
Escribe José Castillo
A partir de fines de julio, millones de trabajadoras y trabajadores empezarán a sufrir enormes descuentos en sus recibos de sueldo. Es que volvió el infame “impuesto a las ganancias sobre el salario”. Con otro nombre, que no puede disimular que se trata de un auténtico robo, peor aún por haber sido votado en el mismo momento en que se reducían impuestos a los ricos (vía la disminución y las exenciones en el impuesto a los bienes personales).
En concreto, los salarios de las solteras y solteros pasarán a sufrir descuentos a partir de 1.500.000 pesos y en el caso de personas casadas desde 1.900.000. Será peor que antes, ya que ahora se incluirá en el cálculo un montón de ítems que antes estaban exentos, sean horas extras, bonos, fallas de caja, aguinaldo y un largo etcétera. Y será de aplicación en todo el país, afectando en particular a las y los trabajadores de la zona patagónica, que tienen un evidente costo de vida superior.
El impuesto a las ganancias sobre los salarios era antiguamente un descuento que sólo se hacía sobre ingresos millonarios (los de la alta gerencia). Luego, a partir de la tristemente célebre “tablita” del ex ministro de Economia de Fernando De La Rúa José Luis Machinea, cada vez franjas mayores de la clase trabajadora empezaron a quedar incluidas y a sufrir violentos descuentos.
Innumerables luchas habían permitido, en los últimos años, que algunos ítems sensibles quedaran exentos. Finalmente, como una medida electoralista, el año pasado Sergio Massa elevó muchísimo el mínimo no imponible, haciendo que de hecho la casi totalidad de las y los trabajadores no fueran alcanzados por el tributo. Digamos de paso que eso fue votado incluso por el entonces diputado Javier Milei, quien dijo que nunca votaría un aumento de impuestos. “Antes me corto un brazo”, lanzó. Hoy, Milei es presidente y tiene todas las extremidades, pero la clase trabajadora está con su salario pulverizado y encima con este impuesto que le rebana ingresos a los pocos sectores que, aún perdiendo violentamente contra la inflación, logran estar apenas por encima de la línea de pobreza.
Lamentablemente, la CGT, a pesar de pronunciarse en contra del impuesto, sigue en la tregua con el gobierno y deja pasar los recortes que se verán en estos días.
No lo podemos permitir, hay que llamar a pelear contra este auténtico robo. ¡El salario no es ganancia! Como contra todo el plan de ajuste de Milei, hay que salir a enfrentarlo exigiendo un nuevo paro general y un plan de lucha.

Escribe Pablo Almeida, delegado general ATE Ministerio de Economía y diputado electo por CABA
Con la designación de Federico Sturzenegger como Ministro de Desregulación y Transformación del Estado se profundizaron los ataques del gobierno ultraderechista de Javier Milei. Al autor del Mega DNU e ideólogo de la Ley Bases en su versión original le crearon un nuevo ministerio para dar una vuelta de tuerca en la política antiobrera y antipopular que vienen llevando adelante desde el 10 de diciembre.
Veamos sólo algunos temas. Sturzenegger, apodado el “Coloso” por el ejército tuiteros y periodistas aduladores de la motosierra, prepara como primeras medidas un nuevo ajuste en el Estado con cierres de dependencias, la puesta en marcha de la reforma laboral aprobada en la Ley Bases.
Pero sus planes no terminan ahí. A poco de asumir el viejo funcionario de los gobiernos de Fernando De la Rúa y Mauricio Macri dejó correr que en una segunda etapa el oficialismo avanzaría con una reforma laboral que, en principio, establecerá la posibilidad de jornadas laborales de 12 horas diarias, declarará como delito a los bloqueos de empresas y establecerá como motivo de despido a quienes encabecen ese tipo de protestas, e incluso penalizarlas judicialmente.
Por otro lado, se establecería una especie de vouchers, denominados “ticket comida”, que funcionarán como un método más de flexibilización y precarización laboral, ya que parte del sueldo será reemplazado por estos tickets.
Como si esto fuera poco, el flamante ministro le ha dado rienda suelta a su afán ajustador y se encuentra en elaboración de un nuevo decreto por el cual se buscaría eliminar -palabra predilecta de los ultraderechistas- sesenta dependencias estatales. En la mira están, por ejemplo, organismos como el Inadi, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y el Instituto Nacional de Juventud. Con el aval que les otorga el capítulo sobre empleo público de la Ley Bases, se preparan así miles de despidos que se suman a los casi 20 mil que ya se han producido en lo que va de 2024.
Desde cada sector de trabajo tenemos que organizarnos en asambleas, reuniones de activistas y delegados para romper la tregua de las CTA y la CGT y que llamen a un nuevo paro y un plan de lucha para impedir esta nueva avanzada y derrotar el ajuste en su conjunto.

Escribe Mónica Schlotthauer, diputada nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad
El Frente de Izquierda presentó un proyecto de ley para anular los decretos de Javier Milei que crean la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y le asignan una partida adicional de cien mil millones de pesos con fondos reservados, es decir, sin control. Rápidamente salimos a decir que mientras el mentiroso gobierno de Milei dice que no hay plata, le da esa cifra millonaria a quienes nos van a espiar como parte de los denominados “sótanos oscuros” de esta democracia capitalista.
La SIDE actuó bajo la dictadura y todos los gobiernos patronales. Creada en los años 50, siempre se usó para los golpes militares. Fue un instrumento del Plan Cóndor y de la Triple A del gobierno peronista de los años 70. Caída la dictadura, los presidentes constitucionales usaron a ese organismo a su antojo. Alfonsín hizo una purga en los años 80 y puso en la SIDE a la juventud radical. Menem puso a Juan Bautista “Tata” Yofre, quien llenó de militares a ese organismo, el mismo que ahora con Milei estará al frente de la Escuela de Inteligencia y el pasado 24 de marzo hizo un video negando a los 30.000 desaparecidos. La SIDE pagó 400 millones en sobornos a Telleldín en la causa AMIA. El ex espía de la SIDE Juan José Alvarez, por ejemplo, fue ministro de Justicia de Eduardo Duhalde cuando se dio la masacre de Kosteki y Santillán. La SIDE con Fernando De la Rúa pagó coimas por cinco millones de dólares para que se votara la Ley Banelco de flexibilización laboral. Cristina Kirchner la reemplazó por la ex AFI desde 2015 a 2024, cobijando al espía Antonio “Jaime” Stiuso, y en su gobierno se dio el Proyecto X con infiltración de Gendarmería en las movilizaciones populares. Con Mauricio Macri siguió el festival de impunidad con Gustavo Arribas controlando la AFI, acusado de espionaje, escuchas ilegales, Panamá Papers y casos de corrupción con Odebrecht. Y ahora hay se da otra vuelta de tuerca con el ultraderechista Milei. El que se jacta de que va a destruir el Estado y crea este peligroso organismo estatal para fines completamente mafiosos. Un gobierno que tilda de “terroristas y golpistas” a quienes luchan y ahora crea este engendro nefasto que estuvo con todas las dictaduras.
Estamos por la disolución de la SIDE y de todos los organismos de inteligencia y los servicios secretos. Exigimos juicio y castigo a los responsables de sus actos mafiosos y la apertura de todos los archivos secretos de 1974 a 1983.
Escribe Adolfo Santos
El martes 30 de julio se realizó una conferencia de prensa convocada por el Polo Obrero en su local de Parque Patricios. En la misma se informó que el juez Sebastián Casanello dictó el procesamiento contra 12 compañeros del Polo Obrero, el socio de Editorial e Impresiones Rumbos y dos compañeras de Barrios de Pie. Mientras tanto, el magistrado les niega la ampliación de la indagatoria y la presentación de pruebas, violando el derecho a la defensa.
Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, explicó: “Fueron rendidos el 97,3% de los proyectos en cuestionamiento, y el restante marginal fue obstaculizado justamente por la inhibición de cuentas dictada por el juzgado.”
Desde Izquierda Socialista nos hicimos presente llevando la solidaridad con nuestra diputada nacional Mónica Schlotthauer y el legislador electo Pablo Almeida. También estuvieron presentes Christian Castillo (PTS), Vanina Biasi (PO), Gabriel Solano (PO), compañeras y compañeros de organizaciones piqueteras y del sindicalismo combativo.
En su intervención, Mónica Schlotthauer repudió la persecución política a las organizaciones que luchan. Hizo responsable al gobierno de Milei y llamó a seguir luchando contra el plan motosierra y por el derecho a protestar. Desde Izquierda Socialista seguiremos acompañando a las organizaciones piqueteras combativas, mientras que exigimos el cierre de todas las causas, así como también seguimos luchando por la libertad de Daniela Calarco y Roberto de la Cruz Gómez, presos por manifestarse contra la Ley Bases.
Escribe Atilio Salusso
Caputo dolarizado
El Ministro de Economía, Luis Caputo, se largó con otra de las suyas. “La gente va a tener que vender dólares para pagar impuestos”. Enseguida fue cuestionado, ya que se trata de la misma persona que tiene sus ahorros en dólares y en el exterior. Se defendió diciendo “mi plata me la gané trabajando en el sector privado rompiéndome el alma”. No se sabe cómo se la rompió y a quién le vendió el alma. Seguro que al diablo no, sus ahorros están bien guardados.
Kamaduristas
Dirigentes ligados al kirchnerismo dieron su apoyo a Maduro viajando a Venezuela como veedores. Entre ellos Ariel Basteiro, ex embajador en Bolivia en el gobierno de Cristina Kirchner entre 2012/2015. “No vi ninguna irregularidad ni percibí que el proceso electoral estuviese viciado por algún tipo de intencionalidad. Todo el mundo votó libremente”, aseguró Basteiro. Que se lo explique a las y los venezolanos. Maduro agradeció: “Yo soy peronista y evitista”.
Cuidado IA
Patricia Bullrich sigue con su motosierra persecutoria. Ahora anunció la creación de la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada a la Seguridad (Uiaas) para perseguir “conductas sospechosas” en las redes. Dice que le copió la idea a Israel, el estado genocida del pueblo palestino. ¡Una pinturita! Todas y todos estaremos bajo sospecha, en especial quienes luchamos. Ya fuimos tildados de terroristas, ahora esto ¡Abajo la Uiaas!
Espía en la Rosada
Roberto Álvarez, quien perteneció al Batallón 601 del Ejército de Tucumán entre 1978 y 1981 en épocas del carnicero Antonio Domingo Bussi, ahora fue acreditado como periodista en la Casa Rosada. Dicen que el ahora llamado “Félix”, para esconder su pasado, estaba censurado. Por eso el gobierno lo premió para que “relance” su carrera, pudiéndole preguntar diariamente al vocero presidencial Manuel Adorni, por supuesto sin incomodarlo. Álvarez también se reporta como periodista en el Congreso y tiene un programa en FM Concepto.