Declaración de intelectuales, docentes, escritores/as, artistas e investigadores/as en apoyo al Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad.
En las elecciones generales de octubre habrá cinco listas. Pero solamente una de ellas plantea la ruptura con el FMI y la necesidad de una salida de fondo para que la crisis no la pague el pueblo.
Bullrich y Milei anticipan su intención de endurecer los ataques hacia la clase trabajadora en beneficio de las grandes patronales. La primera mediante la apelación a una retórica del orden y la represión. El segundo a través de una resignificación de la vieja ortodoxia neoliberal presentada como “novedad”. Busca canalizar la bronca de amplios sectores con el actual estado de cosas detrás de un programa a medida de los capitalistas y el FMI.
Massa, a la cabeza del actual gobierno del Frente de Todos / Unión por la Patria, impuso una devaluación por mandato del FMI, pulverizando nuevamente los salarios, jubilaciones e ingresos de la clase trabajadora y sectores medios, perjudicando especialmente a monotributistas y sectores de la economía informal. Ahora anuncia medidas irrisorias para "compensar" ese nuevo ataque, motivadas por la coyuntura electoral, mientras ratifica la continuidad del plan de ajuste.
La derecha no se enfrenta llevando adelante una política que hace que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres más pobres. Los intentos de presentar la política del actual gobierno como alternativa frente a Milei y Bullrich no pueden eludir ese hecho elemental.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad es la única lista que plantea la necesidad de que la clase trabajadora y el pueblo se pongan en pie de lucha contra este saqueo, con medidas para que la crisis la paguen los grandes grupos empresarios que se enriquecieron a costa de la clase trabajadora. En un contexto en el que las opciones mayoritarias difunden permanentemente la idea de que no hay ninguna posibilidad de salir del capitalismo al mismo tiempo que este sistema lleva a niveles cada vez mayores de desigualdad, control social, crisis ecológica y decadencia cultural, es necesario levantar nuevamente las banderas de una sociedad socialista, que -en ruptura con el capitalismo- ponga las capacidades productivas al servicio de la reducción del tiempo de trabajo, de la mejora de las condiciones de vida y del desarrollo de las capacidades de todas las personas.
Quienes firmamos esta declaración apostamos a la movilización, la lucha y la organización para enfrentar los ataques del gobierno actual y prepararnos para lo que viene. Por ello, apoyamos la fórmula Myriam Bregman – Nicolás del Caño para las próximas elecciones, así como las listas del FITU en todo el país para ampliar la representación de la izquierda en el congreso nacional, legislaturas y municipios, en función de respaldar las luchas que tenemos por delante.
Martín Mangiantini
Instituto de Historia Argentina y Americana, UBA
Roberto Gargarella, Universidad Torcuato Di Tella- UTDT
Hernán Camarero, Inst. Historia Argentina y Americana UBA / Conicet
Eduardo Grüner, UBA/UNIPE/Conicet
Primeras firmas: Alberto Wiñazky (economista), Alejandro Schneider (UBA/UNLP), Andrea Barriga (UNCo), Ángel Cerrutti (antropólogo/ docente jubilado UNCo), Ariel Petruccelli (UNCo), Diego Ceruso (CONICET, UBA), Eduardo Grüner, Facundo Nahuel Martín (UBA/UNIPE/CONICET), Francisco Cantamutto(CONICET / UNS), Gastón Gutiérrez Rossi (miembro comisión directiva AGD Sociales, Sociología UBA), Hernán Camarero (Instituto de Historia Argentina y Americana UBA / CONICET), José Castillo (UBA/SOCIALES), Leandro Molinaro (Instituto de Historia Argentina y Americana UBA), Lucas Poy (Universidad de Amsterdam, Países Bajos), Lucía Caisso (UNRaf/CONICET), Martín Kohan (escritor / docente UBA), Martin Mangiantini (Instituto de Historia Argentina y Americana UBA), Mauricio Suraci (UNCo), Omar Acha (Instituto de Historia Argentina y Americana UBA), Pablo Alabarces, Pablo Becher (UNS / ADUNS), Pablo Scatizza (UNCo), Pedro Karczmarczyk (UNLP CONICET), Roberto Gargarella (UTDT), Roberto Gabriel Vinogradski, Santiago Roggerone (FSOC/UBA)...




Escribe José Castillo, candidato a legislador porteño por Izquierda Socialista/FIT Unidad
En la desesperación por entrar al ballotage y ante el hecho de que se dio a conocer el 12,4% de inflación de agosto (consecuencia de la devaluación exigida por el FMI), el gobierno peronista salió con dos medidas: el reintegro del IVA a productos de la canasta familiar por hasta 18.800 pesos, la suba del mínimo no imponible por decreto (a 1.770.000 pesos) y su virtual eliminación con el proyecto de ley presentado. Son medidas electoralistas e insuficientes (¿por qué no lo hicieron en estos cuatro años?). En el caso del IVA se parecen a las que tomó Mauricio Macri luego que perdió las PASO en 2019, cuando directamente eliminó el IVA a ciertos alimentos (recordemos que quien lo volvió a implantar fue justamente Alberto Fernández apenas asumió). Con el impuesto a las ganancias sobre el salario, el peronismo gobernante ahora asume la consigna que durante décadas venimos sosteniendo desde el sindicalismo combativo y la izquierda: el salario no es ganancia. La burocracia sindical de la CGT y las CTA, que dejó pasar sin realizar acción alguna el brutal ajuste de todos estos años, ahora movilizó al Congreso, para hacer del debate de este proyecto de ley una bandera electoral. Pero tenemos que ser claros: no llegan ni de lejos a resolver la brutal caída que vienen sufriendo todos los salarios (bajo convenio, tercerizados o informales), producto del brutal ajuste. Mientras hay grandes empresas, como Arcor, que ahora mismo están distribuyendo suculentas ganancias a sus accionistas, tenemos la realidad que la inflación llevó el costo de la canasta familiar, calculado por las y los trabajadores de ATE-Indec a 436.000 pesos. Con millones de trabajadores por debajo de este monto.
Tenemos que profundizar sobre el carácter meramente electoralista de estas medidas. No se trata, en absoluto, de un “giro” del gobierno peronista con respecto a su política de ajuste y sometimiento al FMI de todos estos años. Por si queda alguna duda, Sergio Massa también envió al Congreso el proyecto de presupuesto 2024 que contiene absolutamente todas las medidas de ajuste reclamadas en el acuerdo con el Fondo. Por si todo eso fuera poco, además acordó con Milei que el debate se congele hasta después de las elecciones (un guiño al ultraderechista que propone un ajuste “muy mayor al que propone el propio FMI”).
¿Por qué, entonces, estos proyectos? Son, evidentemente, medidas desesperadas de un peronismo que, tras casi cuatro años de gobierno y tras una frustración creciente, ve cómo se sigue incrementando la bronca popular. Ya no se trata sólo del resultado de las PASO (que lo colocó tercero) o del hecho de que las nuevas encuestas dan a Milei creciendo en el primer lugar. También están los resultados contundentes de las derrotas peronistas en Santa Fe y, este fin de semana, por paliza en el Chaco (aunque sabemos que estas elecciones no son trasladables mecánicamente a la nacional).
Por supuesto que hay muchas compañeras y compañeros preocupados ante un posible triunfo del ultraderechista Milei. Lo entendemos perfectamente. Repudiamos todas y cada uno de los planteos de La Libertad Avanza. Desde el plan “motosierra”, que no es más que despedir centenas de miles, eliminar las conquistas que llevaron décadas conseguirlas, para hacer las delicias de las patronales: tener trabajadoras y trabajadores absolutamente desprotegidos, a merced de la más absoluta superexplotación. La “dolarización” que es pulverizar al extremo los salarios y las jubilaciones. Eliminar la educación y la salud pública, transformándose en simples mercancías sólo para el que pueda pagarlas. O sacar la ESI en las escuelas, el aborto legal y todas las reivindicaciones conquistadas por el movimiento de mujeres y disidencias. Cerrar el Conicet. Entregar las Malvinas a los piratas usurpadores. Negar el genocidio de la dictadura. Sin duda hay que desenmascarar que este es el programa de Milei. Luchando desde ahora para que no se pueda imponer.
Del mismo modo, Juntos por el Cambio, con Patricia Bullrich y su ministro Melconián, tampoco ofrecen otra cosa que ajuste y mano dura contra el pueblo trabajador. Sus verdaderos objetivos quedaron claros esta semana: hablaban de quitar impuestos, pero ahora se oponen a derogar el impuesto al salario. Es que los impuestos que proponen reducir o sacar son los que afectan a las patronales y los ricos, no al pueblo trabajador y sectores populares.
Queremos responder a tantas compañeras y compañeros que nos preguntan si, ante la ultraderecha, no habría que votar a Massa “con la nariz tapada”. Les respondemos tajantemente que no. Por un lado, porque tanto Massa, como el ultraderechista Milei o Bullrich tienen una profunda coincidencia: los tres dicen claramente que van a seguir con el ajuste del FMI y los pagos de deuda, a costa de más miseria para el pueblo trabajador. Pero además porque Massa y el peronismo no serán ninguna garantía de que van a enfrentar las eventuales políticas de un Milei presidente. Ya lo vimos a Perotti diciendo que en segunda vuelta votaría a La Libertad Avanza, o a un Barrionuevo que saltó a ser “el sindicalista de Milei”. ¿Acaso hay garantías de cómo votarían los bloques peronistas ante un proyecto de eliminar el derecho al aborto?
Por todo esto, la única alternativa que propone un programa distinto, obrero y popular, es el Frente de Izquierda Unidad, con la candidatura presidencial de Myriam Bregman y Nicolás del Caño, con el “Pollo” Sobrero a gobernador en la provincia de Buenos Aires y con todas las candidaturas de luchadores a lo largo y ancho del país, entre ellos muchos de los principales referentes del sindicalismo combativo. Somos los únicos que decimos que tenemos que romper con el FMI y dejar de pagar la deuda, que ahí está el dinero para empezar a resolver las más urgentes necesidades populares. Pero además, somos los únicos que efectivamente te garantizamos salir a luchar contra cualquier medida de ajuste o quita de derechos, venga del lado de Milei o de dónde sea. Fortalecer esa opción, que haya más diputadas y diputados de izquierda en el Congreso que se opongan a estos planteos reaccionarios, eso es lo que está en juego de acá al 22 de octubre.
Por eso te invitamos a sumarte a nuestras actividades. Es un gran desafío. Estamos relanzando la campaña. Con nuevos spots que ya están circulando. Haciendo peñas y distintas iniciativas en todo el país. Participando de las luchas que se den, movilizaciones y desafíos de los próximos días. Así como lo hicimos la semana pasada, como Frente de Izquierda Unidad de la marcha a Plaza de Mayo junto con las organizaciones sociales y el sindicalismo combativo. Ahora tenemos nuevos desafíos: como la marcha del 28 en el día latinoamericano por el derecho al aborto, o el Encuentro plurinacional de mujeres y disidencias, en Bariloche el 14 y 15 de octubre, del que participaremos con nuestra agrupación Isadora Mujeres en Lucha. También tendremos la responsabilidad de defender la conquista de la combativa y democrática conducción Bordó del cuerpo de delegados del Sarmiento, pelear contra la proscripción de listas opositoras y por nuevas direcciones contra la burocracia de Sasia, en las elecciones de delegados ferroviarios fijadas para el 18 de octubre.
Vení y participá. Acercate a discutir a nuestras charlas y reuniones. Anotate como fiscal. Necesitamos muchas manos de acá a las elecciones.
Te invitamos a participar de la charla debate con Yuri Samoilov dirigente del Sindicato de Mineros de Ucrania.
Este viernes 22 de Septiembre a las 18hs en la Facultad de Sociales (UBA), Santiago del Estero 1029, aulta 207 - segundo piso.
Escribe Clara, Ambiente en Lucha
Hoy comienza el juicio a Yessica Bonnefoi Carriqueo Antimil, quien tras ser violentamente detenida el 11 de agosto, se encuentra aislada en un buzón de 1.5 x2mts en la Policía de Seguridad Aeroportuaria de Río Negro. Pesan sobre ella los cargos de usurpación de tierras de Villa Mascardi, la misma causa por las que siete mujeres de la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu fueron detenidas en el desalojo y represión del 4 de octubre de 2022, cuatro de ellas, sitiadas junto a sus hijes más pequeñes en una casa precaria durante ocho meses con prisión domiciliaria. A Yessica se le suma una causa anexa por un rasguño a una policía que durante otro ataque e intento de desalojo en 2017 la gaseara con su bebe en brazos e intentara quitárselo. En aquella ocasión, el grupo albatros ejecutaba una cacería contra la comunidad, disparando más de 130 balas de plomo contra personas desarmadas que intentaban escapar hacia el monte, cobrándose la vida de Rafael Nahuel, de 22 años. Los prefectos imputados por su asesinato, sin embargo, contaron con el beneficio de la libertad durante estos largos seis años de espera al juicio que se encuentra en curso, no así las hermanas mapuches que por un delito menor y excarcelable, fueron detenidas preventivamente. A Yessica se le negó incluso la prisión domiciliaria que pidió su defensa para que pueda cuidar y sostener económicamente a sus cinco hijes. La justicia muestra así su orientación patriarcal, racista y de clase, actuando con clara parcialidad en favor de las fuerzas de seguridad y los intereses que defienden, en contra del pueblo mapuche y todo aquel que se oponga a los negociados con la tierra.
El Lof Lafken Winkul Mapu es parte de un proceso de recuperación de tierras ancestralmente ocupadas por la nación mapuche, que ve con preocupación como las mismas son cedidas por el estado a grupos privados para su explotación. En el caso del Lof, quien reclama la titularidad de las tierras es la Administración de Parques Nacionales, organismo estatal dependiente del ejecutivo nacional, querellante en la causa contra las hermanas mapuches. Pero el estado apunta a resolver este conflicto de la misma forma que los Lewis, los Benneton y los Rocco (los verdaderos usurpadores a quienes les cede cada vez más extensión de la Patagonia): con persecución y represión. A kilómetros de Mascardi, la comunidad Quemquemtreu en Cuesta del Ternero viene sufriendo permanentes hostigamientos, en 2021, estando sitiada por la policía que no permitía que ingresen alimentos ni ayuda sanitaria para forzar su desalojo, se permitió sí el ingreso de los socios de Rocco armados que asesinaron a Elias Garay. Son tantos los conflictos por la tierra, que podemos hablar de un plan sistemático de apropiación y exterminio, o como denuncian las comunidades, la continuidad de la mal llamada “campaña al desierto”.
No es casual entonces la cantidad de alusiones benévolas al genocidio de Roca por parte de funcionarios y candidatos de JxC y Milei, ni tampoco la feroz campaña mediática que acusa a los mapuches de terroristas para justificar y legitimar las represiones. Viejo mecanismo del estado: la construcción del enemigo interno como herramienta de control social para garantizar el ajuste y el lucro. El jueves 10 de agosto, mientras nos movilizábamos en repudio al asesinato en pleno centro porteño de Facundo Molares a manos de la policía de Larreta, se publicaba el sobreseimiento a los gendarmes imputados por la desaparición forzada y homicidio de Santiago Maldonado en 2017 en el Pu Lof de Cushamen Chubut, en un guiño claro del estado a las fuerzas represivas que necesita. El oficialismo por su parte, no hace tanta defensa ideológica y pública de Roca, pero si presta todo su aparato para la continuidad de su empresa, como quedó demostrado con la conformación del Comando Unificado de cuatro fuerzas de seguridad federales para reforzar a la policía provincial de Rio Negro, comando que se estrenaba en la salvaje represión al Lof de octubre bajo, el mando de Aníbal Fernández.
Al agudizarse la crisis económica se profundiza también la desesperación por exprimir hasta el último centavo nuestra tierra. Los negociados de fondo son la apropiación por parte de magnates foráneos para la explotación agropecuaria, minera, forestal e inmobiliaria, a lo que los mapuches, consecuentemente con su cultura e identidad íntegramente vinculadas a la naturaleza y el territorio, se han resistido permanentemente. Mientras se celebran 40 años de democracia, la situación del pueblo mapuche en la Patagonia pone al desnudo el peor lado del estado: el que reprime y judicializa al pueblo al servicio de empresas extranjeras.
La detención de Yessica rompe el acuerdo establecido en las mesas de dialogo propuestas por Alberto Fernández ante el reclamo de las autoridades mapuches, donde luego de dilatar y suspender encuentros durante 8 meses (mientras las hermanas y les niñes permanecían detenides, garantizando las condiciones para una negociación sumamente extorsiva), la comunidad accedió a una reubicación del Lof a cambio de la libertad de las hermanas y la caída de las causas penales contra les perseguides por causas de recuperación territorial.
Exigimos la libertad inmediata de Yessica y el fin de la persecución al pueblo mapuche y a todas las comunidades que defienden sus tierras.