Escribe José Castillo
Después de los 4.300 millones de dólares abonados a los buitres privados durante el mes de enero, llegó el turno del FMI. De esta manera febrero empieza con un desembolso de más de 640 millones de dólares a este organismo imperialista. Todo en concepto de intereses, por lo que no reduce un centavo la astronómica deuda de 45.000 millones de dólares que seguimos teniendo con el Fondo.
Es el primer pago del año de un cronograma trimestral que obliga a montos similares a lo largo de 2025. Que se sumará a otra montaña de vencimientos en concepto de deuda externa con usureros privados. En julio hay otro vencimiento tan enorme como el de enero.
Todos estos pagos son los que explican por qué las reservas del Banco Central siguen en terreno negativo. Es que cada dólar que entra, sale casi automáticamente para pagar una deuda usurera y fraudulenta.
¿Qué significan 640 millones de dólares? Son 768 mil millones de pesos. Con ese dinero se le podría haber dado un bono de 100.000 pesos a todas las jubiladas y jubilados. O haber financiado un plan de construcción de 32.000 viviendas populares en terrenos fiscales a un costo de 20.000 dólares por vivienda, dando de paso miles de puestos de trabajo.
La conclusión es la que venimos sosteniendo desde siempre. No hay salida si no dejamos de pagar la deuda externa y rompemos con el FMI. Es la base para implementar un programa económico de emergencia, obrero y popular, que termine con el hambre y la pobreza.