Este acto lo hacemos en memoria de los mártires de Chicago, que dieron su vida por la jornada de ocho horas. Estamos acá porque seguimos su ejemplo, porque decimos que el capitalismo no va más y queremos vivir en un mundo socialista con democracia obrera. Como parte de esta lucha internacional, todos los que estamos acá estamos muy orgullosos de la Flotilla Global Sumud, con los doce participantes que partieron desde Argentina. En particular, quiero mencionar a la ferroviaria, delegada y diputada del Frente de Izquierda Unidad por Izquierda Socialista, Mónica Schlotthauer. Como ferroviarios, nos sentimos muy orgullosos de haber aportado a esa tarea titánica [...]
Acá están los compañeros de FATE, mostrando cómo un sindicato combativo lleva adelante una lucha junto a las y los trabajadores dentro de la planta, haciendo lo contrario de la burocracia. Acá está la docencia, que da pelea contra todos los gobernadores y el ajuste de Javier Milei. Acá están las y los jubilados, que todos los miércoles enfrentan la represión del gobierno. Acá están las y los compañeros que representan las luchas en Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Están las y los 140 compañeros de la fábrica Aires del Sur, que mantienen la planta ocupada. También están las y los compañeros que serán parte, el 12 de mayo, de la gran movilización en defensa de la universidad pública [...]
Pero mientras todo esto ocurre, ayer vimos un velorio: el velorio de la CGT. Esos dirigentes traidores y vetustos no dudaron en entregar las conquistas de la clase trabajadora a cambio de sus beneficios personales. Por eso, compañeras y compañeros, estamos acá todos juntos y vamos a seguir diciendo que el enfrentamiento a Milei no puede limitarse a declaraciones. No podemos esperar nada de ellos. Por eso, los gremios que están en manos de sectores combativos y democráticos tienen que seguir exigiendo que, para frenar el plan motosierra de Milei, se convoque a un paro de 36 horas para enfrentar a este gobierno[...]
Por último, es muy importante que todos los que estamos acá, desde las distintas agrupaciones, sigamos manteniendo la unidad. En el Suteba se está dando un ejemplo con la Multicolor. Ese ejemplo tenemos que replicarlo en todos los gremios, porque necesitamos nuevas direcciones combativas y democráticas, que son las únicas que pueden dar la pelea hasta el final, construyendo el Plenario del Sindicalismo Combativo. Siguiendo ejemplos como FATE o el Hospital Garrahan, todas las luchas que dimos son nuestro mayor capital. Es lo que le mostramos a la clase trabajadora y a los sectores populares. Porque hay un camino para enfrentar a Milei, y ese camino está en esta plaza: es la unidad del Frente de Izquierda, sin sectarismo, sin divisiones y con la mayor unidad posible.(*)
El “Pollo” estuvo en TN este miércoles. Rebatió los falsos argumentos del diputado Martín Tetaz, el abogado patronal Julián de Diego y varias diputadas de Milei que sostenían que con la reforma laboral se busca más empleo registrado. “En los años ´90 y con la Banelco ocurrió todo lo contrario. Es una ley en beneficio de las empresas y contra la clase trabajadora. Muéstrenme un artículo favorable al trabajador, no lo hay”, señaló. Además, en nombre de Izquierda Socialista y A Luchar, convocó a marchar el próximo 18 de diciembre junto al sindicalismo combativo y la izquierda.

Escribe Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general Unión Ferroviaria Oeste
El sindicalismo combativo se afianza en las luchas y en las elecciones sindicales, y se organiza para continuar la lucha contra la motosierra del gobierno y la complicidad de la burocracia sindical.
A lo largo del 2025 el sindicalismo combativo recuperó protagonismo en varias acciones gremiales. Se fortaleció en las elecciones sindicales en algunos gremios, en su intervención en las luchas y en ser parte activa de los pasos y la organización que empieza a darse la clase trabajadora contra la motosierra de Javier Milei y los proyectos de reforma laboral y educativa que el gobierno impulsa en el Congreso con la complicidad de la CGT y la ofensiva de las patronales.
Durante 2025 el sindicalismo combativo desplegó una intensa actividad en cada conflicto que surgió para enfrentar la motosierra del gobierno, del FMI y de los gobernadores. La ofensiva contra el salario, los derechos laborales y las conquistas sociales, como la Salud y la Educación públicas, encontró respuesta en movilizaciones y jornadas de lucha en el país. Participamos de manera consecuente en las calles, apoyando a las y los jubilados, repudiando los vetos presidenciales que golpearon a las personas con discapacidad, defendiendo el Hospital Garrahan y exigiendo presupuesto para la universidad pública. A su vez, reclamamos que la CGT rompa su pacto con el gobierno ultraderechista para derrotar el súper ajuste.
En ese marco se dio un importante avance con la conformación del Plenario del Sindicalismo Combativo, el movimiento piquetero independiente y las y los jubilados en lucha, que se reunió en agosto en la Facultad de Ciencias Sociales. Cientos de delegados, activistas y dirigentes sindicales y sociales de todo el país fortalecieron este espacio para enfrentar en mejores condiciones las medidas antiobreras del gobierno y las patronales. Allí se conformó una Mesa Nacional integrada por direcciones combativas de la Unión Ferroviaria Oeste, el Sutna, la Comisión Interna del Garrahan, Ademys, Adosac Santa Cruz, ATEN Neuquén Capital, UEPC Córdoba Capital y docentes universitarios de AGD, entre otros.
Por una nueva dirección combativa y democrática
Este año también se desarrollaron elecciones sindicales, donde en algunas de ellas, el sindicalismo combativo salió fortalecido. En enero asumió formalmente la nueva dirección 7 Multicolor en Adosac Santa Cruz, que sostiene un plan de lucha desde agosto por la recomposición salarial y defensa de todos los cargos docentes. En Neuquén, la seccional Capital de ATEN retuvo la conducción con el Frente Multicolor, que superó por más de 1.500 votos a la burocracia kirchnerista de la Celeste y alcanzó 48% en la elección provincial. En septiembre, la Bordó volvió a ganar la Comisión Ejecutiva de la Unión Ferroviaria Oeste y el cuerpo de delegados del Sarmiento con más del 60% en ambos casos, consolidando una dirección combativa y democrática que hace años enfrenta a los Pedraza y los Sasia. La Comisión Interna del Garrahan triunfó nuevamente en las elecciones internas después de una pelea decisiva frente al gobierno. Y hace pocos días el Frente Multicolor ganó por quinta vez las elecciones en Ademys, donde fue electa secretaria general Soledad Mosquera, de la Lista de Maestres y Profesores. Todos estos triunfos expresan un modelo sindical combativo y democrático, independiente de los gobiernos y de las patronales, que decide en asambleas y enfrenta el modelo de la burocracia sindical de la CGT y las CTA.
En este fin de año Milei quiere usar su resultado electoral para avanzar con una reforma laboral esclavista avalada por las patronales y el FMI, orientada a ensanchar las ganancias empresarias a costa de las condiciones de vida de la clase trabajadora. A la par, impulsa una reforma educativa que busca desmantelar la escuela pública, desalentar el pensamiento crítico y quebrar la laicidad bajo el nombre engañoso de Libertad Educativa.
Ante este panorama tenemos que redoblar los esfuerzos para fortalecer el sindicalismo combativo empezando por apoyar unitariamente cada lucha y desplegar toda la solidaridad para que triunfen, como ocurrió con la enorme lucha del Garrahan donde se luchó con democracia y firmeza contra el gobierno. Así podremos enfrentar los despidos, exigir aumentos de salarios y jubilaciones, y defender cada conquista. También tenemos que ayudar a que activistas y luchadores que repudian a la burocracia sindical puedan organizarse en los lugares de trabajo y conformar nuevas comisiones internas y cuerpos de delegados democráticos. Esta intervención cotidiana es parte de construir una salida obrera y popular que rompa con el FMI y plantee el no pago de la deuda externa. De esta manera seguimos construyendo el camino hacia una nueva dirección sindical combativa, democrática e independiente de los gobiernos de turno y de las patronales.
Ganemos nuevamente las calles, como ocurrirá el próximo 18 de diciembre con la convocatoria del Plenario del Sindicalismo Combativo, el movimiento piquetero independiente y las y los jubilados, junto a organizaciones de derechos humanos, sociales, sindicales, estudiantiles y la izquierda. Ese encuentro, realizado en Ademys, marcó el inicio de las movilizaciones para enfrentar las reformas y exigir a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y, junto a las CTA, llame a un paro general y un verdadero plan de lucha en defensa de las conquistas históricas de la clase trabajadora.

Escribe Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general Unión Ferroviaria Oeste
El gobierno presenta su reforma como “modernización”, pero es un ataque que desmantela derechos históricos y busca imponer un modelo de trabajo esclavista.
Javier Milei, el FMI y las patronales ya definieron este proyecto como su eje estratégico, con el aval más o menos explícito de los gobernadores y de los bloques parlamentarios de los partidos patronales. Lo llaman “modernización” laboral para esconder una ofensiva superexplotadora que roza el esclavismo.
No modernizará nada. Por el contrario, el proyecto del gobierno busca hacernos retroceder cien años en los derechos conquistados por el pueblo trabajador. Flexibiliza hasta el esclavismo las condiciones laborales. Pretende eliminar la jornada de 8 horas para legalizar jornadas de 12. Busca que las horas y días de descanso queden a criterio de la patronal, desorganizando por completo la vida de la familia trabajadora, que ya no podrá estudiar, compartir tiempo con las y los hijos o siquiera garantizar retirarlos de la escuela a horario.
Todo esto por un salario “dinámico”, donde a partir de un básico miserable el resto quedaría atado a una “productividad” definida unilateralmente por la empresa. Y, por supuesto, transformando a cada trabajador o trabajadora en material descartable: aún con 20 o 30 años de antigüedad se podrá despedirlo por una suma miserable, abonada encima en cuotas.
Se trata de un proyecto profundamente antiobrero, que ataca cualquier forma de organización de la clase trabajadora. Virtualmente elimina el derecho de huelga al catalogar como “esenciales” a la mayoría de las actividades y criminaliza medidas de lucha como tomas, bloqueos o incluso la realización de asambleas. En síntesis, busca dividir a la clase trabajadora para dejar a cada uno o una sólo, sin derechos, frente a la patronal.
Un proyecto que no generará empleo ni blanqueará a los no registrados
El gobierno se apoya en el dato real de que una parte enorme de la clase trabajadora está no registrada y ya profundamente flexibilizada. Pero es una mentira que esta ley traerá más inversiones y empleo, y mucho menos que mejorará la vida de quienes hoy están en la informalidad.
En casi dos años de gestión, Milei aplicó medidas totalmente favorables a los empresarios. Les perdonaron hasta el 90% de las deudas por aportes patronales no pagados, les condonaron multas y les habilitaron un vergonzoso blanqueo de capitales, siempre con la excusa de que así “se generaría empleo”. La informalidad no bajó: aumentó. Y no sólo no se generaron nuevos puestos de trabajo, sino que el súper ajuste de Milei viene provocando el cierre de 30 empresas por día y 250 mil despidos en empleos registrados.
El objetivo real es que toda la clase trabajadora adopte el modelo ya impuesto en las aplicaciones. Un estudio reciente de la Fundación Encuentro sobre Rappi y Pedidos Ya muestra que para superar la línea de pobreza un repartidor debe completar 461 pedidos al mes, a un promedio de 2.553,60 pesos por pedido. Para lograrlo hay que trabajar 10 horas diarias, seis días a la semana, sin contar tiempos de espera, desperfectos de la bicicleta o moto ni enfermedad u otros inconvenientes, todos a cargo del trabajador o trabajadora. Sin obra social, sin aportes jubilatorios, sin seguro por accidentes y sin reconocimiento de relación laboral por parte de la empresa. No es casualidad que uno de los redactores del proyecto de Milei sea Julián de Diego, abogado de Rappi, una de estas empresas negreras.
¿Y la CGT?
La nueva conducción de la CGT mantiene vergonzosamente su pacto con el gobierno. Uno de sus secretarios generales, Jorge Sola, afirmó que están esperando “el llamado para una reunión”, esquivando pronunciar un rechazo abierto al proyecto del oficialismo: “vamos a ser estratégicos en la discusión parlamentaria” (Página/12, 11/11). Mientras tanto, Gerardo Martínez continúa avalando el “pacto de mayo”, el acuerdo entre gobernadores y patronales que legitima todo. El secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia, también aportó lo suyo al declarar: “apostamos a que es necesaria en la Argentina una modernización del sistema laboral”. En concreto, la CGT apuesta a negociar para salvar sus privilegios en vez de pelear por los derechos conquistados por el pueblo trabajador en décadas de lucha.
Organicemos una gran campaña y exijamos paro nacional y plan de lucha
La reforma laboral esclavista puede derrotarse. El camino es la lucha, como lo demostraron las y los trabajadores del Garrahan. Tenemos que organizarnos: realizar reuniones de delegados, sacar pronunciamientos y convocar asambleas en cada lugar de trabajo. Debemos oponer al proyecto antiderechos del gobierno un programa inverso: registro de toda la fuerza laboral, prohibición de suspensiones y despidos, y reconocimiento pleno de derechos para las y los trabajadores flexibilizados. Esto es lo que plantea, por ejemplo, el proyecto presentado por el Frente de Izquierda Unidad.
Pero, sobre todo, tenemos que movilizarnos con la más amplia unidad de acción, como propone el sindicalismo combativo, mientras seguimos exigiendo a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y convoque a un paro general y un plan de lucha contra esta reforma esclavista y contra la motosierra de Milei, Trump y los gobernadores.
Con el aval de los partidos patronales y el FMI, el gobierno de Javier Milei impulsa un violento ataque a las conquistas y derechos laborales obtenidos en años de lucha.
Esta es una versión incluso peor que las medidas implementadas por el peronismo menemista en los años noventa.
Vamos a oponernos con todas nuestras fuerzas a la implementación de los “tickets canasta”, la flexibilización laboral, el “banco de horas” y la facilitación de los despidos, entre otras propuestas nefastas.
La precarización golpea con más fuerza a la juventud y a las mujeres trabajadoras, que son quienes más sufren los empleos informales, los salarios por debajo de la canasta básica y la falta total de derechos laborales. A ellas y ellos los convocamos especialmente a sumarse a la organización y la lucha, porque esta reforma viene a consolidar su explotación y el futuro sin derechos que el gobierno quiere imponer.
Desde la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria y el Cuerpo de Delegados, junto a los demás sectores del sindicalismo combativo, exigimos que la CGT rompa su pacto con el gobierno y prepare un paro general y un verdadero plan de lucha contra este nuevo ataque.
No puede haber diálogo ni negociación, como pretende la dirigencia cegetista, con un gobierno que desde que asumió viene aplicando el plan motosierra. Pretenden profundizar la precarización laboral, la superexplotación, achatar los salarios hasta límites insoportables y atacar a los sindicatos.
Las y los ferroviarios del Sarmiento, nuestra agrupación sindical A Luchar y el conjunto del sindicalismo combativo llamamos a organizarnos para derrotar esta reforma contra las y los trabajadores.