Guido Poletti
El diputado Juan Carlos “Gringo” Giordano, de Izquierda Socialista/FIT Unidad, presentó un proyecto de ley acompañado por todo el bloque del Frente de Izquierda Unidad.
Plantea la anulación del decreto de necesidad y urgencia que autorizó la privatización y el cambio del marco regulatorio a favor de los futuros operadores y en contra de los usuarios. Sostiene la necesidad de declarar a Aysa como una empresa 100% estatal, que pasará a estar gestionada por sus trabajadores y usuarios.
En el proyecto de ley se reconoce al agua como un derecho humano inalienable e impostergable que tiene que estar en manos del Estado Nacional. Se afirma que toda política pública relativa al agua deberá priorizar su función social, sanitaria y ambiental, por encima de cualquier interés económico o empresarial. Y que ningún usuario podrá ser privado del acceso al servicio por razones económicas.
Al mismo tiempo propone el diseño de un Plan Federal de Obras para la expansión del acceso al agua potable y desagües cloacales en todo el territorio nacional, priorizando zonas postergadas y comunidades rurales y/o vulnerables. Disponiendo a su vez que se anule todo tipo de contrato de colaboración o asesoramiento con Mekorot, empresa de Israel, que ya viene actuando en Argentina y ha manifestado que se quiere quedar con AySA a través del proyecto privatizador que propone el gobierno nacional.
Aquí el proyecto
Proyecto de Ley
El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación, reunidos en Congreso, sancionan con fuerza de Ley:
AySA 100% estatal bajo gestión de trabajadoras y trabajadores y organizaciones de usuarios
Anulación de los decretos 493 y 494
Fuera Mekorot
Artículo 1. Anúlese los Decretos de Necesidad y Urgencia No 493/2025 y No 494/2025, por los cuales se habilitó la privatización de la empresa Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) y se modificó el marco regulatorio del servicio público de agua potable y desagües cloacales. Toda licitación pública o internacional para la privatización de AySA quedará sin efecto a partir de la entrada en vigencia de esta ley.
Artículo 2. Declárese que Agua y Saneamientos Argentinos S.A. será en adelante una empresa cien por ciento estatal, bajo propiedad y financiamiento del Estado Nacional, gestionada, administrada y controlada por sus trabajadoras y trabajadores y organizaciones de usuarios. La empresa tendrá como objetivo garantizar el acceso universal, equitativo y sustentable al agua potable y al saneamiento en todo el territorio nacional, como derecho humano esencial no sujeto a las reglas capitalistas de mercado.
Artículo 3. A partir de la presente ley se reconoce al agua como un derecho humano inalienable e impostergable que tiene que estar en manos del Estado Nacional. Toda política pública relativa al agua deberá priorizar su función social, sanitaria y ambiental, por encima de cualquier interés económico o empresarial. Ningún usuario podrá ser privado del acceso al servicio por razones económicas.
Artículo 4. A partir de la siguiente ley AySA diseñará un Plan Federal de Obras para la expansión del acceso al agua potable y desagües cloacales en todo el territorio nacional, priorizando zonas postergadas y comunidades rurales y/o vulnerables. Disponiendo a su vez que se anule todo tipo de contrato de colaboración o asesoramiento con Mekorot, empresa de Israel, que ya viene actuando en Argentina y ha manifestado que se quiere quedar con AySA a través del proyecto privatizador que propone el gobierno nacional.
Artículo 5. Financiar a la empresa AySA cien por ciento estatal en base a los fondos que se destinan a los pagos de la usurera deuda externa y con los que recauden mediante la implementación de un impuesto especial a las ganancias de las multinacionales, grandes empresarios y bancos que operan en nuestro país, redirigiendo los recursos nacionales a garantizar este derecho humano esencial, brindando un servicio eficiente y accesible para el pueblo trabajador.
Artículo 6. De forma.
Juan Carlos Giordano
Mercedes de Mendieta
Christian Castillo
Alejandro Vilca
Vilma Ripoll
FUNDAMENTOS:
El acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano esencial reconocido por la Organización de las Naciones Unidas desde el año 2010. No puede considerarse una mercancía ni quedar en manos del mercado capitalista. La provisión de este servicio vital debe ser garantizada 100% por el Estado Nacional bajo gestión, administración y control de sus trabajadores y usuarios. Por eso, este proyecto de ley propone la anulación de los Decretos de Necesidad y Urgencia No 493 y 494 del año 2025, firmados por el presidente ultraderechista Javier Milei, que habilitan la privatización total de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA), la venta del 90% de sus acciones, y la modificación del marco normativo para autorizar cortes masivos del suministro por falta de pago, entre otros ataques. Estas medidas implican una regresión brutal de derechos a favor de las ganancias empresariales y en perjuicio de millones de familias del pueblo trabajador. Además, se enmarcan en la nefasta Ley Bases de Milei, votada con el aval de los bloques patronales cómplices, que pretende privatizar no sólo el agua sino también otras empresas estratégicas.
La historia de AySA muestra con claridad los resultados nefastos del modelo privatizador. AySA fue fundada originalmente como Obras Sanitarias de la Nación en 1912. Durante la Revolución Libertadora de 1955 y más tarde durante la dictadura genocida de 1976, fue vaciada, desfinanciada y abandonada con el fin de rematarla y privatizarla. Finalmente, en 1993, bajo el gobierno peronista de Carlos Menem, OSN fue disuelta y se entregó la concesión del servicio a Aguas Argentinas S.A., controlada por el grupo francés Suez.
En 1999 se abrió una investigación judicial sobre la privatización de AySA, determinando que se había vendida a menos de una quinta parte de su valor real. Confirmándose posteriormente que incumplió sus compromisos, no invirtió, no hizo las obras, paralizó la expansión de la red de agua potable, provocó contaminaciones, además de despedir personal. Esa privatización significó un saqueo brutal: las tarifas aumentaron y se deterioró la calidad del servicio. La presencia de arsénico y agrotóxicos en el agua en varias zonas del conurbano, los cortes reiterados y la falta de expansión de las redes, entre otros motivos, obligaron a rescindir el contrato en 2006.
A pesar de haber sido desplazada, la empresa Suez presentó una demanda ante el CIADI (tribunal del Banco Mundial) por 1.700 millones de dólares, aduciendo violación de contrato. En 2015, el tribunal falló parcialmente a favor de la multinacional, imponiendo a la Argentina el pago de una indemnización que rondaría los 220 millones de dólares.
En ese año, tras múltiples esfuerzos por encontrar otro operador privado y frente al retiro de Suez, el gobierno de Néstor Kirchner estuvo obligado a anunciar la “estatización” del servicio. Sin embargo, no se trató de una empresa estatal tradicional, sino de la creación de AySA como Sociedad Anónima con mayoría accionaria estatal, lo que permitía eventuales reprivatizaciones futuras. A su vez, se nombró al frente de la nueva empresa a Carlos Ben, quien había sido coordinador de la privatización de OSN en 1993 y luego integró el directorio de Aguas Argentinas. Y nunca se puso en manos de sus trabajadores, sino de la burocracia del Sindicato de Trabajadores de Obras Sanitarias presidido por su actual secretario general y Secretario de Acción Social de la CGT, José Luis Lingeri. El mismo que dijo días atrás, preguntado sobre la privatización anunciada por el gobierno, que “al tema de la privatización de AySA lo venimos discutiendo internamente con las autoridades de la empresa”. Es por eso que la propuesta de una AySA estatal debe ser gestionada y controlada por los trabajadores de la misma, no por estos dirigentes.
Con la llegada de Mauricio Macri al poder en 2015, comenzaron los fuertes aumentos tarifarios, que alcanzaron picos de más del 1000 %. En 2023, bajo la presidencia del ultraderechista Milei, esta situación se agravó: las tarifas subieron más de un 500%, se habilitaron cortes por falta de pago, se impulsaron despidos de personal y se firmaron los decretos que buscan volver a privatizar AySA. Como si fuera poco, la empresa estatal israelí Mekorot, responsable de aplicar una política sistemática de apartheid hídrico contra el pueblo palestino, negándole el acceso al agua, trabajando en estrecha colaboración con el ejército israelí en la confiscación de las tuberías de riego de los agricultores palestinos y en la destrucción de sus fuentes de abastecimiento, ha manifestado que está interesada en quedarse con AySA y admitido a través de su Coordinador de Proyectos Especiales, Diego Berger, que hoy se encuentra asesorando a AySA. Así como no tiene que haber injerencia de empresas privadas y/o de otros países en AySA, mucho menos se puede permitir que lo sea Mekorot, que tiene antecedentes de violaciones a los derechos humanos. Recordemos que en abril de 2022
una delegación de ministros, gobernadores y funcionarios del gobierno de Alberto Fernández, encabezados por el ex Ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro, viajaron a Israel para celebrar acuerdos de “cooperación” con Mekorot en varias provincias. Decimos fuera Mekorot de Argentina, disponiendo por añadidura que se anule todo tipo de contrato de colaboración o asesoramiento con la empresa Mekorot en todo el territorio nacional.
Hoy AySA presta servicios en CABA y en Zona Sur, Norte y Oeste de la Provincia de Buenos Aires. Necesitamos que AySA se transforme en una empresa estatal que suministre el servicio en todo el territorio nacional y termine con los negociados que existen en las provincias con empresas privadas. Atento a ello es que se deben rescindir las concesiones y/o privatizaciones en cada provincia que las haya, dando lugar a su provincialización bajo control de sus trabajadores y técnicos, pasando a funcionar de manera integrada con AySA nacional. Empresa que será financiada con los fondos que se
van a los pagos de la usurera deuda externa y al FMI, y con un impuesto especial a las multinacionales, grandes empresarios y bancos, en especial a las empresas que vienen contaminando el agua impunemente.
Hoy más de 7 millones de personas en Argentina no acceden al agua potable de forma adecuada, y casi 20 millones no tienen redes de saneamiento, según el Censo 2022. En este contexto de emergencia social y crisis económica, avanzar hacia la privatización es
criminal. El agua es vida, no puede ser una mercancía. Cuando el agua es tratada como mercancía, afecta también a cuencas, acuíferos y los ciclos naturales del agua.
Este proyecto del Frente de Izquierda Unidad se inscribe en la lucha por una Argentina donde se reestaticen todas las empresas privatizadas y sean puestas a funcionar bajo gestión, administración y control de trabajadoras y trabajadores y organizaciones de usuarios. Como parte de otras medidas de fondo que inauguren un plan económico alternativo, obrero y popular, al servicio de dar respuesta a las urgentes necesidades populares.
El agua no se vende, se defiende.
Juan Carlos Giordano
Mercedes de Mendieta
Christian Castillo
Alejandro Vilca
Vilma Ripoll
La sala dos de la cámara penal de apelaciones de San Isidro ha dictado el desalojo de los trabajadores de Fate que cumplen siete meses de lucha ininterrumpida permaneciendo en el predio en defensa de sus puestos de trabajo, exigiendo la reapertura inmediata de la fábrica. Los trabajadores y su sindicato (SUTNA), han denunciado desde el inicio de esta lucha el lock out llevado adelante por la patronal de Javier Madanes Quintanilla, quien también cuenta con el monopolio del aluminio en la Argentina con Aluar. Quien ha producido un lock out ofensivo contra los trabajadores es Madanes Quintanilla, no los compañeros que defienden sus puestos de trabajo. La justicia debe apuntar al verdadero responsable y dictaminar la inmediata reapertura de la fábrica. La política de liquidación de la industria del gobierno de Milei es compartida por estos empresarios que se “reconvierten” y descargan sobre los trabajadores las consecuencias de la destrucción de miles de puestos de trabajo.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof se ha negado a recibir a los trabajadores durante siete meses y mantiene sin tratamiento en la legislatura bonaerense el proyecto de “ocupación temporánea” que pondría en marcha rápidamente la fábrica, respetando el conjunto de los puestos de trabajo, siendo Fate, la única fábrica que produce cubiertas para el transporte tanto de mercadería como de personas en la Argentina. El Frente de Izquierda-Unidad se pronuncia por el inmediato tratamiento de este proyecto y denuncia la conducta del gobernador Kicillof que no ha dado ninguna respuesta a los trabajadores que ahora, enfrentan la posibilidad de un desalojo violento y exige a la sala dos de la cámara penal de apelaciones dejar sin efecto el fallo de desalojo.
El FIT-U ratifica su apoyo a todos los trabajadores de Fate y al Sutna en esta lucha contra la patronal y el gobierno y se suma a la exigencia a la CGT y las CTAs un paro nacional y un plan de lucha contra los cierres y despidos.
Llamamos a realizar la más amplia campaña de solidaridad a nivel nacional e internacional, en rechazo a cualquier desalojo y por la reapertura inmediata de la fábrica.
En la sesión de la Cámara de Diputados de la Nación del 26 de agosto asumió nuestro diputado Juan Carlos “Gringo” Giordano. Lo hizo en nombre de Izquierda Socialista, como parte de las bancas rotativas del Frente de Izquierda Unidad, en reemplazo de Néstor Pitrola.
Giordano pasa a integrar de esta manera la bancada del Frente de Izquierda Unidad junto a Myriam Bregman, Romina del Plá y Nicolás Del Caño.
Giordano se destacó por su juramento, que puso los pelos de punta al ultraderechista Martín Menem. El presidente de la Cámara lo quiso interrumpir en varias oportunidades, pero no pudo (ver jura completa en: izquierdasocialista.org.ar). Es que la izquierda les duele. No solo por jurar por causas justas, sino porque el Frente de Izquierda viene creciendo como la única alternativa política que viene enfrentando de manera consecuente a este gobierno repudiable desde el primer día, tanto en las calles como en el Congreso, como lo hizo también durante los quince años desde su fundación contra todos los gobiernos.
Giordano mostró la bandera de Malvinas con la misma consigna que impactó en el Mundial por ese valiente gesto de los jugadores que despertó un sentimiento popular para defender lo nuestro, algo que se mostró masivamente en la marcha del jueves 6 de agosto derrotando la extranjerización de la tierra, mostrando que al gobierno se lo puede derrotar.
“Fuerza”, “Qué sería sin ustedes en ese Congreso”, “Si la ultraderecha chilló quiere decir que la izquierda está haciendo las cosas bien”, fueron algunos de los mensajes que le llegaron a Giordano.
La enorme simpatía por Myriam Bregman y el inédito reconocimiento que está teniendo el Frente de Izquierda Unidad, nos da más fuerza para seguir batallando por lo que juramos, por un gobierno de la izquierda y de la clase trabajadora y una Argentina y un mundo socialistas, por lo que dieron la vida nuestras compañeras y compañeros del glorioso PST, nuestro partido antecesor, por quienes levantó el puño Giordano y honramos desde Izquierda Socialista.
Juramento
Por la memoria de los 30.000 y nuestros caídos del PST.
En defensa de la tierra, el agua, nuestras jubiladas y jubilados, las personas endeudadas y estafadas y el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.
Fuera el FMI de Argentina. Fuera ingleses de Malvinas. Fuera Trump de América Latina.
Por un gobierno de la clase trabajadora de la izquierda.
Por una Argentina y un mundo socialistas.
Por Palestina libre del río al mar.
¡Si juro!
Hace días nos llegó, y ya se ha hecho público, a la Mesa Nacional del FIT Unidad una carta bajo el título “Un urgente llamado a la reflexión y a la unidad”, con fecha 28 de agosto 2026 (ver texto completo en izquierdasocialista.org.ar).
Desde la dirección nacional de Izquierda Socialista (IS) consideramos este llamado como una cuestión muy oportuna y positiva.
Entre las y los firmantes, que llegan a más de doscientos, están Aldo Casas, del Colectivo de comunicación Herramienta/Huella del Sur; los historiadores Hernán Camarero, Martín Mangiantini, Alejandro Schneider, Ariel Petruccelli, y Eduardo Díaz de Guijarro; Eduardo Grüner, Profesor emérito de UBA; Julieta Bandirali, militante PST-MAS (1973/1997) ex apoderada nacional del MAS, abogada; Marcos Britos, militante 1983/2004 MAS-dirigente sindical no docente 1981/2002, Agrupación Puiggrós UBA; Nora Zaldúa, militante 1971/1992 PRT (LV), PST, MAS (ver lista completa en izquierdasocialista.org.ar).
Las y los compañeros firmantes tienen una larga trayectoria militante en la izquierda y simpatizan y apoyan al FIT Unidad. No pertenecen ni están impulsados por ninguno de los cuatro partidos que integramos el FIT Unidad.
La carta parte de la correcta definición de que “la constitución y la permanencia del FIT Unidad ha sido y es una conquista unitaria”. Y por eso están, lógicamente, preocupados por cosas como “el espectáculo de rencillas que recuerda a la interna de la dirigencia peronista, con enfrentamientos difíciles de explicar”. Y destacan particularmente el problema en Bariloche “Por esto nos preocupa la división del FIT Unidad para las próximas elecciones de Bariloche. Es una pésima señal, injustificable e incomprensible a los ojos del pueblo. Instamos a revertir este curso y a recuperar el camino de la imprescindible unidad”
En el “urgente llamado a la reflexión y a la unidad” remarcan: “Dirimir diferencias políticas o de táctica sindical en algún conflicto apelando a la prepotencia o la violencia es algo repudiable e inaceptable y no debe ser barrido bajo la alfombra, cualquiera haya sido el agresor. Pero no debe ser transformado en un casus belli que sirva como pretexto para adoptar decisiones rupturistas o saldar discrepancias interpartidarias en la otra punta del país llegando al extremo de presentar listas enfrentadas, debilitando fuerzas conjuntas trabajosamente logradas durante años. Es en los lugares de trabajo o ámbito de militancia en que se hayan producido hechos repudiables donde las organizaciones sociales y sindicales deben debatir y resolver sobre los mismos, con amplia participación democrática de los involucrados, sin que los partidos suplanten a los organismos (sindicato, comisiones internas, delegados, agrupaciones) de la clase.”
Desde Izquierda Socialista, compartimos estos criterios. Por eso en su momento en la lucha de FATE repudiamos las agresiones sufridas por compañeras y compañeros del PTS y del Suteba Tigre, de parte de integrantes de la Lista Negra del Sutna. Y reclamamos que no se podían volver a dar hechos de violencia entre los sectores combativos del movimiento obrero. También llamamos entonces a los miembros del FIT Unidad a avanzar en común, para superar esta situación que no ayuda a la unidad que requiere la difícil lucha de FATE. Seguimos considerando que desde la Mesa Nacional podemos seguir buscando un consenso para garantizar que estos hechos no se repitan.
Al mismo tiempo hemos rechazado que el PTS y el MST utilizaran estos hechos desgraciados y repudiables, para anunciar que el FIT Unidad, se “congela” para toda actividad política común. Esa fue la argumentación usada, por ejemplo, para dividir con dos listas en las elecciones de la ciudad de Bariloche. Rechazamos que usen los hechos de FATE para justificar que el FIT Unidad, se divida y no de batalla política unitariamente contra los candidatos de las distintas variantes burguesas.
En especial desde Izquierda Socialista hicimos ese llamado a la dirección del PTS, porque en realidad desde el 1° de Mayo se vienen suspendiendo la mayor parte de las actividades políticas unitarias del frente. Ese día el PTS convocó a un acto por fuera del FIT Unidad. Luego lanzaron la formación de comités por Myrian Bregman, pero no se aceptó que el resto de los partidos del Frente pudieran participar, y lo acompañaron con una novedosa y confusa convocatoria a formar “un partido de la nueva clase trabajadora”. Luego, unilateralmente convocaron con el MST a la necesaria y correcta “Marcha de la Bronca”, que sin lugar a dudas apoyamos, sin haber debatido previamente con el resto del FIT Unidad.
La unidad en la acción del FIT Unidad junto a otros convocantes con la Marcha de la Bronca es un paso alentador, pero aún es insuficiente. Es urgente e imprescindible que el PTS y el MST abandonen su política divisionista y “descongelen” al FIT Unidad y retomemos el camino no fácil pero muy positivo de estos quince años de unidad.
En su llamado las y los firmantes proponen integrar “Comités Unificados de los militantes del FIT Unidad y de todas las organizaciones, colectivos e individuos […], para impulsar una campaña por Myriam Bregman presidenta de un gobierno de la izquierda y los trabajadores”. Desde Izquierda Socialista venimos haciendo campaña de apoyo a Myriam Bregman y por el gobierno de la izquierda y las y los trabajadores. No le dimos forma de “Myriam Bregman presidenta” porque aún la Mesa del FIT Unidad no decidió lanzar la campaña electoral y las candidaturas. Tan pronto lo decida la Mesa Nacional la impulsaremos con todo.
Estas consideraciones nos hacen tomar muy positivamente el llamado que hacen las y los firmantes a retomar y asegurar la unidad del FIT Unidad, su ampliación y su fortalecimiento. Porque no se trata solo de una cuestión electoral, sino de seguir construyendo una alternativa política socialista revolucionaria para impulsar las luchas obreras, estudiantiles y populares en la perspectiva de un cambio de fondo, por un gobierno de las y los trabajadores.
Secretariado Nacional de Izquierda Socialista (IS)
7 de septiembre de 2026
Javier Varveri
El viernes 28 de agosto se realizó exitosamente el Comité Unitario del Frente de Izquierda en la zona Sur del conurbano bonaerense con la participación de 150 personas.
Hubo más de veinte intervenciones de referentes y activistas políticos, sindicales, estudiantiles y populares, con el desarrollo de un muy rico intercambio, donde resaltó el objetivo de pelear por un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora.
Finalmente se votaron a mano alzada y por unanimidad importantes resoluciones y pronunciamientos (ver nota completa en izquierdasocialista.org.ar) donde se destaca el impulso a la Marcha de la Bronca con agitaciones unitarias del Comité y el apoyo a la combativa Lista Bordó de la UTA para las elecciones del 7 y 8 de octubre.
La apertura y el cierre estuvieron a cargo de Mónica Schlotthauer por Izquierda Socialista y Romina del Plá del PO.
Se mencionó el crecimiento de la figura de Myriam Bregman y del Frente de Izquierda, llamando a no repetir a nivel nacional la división que sucedió en Bariloche.
Por eso previamente se había invitado por escrito a PTS y MST que lamentablemente decidieron no asistir, por lo que continuaremos llamándolos a la reflexión para construir en común los Comités Unitarios del FIT Unidad. Participaron con delegaciones e hicieron uso de la palabra tanto Vientos del Pueblo como Opinión Socialista, lo cual fue muy valorado.
Las resoluciones aprobadas, los aplausos y los cánticos permanentes mostraron el entusiasmo que generó la construcción del Comité Unitario.