva y muchas veces sin siquiera argumentos. Han llegado a plantear que el costo de vida en Córdoba, o en el Conurbano bonaerense, es más alto que en Bariloche y otras ciudades de la región. Argumento fuera de la realidad ignorando la necesidad de cubrir abrigo, calzado apropiado para nieve, o para hielo, etc.
Se produce una situación injusta y discriminatoria. En Río Negro y Neuquén, estatales, jubilados, sector privado, trabajadores de prensa televisada o radiofónica cobra la zona. Se llega al absurdo de que un trabajador de nuestra área accede al ítem de zona desfavorable cuando se jubila.
¿Qué acciones vienen llevando adelante? ¿Qué organizaciones están prestando su apoyo al conflicto?
Los trabajadorxs de prensa estamos acostumbrados a cubrir y difundir los conflictos de trabajadores de otras actividades, pero cuando se trata de nuestros reclamos no tenemos prensa. Las empresas eligen invisibilizarnos y no difunden nuestros comunicados o nuestras acciones.
Acudimos a organizaciones sindicales, sociales, políticas y hasta profesionales para que nos ayuden a visibilizar nuestra lucha y afortunadamente son muchos los que nos están acompañando solidariamente (ver por ejemplo la declaración del FIT-Unidad Río Negro). También, tanto en la Legislatura como en el Concejo Deliberante en Neuquén, aprobaron de manera unánime proyectos de declaración acompañando nuestro reclamo. Esperamos que pronto que se expidan en el mismo sentido en Río Negro.
¿Cómo piensan continuar la pelea?
Estamos en un estado asambleario permanente y ya trazamos un plan de lucha progresivo que va a incluir diferentes acciones directas hasta llegar a un paro en las próximas semanas si no aparece una respuesta favorable.
La lucha de los trabajadores de prensa patagónicos por la zona hoy empieza a nacionalizarse porque, en paralelo, se desarrolla la discusión salarial y la cámara ADIRA acudió a las últimas tres reuniones con la misma oferta miserable. Hoy un salario inicial en la actividad apenas supera los $30.000 y un cronista calificado o un redactor, apenas supera $ 40.000.
Los dueños de los diarios, llenan sus bolsillos y muchas veces con la plata del Estado, a costa de precarización, salarios bajos y paupérrimos aumentos. Por eso el plan de lucha que veníamos desarrollando en la Patagonia por la zona, ahora también es nacional por el salario, lo que nos lleva a avanzar en forma unificada
Escribe Mariano Barba
Con una adhesión popular pocas veces registrada en la provincia, los trabajadores de salud autoconvocados organizados en la interhospitalaria llevan adelante más de una decena de cortes en las rutas provinciales centradas en la zona petrolífera, alrededor de la formación de Vaca Muerta donde se extrae la mayor producción de gas y petróleo de la zona.
Cerca de los cincuenta días de lucha llevan adelante miles de trabajadores ya que rechazan el mísero aumento del 15 % otorgado por el gobierno siendo que desde diciembre del 2019 no se tocaba el salario. Los sanitaristas que fueron aplaudidos el año pasado, ahora fueron ninguneados por el gobierno. Reclaman un incremento del 40% perdido en el 2020, el pase a planta de centenares de contratados y otras reivindicaciones del sector. Encima el 15% otorgado en febrero fue firmado por la burocracia de ATE, encabezada por Carlos Quintriqueo, contra las asambleas de la totalidad de los hospitales que habían rechazado ese porcentaje. De la noche a la mañana los burócratas firmaron el acuerdo, y con esa misma velocidad los trabajadores hospitalarios comenzaron a organizar la lucha por un aumento superior. Hicieron todo tipo de acciones públicas para visibilizar su reclamo siempre respaldado con medidas de paros.
Así, ante la sordera del gobierno, se llegaron a implementar los cortes de rutas en la zona del petróleo. Encabezados por enfermeras, mucamas, camilleros, administrativos y algunos médicos, se montaron los cortes de ruta en zonas estratégicas para el suministro de insumos para los pozos de gas y petróleo obtenido por fracking en Vaca Muerta y en el gran yacimiento de petróleo convencional que es Loma La Lata. Ciudades y pueblos muy vinculados a la explotación hidrocarburífera como Añelo, El Chañar, Rincón de los Sauces, Picún Leufú salieron del anonimato nacional porque miles de camiones están varados hace siete días. Las pérdidas estimadas superan los 10 millones de dólares solo de YPF. Esos cortes se sostienen con el apoyo incondicional de las poblaciones y de todo el activismo sindical y popular de Neuquén Capital que viaja diariamente a sumarse a los piquetes. La tensión es muy grande porque el gobierno apuesta al desgaste y azuza a los transportistas a que rompan los piquetes. Pero el gran apoyo popular y la indignación contra el gobierno por no respetar a los trabajadores de la salud hace que se fortalezcan los piquetes en lugar de debilitarse.
Una nueva conducción democrática
La gran rebelión nació bien de la base, con asambleas de los hospitales que votaban medidas de acción y mandataban a sus delegados para coordinar en la interhospitalaria y garantizar la unidad en la calles y en la lucha. El surgimiento de este organismo es una conquista histórica de esta lucha que desplaza a la burocracia totalmente de la lucha. La tensión crece día a día y eso se evidencia en la mesa de negociación que montó el gobierno detrás de la figura de una mediación fiscal para desacreditar a los delegados autoconvocados. El acuerdo de la burocracia de ATE con el gobierno es defendida públicamente por ambos contra los delegados por eso en las cuatro reuniones de mediación nunca hubo propuesta salarial del gobierno. Minutos antes del cierre de esta edición el gobierno anunció por conferencia de prensa el pago en negro de una “asignación especial covid” de 30.000 pesos en tres cuotas. Otra provocación más de las muchas del gobierno. La lucha continua y el fondo de huelga y todas las acciones nacionales de apoyo que se puedan realizar son indispensables para que esta lucha gane. Hoy es el conflicto más importante del país y así lo entendió el FIT Unidad que realizó un acto en la casa de Neuquén en CABA para exigir soluciones al reclamo de los trabajadores. Por eso el fondo de huelga, el aporte de víveres son fundamentales para el sostenimiento de semejante lucha.
Escribe María, trabajadora del Polo de la Mujer
El Ministerio de la Mujer de Córdoba es la dependencia del estado provincial donde se realiza la asistencia y acompañamiento psicológico, jurídico y social de las mujeres en situaciones de violencias. Las trabajadoras, desde el 9 de abril, comenzamos con jornadas de paro de dos horas por turno por tiempo indeterminado en reclamo por mejores condiciones de trabajo contractuales, salariales y para prevenir contagios de Covid.
Las trabajadoras del Polo de la Mujer llevamos años luchando en las calles, acompañadas por las organizaciones sociales, los partidos de izquierda y la Asamblea NiUnaMenos. Hemos logrado que nuestros reclamos sean sentidos por la comunidad, como decimos “somos quienes le ponemos el cuerpo a las violencias, el oído a los relatos más crueles que vomita todos los días el maldito patriarcado”.
Sin embargo, nuestra tarea no es reconocida por el gobierno ajustador de Schiaretti que, junto con la ministra de la Mujer, Claudia Martínez, siguen haciendo campaña política a costa de las mujeres que día a día siguen sufriendo violencias y muriendo en manos de femicidas.
La situación del Ministerio de la Mujer refleja la política del gobierno que sostiene a una mayoría de sus trabajadorxs con monotributos, becas, convenios tercerizados y contratos flexibles, con salarios por debajo del índice de pobreza. Trabajadorxs que no contamos en amplia mayoría con obra social, licencias, jubilaciones ni otros derechos laborales básicos. A esto se le suma la situación de total indefensión frente a la pandemia, ya que no se garantizan las medidas básicas de protección y cuidado.
Por eso las trabajadoras estamos exigiendo pase a planta permanente de todas las trabajadoras y aumento salarial de emergencia. Reconocimiento de la tarea de riesgo psicosocial. Vacunas y condiciones de bioseguridad para todas.
Entrevistamos a Iván Giménez, referente de la lucha de Swiss Just, que nos contó cómo se resolvió el conflicto.
ES.–¿En qué situación se encuentran hoy?
IG–Después de casi dos meses de toma de la sede de la empresa en Lomas del Mirador y del acampe de dieciocho días en la puerta de la planta en General Rodríguez se llegó a un acuerdo de cesación de contrato a la empresa Transfarmaco, que es lo que tendría que haber hecho Just desde un principio. Falta ultimar los detalles acerca de cómo se van a aplicar nuestros derechos adquiridos en la nueva empresa, solamente queda leer bien la letra chica para que no nos perjudiquen en nada, pero en principio conseguimos mantener nuestro mismo sueldo, que nos garanticen la continuidad laboral por veinticuatro meses, que se hagan cargo del transporte de Lomas del Mirador a Transfarmaco, que queda en Escobar, y un resarcimiento por la situación que sufrimos. Un triunfo.
ES.–¿Qué conclusiones sacan de esta lucha?
IG.–Los dieciocho días de acampe fueron muy intensos. Pasamos por diferentes momentos, diferentes sentimientos. Desilusión, desesperación. Pero siempre nos apoyamos entre nosotros, en el compañero y en la asamblea, donde decidimos entre todos cómo seguir la lucha. Esa fue la clave.
Desde ya les queremos agradecer a todos los que nos apoyaron, los partidos políticos, como el de ustedes, las organizaciones sociales, sindicales y a distintos sectores de trabajadores que se acercaron a apoyarnos.