Paola Mariani
El 2 de septiembre son las elecciones de Ctera, el gremio nacional docente. Es conducida por la lista Celeste de Sonia Alesso y Roberto Baradel, alejada de las necesidades de la docencia. Han dejado correr el ajuste, con salarios bajo la línea de pobreza, reformas privatistas y luchas provinciales aisladas, sin un plan de lucha nacional.
Con el gobierno ultraderechista de Javier Milei, el ajuste educativo pegó un salto cualitativo. Eliminó la paritaria nacional, el Fonid y programas socioeducativos, con uno de los presupuestos más bajos en décadas, apenas el 0,75% del PBI, e impulsa un proyecto de reforma educativa libertaria al estilo de la reforma laboral esclavista.
Los gobiernos provinciales de distinto signo político son la correa de transmisión de ese ajuste, con mayor precarización, flexibilización y sobrecarga laboral. Además, aplican reformas contra derechos conquistados por la docencia y la escuela pública.
Ante esto, la conducción de Ctera solo impulsa medidas aisladas y sin continuidad, responsabiliza a la docencia por haber votado a Milei y su única salida es llamar a votar al peronismo en 2027.
Vamos con la Multicolor
La oposición nacional docente se fortalece con la recuperación de sindicatos combativos, llama a coordinar las luchas y conforma la lista Multicolor para recuperar una Ctera combativa, democrática e independiente de todo gobierno. La encabezan Adosac Santa Cruz y Unter Río Negro, junto a Suteba La Matanza, la combativa Aten Capital, UEPC Córdoba Capital, entre otras organizaciones y agrupaciones combativas de todo el país.
Desde Docentes en Marcha llamamos a votar a la Multicolor para poner en pie un sindicato que pelee contra el ajuste de Milei y los gobernadores, por una escuela pública, estatal, gratuita, laica, científica y con perspectiva de género; por la renacionalización del sistema educativo y un presupuesto del 10% del PBI sobre la base del no pago de la deuda externa; por un nomenclador único y un salario igual a la canasta familiar. Además, planteamos rechazar la reforma educativa libertaria y organizar a la docencia para enfrentarla.
Sumate junto a Docentes en Marcha a hacer campaña por estas propuestas y a cuidar los votos fiscalizando el día de la elección.
Escribe Jorge Adaro
El 3 de agosto se llevó a cabo en todo el país el paro nacional de la docencia, convocado por Ctera exactamente cinco meses después de la última medida realizada al inicio del ciclo lectivo 2026.
El paro nacional del 3 de agosto tuvo una adhesión muy importante, con picos elevados en Buenos Aires, Jujuy, Misiones y Neuquén, entre otras provincias. En CABA hubo una movilización hacia el Ministerio de Economía, en conjunto con ATE y Docentes Universitarios, donde las columnas del sindicalismo combativo docente, con Ademys, Suteba La Matanza y la Multicolor bonaerense a la cabeza, tuvieron una presencia muy importante.
¿Por qué, luego de cinco meses de parálisis de Ctera, esta medida fue tomada contundentemente por la base y asestó un golpe al gobierno de Javier Milei y sus planes de ajuste salarial y educativo? Sin dudas, por el crecimiento de la bronca y el hartazgo de las y los trabajadores en general, que no aguantan más los salarios cada vez más depreciados, las deudas crecientes en la economía doméstica para solventar los servicios y la comida, y las condiciones laborales cada vez más precarias, que exigen jornadas cada día más extensas que aún así no permiten llegar a fin de mes.
El gobierno nacional, consciente de este malhumor social creciente, intentó amedrentar a la docencia apenas dos días antes del paro, imponiendo la obligación de garantizar el 75% de asistencia en las escuelas para asegurar su funcionamiento. En otras palabras, buscó “inaugurar” la esencialidad prevista en la reforma laboral esclavista y allanar el camino para futuros avances contra las y los docentes y la escuela pública a través del disciplinamiento. Sin embargo, resultó un duro revés para Javier Milei y Sandra Pettovello. El derecho a huelga y la bronca prevalecieron frente a las presiones y los aprietes.
La burocracia Celeste dejó en claro que nuevamente va a dejar pasar esta oportunidad de profundizar el enfrentamiento con el gobierno nacional y los gobernadores. En su intervención frente al Ministerio de Economía, la secretaria general de Ctera, Sonia Alesso, planteó que enfrentarán la esencialidad y las reformas educativas con la “continuidad del plan de lucha”, pero con medidas que no sean paros, cediéndole al gobierno en la disputa por el derecho a huelga de las y los docentes.
También reivindicó la Carpa Blanca, donde la base docente permaneció en las escuelas en lugar de ganar las calles, y elogió la “creatividad” docente para luchar sin paros. Está a la vista que el paro fue convocado por la presión de su propia base, por su participación en la interna del PJ y para reposicionarse de cara a las elecciones internas del próximo 2 de septiembre. Pero está lejos de plantear instancias deliberativas, con asambleas generales, para llevar adelante un verdadero plan de lucha que permita recuperar el salario y enfrentar el proyecto de Libertad Educativa y todas las reformas antieducativas que atentan contra la educación pública.
Por eso son importantes los desafíos que el sindicalismo docente combativo tiene por delante para fortalecer la lucha contra Milei y los gobernadores. Debemos fortalecer la coordinación nacional de la docencia que lucha, con Adosac, Ademys, ATEN Capital, UEPC Capital y Suteba La Matanza, recientemente recuperada para la lucha, junto con las demás seccionales Multicolor de Buenos Aires. Hay que encabezar un proceso con instancias democráticas para que sea la base la que decida las medidas de fuerza y su continuidad.
También llamamos a la docencia de todo el país a apoyar la Lista Multicolor en las elecciones de Ctera, para dar la pelea por una nueva dirección combativa y democrática del sindicato, independiente de los gobiernos.
Escribe Graciela Calderón
El 3 y 4 de agosto, la docencia bonaerense fue protagonista de un no inicio post receso. El 3, en el marco del paro nacional de Ctera, y el 4, convocado por la Multicolor luego de instancias democráticas para definirlo, con importantes acciones distritales. El paro de 48 horas fue contundente y masivo, respondiendo a las amenazas tanto del gobierno de Javier Milei como de los funcionarios de la provincia de Buenos Aires, que intentaron boicotear el paro Multicolor. La respuesta de la docencia ante los pésimos salarios y las condiciones laborales cada vez peores se hizo sentir.
Además, el 6 de agosto la docencia bonaerense movilizó fuertemente al Congreso contra el proyecto de ley de Extranjerización de la Tierra impulsado por Milei y sus cómplices. Solo desde Suteba La Matanza se movilizaron 1.500 docentes, demostrando la necesidad de salir a pelear contra la política de total entrega del gobierno nacional. Esta acción también fue un canal para expresar la bronca y el malestar crecientes.
La docencia pelea contra el ajuste de Kicillof y sus descuentos
El viernes 7, día de cobro, cuando debía percibirse el aumento miserable acordado por el FUDB, la docencia recibió un mazazo con descuentos compulsivos y aleatorios por los paros. Los descuentos van desde uno hasta cuatro días, incluyendo medidas realizadas desde febrero, convocadas por Ctera contra la reforma laboral esclavista, hasta las de junio, una llamada por Suteba y otra por la Multicolor.
La docencia estalló de bronca ante el intento de disciplinamiento de Axel Kicillof. Además, quedó al descubierto que, aunque hayamos cobrado con “aumento”, el salario no alcanza siquiera para llegar a mitad de mes.
Por eso, desde las seccionales Multicolor se están impulsando mandatos para debatir en las escuelas con la docencia y resolver la continuidad del plan de lucha en la tercera semana de agosto, con un paro de 48 horas y movilización a La Plata.
Debemos impulsar los mandatos y la deliberación en las escuelas para definir cuál es la mejor manera de pelear, torcerle el brazo a Kicillof y pasar por arriba a la burocracia entreguista de Suteba y el FUDB.
Vamos por un salario igual a la canasta familiar, por todas nuestras demandas y en defensa de la escuela pública
Escribe Olga Ortigoza, Secretaria General Adjunta de Suteba La Matanza
Con el gobierno ultraderechista de Javier Milei, el ajuste a la educación pública pegó un salto cualitativo. Es el mayor vaciamiento educativo en décadas.
Desde que asumió el gobierno nacional, eliminó la paritaria nacional docente, el Fondo Nacional de Incentivo Docente y numerosos programas socioeducativos. Mientras paga la fraudulenta deuda externa, redujo el presupuesto educativo a uno de los niveles más bajos de las últimas décadas, apenas el 0,75% del PBI.
Además, pretende avanzar con una reforma educativa libertaria que, al igual que la reforma laboral esclavista, busca eliminar el derecho social a la educación y barrer con derechos docentes conquistados durante décadas de lucha.
Frente a este ataque, Ctera no desarrolló en estos casi tres años un plan de lucha consecuente. Este año convocó a un paro nacional cuando se trató la reforma laboral esclavista en Diputados, pero no organizó a la docencia para movilizar masivamente. Luego llamó a un paro el 2 de marzo y anunció supuestas “Jornadas de Lucha” de las que casi ningún docente se enteró.
También dejó aisladas a las provincias en lucha, como Santa Cruz, donde el sindicato combativo sostuvo un plan de lucha durante todo el primer semestre, UEPC Córdoba Capital y las autoconvocatorias de Santa Fe. Mientras tanto, sus sindicatos provinciales pactan los ajustes con gobernadores de todos los partidos, firman salarios por debajo de la línea de pobreza y permiten el avance de reformas antieducativas, la sobrecarga laboral, el pluriempleo, los ataques a los estatutos y el presentismo.
Ctera es parte de la crisis del peronismo. Su conducción, encabezada por Sonia Alesso y Roberto Baradel, está metida en la interna del PJ y se posiciona con el sector kicillofista. Ahora busca mostrarse “combativa” por la presión de una base docente que no da más y quiere luchar contra Milei y su motosierra.
El 2 de septiembre habrá elecciones en Ctera y la oposición nucleada en la Lista Multicolor dará pelea para recuperar la central docente y ponerla al servicio de las luchas.
En este contexto, Ctera convocó a un paro nacional para el 3 de agosto y anunció una “Marcha Federal”, aunque todavía no definió su fecha. Exigimos una gran campaña nacional para garantizar la masividad de ambas medidas y darles continuidad.
Contra el ajuste educativo en las provincias: no inicio
Varias provincias, como Jujuy, Misiones, Río Negro, Formosa, entre otras, comenzaron con un no inicio está semana contra el ajuste educativo de sus gobernadores; a la vez en Buenos Aires, La Multicolor llama al no inicio los días 3 y 4 de agosto, como continuidad del plan de lucha votado en el Plenario Provincial Multicolor de julio.
Garanticemos el paro nacional
Desde la Coordinación de la Oposición Nacional Docente, espacio que reúne a sindicatos provinciales, seccionales y agrupaciones combativas de todo el país, y del cual Docentes en Marcha forma parte, venimos impulsando acciones comunes y apoyando a las provincias en lucha.
Llamamos a garantizar el paro nacional del 3 de agosto y exigimos a Ctera que ponga fecha a la “Marcha Federal”, organice su masividad, apoye las provincias en lucha y convoque a un verdadero plan de lucha nacional.
Ese plan debe discutirse en asambleas y plenarios de delegadas y delegados con mandato, en cada provincia y a nivel nacional, para que la docencia decida cómo organizar la lucha.
Peleamos por un salario igual a la canasta familiar, contra el proyecto de ley antieducativa y contra los ajustes provinciales. Exigimos plata para la escuela pública y no para la deuda externa y el FMI.

Escribe Soledad Mosquera, Secretaria General Ademys
Jorge Macri modificó por decreto el Estatuto del Docente y avanzó sobre licencias, ascensos y el derecho a huelga. Ademys convoca a una asamblea abierta para organizar la respuesta y enfrentar esta reforma laboral en la educación porteña.
A raíz de una serie de normas que avanzan contra los derechos laborales, como el decreto que declara esencial el transporte y limita el derecho a huelga, Jorge Macri y la ministra de Educación, Mercedes Miguel, modificaron artículos del Estatuto del Docente de la Ciudad, en sintonía con la reforma laboral esclavista de Javier Milei.
Al día siguiente del partido de Argentina contra Inglaterra y a horas del inicio del receso invernal, Jorge Macri firmó un decreto que impacta de lleno en las condiciones laborales docentes. La nueva reglamentación reduce días de licencia, modifica los ascensos en la Carrera Docente, debilita el orden de mérito como criterio de acceso a cargos, impone una carrera universitaria de gestión y recorta la licencia por estudio.
En un gremio fuertemente feminizado, faltar por enfermedad o para cuidar hijos enfermos podría reducir la calificación anual y afectar la carrera docente. Lo mismo podría ocurrir con quienes ejerzan el legítimo derecho a huelga.
Este avance continúa una serie de reformas como BA Aprende, la falsa inclusión que liquida la Educación Especial y la implementación de la huella dactilar para controlar a la docencia. Todas contaron con el aval de la mayoría de los sindicatos de la Ciudad, que garantizaron la gobernabilidad educativa del oficialismo porteño.
La bronca docente obligó a esas conducciones a rechazar la modificación por “inconsulta”, aunque sin proponer medidas de acción ni instancias deliberativas para enfrentar el ajuste.
Ademys convoca a una asamblea abierta a toda la docencia, afiliada y no afiliada, el jueves 30 de julio en Parque Rivadavia, para discutir y definir medidas que permitan revertir esta reforma laboral en Educación.
Debemos impulsar la coordinación con otros sectores de trabajadoras y trabajadores municipales y exigir un plan de lucha nacional que unifique los conflictos provinciales.