Escribe Guido Poletti
Fundada en 2015 y con sede en Herzliya, Israel, Navitas Petroleum tiene oficinas en Houston y Londres, cotiza en la Bolsa de Tel Aviv y posee un portafolio de 14 activos vinculados al gas y al petróleo.
Ingresó al yacimiento Sea Lion, en la cuenca de Malvinas, entre 2021 y 2022, cuando compró la participación que antes tenía Harbour Energy, una compañía británica que decidió retirarse. También está presente en otra cuenca adyacente, denominada PL001, que podría integrarse a la explotación de la primera.
Navitas está encabezada por Gideon Tadmor, referente de la industria energética israelí y uno de los impulsores de los descubrimientos de los campos Tamar y Leviathan, en el Mediterráneo Oriental. El segundo es Jacob Koby Katz, quien fue director general del Ministerio de Infraestructura, Energía y Agua del Estado de Israel. Ambos personajes forman parte de la cúpula de toma de decisiones del Estado sionista, del cual el gobierno de Javier Milei se define como “aliado estratégico”.
En marzo pasado, el CEO de Navitas, Amit Kornhauser, afirmó durante una presentación ante inversores que las declaraciones de Milei en respaldo al derecho a la autodeterminación de los isleños lo llevaban a considerar que la cuestión Malvinas ya no era un conflicto político pendiente. También sostuvo que la decisión final de inversión de Navitas avanzó sin ninguna interferencia del gobierno argentino y con el pleno apoyo de las autoridades británicas y de las islas.










