Escribe Federico Novo Foti
El Partido Socialista de los Trabajadores (PST), antecesor de Izquierda Socialista, fundado en 1972, había logrado una importante inserción en el movimiento obrero.1 En las elecciones de septiembre de 1973, que ganó Perón con 7 millones de votos, el PST presentó la fórmula Juan Carlos Coral-José Páez, logrando 182 mil votos.
En marzo de 1975, volcó todo su esfuerzo al apoyo de la lucha de los metalúrgicos de Villa Constitución. En junio, sus dirigentes obreros cumplieron un importante rol en la coordinación de las fábricas de zona norte del Gran Buenos Aires y en la movilización que desencadenó el “Rodrigazo”. Los gobiernos de Perón e Isabel y sus bandas fascistas se ensañaron con el PST.
Desde mayo de 1974 hasta el golpe, sufrió el asesinato de 16 militantes y atentados a sus locales. En el acto tras el asesinato de tres compañeros secuestrados del local de Pacheco, Nahuel Moreno, dirigente del PST, llamó a “la unidad para formar brigadas y piquetes antifascistas obreros y populares”.2 Un llamado que sólo fue respondido por el Bloque de Base de Rodolfo Ortega Peña.
A comienzos de 1976 la lucha de la clase obrera acorralaba a Isabel y al plan de ajuste de su ministro de Economía, Emilio Mondelli. El PST estaba en primera fila impulsando la coordinación y el plan de lucha para derrotarlos.3 Al mismo tiempo, denunciaba el peligro golpista ante la impotencia de Isabel para derrotar a las y los trabajadores y las acciones aisladas de la guerrilla que servían de justificación a los golpistas.
Tras el golpe, la dictadura ilegalizó al PST, sin embargo, el partido continuó su actividad en las condiciones extremas de la clandestinidad, la tortura y la prisión, y en el exterior junto a partidos trotskistas hermanos.
1. Ver Ricardo de Tito. Historia del PST, (Tres Tomos), CEHuS, Buenos Aires.
2. Ver Avanzada Socialista Nº 106. Junio de 1974. Disponible en www.nahuelmoreno.org
3. Ver Avanzada Socialista Nº 181. 15 de marzo de 1976. Disponible en www.nahuelmoreno.org















