
Mercedes Trimarchi, diputada electa en CABA Izquierda Socialista/ FIT Unidad
Más de 80 mil activistas participaron del 39° Encuentro Plurinacional, el más masivo desde la pandemia. Cuestionando los métodos burocráticos, lograron imponer desde abajo que la próxima sede sea CABA. En 2027 seremos cientos de miles en el centro político del país.
Durante los días 10, 11 y 12 de octubre, las calles cordobesas se llenaron de diversos reclamos feministas. No podía ser de otra forma. Javier Milei impulsa un plan de ajuste, entrega y miseria que golpea especialmente a las mujeres y disidencias de los sectores populares. Junto a este plan de hambre, también libra su “batalla cultural” contra nuestros derechos ganados con la movilización. La masividad del Encuentro no fue casual porque Córdoba tiene una gran tradición de lucha feminista y, recordemos, en mayo de este año fue el femicidio de Agostina, que conmovió al país.
Los talleres volvieron a ser el corazón del Encuentro, espacios para compartir experiencias y debatir cómo enfrentar una realidad cada vez más difícil. Entre los temas novedosos estuvieron el avance de los tecnomagnates, la violencia digital hacia nuestros cuerpos, el peso de las deudas en nuestra vida cotidiana y la defensa de la soberanía de nuestro territorio. También los veinte años de la Educación Sexual Integral (ESI), sus avances y las trabas para su implementación en un contexto de ofensiva ultraderechista contra la educación y la salud públicas.
Se expresó la preocupación por los bajos salarios y jubilaciones, los despidos y la precarización laboral. Una combinación que profundiza la crisis social que se descarga sobre nosotras y nosotres.
Logramos que el reclamo por CABA se escuche
La decisión de que el 40° Encuentro se realice en la Ciudad de Buenos Aires tiene una enorme importancia política. Después de 30 años, ya que la última vez fue en 1996, vuelve al centro político del país.
No es casualidad que esto haya ocurrido luego de un año de intensos debates dentro de la Comisión Organizadora (CO) en Córdoba, donde también se problematizó la metodología del Encuentro y el burocrático “aplausómetro” del acto de cierre, que desde hace años sostienen el PCR/CCC, sectores de la burocracia sindical y del peronismo.
Estamos ante un gran desafío hacia el año que viene porque necesitamos construir un Encuentro independiente de todos los gobiernos, que no se limite a denunciar los ataques, sino que impulse la lucha en las calles y la coordinación de quienes enfrentamos las políticas de Milei y sus cómplices.
Sumate a dar la pelea junto a Isadora y Disidencias en Lucha
Nuestros derechos son incompatibles con la continuidad del ajuste, la miseria y la entrega que impulsa el gobierno de Milei junto a sus cómplices. No es opción para las mujeres y disidencias de los sectores populares esperar el recambio electoral de 2027, como sostiene el peronismo en todas sus variantes. Por eso decimos que la lucha es ahora y exigimos a las centrales sindicales un plan de lucha para derrotar todo el plan motosierra.
La masividad del Encuentro demuestra que hay fuerzas para enfrentar esta ofensiva y la tarea más urgente es organizarnos. Por ello, te invitamos a seguir activando con Isadora y Disidencias en Lucha en tu lugar de estudio, trabajo y en tu barrio, para luchar por un mundo distinto, sin opresión ni explotación, y para que el capitalismo y el patriarcado caigan juntos.

Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
En Córdoba triunfó la campaña ¡Que el 40° Encuentro sea en CABA! y el próximo será en el centro político del país. La campaña llegó a nuclear a organizaciones feministas, referentas de la pelea por el derecho al aborto, el FIT-Unidad, Patria Grande, el Movimiento Evita, La Cámpora y el PCR/CCC. Fue gracias a la enorme presión desde abajo que se logró un triunfo histórico.
Desde las organizaciones de mujeres y disidencias del FIT-Unidad (Pan y Rosas, Plenario de Trabajadoras, Juntas y a la Izquierda e Isadora y Disidencias en Lucha) presentamos en el acto de cierre una argumentación unitaria donde expresamos nuestras diferencias políticas y metodológicas frente a un peronismo que busca que el Encuentro esté al servicio de un frente electoral anti-Milei. Por el FIT-Unidad alzaron la voz Andrea D’Atri (PyR), Vanina Biasi (PDT), Celeste Fierro (JyI) y la diputada provincial y delegada ferroviaria Mónica Schlotthauer, que representó a Isadora y Disidencias en Lucha.
Entre los argumentos más destacados se encuentran la importancia política y simbólica de la ciudad, por ser escenario de luchas como #NiUnaMenos, la #MareaVerde por el aborto legal y la rebelión de 2001. También es sede de importantes reclamos en defensa de las jubilaciones, la discapacidad, la educación pública, la salud y los derechos laborales.
La elección de CABA está al servicio de dar la pelea contra Milei y sus cómplices mediante la organización, la movilización y la exigencia de un paro general. Por último, el FIT-Unidad se pronunció porque la elección de la sede del Encuentro y sus resoluciones se realicen de manera democrática, con la participación de todas las mujeres y diversidades.
Para cerrar, se agitó junto a miles y miles de mujeres y disidencias el cántico que llenó el Encuentro, “CABA, CABA, CABA, tomemos la Rosada”.

Mercedes Trimarchi, diputada electa en CABA Izquierda Socialista/FIT Unidad
Hace cuarenta años, un grupo de mujeres se encontraba en el Teatro San Martín, ubicado en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Previamente, una Comisión Promotora del Encuentro se había reunido para organizarlo. El evento se realizó en mayo de 1986 y fue el primero de una larga historia de Encuentros que, a lo largo de cuatro décadas, se fueron transformando al calor de los propios cambios del movimiento feminista.
Aquel primer encuentro reunió a mil mujeres. Hoy se espera que en la ciudad de Córdoba se reúnan más de cien mil activistas feministas que llegarán desde todo el país y también de otras partes del mundo. Porque sí: por su dinámica y su magnitud, es un evento único a nivel internacional. Desde nuestras agrupaciones feministas, Isadora y Disidencias en Lucha, sostenemos que el desafío actual es aprovechar esta instancia de debate político para resolver democráticamente un plan de lucha feminista contra el plan de ajuste de Javier Milei, el FMI y sus cómplices.
Pasémonos mil pueblos y derrotemos el brutal ajuste
Los talleres son el corazón del Encuentro. Se realizan en simultáneo y abordan diferentes ejes temáticos. Están pensados en función de las demandas más urgentes que tenemos las mujeres y disidencias, en el marco de una sociedad que nos oprime por nuestra condición de clase y de género. Más aún en un contexto en el que nos gobierna la ultraderecha, que nos declaró la guerra.
Las mujeres y disidencias de los sectores populares sufrimos la peor parte de la crisis social y económica. Somos quienes acumulamos más deudas, a esta altura impagables, y quienes estamos a cargo de los hogares más humildes. Somos también a quienes primero dejan sin empleo y quienes, cuando conseguimos trabajo, nos encontramos con condiciones de absoluta precarización.
A la vez, Milei, junto con otros personajes de la ultraderecha a escala global, impulsa su llamada “batalla cultural” contra los logros del movimiento feminista. Como parte de esta reacción patriarcal, cuestiona el derecho al aborto, avanza contra la Educación Sexual Integral (ESI) en las instituciones educativas, desfinancia las políticas destinadas a combatir la violencia machista y desconoce las diferentes identidades de género. Es un facho con todas las letras y nos eligió a las mujeres y disidencias como uno de sus principales enemigos. No dejemos que nos gane. Hagamos que en los talleres se resuelva democráticamente un plan de lucha para derrotar su plan de ajuste.
Iglesia y Estado, asuntos separados
La visita del Papa a la Argentina, que celebran mileístas, macristas, radicales y peronistas, encierra un enorme peligro. Más allá de las creencias individuales de las personas, que desde ya respetamos, rendirle pleitesía (gastando, además, muchísimo dinero del Estado) al jefe de una institución reaccionaria significa reivindicar a una organización que históricamente se posicionó contra los derechos de las mujeres y las disidencias.
La Iglesia no solo se opone al derecho al aborto, sino también a la ESI, a la ligadura de trompas y a la vasectomía. En 2012, se posicionó contra la Ley de Identidad de Género y, dos años antes, en 2010, contra el matrimonio igualitario. En 1987 se opuso a la Ley de Divorcio y en 1947 al voto femenino. Es decir, se trata de una institución claramente antiderechos.
Por eso, la pelea por la separación de la Iglesia y el Estado es una demanda que cobra plena vigencia en un contexto en el que todos los espacios políticos patronales parecen ponerse de acuerdo para recibir con beneplácito (y con un montón de plata) al jefe del Vaticano. En ese sentido, con más fuerza que nunca, en Córdoba gritamos: Iglesia y Estado, asuntos separados.

Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT Unidad
Durante cuatro décadas los Encuentros de Mujeres y Disidencias se han convertido en un evento único en el mundo. Es un hecho de que miles viajemos de todo el país para tener un espacio propio en un sistema capitalista patriarcal que históricamente nos ha querido invisibilizar. Asimismo, los encuentros reflejan al movimiento feminista que es heterogéneo y policlasista y participan la gran diversidad de organizaciones feministas, sindicales, partidos políticos e independientes. Por eso, el encuentro es también un espacio de debate político.
Uno de los debates centrales está relacionado con la metodología de resolución al interior de los talleres. Para nosotres se trata de aprovechar que miles y miles nos encontramos, no solo para intercambiar sobre nuestros problemas y experiencias, que es un gran valor, sino para que toda esa fuerza nos permita organizar democráticamente un plan de lucha feminista. Este debate se desarrolla con las corrientes que tienen peso dentro de la Comisión Organizadora (CO) como el PCR/CCC, sectores de la burocracia de CTA y el peronismo, que intentan que solo sea un espacio de “catarsis”. Así, ponen trabas para evitar que se resuelvan en los talleres acciones concretas y la elección de la próxima sede.
Basta de imposiciones, que se resuelva democráticamente
Año a año los encuentros se realizan en distintos puntos del país. Los sectores del PCR/CCC, CTA y del peronismo utilizan distintas maniobras para imponer la sede del próximo encuentro. Para eso, llevan al acto de cierre la “resolución” con un método burocrático dónde se resuelve por un falso “aplausómetro”.
Desde el inicio de la cuarta ola feminista con #NiUnaMenos en 2015, el encuentro se volvió cada vez más masivo y desde diversos sectores del feminismo, en especial de las organizaciones de izquierda, venimos proponendo que la próxima sede sea en CABA, en el centro político del país.
Vale recordar que en el encuentro de Rosario 2016 los talleres se pronunciaban masivamente por que el encuentro sea en CABA, sin lograrlo al no haber una metodología democrática. En Trelew en 2018, en el pico de la #MareaVerde, la enorme presión logró que en 2019 se realizará en La Plata, lo que permitió que sea el más masivo de la historia y dónde se incorporó el carácter plurinacional y a las disidencias.
Existe una Campaña llamada “¡Queremos que el 40° encuentro sea en CABA!” que crece entre las organizaciones feministas de la cual desde Isadora y Disidencias en Lucha somos parte. No se trata de un capricho ni de no respetar el carácter federal del encuentro, ya que sólo en 1986 se realizó en CABA. Se trata de una necesidad política: que en 2027, a días de las elecciones nacionales, los feminismos se reúnan en el centro político del país y ese encuentro llene las calles para enfrentar a Milei y sus cómplices que atacan nuestros derechos conquistados. Este debate será sin dudas uno de los grandes desafíos que nos traerá el Encuentro en Córdoba. Nos preparamos para llenar los talleres con esta propuesta política, mientras invitamos a las y les miles de activistas a sumarse para lograr que el año que viene CABA reciba a mujeres y disidencias de todo el país para no dar ni un paso atrás.
En el marco del 39° Encuentro Plurinacional de mujeres y disidencias, invitamos al Acto contra la violencia vicaria y por la restitución de M con su mamá Alexandra Sabio
Domingo 11/10 ● 13hs. en Plaza Vélez Sarsfield (Patio Olmos), Córdoba
¡Basta de vulnerar los derechos de las niñeces!
Te esperamos!
¿Quienes son Alexandra Sabio y el niño M?
Hace seis años que Alexandra Sabio sufre todo tipo de violencia por parte de Claude Staicos, progenitor de su hijo M. Staicos ejerce esta violencia desde una posición de gran poder político como integrante del ejecutivo provincial, dueño de los medios de prensa en Neuquén y amparado por fallos aberrantes de una justicia dirigida políticamente por el gobernador Rolando Figueroa. Con el agravante que el propio perito judicial, que en su momento peritó la conducta de Staicos, lo calificó como psicópata.
Tras varios juicios contra Alexandra, donde ella ofrecía el cuidado compartido y nunca impidió el vínculo, mientras Staicos no asistía a los encuentros con su hijo porque quería el cuidado unilateral, la jueza de Cámara, Partricia Clerici, otorgó en el 2025, el cuidado unilateral del niño por un año a Staicos. Esa sentencia aberrante empezó a cumplirse el 20 de agosto del 2025 cuando la policía armada ingresó al Jardín 65, junto a jueces, fiscales y defensores y secuestró violentamente al niño M. con solo 5 años de edad. Y todo esto transcurre a pesar de que un tribunal de Impugnación había sentenciado por unanimidad, que Alexandra nunca impidió el vínculo con el progenitor y que además era una madre protectora. Luego de transcurrido un año de aquel episodio en el Jardin 65, de extrema violencia y crueldad, a partir del 20 de agosto de este año, la madre no tiene ningún impedimento para encontrarse con Milo, pero el padre no se lo permite y la justicia lo avala.
El 1° de septiembre se pudo llegar a un acuerdo en el que el niño M tenga días de vinculación con su mamá. Tras horas de permanencia frente al juzgado, Alexandra salió con los papeles firmados, con días exactos de vinculación con su hijo. Luchar sirve, y también sabemos que esta lucha no terminó pero que ha sido un gran triunfo no solo de Alex, sino de todo el movimiento de mujeres y de madres protectoras. Escuchar la voluntad del niño es primordial, respetar los derechos de las niñeces es urgente.