Los abusos son moneda corriente en las instituciones eclesiásticas y en los colegios confesionales. Esta vez se conoció un caso en el colegio Santa María ,de Cañuelas, en la provincia de Buenos Aires. Uno de los curas de la institución, profesor de catequesis, fue denunciado por una estudiante que logró contarle a su familia y a sus compañeros lo sucedido.
La reacción de la comunidad educativa no se hizo esperar y las secundarias encabezaron las movilizaciones en la puerta del colegio con carteles contra la Iglesia, el sacerdote acusado y también contra las autoridades del colegio, que desde el primer momento intentaron ocultar la situación.
Desde Izquierda Socialista somos parte de las movilizaciones acompañando los reclamos de las estudiantes y exigimos que se le quiten los subsidios que recibe la institución. Este 21 a las 17 se realizará una apostasía colectiva en el Parque de la Salud como parte de la campaña de separación de la Iglesia del Estado.
Escribe Mercedes Trimarchi, Dirigente de Isadora y diputada electa • Izquierda Socialista/FIT
Los pañuelos naranjas con la leyenda de separación de la Iglesia del Estado se vienen multiplicando, sobre todo después de la negativa del Senado a la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Es un sentimiento genuino que miles de personas tuvieron luego de haber visto el rol nefasto que jugó la Iglesia durante los meses que duró el debate.
Escribe Mechi Beauvoir
Cuando se inició el debate por el derecho al aborto, de manera demagógica, las iglesias y los sectores conservadores hablaron de la necesidad de reforzar la educación sexual integral (ESI) en las escuelas para contraponerlo al derecho al aborto. Sin embargo, ahora que sí se está discutiendo la reforma de la ESI, se sacaron la careta. Con el lema “No a la ideología de género” impulsada por el papa Francisco, los sectores antiderechos siguen mostrando su peor cara y ahora lanzaron una campaña contra la ESI, utilizando el hashtag #ConMisHijosNoTeMetas. Es decir, no les bastó con impedir el derecho al aborto sino que hoy buscan obstaculizar las modificaciones de la ley 26.150 (ESI) que cuentan con un dictamen favorable de la plenaria de comisiones de la Cámara de diputados.
Un nuevo grito global por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito se hará sentir en la Argentina y el mundo el próximo 28S. Con la fuerza de la marea verde que llevó el debate por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo no solo al Congreso sino a las escuelas, los barrios, los lugares de trabajo y las calles de Argentina, Brasil, Chile, México o Irlanda queremos volver a movilizarnos para demostrar que nuestra pelea está más viva que nunca.
El pasado 8A, tras la histórica jornada en la que dos millones de personas mantuvimos una vigilia incansable frente al Congreso de la Nación y en todas las grandes plazas del país, algo quedó bien claro: aunque no se aprobó el derecho al aborto en el Senado, ganamos la pelea por la legalización en las calles, en las escuelas, en los lugares de trabajo y en muchos otros espacios más. Sucede que conquistar un derecho tan importante como la legalización del aborto, es decir, el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos no es tarea sencilla. El gobierno junto a la iglesia y los partidos patronales llevan adelante una histórica alianza para controlar la vida y los cuerpos de las mujeres ya que manteniéndonos dominadas y sumisas, pretenden explotarnos mejor. Por eso, a pesar de mostrar algunas diferencias y matices entre ellos, terminaron uniéndose todos en contra de los derechos de las mujeres.
La Iglesia Católica que desde hace miles de años se encarga de perseguir y controlar el cuerpo de las mujeres, después de la histórica jornada del 13J en la que se logró la media sanción en Diputados, con el Papa Francisco a la cabeza, los curas villeros y otros que se tildan de progresistas, salieron con todo a acusarnos de asesinas por el hecho de reclamar el fin de la clandestinidad del aborto, mientras defienden a los miles de curas pedófilos que cada vez con más frecuencia salen a la luz ante la denuncia de nuevos casos. Y hasta se unieron con las iglesias evangélicas en un frente único contra nuestros derechos. Pero no les salió tan bien el plan, ya que hoy viene creciendo la campaña por la separación de la iglesia del estado y son miles las personas que ya se han desafiliado de esa corrupta y misógina institución.
Con la votación en el Senado, los bloques de todos los partidos patronales dejaron en claro que no están a fondo por los derechos de las mujeres. Tras las impresionantes movilizaciones por el aborto legal, todos los bloques, desde Cambiemos, pasando por el PJ, los bloques provinciales y hasta el Kirchnerismo -que gobernó 12 años contra el derecho al aborto-, tuvieron pronunciamientos tibios en relación a la ley aprobada en diputados. Y lo hicieron siempre habilitando a la “conciencia individual” y no, como una política clara a favor de los derechos de las mujeres, que sí lo tiene el Frente de Izquierda. Sin embargo, cuando tienen que votar ajustes, tarifazos y recortes como sucedió con la reforma previsional en diciembre del año pasado, o como lo están haciendo ahora en la negociación del presupuesto 2019, no dudan ni un minuto porque sí es su posición partidaria. Esto demuestra que el congreso es una cueva de ladrones que defiende a los planes de ajuste del FMI y repudia a las mujeres.
Pero el movimiento de mujeres sigue vivo y cada vez con más fuerza. No solo logramos que el aborto ya no sea un tema “tabú”, sino que conquistamos el avance de la reforma de la ley de Educación Sexual Integral que hoy se está discutiendo en el Congreso para incorporar la perspectiva de género y la expulsión de las iglesias en la definición de contenidos, siguiendo al reclamo de las jóvenes secundarias. También instalamos con fuerza el debate en los hospitales y centros de salud para que se garanticen los abortos comprendidos como Interrupciones Legales de los Embarazos (ILE), es decir, abortos no punibles. Además, la lucha de las mujeres argentinas, avivó el reclamo por la legalización del aborto en todo el mundo y hoy las chilenas, las mexicanas, las brasileras y muchas mujeres más están saliendo a la calle por esta lucha. Y frente a la crisis provocada por el gobierno de Macri y el FMI, el ejemplo de la “ola verde” es tomado como un incentivo para organizarse y salir a las calles a luchar contra los despidos, las paritarias a la baja, la inflación y los tarifazos.
Desde Isadora y como parte de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, consideramos que tenemos que seguir profundizando el camino que emprendimos hace ya muchos años, que es el de no confiar en los gobiernos patronales de turno, ni en los diputados o senadores, ni en los plebiscitos que nos quieren sacar de las calles; sino en la fuerza de nuestra movilización. Por eso, el próximo 28S, día mundial por la legalización del aborto, tenemos que ser miles nuevamente en las calles exigiendo que se apruebe nuestro proyecto de ley y que no queremos más muertas por abortos clandestinos. Sigamos en la lucha para conquistar nuestros derechos ¡Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir!