
José Castillo
El ministro de Economía, Luis Caputo, el mismo que sigue aumentando su fortuna personal con millones de dólares que permanecen en fondos offshore del exterior, dio una nueva señal de lo poco que le importa el pueblo trabajador.
Estuvo en Asheville, Carolina del Norte, Estados Unidos, en un lujosísimo hotel donde se desarrolló la reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20, entre el 31 de agosto y el 1° de septiembre pasado. Ahí tuvo la oportunidad de volver a encontrarse con la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, e incluso de cruzar algunas palabras de pasillo con el secretario del Tesoro yanqui, Scott Bessent.
Pero lo increíble fue lo que dijo Caputo al finalizar la reunión. Afirmó que “nadie en esa reunión le había preguntado por el tema de los endeudados”. ¡Por supuesto! ¿Qué les importa a los multimillonarios presentes? ¿Alguien piensa que un fondo buitre yanqui va a tener “sensibilidad” ante ese drama?
Lo interesante es tener claro que “sí” le preguntaron al ministro. Los funcionarios de los distintos países imperialistas, del FMI y del Banco Mundial, más los especuladores del establishment financiero internacional, estuvieron muy atentos a una sola cosa, que el gobierno argentino asegurara que va a pagar, sí o sí, sin atrasarse ni un día, todos los vencimientos de la ilegal, ilegítima y fraudulenta deuda externa. Por supuesto, Caputo, Santiago Bausili y toda la corte que los acompañaba garantizaron que así sucederá, aunque para esto tengan que multiplicar por diez el drama del pueblo trabajador argentino.










