Escribe Malena Zetnik
Mientras se desarrollan las últimas sesiones del plenario de comisiones en la Cámara de Senadores y siguen las movilizaciones en apoyo al proyecto de ley por el derecho al aborto que cuenta con la media sanción de la Cámara de Diputados, algunos senadores propusieron una nueva versión del proyecto con modificaciones para frenar su aprobación ¡Abajo la maniobra! ¡Qué se apruebe el proyecto sin modificaciones!
A pocas semanas de que se discuta el derecho al aborto en el Senado un conjunto de legisladores optaron por salir al ruedo con una nueva maniobra para dilatar la discusión y frenar el reclamo masivo del movimiento de mujeres habida cuenta del implacable apoyo al proyecto de Diputados en las calles. A esta propuesta la encabezan los senadores cordobeses Carlos Caserio (vicepresidente del bloque de Miguel Pichetto) y los macristas Ernesto Martínez y Laura Rodríguez Machado, por lo cual el proyecto es conocido como la “opción Córdoba”.
El proyecto introduce centralmente tres modificaciones importantes al texto original votado en diputados. En relación con la objeción de conciencia, plantea que ésta se amplíe a las instituciones de salud, en coincidencia con el reclamo de las clínicas y sanatorios privados vinculados con la Iglesia Católica y demás cultos que se niegan a garantizar el derecho al aborto. Otro aspecto a modificar es la reducción de 14 a 12 semanas del período para solicitar la interrupción voluntaria del embarazo. Y, finalmente, propone incluir partidas presupuestarias para que los hospitales públicos puedan hacer frente a la atención de las personas gestantes que soliciten una interrupción del embarazo, dejando los costos al subsistema público de salud y avalar el corrimiento de las obras sociales y los establecimientos de las empresas privadas.
El proyecto fue bien recibido por los senadores de los diferentes bloques ya que busca ser una medida intermedia que incluye los reclamos de la Iglesia en un contexto social que se pronuncia masivamente a favor de la legalización del aborto. Sin embargo, desde la campaña Nacional por el Derecho al Aborto y la organización de mujeres Isadora e Izquierda Socialista salimos a rechazar esta maniobra que pretende llevar el proyecto de ley a un limbo entre las cámaras de Senadores y de Diputados. Es evidente que a los sectores antiderechos no les alcanza con las sanciones a estudiantes y docentes, las palizas a jóvenes y demás campañas que comenzaron a montar en las últimas semanas para intentar frenar la ola verde a favor del aborto. Ahora intentan una nueva propuesta para ganar más tiempo. Pero desde los puentazos, los pañuelazos y demás acciones callejeras que venimos desarrollando expresamos con claridad que el 8A queremos que el aborto sea ley. Y vamos a enfrentar todos los intentos de frenar nuestros derechos y seguiremos en las calles movilizadas levantando en alto y con orgullo nuestro pañuelo verde, ícono de nuestra lucha por la salud, la vida y la libertad de las mujeres.
Escribe Mónica Méndez Secretaria de Organización y Finanzas Cicop
El viernes 20 de junio desde la lista 6 Multicolor para las elecciones de la CTA Autónoma, organizamos un pañuelazo para pedir el cambio de fecha de las elecciones que será el 8 de agosto, el mismo día en el que se trata en el Senado el proyecto de ley por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Desde nuestra lista impulsamos esta actividad para pedirle a la conducción de Ricardo Peidró y Cachorro Godoy que cambien la fecha y al mismo tiempo convoquen a un paro nacional para garantizar la presencia en las calles del conjunto de las trabajadoras y trabajadores en la vigilia frente al Congreso para presionar a los senadores para que aprueben la ley.
El 13J demostramos que con la movilización de más de 1.000.000 de personas logramos arrancarle la media sanción en la Cámara de Diputados. Por eso llevamos el pedido a la conducción de la CTA que cambie la fecha de las elecciones y convoque a un paro para ese día. Las compañeras y compañeros que integramos las listas consideramos que perjudica nuestra participación en las elecciones y en la propia vigilia. Sin embargo, la conducción desconoce nuestro pedido y ya ha confirmado, bajo diversos argumentos endebles, que no se moverá la fecha. Con esta maniobra ratifican, una vez más que nos dan la espalda a las trabajadoras que venimos reclamando desde hace décadas el derecho al aborto en nuestro país y que queremos ser parte de la vigilia del 8A.
A su vez, esta maniobra refleja la crisis de la dirección de la CTA Autónoma que busca perjudicar a la lista Multicolor en la fiscalización e intervención durante la jornada electoral ya que saben con claridad que no dejaremos las calles para lograr el aborto legal. Para derrotar esta maniobra y por un modelo sindical democrático y de lucha que se plante contra el acuerdo de Macri y el FMI. Llamamos a votar la lista 6 Multicolor en las elecciones de la CTA Autónoma.
El debate sobre la legalización del aborto se da en todos los ámbitos y las redes sociales no escapan a ello. En los últimos días circuló el personaje de Mafalda con un pañuelo celeste y con la leyenda “salvemos las dos vidas”. En un comunicado el dibujante Joaquín Salvador Lavado, más conocido como Quino, autor de Mafalda, tuvo que desmentir esa publicación y expresó que está “a favor de los derechos de las mujeres”. Por lo tanto, si alguno tenía confusión, el debate quedó saldado.
Una nueva reacción de los sectores antiderechos que no tienen argumentos sólidos y que están desesperados frente a la inmensa movilización de las mujeres y de la mayoría de la sociedad que se pronunció a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. Estas maniobras truchas y sus acciones desesperadas, como la agresión a las chicas que llevan en sus mochilas los pañuelos verdes, son una muestra más de hasta dónde son capaces de llegar estos grupos frente a la marea verde que ganó el debate y las calles de todo el país, a favor del derecho a decidir.
El pasado 10 de julio se inició la segunda etapa de la pelea por la legalización del aborto. Ese día se realizó la primera reunión plenaria de comisiones en las que se está discutiendo el proyecto de ley sobre interrupción voluntaria del embarazo que logró la media sanción en la cámara de diputados tras la gran movilización de la ola de mujeres.
Durante cuatro semanas, los 72 senadores tienen la posibilidad de invitar hasta dos expertos en el tema para aportar a la discusión del proyecto de ley. Aunque en la cámara de diputados ya disertaron 734 que dieron todos los argumentos posibles sobre el tema, ya sea a favor como en contra, los sectores vinculados a la iglesia quieren dilatar el debate con más presentaciones.
Además del proyecto aprobado en diputados, hasta el 1 de agosto, fecha en la que se debe votar el proyecto en el plenario de comisiones para luego ser votado finalmente en el recinto de todos los senados, se presentaron otros proyectos. Uno de ellos es el que presentó Pinedo (Cambiemos) que se limita a modificar el Código Penal para atenuar las penas en los casos de aborto. Otro proyecto, también de Pinedo y de la senadora Miriam Boyadjian (Movimiento Popular Fueguino) propone la creación del programa “El Estado se Hace Cargo y te Acompaña” y presenta coincidencias con el de Guillermo Pereyra (Movimiento Popular Neuquino) de “Protección de la Mujer con Embarazo No Deseado”. Ambos proponen que las mujeres sigan adelante con los embarazos, aunque no sean buscados. Sin embargo, estos proyectos no tendrán prioridad y el 1 de agosto los senadores que participan del plenario de comisiones tienen que resolver sí o sí, al menos un dictamen.
Sin embargo, los temas más importantes que se están discutiendo en la actualidad en la cámara, son las modificaciones al proyecto girado por diputados. Un punto muy controversial es el intento de modificar el modelo de objeción de consciencia individual que propone el proyecto que cuenta con media sanción. Tras la declaración pública de un grupo de clínicas y hospitales privados vinculados a la iglesia, algunos senadores proponen incluir la objeción de consciencia institucional para negarle el derecho a las mujeres al ser exceptuadas de la práctica. A este reclamo también se sumó la CGT, diciendo que las clínicas de sus obras social también rechazarían el derecho al aborto, aunque, tras el repudio generalizado y la movilización frente al edificio emblemático de la calle Azopardo, la cúpula burocrática debió retractarse.
Otro tema que se debate es el alcance del causal salud al momento de requerir la interrupción después de las 14 semanas. El proyecto plantea que la salud debe ser considerada como integral lo que incluye no solo el peligro de vida de la mujer sino también la afectación de su salud mental y sus relaciones interpersonales. Sin embargo, desde los sectores antiderechos pretenden restringir este causal a la salud física.
En cuanto a la cuestión de la edad para el acceso de las personas gestantes al aborto, el proyecto actual habilita que a partir de los 14 años, conforme al Código Civil y tratados internacionales suscritos por el estado argentino, la persona tiene derecho a solicitar la interrupción sin informarle a sus padres. También la Iglesia y sus senadores se oponen a ello. Finalmente, otro punto relevante en la discusión es la cantidad de semanas máximas para solicitar el aborto voluntario. Algunos senadores plantean bajarlo de 14 a 12 semanas.
No obstante desde Isadora-Mujeres en Lucha queremos señalar que todos estos debates no son ingenuos. En este momento de la discusión, cualquier modificación del proyecto en la Cámara de Senadores significará su vuelta a la Cámara de Diputados y, por lo tanto, que el próximo 8 de agosto no se apruebe el proyecto. Por eso somos contundentes. Le exigimos a los senadores que aprueben el proyecto tal cual fue votado en la Cámara de Diputados. Necesitamos el aborto legal ahora y la voluntad de la mayoría ya se hizo sentir en las calles. Y lo vamos a repetir con creces el próximo 8.
Expulsiones, pedidos de pase, amonestaciones, sanciones, retiradas de pañuelos verdes y carteles y revisión de las redes sociales para ver si las estudiantes tienen fotos en donde salen en las marchas o con pañuelos verdes, son algunas de las prácticas violentas que se están viviendo en las escuelas públicas y privadas de todo el país.
Es que la revolución del movimiento de mujeres ha calado bien hondo entre la juventud y el pañuelo verde ha pasado a ser no solo un símbolo de la lucha por el aborto legal sino una expresión de libertad y del derecho a decidir sobre el propio cuerpo y la vida. Hoy son miles las y los jóvenes que participan activamente en esta lucha, que reclaman educación sexual integral y acceso a métodos anticonceptivos. Muchos han logrado incluso movilizar a sus padres y que cambien su posición respecto de la lucha por el aborto.
Sin embargo, en gran cantidad de instituciones educativas, la participación de la juventud es vista como una amenaza, sobre todo cuando rompe con los cánones más duros de la reaccionaria Iglesia Católica, como es el tema del aborto. Y fiel a su historia de sangrienta de guerra y conquista, la iglesia y todas las autoridades educativas enroladas en ese dogma, buscan dominar con sanciones lo que ya no logra controlar con su religión. Ante esta situación, repudiamos a todos los intentos de coartar la libertad de las estudiantes. Y llamamos a la juventud a seguir movilizadas para conseguir el aborto legal y todos los derechos que reclamamos.