Escribe Agustín Blanco
El director de orquesta Zubin Mehta canceló todos sus conciertos previstos en Israel como gesto político frente al genocidio del pueblo palestino y las políticas del gobierno de Benjamín Netanyahu. No se trata de una figura menor: Mehta es uno de los directores más influyentes del siglo XX y XXI, con una trayectoria que incluye décadas al frente de la Orquesta Filarmónica de Israel y las principales sinfónicas del mundo. Desde esa posición, decidió manifestarse contra el Estado sionista de Israel. “He cancelado todos mis compromisos en Israel este año por mi objeción con la forma en que el señor Netanyahu está tratando toda la cuestión palestina”, afirmó.
Lejos de la neutralidad cómoda, el músico fue explícito: “No puedo y nunca he hecho; no se separa la música y la política”. Su decisión adquiere un peso simbólico enorme en un contexto de masacres y desplazamientos forzados sobre Gaza, donde el silencio de una parte del mundo cultural funciona como complicidad.
Mehta, además, dirige la West-Eastern Divan Orchestra, un proyecto que reúne a músicos palestinos e israelíes.










