Escribe Juan Carlos Giordano
Diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
18 diciembre 2025
Con 132 votos afirmativos, 97 negativos y 19 abstenciones, el gobierno ultraderechista de Milei logró la media sanción en Diputados del Presupuesto 2026, que dispone un mayor y brutal ajuste, entrega, saqueo, priorizando los pagos de la usurera deuda externa. Lo hizo con el apoyo del PRO, la UCR, gobernadores peronistas de Catamarca y Tucumán, y las y los representantes provinciales de Misiones, Salta, Santa Cruz, Neuquén y San Juan. Por supuesto, con el voto en contra, en un ciento por ciento, del Frente de Izquierda Unidad.
También el peronismo de Unión por la Patria votó en contra, pero presentó un dictamen para “reformular” el proyecto oficialista y, por supuesto, en su contrapropuesta, no se condenan los pagos de la deuda externa, con lo cual, en esto, están a favor todas y todos los bloques, salvo el FIT Unidad.
Con el verso del “equilibrio fiscal”, las partidas sociales en educación, salud, ciencia y tecnología, jubiladas y jubilados y tantas más, se han recortado abruptamente, mientras crecen los fondos para el aparato represivo y los pagos a los usureros y al FMI. El reparto de fondos récord en ATN por $65.000 millones beneficiando a Tucumán, Misiones, Chaco, Catamarca, entre otras provincias, mostró el pacto de Milei con los gobernadores, aunque no le alcanzó para evitar la dura derrota política que se avecinaba.
Las “fuerzas del cielo” en problemas
El gobierno ya empezó a tener problemas con el quórum. El bloque de Pichetto-Massott lo salvó, sentándose para lograr los 129 presentes. Pero si bien hubo euforia cuando se aprobó el presupuesto en general, con el pasar de las horas las caras de alegría se transformaron en velorio. Esto ocurrió cuando al gobierno se le cayó (no se aprobó) el capítulo XI donde estaba el artículo 75 que disponía la derogación de la emergencia en discapacidad, financiamiento universitario, la movilidad de las asignaciones familiares y la ampliación del régimen de zonas frías (subsidio a regiones por alto consumo de gas).
Recordemos que esas leyes se lograron con la lucha popular sostenida durante meses. Se aprobaron, el gobierno las vetó, se logró la insistencia en ambas cámaras y el gobierno aun así no las cumplió, argumentando “no dicen de dónde sacar los fondos”. Ahora agregó directamente su eliminación en el Presupuesto y el tiro le salió por la culata. Mostrando que luchar sirve, y cuánto.
Al final, se dio otro hecho bochornoso. La Libertad Avanza tenía sellado un acuerdo con Unión por la Patria e Innovación Federal para repartirse los tres cargos a nombrar por Diputados para la Auditoría General de la Nación (AGN), dejando afuera al PRO, provocando el enojo del corrupto Ritondo. El Frente de izquierda se retiró denunciando el pacto y al peronismo por lo hecho. ¿Encima el PJ dice que hay que “ponerle límites” a Milei? Vergonzoso.
A luchar y a seguir postulando una salida de fondo
Al gobierno se le aguó la fiesta. Quería aprobar todo de apuro y fracasó. “En despachos del Poder Ejecutivo consideran que ahora deben demorar el envío del Presupuesto al Senado, volver a incluir el Capítulo XI, pero no tiene los números para insistir con su versión original” (Infobae, 18/12). Otros dicen que el gobierno podría directamente vetar el Presupuesto. Crisis total.
El gobierno salió envalentonado de las elecciones, convocó a sesiones extraordinarias, apuró una serie de leyes para que se voten de manera exprés, pero este ejemplo mostró que su crisis política sigue y que no hay cheque en blanco de parte del pueblo trabajador. El trasfondo de esta derrota está en la lucha sostenida de los sectores vulnerables movilizados. Si los aliados del gobierno no lo acompañaron con su voto, es porque saben que se la tendrán que ver con el reclamo popular.
Esto sirve para redoblar la campaña contra la reforma laboral esclavista. La CGT tiene que tomar nota, y en vez de apostar a la negociación, debe declarar el paro general y un plan de lucha nacional para derrotarla. Esto exige el sindicalismo combativo y la izquierda.
Desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad llamamos a la más amplia unidad para lograrlo y para decirle no a la motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI. Luchando por un plan económico obrero y popular que rompa con el FMI y la plata de la deuda vaya a salario, jubilaciones, trabajo, salud, educación y vivienda.










