May 17, 2021 Last Updated 1:02 AM, May 17, 2021

Escribe Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop

La semana pasada, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, anunció que su país impulsaría la suspensión transitoria de patentes que garantizan el monopolio de las vacunas en manos de un puñado de multinacionales. Lo hizo obligado por la crisis creada por la incapacidad del capitalismo para garantizar la producción y la distribución de vacunas para toda la población mundial. Pero también debido a la fuerza de un importante movimiento internacional en contra de las patentes. Como tantas disposiciones de los gobiernos patronales, para que no quede en letra muerta y sea ejecutada, será necesario continuar y ampliar la movilización y la lucha.   

Crisis de producción y distribución

La aparición cada vez más frecuente de mutaciones y el empeoramiento de la pandemia en India que, a un ritmo de más de 100.000 contagios diarios, llegó a acumular 15% de los contagios mundiales, encendió las luces rojas. Los sectores más lúcidos del imperialismo, como el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, alertan que, con este ritmo de producción, recién a fines de 2022 y comienzos de 2023 se lograría la cobertura en las regiones más pobladas del planeta como África, Medio Oriente, India, China y el sudeste asiático. Lo que da suficiente tiempo para que se sigan produciendo millones de muertes y desarrollando nuevas cepas potencialmente resistentes.

Al mismo tiempo, se hace sentir la crisis de distribución. Estas empresas farmacéuticas no centran sus políticas en el acceso global, sino en las ventas en mercados rentables. Es así que una minoría de los países más ricos se llevan más de los dos tercios de la producción global.

Clamor mundial por la liberación de las patentes

Si bien la escasez de vacunas y la distribución desigual generaron esta crisis, sin el crecimiento continuo del clamor mundial por la liberación de las patentes no se hubiera producido el cambio de posición de Biden. El reclamo pegó un salto cuando, en octubre del año pasado, más de cien países encabezados por India y Sudáfrica presentaron formalmente en la Organización Mundial de Comercio una solicitud en ese sentido.

Más de cincuenta organizaciones, como Médicos sin Fronteras, Oxfam, Amnesty International y muchas otras en numerosos países formaron parte de esta corriente mundial, de hecho, en la que también estamos Izquierda Socialista y los partidos nucleados en la Unidad Internacional de Trabajadores y Trabajadoras-Cuarta Internacional. Por nuestra parte, junto al Frente de Izquierda Unidad hemos realizado distintas actividades con personalidades de la salud pública, derechos humanos, políticos, sindicales por la liberación de patentes.

En los Estados Unidos las presiones sobre Biden para la suspensión de las patentes se multiplicaron. Más de cien miembros del Congreso y diez senadores demócratas, incluidos Bernie Sanders y Elizabeth Warren, se pronunciaron por la liberación. También lo hicieron premios Nobel, ex jefes de Estado, líderes religiosos como el papa Francisco y reconocidos artistas. Todas manifestaciones que reflejan en la superficie un clamor profundo.

La lucha por la liberación de las patentes no ha terminado 

Hay que seguirla, en primer lugar, para que no quede en letra muerta y, en segundo lugar, para ampliarla a todos los insumos necesarios para las vacunas. Por ejemplo, la mandataria alemana Ángela Merkel ha adelantado su oposición, lo mismo que las principales multinacionales. La campaña internacional, entonces, debe continuar para poder concretar esta liberación y para ampliar la producción, no solo de vacunas sino también de los demás insumos necesarios. La fabricación en la Argentina de vacunas, lo mismo que en Sudáfrica y Brasil, demuestra que no son los países imperialistas los únicos que pueden hacerlo.

En la fábrica Insud, de Garín, se hacen millones de dosis desde hace cuatro meses y no se vacunó con ellas a ningún habitante de este país. El gobierno debe incautar esa producción, obligar a la empresa a completar la elaboración y a disponer su utilización inmediata. De esta manera estaremos logrando la liberación de las patentes ayudando, concretamente, a combatir la pandemia.

Escribe Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop

Las patentes garantizan que nadie, salvo las multinacionales farmacéuticas -sus propietarias-, pueda producir las vacunas y así asegurar sus fabulosas ganancias. Éstas provienen de la transferencia, en primer lugar, de los gobiernos de los países imperialistas que enviaron en total más de 110 mil millones de dólares de dinero público a las monopolios farmacéuticos para financiar la investigación y producción. Estos gobiernos, incluso, les permiten apropiarse de los avances de la ciencia, que son producto del trabajo constante de universidades, institutos de investigación y hospitales públicos. De esta manera, las vacunas que son resultado de un esfuerzo colectivo, y por lo tanto patrimonio de la humanidad, terminan siendo propiedad de los monopolios farmacéuticos permitiéndoles ganar miles de millones de dólares.

El planteo de Joe Biden de suspensión de las patentes ha sido combatido por las multinacionales. Sus voceros sacan a relucir diversos argumentos. El primero es que “la patente al garantizar la ganancia estimula la investigación”. Pero la investigación no depende de la búsqueda de ganancia. Ni Jonas Salk y Albert Sabin que descubrieron las vacunas contra la polio las patentaron; tampoco Fleming, la penicilina. Otro argumento, el de Bill Gates, es que “no hay capacidad tecnológica fuera de las grandes empresas monopólicas actuales y que hay que esperar años hasta que otras estén en condiciones de operar”. Lo que en realidad Gates está pidiendo es más plata del Estado para financiar el aumento de producción y mayores ganancias para las empresas.

Los monopolios farmacéuticos han llegado a una óptima relación costo beneficio y no tienen ninguna necesidad de aumentar su producción de vacunas. Ésta ya fue financiada por el Estado, vendieron ya su producción cobrando gran parte por adelantado, obtuvieron contratos leoninos con cláusulas de confidencialidad que ocultan los verdaderos precios, lograron leyes a su medida -como en nuestro país- y, finalmente, tienen las patentes que aseguran su monopolio. Este es el verdadero negocio de las multinacionales. Por esta razón están condenadas al fracaso las soluciones basadas en acuerdos de “buena voluntad” con las multinacionales como la transferencia gratuita de tecnología propiciada por la OMS y la iniciativa Covax de vacunas para países semicoloniales. Un ejemplo de lo que decimos es Pfizer, que a fin de año totalizará 2.500 millones de dosis y ofreció donar a este programa 40 millones, apenas el 2% de su producción.

La suspensión de patentes es posible

 Hay antecedentes. En los años ’90, Sudáfrica y Brasil desconocieron las patentes de remedios contra el SIDA. En el 2001, por la crisis del ántrax, fueron Estados Unidos y Canadá quienes suspendieron la patente de la ciprofloxacina. La situación actual, muchísimo más grave requiere acciones más amplias. La posición de Gates de que “no hay capacidad tecnológica suficiente” sería cierta, pero sólo en el caso de que se mantuvieran las condiciones actuales de producción. Se trata de hacer una amplia transformación de la industria farmacéutica al servicio de aplastar la pandemia. Una decisión política del tipo de la que hizo el gobierno norteamericano en la Segunda Guerra Mundial para derrotar al nazismo que, entre otras cosas, readaptó las fábricas de autos para hacer aviones. Ahora, se trata de poner la industria farmacéutica a vacunas, volcando todos los recursos, centralizados por el Estado, para garantizar no solo las vacunas sino también la totalidad de los insumos que se utilizan para fabricarlas. Por eso, es necesario continuar la lucha por liberar las patentes y centralizar los recursos para garantizar vacunas para todas y todos.

 

 

Escribe Graciela Calderón, secretaria adjunta Suteba La Matanza

El jueves 6 de mayo los Suteba Multicolores y Ademys convocamos a un acto en la localidad de Garín, frente al laboratorio mAbxience, donde el empresario Hugo Sigman produce 24 millones de vacunas por mes.

Fue como parte del plan de lucha con acciones unificadas con Ademys que estamos impulsando desde los Suteba Multicolores. Armamos una importante caravana con autos que llegaron por panamericana, desde CABA y de los distritos multicolores como La Matanza y Tigre, más autoconvocados de zona Norte.

Abrió el acto la secretaria general de Ademys Mariana Scayola, reclamando la incautación de las vacunas de Garín y la declaración de utilidad pública de este laboratorio, en el marco de las 65.000 muertes por Covid-19 en nuestro país. Luego hablaron dirigentes de las seccionales multicolores del Suteba de La Matanza, Tigre y Escobar. Se le dio la palabra a dirigentes del sindicalismo combativo que acompañaron el acto, como Rubén “Pollo” Sobrero, secretario general de la Unión Ferroviaria Oeste, impulsando el reclamo de los trabajadores del transporte por salarios y vacunas, como muestran los cortes de los autoconvocados de la UTA. También hablaron trabajadores de Siderca, Madygraf, Kraft y piqueteros.

Estuvieron presentes, también, dirigentes del Frente de Izquierda, como el diputado nacional de Izquierda Socialista Juan Carlos Giordano, autor del proyecto de ley para incautar las vacunas de Garín y el legislador porteño del FIT Unidad y delegado general del Ministerio de Economía ATE, Pablo Almeida, quien destacó el ejemplo de lucha de los trabajadores de salud de Neuquén, la solidaridad con la rebelión del pueblo colombiano en plena pandemia y reivindicó la lucha docente y la unidad del sindicalismo combativo en el Plenario del Sindicalismo Combativo. Cerró el acto la secretaria general de Suteba La Matanza, Romina del Plá.

Llamamos a toda la docencia a seguir reclamando la incautación de las vacunas de Garín para lograr la vacunación masiva. Que dejen de ser exportadas a Estados Unidos a la multinacional Astrazeneca, que incluso incumplió los contratos que había firmado con el gobierno argentino y ni siquiera una de esas vacunas volvió a nuestro país. Esta es la manera de atacar verdaderamente a la pandemia.

Escribe Mónica Méndez, secretaria de organización de la Cicop y dirigenta nacional de Salud en Marcha

El sábado 8 de mayo se realizó una reunión abierta convocada por la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional, UIT (CI), de trabajadores de la salud que en sus respectivos países llevan adelante inmensas peleas mientras son la primera línea de combate al coronavirus.

Este segundo encuentro dio continuidad al convocado en septiembre de 2020 y contó con una nutrida presencia de activistas y dirigentes provenientes de casi una decena de países latinoamericanos. Durante más de tres horas de intercambio pudimos dar cuenta de los reclamos que atraviesan nuestro continente por la salud del pueblo, por condiciones de trabajo y salariales. Sirvió también para reflejar y apoyar las importantísimas peleas que los trabajadores del sector vienen dando en todo el continente.

La apertura estuvo a cargo de Reynaldo Saccone, ex presidente de la Cicop (profesionales de la salud de Buenos Aires), de la Argentina y referente del sector salud de la UIT (CI). La tremenda crisis de la vacunación y la catástrofe actual producto de la pandemia fue el primer punto en el que se insistió en la necesidad urgente de que se liberen las patentes para así vacunar masivamente a toda la población. La debacle de los sistemas sanitarios y el lucro privado, luego de más de un año de pandemia, reforzaron la lucha por un sistema de salud único y estatal. Y, por último, la lucha encarnizada en todo el mundo por barrer a los dirigentes sindicales traidores y poner en pie una nueva dirección. Esos fueron los ejes de la convocatoria que luego, durante el desarrollo del encuentro, se confirmaron como centrales en la situación actual.

En representación de una nutrida delegación de Panamá habló la dirigente de Propuesta Socialista Priscilla Vázquez, junto con Sofía Cobos, presidenta y directiva respectivamente de la Asociación de Empleados de la Caja de Seguro Social, que están llevando adelante una importante lucha en su país. Por México, la doctora Sol Patricia Rojo, de la Red de Trabajadoras y Trabajadores en Defensa de los Derechos y la Salud. De Perú, Taylor Rojas, miembro del colectivo Fisioterapia Ya, junto con una delegación de dirigentes como Edgar Vivar, secretario general de la Fenutsaa Dignidad; Manuel Aguilar, secretario general del sindicato de técnicos asistenciales del Instituto de Salud del Niño, y Perpetua Mejía, secretaria del sindicato unificado del Instituto Nacional del Niño. De Bolivia, María Dolores Póveda, representante de licenciadas de enfermería de la caja nacional de salud en Fesimra; Norma Mamani Quispe, de la directiva de la Federación de Trabajadores de la Salud Pública de Cochabamba; Rosmery Contreras, secretaria de actas de Simra, Sindicato de Médicos y Ramas Afines de Oruro, y Rossel Salazar, secretario general de la central obrera regional Tuzipa, entre otros destacados dirigentes combativos, como Amado Quispe. En Bolivia se viene de dar un importante paso al formar la agrupación Rebelión Salud, una importante herramienta para organizar la lucha. De Brasil, participó del encuentro ZIla Camarao, quien además envió un video subtitulado que se transmitió por zoom.

Y, por nuestro país, quien escribe, junto a decenas de dirigentes e importantes luchadores. Participaron dirigentes de varias provincias y referentes de luchas actuales, como los elefantes de Neuquén. Roger Obelar, delegado del hospital de Centenario, integrante de la interhospitalaria, junto con otros dirigentes, se llevaron el caluroso saludo y apoyo de todo el encuentro a la pelea contra los sumarios y a su fondo de lucha. Los enfermeros que acampan en Santa Cruz hace un mes frente a la casa de gobierno, delegaciones de Asspur de Río Negro que se encuentran en plan de lucha, también del Hospital de Niños de San Justo y Germani, de la Laferrere, La Matanza, ambos en lucha. Del hospital Garrahan, del Posadas, entre muchos otros. También participaron compañeros de ATSA, clínicas privadas en lucha que reflejan la precariedad y la desidia de la patronal privada en momentos de pandemia.  

Cerramos el encuentro con mucho entusiasmo, con el compromiso de apoyar todas las luchas, de seguir peleando para que se anulen las patentes, de seguir a brazo partido defendiendo la salud pública y luchando por sistemas de salud estatales y apostando a poner en pie una nueva dirección sindical. Los siguientes pasos serán editar un boletín latinoamericano que refleje lo discutido y organizar un nuevo encuentro en dos meses.

Escribe Mónica Méndez. Secretaria de Organización de la CICOP y dirigente nacional de Salud en Marcha

Luego de más de 60 días de huelga, la rebelión de las y los trabajadores de la salud obligó al gobernador Gutiérrez a borrar con el codo el aumento del 12% acordado con ATE y ofrecer un 53%! Y es que los elefantes, según los apodó el burócrata de ATE Carlos Quintriqueo (“torpes, sin inteligencia y sin saber a dónde van”), fueron imparables. Se llevaron puesto a los dirigentes traidores de ATE, con Quintriqueo a la cabeza y doblegó al gobernador tras una lucha que contó con paros, movilizaciones multitudinarias y llegando a organizar más de 20 cortes de ruta permanentes que paralizaron la industria petrolera y gasífera. Es un triunfo histórico para el movimiento autoconvocado. Así lo vieron los miles que festejaron lo conseguido, convencidos de que este triunfo es sólo una primera etapa de la lucha.

Si bien, los autoconvocados rechazaron el 53% y reclaman que se adelante el total de ese porcentaje a junio y volver a discutir paritarias ese mes, lo conseguido es un claro triunfo y una bocanada de aire fresco para las y los trabajadores de la salud de todo el país.  Los “elefantes” nos demostraron que se puede ganar, sobrepasar a los dirigentes traidores, y que la organización democrática desde abajo y la unidad de todo el equipo de salud son las claves para poder hacerlo. Su ejemplo debe llegar a todos los rincones del país como reguero de pólvora y sus enseñanzas tomadas por todas y todos los activistas y luchadores honestos.

En el viaje en apoyo a su huelga quedé impactada por su fuerza y organización, recordándome aquellos años en que fundamos la CICOP a través de la interhospitalaria y contra la vieja dirigencia traidora. El total apoyo del pueblo neuquino fue conmovedor, rodeando de solidaridad toda esta gran lucha, y hasta pasando noches enteras en los cortes de ruta perdidos en medio del desierto patagónico. El gobernador y la dirigencia de ATE fueron duramente derrotados. Y el aumento salarial conquistado será para todos los sectores estatales de la provincia, un triunfo tremendo. 

Quedan por delante la pelea contra el intento de sumariar a quienes llevaron adelante esta lucha, el pago de los días caídos y el reclamo de un nuevo aumento salarial que contemple la inflación del 2021.  Es por ello que el plan de lucha continúa y la coordinación con distintos sectores sociales y sindicales de la provincia también. El funcionamiento democrático en asambleas, coordinando a traves de la interhospitalaria deber continuar hacia una organización permanente. Que se plantee barrer de una vez por todas a los dirigentes traidores y poner en pie una organización democrática y combativa.

Ni la burocracia de Quintriqueo de ATE, ni el gobernador Gutierrez del MPN, ni las fallidas amenazas del burócrata del gremio petrolero Pereyna, ni el silencio cómplice del gobierno nacional de Alberto Fernandez pudieron derrotar este movimiento. Ahora no podrán evitar que continúe y se consolide como la nueva dirección de las y los trabajadores de la salud. Ya se están dando los primeros pasos en ese sentido, eligiendo dirigentes por hospital y discutiendo los futuros pasos para democratizar todo el gremio de ATE.

Sigamos difundiendo las enseñanzas de su lucha e impulsando el fondo de huelga en todo el país, ya que los días caídos aún no se pagaron. Vivan los elefantes y su triunfo! Viva la democracia sindical! Todo el apoyo a las luchas de la salud! Por una nueva dirección sindical, democrática y combativa!

 

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