Escribe Adolfo Santos
El ataque a balazos a un supermercado de la familia de Antonela Rocuzzo, esposa de Lionel Messi, seguida de la muerte de un niño de apenas once años y por parte de bandas narco en Rosario, reactivó la discusión política y mediática sobre este flagelo que genera un espiral de criminalidad y violencia.
Se hace un falso debate, donde no se abordan las relaciones económicas y políticas que permea esta actividad ilegal. Lo que es claro, es que tanto el gobierno peronista del Frente de Todos como la oposición patronal, responsables de esta violencia criminal, no ofrecen una solución de fondo. El ministro de seguridad Aníbal Fernández, declaró: “ganaron los narcos”. Y reconoció que es un problema que se arrastra desde los gobiernos peronistas kirchneristas, macrista y se extiende hasta hoy con el Frente de Todos.
Por su parte los políticos de la oposición patronal, con oportunismo electoralista agitan, que la salida es declarar la “guerra a las drogas” con las Fuerzas Armadas en Rosario. El macrismo y sobre todo Bullrich, se olvidan que en su gobierno militarizaron Rosario sin ninguna solución. Hasta hace menos de cuatro años eran gobierno y son parte de este grave problema.
Desamparados, los vecinos de Rosario claman por una protección que los gobiernos no proveen, por eso es entendible que lleguen a aplaudir a los grupos de gendarmes que desembarcan en los barrios desprotegidos o “custodiados” por policías corruptos que actúan junto a los narcos. Lamentablemente no será la solución para tanta zozobra.
La complicidad de los gobiernos y sectores económicos
El narcotráfico es un enorme negocio ilegal, que al no tener leyes que lo controlen, ni permitir la competencia (salvo que sea a punta de fusil), adquiere un carácter monopólico que le permite acumular mucho dinero. Ahí comienza a tejer relaciones con sectores económicos, como el financiero, para blanquear ese dinero que luego se destina a negocios como la construcción, el sector inmobiliario, la compra de propiedades, countries, campos, etcétera.
Pero no podría subsistir este negocio sin la complicidad de los gobiernos nacional, provincial y municipal, sectores de la justicia, de la policía y demás fuerzas de seguridad, que a cambio de favores y coimas, dejan correr un negocio ilegal. Otro factor para el crecimiento narco es la existencia de la Hidrovía Paraná/Paraguay y sus puertos en manos privadas. Por eso Rosario es uno de los epicentros de comercialización de drogas, así como se contrabandean cereales, los cargamentos de drogas y armas, corren sueltos por los puertos privados y las rutas.
Una política para ganar la guerra contra el narcotráfico
Desde Izquierda Socialista/ FIT Unidad, entendemos que la mejor forma de acabar con este millonario negocio, es legalizando la cadena de las drogas, la materia prima, la elaboración, su distribución, la tenencia y consumo que hoy son ilegales y ponerlas bajo control de las autoridades sanitarias. Encarar la adicción como un problema de salud y tratarla desde la salud pública terminando con la ilegalidad y la fuente de ingresos del narcotráfico que generan las complicidades narco-policiales, empresariales, judiciales y políticas.
La legalización de las drogas no es una propuesta exclusiva de la izquierda. Es, entre otras, la conclusión de los resultados de la denominada “ley seca”, establecida en 1920 en los Estados Unidos para prohibir el alcohol. Resultó un fracaso, favoreciendo a los traficantes de bebidas, en muchos casos adulteradas, como ocurre con las drogas, como vimos recientemente en Puerta 8, en el partido de Tres de Febrero. Por eso empieza a ser considerada una salida por varios sectores.
Milton Friedman, una referencia del liberalismo, está a favor de la legalización. Afirma que la llamada “guerra a las drogas”, hace que el gobierno termine defendiendo el cártel de las drogas. “Es difícil que un pequeño empresario pueda dedicarse a importar drogas ilegales, porque los esfuerzos del gobierno por impedirlo lo hacen muy costoso […] los únicos que pueden hacerlo, son gente como el cártel de Medellín, que tienen dinero para tener flotas de aviones, métodos sofisticados…”
En el mismo sentido se manifiesta el semanario londinense The Economist: “La única vía para controlar la droga pasa por la legalización de su producción, expedición y consumo […] las políticas que se siguen para combatirlo demuestran cada año más su inutilidad” La renuncia de los Estados a la gestión del negocio de la droga, dice, supone el abandono de astronómicas cantidades de dinero, “que va a los bolsillos de los traficantes”.
Las políticas del gobierno del Frente de Todos y de la oposición patronal, han demostrado su fracaso. Sin embargo, la población rosarina desasistida y liberada a su propia suerte, enfrenta a los narcos como puede. Los vecinos del barrio Los Pumitas desmantelando los bunkers narco. Y la docencia y familias de la escuela baleada, junto a Amsafe Rosario, convocaron a la puerta de la escuela atacada, en un abrazo solidario. Los poderes de los distintos gobiernos, responsables de esta violencia, mientras tanto, insisten con las mismas políticas con las que dicen estar perdiendo esta guerra.

Escribe José Castillo
¿A quién no le gustaría ganar en dólares? En estas épocas en que la inflación pulveriza los salarios, esto aparece como una mítica salvación.
El liber-facho Javier Milei se aprovecha de esta ilusión y propone “dolarizar” la economía. En concreto, que desaparezca el peso y solo circule el dólar norteamericano como moneda en nuestro país. Pero su propuesta contiene una trampa: no es más que la pantalla para implementar un ferocísimo ajuste, infinitamente más grande que el actual.
Veamos. Lo que no dice Milei es a qué tipo de cambio se cambiarían todos los pesos en circulación. Sumemos, todos los pesos se presentarían en la ventanilla de los bancos, para obtener dólares a cambio. También los depósitos de los bancos. Y a ello habría que sumarle los bonos y leliqs en pesos en poder de bancos, compañías de seguros y otros especuladores. La cuenta es simple: todo eso sumado, divido la cantidad de dólares que existen en las reservas nos da “la tasa de cambio” a qué se cambiarían pesos por dólares. ¿Cuánto da eso? ¡920 pesos por dólar!
Imaginémonos el terrible salto inflacionario que se produciría antes de la dolarización para llevar los productos a ese valor del dólar. Y, a partir de allí, los salarios de millones de argentinos en situación de precariedad pasarían a valer ¡menos de 100 dólares! Lo mismo las jubilaciones. Quien hoy cobra 180.000 pesos, alcanzaría apenas 200 dólares. Esa es la realidad: lo que propone Milei es una estafa al pueblo trabajador.
La dolarización no es ninguna solución. No genera estabilidad ni mucho menos resuelve el problema de la pobreza. Como ejemplo tenemos a los dos países “dolarizados” de América Latina: Ecuador y Panamá. En ambos sigue y se profundiza la pobreza, y las crisis le pegan como a cualquier otro.
En nuestro país, lo más parecido que tuvimos a lo que propone Milei fue la convertibilidad de Menem y Cavallo en los ´90: se podía cambiar libremente un peso por un dólar. ¿Qué pasó? Tuvimos centenares de miles de desocupados, millones cayeron en la pobreza extrema, y, encima, todo terminó en el corralito y el robo a los depósitos de los ahorristas en 2001.
Milei miente. Su programa está al servicio de los grandes capitalistas y el imperialismo. Si queremos de verdad salarios y jubilaciones dignos, trabajo genuino y salud y educación y vivienda para todos, el camino es lo inverso: que gobierne la izquierda y las y los trabajadores, imponiendo un plan económico alternativo que empiece por el no pago de la deuda y la ruptura con el FMI. En el camino a algo distinto a este capitalismo decadente: una Argentina socialista.
El PTS, el PO y el MST siguen haciendo campaña electoral con sus propias fórmulas desechando la propuesta unitaria de Izquierda Socialista. Nuestro partido viene señalando que es un gran error dividir al FIT Unidad en las PASO, y para evitar semejante despropósito divisionista proponemos una fórmula unitaria Bregman (PTS)-Solano (PO).
El PTS volvió a ratificar su fórmula Bregman-Del Caño “para todo el FIT Unidad”. El PO reclama discutir las candidaturas en un Congreso del Frente de Izquierda (es decir, para que vayamos a pelearnos por los cargos en dicho evento) y el MST justifica su divisionismo y el mecanismo tramposo y proscriptivo de las PASO.
Mientras esto ocurre a nivel nacional se llegaron a acuerdos comunes para presentar listas del FIT Unidad en varias provincias que adelantaron las elecciones. Lamentablemente en siete municipios de la provincia de Mendoza que también adelantan sus elecciones habrá dos listas del FITU, una conformada por el PTS-MST y otra por el PO, que van a competir entre sí en las PASO de esos municipios. Esta decisión errónea refuerza nuestro pedido de que se lleguen a acuerdos para evitar competir entre nosotros en cualquier PASO que se den. Y hacia las candidaturas de la fórmula presidencial les decimos a las y los dirigentes del PTS, PO y MST que abandonen sus posturas, levanten sus pre candidaturas y nos pongamos de acuerdo cuanto antes en una fórmula común para salir a batallar de manera unitaria contra los políticos patronales, ya que tenemos un programa común que todos defendemos, acuerdos previos y la rotación de las bancas. ¡Basta de dividir por los cargos!
El PTS, el PO y el MST contestan por las redes o en diálogos individuales con algunos de sus referentes que hay que desdramatizar y que “todavía hay tiempo” para que se venzan las alianzas (el 14 de junio), mientras tanto cada uno sigue por su lado. A su vez decimos que las diferencias políticas ante distintos temas (como éste o la postura del PTS sobre la defensa que hace de Cristina ante la condena por corrupción) no pueden ser un obstáculo para poder avanzar o para impugnar a alguna candidatura, como intenta hacer PO con Bregman diciendo que no podría encabezar el Frente de Izquierda por sus posturas políticas.
Llamamos al PTS, al PO y al MST a cambiar para lograr cuanto antes una fórmula común, señalando de parte nuestra que si lamentablemente sostienen este nocivo divisionismo con varias fórmulas en los próximos meses (lo cual llamamos a evitar) Izquierda Socialista va a presentar sus propias candidaturas y lista propia.
Escribe Gabriel Schwerdt
Las diferencias políticas dentro del Frente de Izquierda Unidad no son nuevas y esto se debe a que somos partidos distintos. Con el PO tenemos diferencias importantes que las venimos señalando, por ejemplo, desde el año pasado están proponiendo un “nuevo movimiento con banderas socialistas” que no es otra cosa que fortalecer su propio partido aprovechando el desarrollo del Polo Obrero.
Pero estas y otras diferencias, también con el PTS, no nos hacen equivocar nuestra propuesta hacia las elecciones que se vienen y cómo resolver la cuestión de las candidaturas que deben ser consensuadas para evitar competir entre nosotros cuando la prioridad debe ser denunciar las distintas variantes patronales.
La fórmula presidencial sólo puede ser ocupada por dos de los principales referentes del Frente. Lo establece la ley electoral, y como hay que optar desde Izquierda Socialista reconocemos que tienen que hacerlo una compañera o compañero del PTS en la presidencia y en la vicepresidencia otra u otro del PO. Desde hace algunos meses que venimos proponiendo que sean Bregman y Solano que se demostró correcto porque estos nombres fueron ratificados por los propios partidos que ya los promocionan para ser parte de sus respectivas fórmulas.
El Congreso del FITU abierto que propone el PO aunque pueda sonar bien no va a ayudar a resolver las diferencias políticas ni las electorales. Esto quedó claro en el plenario nacional que hicieron en el microestadio de Lanús cuya principal resolución fue el lanzamiento de la fórmula presidencial Solano-Del Plá. Si la verdadera intención de PO fuera desarrollar un debate sobre el perfil político del Frente de Izquierda y las candidaturas deberían haber esperado y hacer todos los esfuerzos para que se avance en la discusión al interior del FITU poniendo a disposición sus referentes para una fórmula consensuada. Pero no, el PO prefirió lanzar su fórmula a principios de febrero lo que demuestra su electoralismo autoproclamatorio y que su verdadera intención es hacer un Congreso para discutir sobre los cargos para las elecciones.
Pero además todos los integrantes del FITU sabemos que nadie va a aceptar ir a un Congreso a que le impongan algo en lo que no está de acuerdo. Este no es el método que venimos teniendo en los doce años de existencia del FIT Unidad que se demostró correcto porque es la forma de convivir en un frente electoral a pesar de las diferencias. Si no se consensua previamente una fórmula presidencial iríamos a un Congreso a enfrentarnos entre nosotros por esta cuestión a riesgo de que como en las PASO la fórmula que resulte sea integrada por referentes de un solo partido, lo que seguramente va a generar desmoralización y crisis para la pelea electoral.
Es importante aclarar que por lo menos desde nuestro partido no nos negamos a discutir en eventos especiales, por eso propusimos en el mes de septiembre del año pasado que a partir del gran triunfo de los trabajadores del neumático convocar a un Encuentro Nacional del Plenario Sindical Combativo, pero lamentablemente el PO no estuvo de acuerdo.
Ya hemos planteado en la mesa nacional del Frente que podemos hacer en la fecha que mejor convenga un Encuentro para debatir y avanzar en unificar criterios para lanzar una fuerte campaña electoral, pero no para imponer nada a ninguno de los partidos. Mientras tanto lo que se impone es consensuar rápidamente la fórmula Bregman-Solano para salir a disputar contra el gobierno y la oposición patronal.

Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo. Izquierda Socialista/FIT Unidad
Celeste Fierro y el MST polemizan con Izquierda Socialista en su quincenario (AS 8/3). Fierro dice que no sirve nuestra propuesta: “No a la división del FITU en las PASO, por una fórmula unitaria Bregman (PTS) y Solano (PO)”. Aduce que no es unitaria al no contemplar a todas las fuerzas del Frente de Izquierda. Pero les decimos que nuestra propuesta es unitaria ciento por ciento. Primero, porque de darse evitaría que el FIT Unidad vaya dividido a las PASO. Segundo, porque respeta el acuerdo unitario que logramos en las anteriores presidenciales de 2019 con Del Caño (PTS) y Del Plá (PO). ¿O el MST quiere estar en la fórmula presidencial? Tercero, porque de darse lo que dice el MST, quedaría representando a todo el FITU (ya que la ley impide cambiarla para las generales) la fórmula que gane, de tal o cual partido, no una unitaria como proponemos desde Izquierda Socialista.
Por otra parte, el MST sostiene que habría pasado a ser la tercera fuerza del FIT Unidad en desmedro de Izquierda Socialista. El MST decretó que Izquierda Socialista “es la fuerza más débil, la cuarta fuerza, el partido con menor desarrollo nacional y sin capacidad para presentar una fórmula propia”. Su divisionismo electoralista no tiene límites. Si Izquierda Socialista no presenta su fórmula es porque está por la unidad. Aunque señalamos que en caso de que se mantengan las tres fórmulas de PTS, PO y MST vamos a presentar nuestra propia fórmula y listas con nuestros destacados nombres, entre ellos “Pollo” Sobrero, Mercedes Trimarchi, Juan Carlos Giordano y Mónica Schlothauer.
Le decimos a Fierro y al MST que nuestro partido avanza y se consolida. Izquierda Socialista tiene desde hace años en el ferrocarril Sarmiento al dirigente combativo “Pollo” Sobrero dirigiendo el Cuerpo de Delegados y la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria. En docentes Izquierda Socialista ha logrado conquistar secretarías generales en Ademys, ATEN Capital (Neuquén), el nuevo sindicato SAE de La Rioja, Adosac Pico Truncado y San Julián y tiene cargos directivos en los Suteba Multicolores de Tigre y La Matanza, Amsafe Rosario y UEPC de Córdoba. Por esa inserción encabezamos la lista Multicolor en las últimas elecciones nacionales de Ctera.
Izquierda Socialista ha abierto nuevos locales partidarios, tiene una mayor extensión nacional y más personerías electorales como la recientemente conquistada en Tierra del Fuego. Y tiene figuras políticas muy reconocidas y bancas electas o en ejercicio en distintas provincias.
El MST alega un gran “crecimiento” mostrando las columnas del Teresa Vive. Pero en ese movimiento piquetero que funciona como una agrupación amplia no todos son de izquierda o del MST. Es como si Izquierda Socialista contara como propios a quienes integran la Bordó ferroviaria nacional, agrupación combativa que nuclea a luchadores de distintas extracciones políticas.
Por último, Fierro y el MST dicen que hay que cambiar al FITU. “Necesitamos que el frente se revolucione, transformarnos en un gran movimiento político, una nueva cultura de la izquierda, amplia, unitaria”. Es decir, que el Frente de Izquierda deje de ser la mayor alternativa unitaria de izquierda que se logró en el país. El MST extraña cuando en los ocho años en que le dio la espalda al FITU hizo acuerdos amplios anti FIT con sectores patronales de “centroizquierda”. Fue con Luis Juez en Córdoba (luego embajador macrista en Ecuador); con Pino Solanas (fallecido en 2020 siendo embajador del Frente de Todos en la Unesco), De Gennaro (hoy concejal del Frente de Todos) y la burócrata de Ctera Marta Maffei. Ante estos rotundos fracasos no le quedó otra al MST que integrarse al Frente de Izquierda recién en 2019, desde donde sigue dando pelea por su proyecto centroizquierdista, políticas que seguiremos combatiendo.