Consultada sobre el fallo, Juliana García Recchia (foto), querellante en la causa e hija de Antonio García -asesinado en un operativo en su casa- y de Beatriz Recchia -una de las embarazadas secuestrada y desaparecida-, nos dijo: “Fue un gran logro que a los asesinos de mi viejo, quienes torturaron e hicieron desaparecer a mi vieja y me llevaron a mí privada de la libertad, les hayan dado perpetua, como a Bignone, Riveros y Sadi Pepa, entre otros. Este último, es la primera condena que recibe. O sea, que nuestra lucha hizo caer a genocidas que estaban en la impunidad, como a otros. Un gran paso que hemos dado, fruto de la lucha de todos estos años”, concluyó Juliana.


La pena fue dictada en una causa en la que se investigaron delitos contra 23 víctimas, siete de ellas embarazadas, a las que hicieron parir en maternidades clandestinas en Campo de Mayo.







