Escribe Malena Lenta
Una masiva movilización por el orgullo LGTTTBIQ+ colmó las calles de la Ciudad de Buenos Aires el pasado 2 de noviembre. Sin embargo, mientras que la mayoría de las organizaciones políticas se preocuparon por armar una fiesta en costosos camiones, desde el Frente de Izquierda – Unidad salimos a la calle por nuestras reivindicaciones y por un plan de lucha.
Partiendo del Consulado de Chile, comenzamos la movilización llevando nuestra solidaridad en apoyo al heroico pueblo chileno que enfrenta el ajuste de Piñera y el FMI y denunciamos la violencia represiva contra las personas manifestantes que se expresa brutalmente con las personas LGTTTBIQ+ y las mujeres a través de la violencia sexo-genérica. Luego, desde la Plaza de Mayo a la Plaza Congreso reclamamos por el fin de los transtravesticidios, por el cupo laboral trans que no se cumple en casi ninguna jurisdicción ni institución que lo tiene aprobado y por la entrega inmediata de los tratamientos necesarios de hormonización a las personas que así lo reclaman. Sin embargo, tanto las organizaciones kirchneristas como las macristas y radicales que encabezaron la marcha, decidieron tapar las históricas exigencias con música fuerte. Por eso, salimos a proponer un plan de lucha para conquistar nuestros derechos. Ni antes con Macri, ni ahora con Fernández nuestros derechos van a ser garantizados si no salimos a las calles con reclamos claros.
Escribe Malena Lenta
No, no fue así. La Chicho Chirinos no fue asesinada por sus palabras, sino por Tomás Cerletti, un joven de 22 años que supo encarnar el mandato patriarcal. No pudo soportar que una trans le hiciera ese comentario y el sábado 26 de octubre, en plena calle céntrica de la ciudad de La Plata, la acuchilló por la espalda. La Chicho Chirinos murió desangrada víctima de un transtravesticidio, otro crimen de odio que se suma a la cifra de uno cada 96 horas en Argentina, lo que contribuye a la reducción de la expectativa de vida de estas personas a 35 años.
Si bien Cerletti se encuentra preso en este momento al haber sido identificado en una filmación y a los pocos momentos de haber cometido el crimen, lo cierto es que las compañeras de la Chicho que se encuentran en situación de prostitución en la misma zona, temen por sus vidas ante las represalias posibles del joven cuando sea liberado. Es que el manto de impunidad para los crímenes de odio da cuenta del desprecio y la violencia hacia las personas travestis y trans aún vigente. Por eso no solo reclamamos justicia por la Chico sino también decimos basta de crímenes de odio. Y exigimos todos los derechos para las personas travestis y trans como el acceso a la salud con los tratamientos correspondientes, a la educación y al trabajo.
El próximo 2 de noviembre se realizará una nueva marcha del orgullo de la comunidad de la diversidad sexual y de género. En este nuevo escenario pos electoral, la comunidad diversa no tiene nada que festejar. En los últimos cuatro años, la profundización del ajuste y las políticas del gobierno de Macri, dictadas por el FMI, sólo sirvieron para excluirnos más.
Macri se va pero el ajuste queda. La degradación del Ministerio de Salud, la quita de medicamentos antirretrovirales para el HIV, el ajuste en los tratamientos de hormonización y el no cumplimiento de la ley de identidad de género, así como la falta del aborto legal demuestran que no existen políticas que resuelvan nuestras principales necesidades.
La creciente desocupación, que golpea aún más a las mujeres y la diversidad, nos pone en situación de riesgo constantemente. Necesitamos cupo laboral travesti -trans real, con políticas integrales de inclusión que se apliquen a nivel nacional, no como actualmente que se plantean con requisitos inalcanzables. El alto grado de criminalización y de persecución policial es moneda corriente para la comunidad de diversidad sexual y genérica, así como también los aberrantes crímenes de odio que quedan impunes gracias a la complicidad del gobierno.
La comunidad diversa tiene un gran desafío por delante: tomar las calles para exigir el cumplimiento de nuestros derechos, la conquista de nuevas reivindicaciones y la lucha contra la persecución y represión de las identidades disidentes.
Por eso, desde Diversidad Izquierda Socialista, vamos a marchar este sábado 2 de noviembre a las 15 desde Avenida Sáenz Peña 457 (diagonal Norte), para seguir denunciando el ajuste y represión del gobierno de Macri y advirtiendo al nuevo gobierno de Alberto Fernández: ¡vamos a seguir movilizades para salir a enfrentar en las calles los paquetes de ajuste del FMI en defensa de nuestros derechos! ¡Sumate a construir Diversidad Izquierda Socialista y marchemos juntes!
- Fuera el FMI, basta de ajuste. Plata para salud y trabajo, no para la deuda.
- Por presupuesto y el cumplimiento efectivo de la ley de identidad de género.
- Plata para antiretrovirales para el HIV, por una nueva ley de HIV.
- ¡Basta de crímenes de odio contra la diversidad sexogenérica! ¡Basta de travestcidios y transfemicidios!
- ¡Basta de discriminación y persecución! Absolución para Marian y Joe Lemonage, y por todes les compañeres detenides sin condena.
- Exigimos inclusión laboral real para el colectivo travesti-trans, más allá del cupo.
- ¡Basta de justicia heterocispatriarcal!
- Por una ESI laica, científica y con perspectiva de género y diversidad.
- ¡Aborto Legal Ya! Separación de la iglesia y el Estado.
Con más de 200 mil asistentes, se realizó el encuentro más masivo de nuestra historia. Ni la lluvia ni el frío ni el viento del fin de semana largo impidió que nos movilizáramos por la ciudad de La Plata demostrando que las calles son nuestras y no nos van a sacar.
Escribe Mercedes Trimarchi, diputada provincial y candidata a Vicegobernadora por provincia de Buenos Aires
La preparación del evento ya adelantaba que iba a ser histórico. Nunca a lo largo de estos 34 años se había logrado la participación de tantas mujeres en un encuentro. Por supuesto que la cercanía de la capital bonaerense con los centros urbanos más populosos ayudó a que muchas pudieran llegar. Pero también el hecho de que nadie se lo quería perder. Sin duda, el 34° Encuentro demostró que el movimiento feminista y sus reclamos más urgentes, como el aborto legal y el fin de la violencia machista, siguen más vigentes que nunca y, a la vez, que tenemos la fuerza y las ganas de seguir luchando en las calles para conquistar nuestros derechos.
La tormenta eléctrica del sábado hizo que se suspendiera el acto de apertura que se iba a realizar en el estadio único y el festival de la Campaña Nacional por el derecho al aborto en la Plaza San Martín. El sábado por la tarde, comenzaron los más de 80 talleres de debate que se colmaron rápidamente. Los más destacados fueron el de “Estrategias para la legalización del aborto”, “Educación sexual integral”, “Feminización de la pobreza” y los que se debatía acerca de las distintas formas de violencias de género y femicidios.
Los talleres son la columna vertebral de los Encuentros y es allí, donde se intercambian las distintas estrategias que debemos darnos las mujeres para enfrentar a los gobiernos que son los responsables de la opresión que sufrimos a diario. Por eso, nuestra participación desde Isadora e Izquierda Socialista en el FIT-Unidad fue la de impulsar la movilización independiente de los gobiernos, confiando solamente en la fuerza de las mujeres y no en el parlamento como pretenden los partidos patronales que quieren diluir nuestra lucha en las urnas. Por eso, es fundamental que no depositemos ninguna confianza ni en Juntos por el Cambio ni en el Frente de Todos, porque esas alianzas ya gobernaron y lo hicieron contra nosotras. Por responsabilidad de ellos se mantiene la cifra de casi un femicidio por día y también la de los abortos clandestinos con consecuencias terribles para la salud y vida de las mujeres más pobres.
El debate sobre el cambio de nombre y el aborto legal
La preparación del evento llevó varios meses. La primera reunión de la Comisión Organizadora fue en noviembre del año pasado. Desde aquel momento, hubo un debate que llegó a los talleres: la necesidad de potenciar los encuentros y que estos no se queden por detrás de las luchas que damos diariamente. Por eso, desde Isadora e Izquierda Socialista impulsamos que el Encuentro se pronuncie a favor del aborto legal seguro y gratuito y por la separación de la iglesia del estado. Y a la vez que se modifique su nombre, recuperando el reclamo de los pueblos originarios y de todas las otras identidades oprimidas.
A pesar del burocratismo del PCR-CCC (hoy parte del Frente de Todos) y su alianza con el Papa Francisco, nuestro reclamo se sintió en la capital bonaerense. Sin medias tintas, la ciudad se tiño de verde por la legalización del aborto. Y desde Isadora e Izquierda Socialista en la movilización de cierre del Encuentro pasamos frente a la catedral para denunciar el rol de la iglesia católica, institución conservadora, reaccionaria y enemiga de las mujeres.
Sin dudas, estos reclamos del movimiento feminista llegaron para quedarse y no hay vuelta atrás. Seguiremos movilizadas por nuestros derechos y enfrentando a todos aquellos que se opongan, sean gobiernos o instituciones poderosas como las iglesias. El próximo encuentro será en la provincia de San Luis y desde ahora nos empezamos a preparar, convencidas de que el único camino que tenemos es el de la movilización. ¡No vamos a dejar las calles!
Mónica Schlotthauer, diputada nacional por Izquierda Socialista, se reunió con las mujeres hermanas de los pueblos originarias que, denominadas “Rebelión de las Flores Nativas”, que se instalaron en el Ministerio del Interior, exigiendo que el gobierno las reciba a fin de tratar el fin de la violencia institucional, de la criminalización de sus luchas y el respeto a sus derechos como pueblos indígenas.
Escribe Mercedes De Mendieta, candidata a legisladora por la Ciudad de Buenos Aires
Como parte de la delegación de Isadora, participaron compañeras del MST de Chile, del MAS de México junto a compañeras de Bolivia y Nicaragua. Esta delegación sin dudas enriqueció el debate y fundamentalmente nuestra política internacionalista en este histórico encuentro.
En el intercambio político se reflejaron los procesos de lucha mundial contra los gobiernos patronales y sus políticas de ajuste, como está ocurriendo en Ecuador donde una rebelión popular tiró abajo las medidas acordadas entre el presidente Lenin Moreno y el FMI. En México, las mujeres están en las calles contra la violencia de género y sexual, en un país donde ocurren nueve femicidios por día. También vienen luchando contra los secuestros de las redes de trata, vinculadas al narcotráfico. Y también, producto del crecimiento de la movilización, acaban de conquistar la despenalización del aborto hasta la semana doce en el estado de Oaxaca. En Chile el movimiento feminista continúa en ascenso desde abril de 2018 dando fuertes peleas contra la violencia de género y también por el aborto legal. En Bolivia se viene gestando un movimiento de mujeres y feminista ligado a las luchas populares. En Nicaragua las feministas fueron un sujeto importante en la rebelión contra la dictadura del falso gobierno progresista de Ortega y actualmente vienen impulsando una gran campaña por la libertad de los presos políticos y por la aparición de todas las luchadoras/os desaparecidos.
Desde Isadora consideramos que así como la lucha de la clase obrera no tiene fronteras, tampoco las tienen las luchas feministas. Porque la pelea contra la explotación capitalista y la opresión patriarcal es mundial. Debemos terminar con las cadenas que nos oprimen y nos someten al deterioro de las condiciones de vida y a la feminización de la pobreza. Tenemos el desafío de construir un movimiento feminista antipatriarcal, anticlerical, anticapitalista e internacionalista, en la perspectiva de una sociedad socialista.