Con esta edición comienza una nueva suscripción a nuestro periódico, por 20 números al costo de 300 pesos. En medio del ajuste brutal del gobierno, somos conscientes de que se trata de un gran esfuerzo para nuestros militantes, amigos del partido y lectores. Pero, como venimos haciendo, en sus artículos seguiremos reflejando las políticas de nuestro partido para que triunfen las luchas en favor de los trabajadores, jóvenes, mujeres y demás sectores populares frente al plan de ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores.
Vamos a seguir apostando a fortalecer el sindicalismo combativo y construir una nueva dirección para el movimiento obrero; a avanzar con el movimiento de mujeres por todos sus derechos, sumándonos a la lucha por la separación de la Iglesia del Estado; a impulsar la rebelión educativa de los jóvenes y a seguir postulando al Frente de Izquierda como referente político para los luchadores y la izquierda. Te invitamos a suscribirte y a invitar a tus compañeros y amigos a que nos acompañen a sostener la publicación de El Socialista.
El 20 de junio se realizó la presentación del libro Historia del PST Tomo 2, que cubre el período que va desde la asunción de Cámpora a la presidencia (25 de mayo de 1973) hasta la muerte de Perón (1° de julio de 1974). Ricardo de Titto, Miguel Sorans y nuestra legisladora Laura Marrone repasaron, desde sus particulares experiencias, la trayectoria de lucha de aquel glorioso partido. La reunión, que se desarrolló en un cálido clima de fraternidad, fue también el ámbito para el reencuentro de viejos camaradas, que animaron a los más jóvenes contando anécdotas de la militancia de aquella época. Estuvo presente, entre ellos, Juan Carlos Coral, candidato a presidente por el PST en 1973.
Invitamos a adquirir este nuevo tomo de Historia del PST, una lectura indispensable para comprender el compromiso de nuestra corriente para construirse en el seno de las luchas de nuestro pueblo trabajador.
Claudio Funes
Izquierda Socialista le pide a sus lectores una contribución económica. Es para solventar los gastos que insume apoyar las luchas, al sindicalismo combativo y la construcción de una alternativa política, como lo estamos haciendo con la unidad de la izquierda en el Frente de Izquierda. También destinamos los aportes económicos para apoyar las campañas internacionales, como la que estamos haciendo por la libertad del obrero venezolano Rodney Alvarez y las peleas que se están dando en otros países contra los planes de ajuste capitalistas.
A los partidos patronales los financian los bancos, las multinacionales, los grandes empresarios y los ricos. A los partidos de trabajadores y de izquierda, como el nuestro, los sostienen los aportes voluntarios de sus militantes, simpatizantes, amigos y luchadores.
Nuestro partido, en estos meses, ha puesto su esfuerzo militante y económico para apoyar la rebelión de las mujeres que conquistó el aborto legal en Diputados, en la heroica huelga docente de Neuquén o el plenario del sindicalismo combativo que hemos hecho en Lanús. Para ello hemos sacado miles de volantes, afiches y solventado los traslados para que puedan viajar distintos referentes. Y hemos sacado un vistoso afiche condenando el pacto de Macri con el FMI, entre otras iniciativas.
A su vez, la construcción partidaria implica disponer fondos para financiar el alquiler de nuestros locales, para que la voz de la izquierda siga estando en las barriadas obreras y populares y en más provincias. Todo esto insume enormes gastos, que son la “inversión” para pelear por una Argentina socialista.
Sabemos, amigo lector, que la plata, lejos de sobrar, no alcanza. Pero los partidos que enfrentamos cotidianamente a los enemigos de los trabajadores y el pueblo lo hacemos de esta manera. Por eso solicitamos su aporte.
Le pedimos que separe de su aguinaldo, sueldo, jubilación o changa un aporte solidario para tal fin. Desde ya, muchas gracias.
Lanzamos la campaña financiera de mitad de año para seguir construyendo nuestro partido como herramienta política de y para las trabajadoras y trabajadores. Izquierda Socialista no recibe financiamiento de empresarios, bancos ni multinacionales, opuesto a lo que hacen los partidos patronales. Toda su actividad militante se desarrolla por medio de la contribución económica voluntaria de militantes, simpatizantes y lectores de El Socialista.
Lo recaudado se utiliza para el mantenimiento y la apertura de locales, la impresión de afiches y volantes, la organización de campañas, actos, encuentros sindicales y todo lo relacionado para que ganen los conflictos en curso, como lo hicimos con la heroica huelga docente en Neuquén o el plenario del sindicalismo combativo en Lanús y ahora con la pelea por el aborto legal en el Congreso. También destinamos aportes económicos para la construcción del partido internacional de nuestra corriente UIT (CI) para apoyar las principales luchas en el mundo contra los planes de ajuste capitalista.
Tu aporte voluntario va a fortalecer a Izquierda Socialista como partido de militantes revolucionarios, dirigentes sindicales combativos y diputados de los trabajadores, a las mujeres de Isadora, y al Frente de Izquierda como referencia unitaria para los luchadores y la izquierda. Desde ya, muchas gracias
Escribe José Castillo
El 8 de junio de 2005 salía el número 1. Desde entonces se difundió en algunos períodos como quincenario y en otros como semanario. A partir de mediados de 2016 se consolidó la publicación semanal. El Socialista hizo públicas nuestras posiciones sobre todos los acontecimientos de la política nacional e internacional. Las luchas obreras y populares, las rebeliones juveniles y, sobre todo, en este último tiempo, el impresionante ascenso del movimiento de mujeres, tuvieron destacada cobertura.
No es poco que un periódico alcance su número 400. Recorre más de 13 años de la política argentina y mundial. Pensemos que El Socialista comenzó a salir cuando el kirchnerismo recién comenzaba a tomar forma. El chavismo estaba en ascenso. Bush gobernaba los Estados Unidos. Faltaban todavía varios años para que se constituyera el Frente de Izquierda. Tuvimos que dar cuenta de muchísimos acontecimientos, participar en decenas de polémicas y abrir nuestras páginas para que se reflejaran centenares de conflictos de toda índole.
Una larga trayectoria de periódicos revolucionarios
Izquierda Socialista se referencia en la corriente trotskista fundada por Nahuel Moreno y existente en el país desde 1944. A lo largo de toda su historia le dio prioridad a publicar un periódico nacional con sus posiciones. De diferente tamaño, periodicidad e incluso calidad de edición, no dejó de salir ni siquiera en las más duras condiciones de la clandestinidad. De todos ellos, queremos destacar cuatro, con los que, humildemente, El Socialista aspira algún día a poder compararse. Quisiéramos logar la inserción en la clase trabajadora que tuvo Palabra Obrera, que se vendía por decenas de miles de ejemplares en la época de la resistencia peronista (1956-1959) y llegó a transformarse en una auténtica referencia para el movimiento obrero de la época. Aspiramos a lograr el grado de elaboración política que tuvo Avanzada Socialista, el periódico del PST entre 1972 y marzo de 1976, que en medio del enorme ascenso que venía del Cordobazo y las durísimas polémicas con la izquierda peronista y la guerrilla, era leído por toda la vanguardia y reconocido por la claridad de sus posiciones, incluso por las corrientes adversarias. Desearíamos que se lograra la lectura detallada y la tenacidad en la colocación que tuvo Opción, el nombre que llevó la mayor parte del tiempo el periódico del PST durante la dictadura. Y, por último, nos gustaría lograr la precisión en acertar en las consignas y la capacidad de agitación masiva de Solidaridad Socialista, el periódico del viejo MAS en la década del ´80.
¿Para qué sirve un periódico?
Estamos convencidos de que sin periódico no hay partido. Con él “agitamos” nuestras consignas (lanzamos nuestras ideas para que el conjunto de los trabajadores y el pueblo las conozcan y, de ser posible, las tome como suyas), pero también hacemos “propaganda” (escribimos en profundidad, explicando lo que pensamos para que pueda ser leído por cada compañero que se detiene a ver el contenido).
Como decía Lenin en el ¿Qué hacer? el periódico es un “organizador colectivo”. Con él llegamos a cada rincón del país donde hay un compañero de Izquierda Socialista. Cada grupo del partido se reúne semanalmente a discutir política a partir de sus contenidos: leen las notas principales y debaten las posiciones que ahí se expresan. También es la herramienta con la que llegamos a simpatizantes, amigos del partido u otros compañeros interesados en lo que decimos. Ahí está, por escrito, nuestra opinión sobre los principales hechos que preocupan a los trabajadores, a los jóvenes o a las mujeres.
Con él vamos, también, a nuestros lugares de trabajo, estudio, o a los barrios, sea casa por casa o en las avenidas o estaciones. Ofreciéndolo masivamente, haciendo conocer a Izquierda Socialista y tratando de vincularnos a nuevos compañeros para invitarlos a nuestras charlas y reuniones.
El periódico también es nuestra carta de presentación cuando vamos a apoyar una lucha, abriendo las páginas para difundirlas, ofreciéndole a los compañeros que escriban o haciéndoles reportajes.
El futuro de El Socialista
Nuestro periódico quiere vivir un proceso de mejora continua. Que cada número sea más lindo que el anterior, esté mejor diseñado y sea más atractivo. Que tenga cada vez menos de los (siempre inevitables) errores de redacción. Que le agreguemos más contenidos, y si es necesario más páginas para reflejar todas las luchas. Que esté cada vez mejor escrito, en un estilo llano, accesible, pero a la vez correcto, ayudando a los que lo leen a que puedan expresar mejor sus ideas y posiciones. Que en cada número podamos acertar mejor en las consignas de tapa, para que “peguen” y llamen la atención cuando lo ofrezcamos.
Pero eso es sólo la mitad de lo que queremos. Aspiramos, fundamentalmente, a que se venda más. A que nos veamos obligados a hacer tiradas cada vez más grandes. A que “entre” y sea leído en cada fábrica, oficina, escuela o universidad. A que se lo consiga en cada barrio, porque ahí están semanalmente los compañeros de Izquierda Socialista ofreciéndolo. A que cada militante del partido se transforme en un difusor del periódico. Que lo lleve “como una segunda piel” en su mochila o cartera, listo para ofrecérselo al primer amigo o vecino con el que tenga oportunidad de hablar.
A que, en síntesis, a través de El Socialista más compañeros y compañeras conozcan a nuestro partido y se sumen a la tarea de pelear por derribar este sistema capitalista que sólo nos deja miseria y saqueo, para construir, desde el gobierno de los trabajadores, la sociedad socialista, sin explotación ni opresión
¡Por otros 400 números!
Sabemos el enorme poder que tiene internet y las redes sociales. No desconocemos que, cada día más, lo visual, atrae más que la lectura. Por eso desde Izquierda Socialista hacemos esfuerzos cotidianos por mejorar nuestra página web (www.izquierdasocialista.org.ar) así como nuestra presencia en facebook, twitter, youtube y el resto de las redes sociales.
Pero eso no elimina la necesidad de tener un periódico donde expresemos con claridad y por escrito nuestras posiciones. Lamentablemente, detrás del hecho innegable del avance de las redes sociales, muchas corrientes esconden la falta de claridad en la delimitación política. Los periódicos digitales, que en sí mismo no están mal, son muchas veces utilizados para hablar de cualquier cosa, permitiendo el florecimiento de todo tipo de posiciones oportunistas. Lamentablemente, esto sucede cada vez con más frecuencia en el propio ámbito de los partidos con los que compartimos el Frente de Izquierda. Tal es el caso del PTS que, tras lanzar La Izquierda Diario, ha abandonado casi por completo la publicación de un periódico partidario con sus posiciones.
Otro debate es si, aceptando la importancia de tener un periódico partidario que salga con regularidad, ya no hace falta tenerlo en papel porque la tendencia cada vez mayor lleva a la lectura digital. No desconocemos el fenómeno (por eso El Socialista es plenamente accesible en nuestra página de internet). Pero no alcanza con la simple lectura digital. El periódico en papel nos permite visitar compañeros, discutir “cara a cara”, ofrecerlo ampliamente en escuelas, fábricas y barrios a miles de personas que, de otra manera, nunca llegarían a conocerlo. Llevarlo a todas las luchas en las que nos hacemos presentes. En síntesis, El Socialista en su versión impresa está y quiere seguir estando como prioridad en la actividad de Izquierda Socialista.