Escriben Daniel Vázquez, FADHUS y Nicolás Núñez, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
Se acerca el 50 aniversario del golpe genocida, en el marco de una avanzada de “reformas” reaccionarias, ajuste y represión por parte del gobierno de ultraderecha y los anuncios de que Milei podría dictar un indulto a los milicos asesinos que la lucha popular logró poner tras las rejas. Con ese panorama en mente, la reivindicación que cada 24 de marzo hacemos a las y los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, claramente cobra la importancia de transformarse en un puntal para potenciar todas las luchas en curso contra este gobierno de fachos aduladores de los planes de Videla y Martinez de Hoz.
Con esas consideraciones, desde Izquierda Socialista y el Frente de Abogadxs por los Derechos Humanos y el Socialismo (FADHUS), intervinimos con firmeza en el debate que se dio a lo largo de un mes dentro del Encuentro Memoria Verdad y Justicia y la Red Federal por los Derechos Humanos respecto de qué tipo de convocatoria necesitábamos este año. Con claridad, y de forma coincidente con la casi totalidad de organismos de derechos humanos del EMVJ, planteamos que era necesario avanzar en construir una convocatoria y acto unitario junto a la Mesa de Organismos que reúne a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros organismos históricos. La coyuntura histórica nos impone la necesidad de enfrentar con la mayor unidad posible en las calles los golpes que día a día nos siguen lanzando Milei y sus cómplices. Necesitamos ser millones movilizadxs el 24 para dar esta lucha democrática, para enterrar el plan del indulto, para reimpulsar los juicios a genocidas que hoy están paralizados, y para ponerle un freno al protocolo represivo.
Para nosotrxs esto no implica ni negar ni dar por cerradas las importantes diferencias que llevaron a que tras la movilización del 30 aniversario, en 2006, la Mesa de Organismos se retirara del EMVJ fruto de la intervención del peronismo kirchnerista sobre el espacio de organismos de derechos humanos. O las discrepancias concretas que podemos tener en el presente respecto del papel de la CGT y el peronismo, en torno al rol cómplice con el ajuste y las reformas (laborales, baja de punibilidad, glaciares) que no saldrían sin esos apoyos prestados. Pero entendemos que es necesario poner por delante la necesidad de pegar como un solo puño al negacionismo libertario.
El reclamo de la unidad para luchar, no sólo el 24 de marzo, sino frente a toda la agenda liberfacha, es un clamor popular extremadamente positivo al que hay que dar cauce, pasando por encima de las políticas burocráticas de quienes quieren poner frenos, pero también del sectarismo de quienes priorizan la delimitación por sobre enfrentar a la ultraderecha. Lamentablemente, este segundo caso es el de los compañeros de PO y PTS.
PO y PTS: una política sectaria que no responde a las necesidades del momento
A contramano de las necesidades políticas del momento, e incluso de la política que sostienen en otros terrenos, PO-APEL y PTS-CEPRODH cerraron filas en rechazar cualquier tipo de convocatoria y acto en común con la Mesa de Organismos (MO). Lo niegan de cuajo, a pesar de que ya existieron reuniones entre el EMVJ y la MO en las que quedó planteada la posibilidad de realizar un acto en el que se garantice que sólo organismos de Derechos Humanos suban al escenario, sin aparateos del PJ, que, además, hay marco de acuerdo para un sistema de consignas correcto para impulsar la convocatoria, e incluso, para los rasgos generales de un documento (aún a ser debatido).
Rechazan la unidad, aún sabiendo que de no terminar habiendo acuerdo en el documento a ser leído se pueden buscar otras variantes (como dos documentos, o que el EMVJ lea el suyo propio durante la jornada), porque ellxs definen erróneamente que el eje del 24 de marzo es la delimitación política del PJ y la CGT, no la reivindicación de las y los compañeros caídos, no el juicio y castigo a los genocidas, no el rechazo al indulto y la represión.
Esto no solo es profundamente equivocado, sino que además es incongruente con lo que las mismas organizaciones hacen incluso en el terreno de los derechos humanos y las libertades democráticas. ¿Acaso ante los despidos y amenazas de cierre de la Ex-ESMA no se impulsó la máxima unidad posible para enfrentar al ajuste negacionista?¿Acaso cuando, solo por ejemplo, tuvimos que impulsar una campaña de libertad por lxs detenidxs de la “Ley Bases” no se impulsaron acciones en unidad con la participación del bloque del FIT Unidad y el de Unión por la Patria? Yendo un poco más atrás, cuando Macri quiso avanzar con el “2x1” en las condenas de los genocidas, y cuando Patricia Bullrich quiso garantizar la impunidad ante la desaparición de Santiago Maldonado, ¿no impulsamos la máxima unidad posible, incluso con actos y convocatorias en común con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo?
En suma, si la tarea predominante del momento es la delimitación respecto de la burocracia sindical no se entendería porque el SUTNA dirigido por el PO acaba de realizar una convocatoria al Ministerio de Trabajo firmada por “el Consejo Directivo de la CGT” y las dos CTA. Lo cual, a nuestro entender se demostró profundamente correcto, no solo para rodear de solidaridad la lucha de FATE, sino también para luego denunciar la brutal represión que sufrió dicha convocatoria.
Los ejemplos son innumerables, y en las reuniones del EMVJ distintas organizaciones le planteamos, en particular a lxs compañerxs del PTS, que su posición tiene algo sumamente contradictorio. ¿Cómo se entiende que consideren correcto ante la proscripción de Cristina Kirchner llegar incluso a que sus referentes suban a visitarla a San José 1111 (algo que no coincidimos desde Izquierda Socialista y el FIT Unidad), pero para derrotar el indulto genocida y la política facha de este gobierno rechacen convocar a salir a las calles junto a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo?
Por nuestra parte, sostenemos el principio histórico del marxismo según el cual “un paso del movimiento real vale más que mil programas”, e iremos este 24 de marzo a dar un paso real, concreto, masivo, y unitario en la perspectiva de derrotar a la ultraderecha.
Vamos con el EMVJ a un 24 de marzo unitario e histórico
La Plenaria del EMVJ terminó resolviendo por abrumadora mayoría avanzar hacia la convocatoria unitaria. Ningún organismo de derechos humanos del EMVJ por fuera de CEPRODH (PTS) y APEL (PO) defendió la posición de negarse a la unidad el 24 de marzo. Solo fueron acompañados en un seguidismo total por el NMAS. Lo cual tiene que llamar a la reflexión a lxs compañerxs: no se puede construir un movimiento de lucha por los derechos humanos en soledad. E incluso, sería equivocado que insistan en llevar esa política sectaria a los gremios donde tienen influencia, produciendo que por caso, AGD-UBA, Ademys, o el propio SUTNA, se aislen completamente de su base ante un hecho histórico.
Vamos con todo junto al EMVJ a construir en unidad un 24 de marzo contundente, que sirva para dar fuerza a todas las luchas en curso, que permita revertir el ánimo de las últimas semanas con el avance de la reforma laboral, que dé nuevo impulso a la lucha contra la impunidad de ayer y hoy, y que sea un freno a la escalada represiva. Llamamos a lxs compañerxs de PO y PTS a reflexionar y a sumarse a dar codo a codo esta pelea.
La mejor forma en que podemos honrar a las y los 30.000 es poniéndole un freno a los fachos de la Casa Rosada.
Compartimos el comunicado del EMVJ:
La Plenaria del Encuentro Memoria Verdad y Justicia resolvió, después de un importante debate entre sus integrantes, avanzar en la construcción de una convocatoria y acto en común con la Mesa de Organismos y el conjunto de organismos que rechazan al negacionismo de la ultraderecha que hoy gobierna este país.
Lo vamos a hacer defendiendo nuestra independencia política de todos los gobiernos, en rechazo a la represión del Protocolo Bullrich, y a todo intento de indulto a los genocidas. Manifestaremos nuestro apoyo a la lucha de FATE, el Garrahan y todos los que hoy enfrentan el ajuste sobrepasando las políticas de las conducciones sindicales burocráticas. Queremos un 24 de marzo unitario, que con millones en las calles potencie las fuerzas para derrotar a Milei y sus cómplices.
Por sobre todo, rendiremos homenaje a las y los 30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos. Porque no olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos.










