Consultada sobre el fallo, Juliana García Recchia (foto), querellante en la causa e hija de Antonio García -asesinado en un operativo en su casa- y de Beatriz Recchia -una de las embarazadas secuestrada y desaparecida-, nos dijo: “Fue un gran logro que a los asesinos de mi viejo, quienes torturaron e hicieron desaparecer a mi vieja y me llevaron a mí privada de la libertad, les hayan dado perpetua, como a Bignone, Riveros y Sadi Pepa, entre otros. Este último, es la primera condena que recibe. O sea, que nuestra lucha hizo caer a genocidas que estaban en la impunidad, como a otros. Un gran paso que hemos dado, fruto de la lucha de todos estos años”, concluyó Juliana.