Escribe Mercedes de Mendieta, Legisladora electa de Izquierda Socialista/FIT y candidata a legisladora porteña
Se cumplió un año desde el #8A, día histórico donde millones rodeamos el Congreso nacional bajo el frio y la lluvia, mientras los senadores cómodos en sus sillones votaban contra el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos.
El mismo día que se cumplía un año desde que los senadores del PRO, la UCR y el PJ votaron por el aborto clandestino y continuar sus alianzas con las reaccionarias iglesias, salió a la luz la muerte de Patricia Solorza, una mujer de 40 años que llevaba más de cuatro presa por haber sufrido un aborto. Bajo la figura legal de “homicidio agravado por el vínculo” Patricia fue condenada a ocho años de prisión convirtiéndose en una víctima más de la criminalización a la que estamos expuestas las mujeres y personas gestantes. Fue víctima de un sistema judicial patriarcal que la condenó a prisión aprovechando de su situación de vulnerabilidad. Patricia murió esposada a un camilla de un hospital mientras cumplía su pena, tras varios días de agonía. Patricia fue víctima de las violencia institucional a la que son sometidas miles de mujeres.
La clandestinidad del aborto no sólo nos criminaliza y nos mata, sino que siguen los casos en las provincias dónde no se aplica el protocolo de los abortos no punibles. Días atrás una joven de 17 años en Paso de los Libres en Corrientes, la justicia le negó su derecho a la ILE (interrupción legal del embarazo) luego de que su padrastro la violó y volvió a dejar embarazada, ya que esta joven había sido madre a los 13 años. Es que en las provincias los gobernadores celestes, mantienen su ofensiva contra los derechos de las mujeres. Asimismo, los pañuelos celestes se juntaron en el Congreso de la Nación para llevar adelante el primer “día de acción por las dos vidas” para reivindicar la nefasta votación el Senado, cita que, sin embargo, no contó con una fuerte convocatoria. Por eso, denunciamos cualquier alianza con los pañuelos celestes y con los gobernadores, como Manzur de Tucumán, que sólo buscan disciplinar a las mujeres y la autonomía de nuestros cuerpos.
A un año del 8A no bajamos los pañuelos y seguiremos en las calles luchando por el aborto legal, seguro y gratuito. Desde el Frente de Izquierda Unidad planteamos que el desafío esta en volver a impulsar la #MareaVerde para volver a hacer temblar la tierra y conquistar el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada provincial Izquierda Socialista/FIT y candidata a vicegobernadora por Buenos Aires
Otra vez, un editorial de La Nación fomenta que las niñas se conviertan en madres. Con el título “Bienvenida la adopción prenatal” el diario festeja la decisión de la jueza correntina Marta Legarreta quien le negó a una niña violada de 17 años por su padrastro la posibilidad de abortar que había solicitado. Lo confuso del titular hizo que muchas personas se preguntaran si es posible la adopción pre natal en nuestro país. Claramente no. La adopción prenatal no existe en Argentina porque tal como lo dice el Código Civil la persona por nacer no es titular de derechos y la adopción únicamente se otorga respecto de personas nacidas vivas.
Lo que hizo la jueza fue entregar a la niña a la guarda de una pareja que estaba en el listado de adopción para que inmediatamente naciera el bebé se lo llevaran y que la niña no tenga contacto con el mismo. Esto lo hizo según lo que ella interpretó que era la voluntad de la niña. Pero nada más alejado de la realidad; la niña (quien ya tiene una hija producto de la violación sistemática de su padrastro) fue a solicitar un aborto que le negaron, a pesar de que existe una ley desde el año 1921, en los casos en los que el embarazo es producto de una violación. Es repudiable el accionar de Legarreta y también el rol de los profesionales que persuadieron a la niña vulnerándole todos sus derechos.
Recordemos que Corrientes es una de las provincias que fue declarada “ProVida” en 2011 bajo el gobierno del radical Colombi, como lo fue Tucumán con el peronista Manzur. Es también una de las provincias que no adhiere al protocolo ILE, es decir que si una mujer quiere acceder al aborto legal, tiene que sí o si pasar por la justicia. También es una provincia con los peores índices de embarazo adolescente: por día nacen diez bebés de niñas entre 13 y 19 años. Y cada tres días una niña de entre 10 y 14 años se convierte en madre. Esta cruel realidad a la que nos someten los gobiernos en alianzas con las iglesias, es inadmisible. Necesitamos imperiosamente que se legalice el aborto, que se aplique la educación sexual integral en todos los niveles educativos y que se haga efectiva la separación de la iglesia del estado.
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada provincial y candidata a vicegobernadora por Buenos Aires
El obispo de Catamarca, Luis Urbanc se declaró en contra de la igualdad por la que luchamos las mujeres. Con actitud burlona dijo: “Las chicas ahora quieren ser iguales a los varones ¡Laburen! Agarren un martillo, una maza, un cortafierro, y van a ser iguales que los hombres y no se les va a caer nada”. Sí, con estas palabras se dirigió la máxima autoridad de la iglesia católica en esa provincia hacia la lucha que diariamente damos las trabajadoras contra la discriminación laboral. Una acción totalmente repudiable y que rápidamente fue rechazada por las organizaciones feministas.
Con esta frase, el obispo ridiculizó la pelea por la igualdad salarial, el acceso a todas las categorías y la exigencia de que nos paguen lo mismo que a los varones por igual tarea, consigna que levantamos a nivel mundial contra la brecha salarial, que en nuestro país llega al 27%. Un nuevo ataque que se suma a las declaraciones del obispo de Santiago del Estero Enrique Martínez Ossola quien llamó a no votar a los candidatos que defienden la legalización del aborto, refiriéndose directamente a la izquierda.
Sin dudas que esta arremetida contra los derechos de las mujeres por parte de la Iglesia Católica no es nueva, ya que históricamente fue una institución que se opuso siempre a todos nuestros derechos. El año pasado contra la legalización del aborto, pero antes lo había sido contra la ley de Educación Sexual Integral sancionada en 2006. En 2012 se opusieron a la ley de identidad de género y dos años antes a la del matrimonio igualitario. Más atrás en el tiempo, en 1987 la iglesia estuvo en contra la ley del divorcio. ¡Si hasta en 1947 se pronunciaron contra al voto femenino! Es decir un prontuario repudiable totalmente machista y misógino.
Pero lo insólito no es su posición, sino que estén avaladas en los principales frentes electorales patronales. Tanto “Juntos por el Cambio” de Macri y Pichetto como el “Frente de Todos” de los Fernández y Massa, llevan en sus listas a representantes clericales contra los derechos de las mujeres. Pretenden engañar al movimiento feminista poniendo en sus listas a alguna referente con pañuelo verde como Silvia Lopenatto, Dora Barrancos u Ofelia Fernández, pero en su programa no se pronuncian que están a favor de la legalización del aborto. No lo hacen ni lo pueden hacer,ya que comparten los cargos con los celestes antiderechos como el peronista y tucumano Manzur, que en su provincia obliga a las niñas violadas a parir contra su voluntad. Lo opuesto al FIT-Unidad, que es el único frente que está 100% a favor del aborto legal seguro y gratuito y también por la efectiva separación de la Iglesia del Estado.
Uno de los principales puntos programáticos del FIT-Unidad es la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda externa. Mucho se podría hacer con ese dinero para combatir la violencia contra las mujeres, como construir refugios, dar capacitaciones para quienes reciben las denuncias u ofrecer atención psicológica para las víctimas. En definitiva, armar una verdadera red de contención que tenga como prioridad ayudar a las mujeres para que puedan salir del círculo de violencia.
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada provincial Izquierda Socialista/FIT y candidata a vicegobernadora por Buenos Aires
El INAM es el Instituto Nacional de las Mujeres y está a cargo de Fabiana Tuñez, la reconocida feminista que devino en funcionaria del gobierno. Antes era denominado el Consejo Nacional de las Mujeres pero en septiembre del 2017 y por decreto presidencial “subió” a la categoría de Instituto, bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social. Por aquel entonces, desde el gobierno se dijo, a través de Carolina Stanley que con este cambio de categoría se estaba avanzando hacia la equidad de género. ¡Que falsas resultaron las palabras de la ministra que acaba de despedir a Paula Ferioli, una trabajadora estatal precarizada del INAES, madre de dos hijos, quien estaba haciendo uso de la licencia por violencia de género!
Más allá del cambio de nombre y de status, el presupuesto real destinado para este año al INAM, organismo rector de las políticas de género, fue de 18% menos en relación al 2018. El gobierno disminuyó el presupuesto. A la vez, el recorte estuvo focalizado en el Plan Nacional de Acción para la Erradicación de la Violencia de Género que Macri había anunciado en 2016 con bombos y platillos y que consistía entre otras cosas en la creación de 36 refugios, de los cuales solo hizo nueve.
Ahora bien, en campaña electoral se dicen y prometen muchas cosas. Esta vez fue el turno de Alberto Fernández quien anunció demagógicamente que de ganar crearía el Ministerio de la Mujer. Seguramente muchas luchadoras feministas vieron con simpatía el anuncio, pero lamentablemente es otra de sus mentiras. Insistimos con algo fundamental y es que aunque haya un cambio de rango y se pase a Ministerio, lo que debería decir Fernández es con cuánto presupuesto contará, ya que el candidato a presidente por el Frente de Todos es que continuará pagándole al Fondo Monetario Internacional por lo tanto, no habrá plata para otra cosa.
Desde el FIT-Unidad somos categóricas y planteamos un cambio de prioridades: que se deje de pagar la deuda externa y que ese dinero vaya a combatir la violencia de género. Y esta medida debe ser tomada ahora, porque seguimos contando un femicidio cada 30 horas. Exigimos que se aumente el presupuesto para la ley de erradicación de la violencia hacia las mujeres (26.485), que se construyan refugios transitorios, capacitaciones con perspectiva de género para todo el personal que reciba y atienda las denuncias de las víctimas, trabajo genuino y en blanco para que puedan tener autonomía económica y no dependan de los violentos, viviendas para que puedan trasladarse, etcétera. Invitamos a las mujeres que luchan de verdad para que se cumpla el #NiUnaMenos a acompañar estas propuestas y que se sumen a la campaña del FIT-Unidad, porque la deuda es con nosotras.
El pasado sábado 20 se reunieron en el barrio porteño de Villa Crespo, las principales candidatas de la lista unitaria de la izquierda de todo el país. Con compañeras de varias provincias y referentes del movimiento feminista hubo un intercambio sobre las distintas propuestas del FIT-Unidad y se acordó una declaración común de fuerte crítica al gobierno de Macri y a la fórmula de Alberto y Cristina Fernández que pretenden postergar los reclamos más urgentes del movimiento de mujeres. El eje central de la convocatoria fue la pelea por el derecho al aborto legal seguro y gratuito, y la separación de la iglesia del Estado. A su vez, se remarcó que se debe dejar de pagar la deuda externa y poner esa plata para combatir la violencia de género.
Participaron de la convocatoria dirigentes y candidatas como Myriam Bregman, Laura Marrone y Mercedes De Mendieta por Ciudad de Buenos Aires, Romina del Pla candidata a vicepresidenta, Liliana Olivero de Córdoba, Angélica Lagunas de Neuquén y Daniela Vergara de Rosario. De la provincia de Buenos Aires, estuvo la candidata a vicegorbernadora, Mercedes Trimarchi, Mónica Schllothauer y Vilma Ripoll junto a referentes destacadas de la docencia como Olga Ortigoza del Suteba La Matanza y Daniela Cooper, candidata a Intendenta en Luján. A su vez, decenas de estudiantes que fueron protagonistas de la Marea Verde y de las luchas en defensa de la educación pública. Trabajadoras de la salud, estatales y referentes de distintas luchas.
Luego de una ronda de intervenciones, las candidatas invitaron a las protagonistas de la #MareaVerde a sumarse a la campaña del FIT-Unidad que es el único frente que está 100% a favor del aborto legal seguro y gratuito. A su vez, llamaron a redoblar la fuerza entre la militancia, a solo dos semanas de las primarias del 11 de agosto. La declaración que salió del Encuentro del sábado dice que: “Las mujeres salimos a la calle, peleamos y pusimos la lucha por nuestros derechos en el centro de la agenda política. En las elecciones no tenemos que dejarnos relegar. Para darle fuerza a nuestras demandas, llamamos a votar a las y los luchadores del Frente de Izquierda-Unidad”.