Se rebeló el movimiento estudiantil. Hay una masiva respuesta de lucha contra el veto de Milei a la ley que otorgaba partidas universitarias. Milei lo hizo con la complicidad del PRO, radicales y peronistas. Sólo el Frente de Izquierda Unidad con todas sus bancas sostuvo el rechazo al veto, entre ellas nuestra diputada de Izquierda Socialista, Mónica Schlotthauer.
La rebelión de la juventud universitaria marca el camino contra el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI. Es muy importante, poner todas nuestras fuerzas para que triunfe.
En una semana hubo récord de más de 80 facultades tomadas y nuevos paros de los gremios docentes y no docentes para el 21 y 22 ante las mentiras de Milei diciendo que la universidad es para los hijos de ricos, cuando más del 60% de los estudiantes son hijos de familias trabajadoras y pobres.
Como señala nuestra Juventud de Izquierda Socialista (JIS) los rectores peronistas y radicales no deben priorizar el diálogo con el gobierno con la ilusión de que cambie el presupuesto 2025. La prioridad de ese presupuesto es seguir atacando a la educación pública para pagarle al FMI. La solución se tiene que dar ahora y en las calles como lo demostramos el 23 de Abril y la enorme marcha del 2 de octubre. Esa es la forma para lograr una inmediata partida de emergencia. Hay que profundizar el plan de lucha con una urgente Tercera Marcha Educativa Federal a Plaza de Mayo. ¡Se puede torcerle el brazo a este gobierno nefasto!
Esto lo demostraron las y los compañeros del Hospital Bonaparte que ante la amenaza de cierre del hospital salieron a luchar, consiguiendo que Milei no pueda avanzar con su plan. Un importante triunfo. También se lucha en el Garrahan, en la docencia, los petroquímicos de Río Tercero contra los despidos y el 37 Encuentro Nacional de Mujeres y Disidencias en Jujuy aprobó impulsar tomas y acciones solidarias con la universidad, entre otros reclamos que hay en el país.
Crece la bronca contra el gobierno y a su brutal ajuste. Por eso hay que seguir reclamando a la CGT que rompa la tregua y convoque a un nuevo paro y plan de lucha nacional para que triunfe la lucha universitaria y contra todo el plan motosierra de Milei, los gobernadores y el FMI. ¡Plata hay! Hay que obligar a que vaya a la universidad, a los salarios y jubilaciones, no a una deuda usurera y al FMI. Sumate a Izquierda Socialista para impulsar juntos estas tareas.
Te conocimos a fines de 2016 cuando nos encontraste en la peatonal de Quilmes, invitando al acto del Frente de Izquierda en Atlanta. Te sumaste al micro que salió desde el local.
A partir de ese acto te quedaste con nosotros como fiel compañero.
Ayudando en el local de la av. Vicente López. En las campañas electorales, pegando afiches, fiscalizando. Sumando a tu familia a las actividades.
Yendo a las marchas junto a trabajadores en lucha en Quilmes. Las marchas grandes en capital.
"Siempre recordabas el limón que te pasé y te ayudó a aguantar los gases de la represión de Macri de diciembre del 17 en Congreso cuando votaban contra los jubilados y vos estabas ahí en primera línea", recuerda un compañero de Quilmes.
Nunca callabas, y discutías en cualquier comercio o en el centro de diálisis tratando de convencer de que no sirve optar por el menos malo, que había otras propuestas.
Participabas de cursos, talleres y escuelas con entusiasmo.
Nos avisabas por el grupo de wasap cuando un dirigente del Frente de Izquierda aparecía en la TV. Estabas orgulloso de nuestra compañera ferroviaria y diputada Mónica Schlotthauer
En los últimos cinco años se complicó tu salud y tenías que dializarte tres veces a la semana, con el cansancio y dolores que eso insumía pero no te frenaba en tus changas aunque ya siendo jubilado y tampoco aflojabas en la militancia, si hasta tus últimos días participaste de las marchas en apoyo a los jubilados en Congreso.
El 2 de octubre tenías pensado asistir a la marcha universitaria pero mandaste mensaje que no podías ir porque te internaban.
Abrazamos en este momento a tu familia que tanto te acompañó, sobre todo con tu salud, a Alba, Carlos, tus hijas Andrea, Alejandra, Marcela y Silvana. A tus hermanos
Te recordaremos todos tus compañeros como un gran luchador, un hombre noble con convicciones, gran padre y abuelo y un militante incansable por los derechos de las y los jubilados y de cada injusticia en el mundo.
Como te gustaba firmar a vos, Hasta la victoria siempre, querido Dani
El 2 de octubre nuevamente hubo movilizaciones multitudinarias en todo el país en defensa de la universidad y la educación pública. Hasta en las ciudades más pequeñas y alejadas de Plaza Congreso miles de jóvenes marcharon junto a las y los trabajadores y jubilados. Fue un nuevo y duro golpe contra el gobierno de Javier Milei y su plan motosierra.
La respuesta fue el veto total a la Ley que otorgaba un presupuesto mínimo para que las universidades siguieran funcionando hasta fin de año. Apenas un 0,14% del PBI. Una vez más las y los diputados de los partidos patronales en el Congreso mostraron su complicidad al no sostener siquiera una medida que apenas oxigenaba a la maltratada universidad pública. El PRO con Mauricio Macri a la cabeza ratificó su servilismo a Milei y por votos de diputados radicales y peronistas pasó el veto presidencial. Sólo el bloque de las y los diputados del Frente de Izquierda Unidad sostuvo unificadamente el rechazo al veto.
Se equivoca el gobierno si cree que ese veto lo fortaleció. Todo lo contrario. Estamos en otro momento político, donde lo que crece es la bronca a su gobierno y a sus medidas, con millones decepcionados con Milei, que apoyan a la universidad pública. Y esto rápidamente se vio en el movimiento estudiantil. El mismo día que se ratificó el veto en Diputados, comenzó una verdadera rebelión, con tomas de facultades. El fin de semana, en el Encuentro Nacional de Mujeres y Disidencias en Jujuy, una asamblea universitaria aprobó también impulsar tomas y acciones, que desde el lunes 14 se extendieron a todo el país con asambleas masivas. En muchas universidades desbordando a los centros de estudiantes conducidos por radicales o peronistas, y en otras enfrentando, repudiando y corriendo a los infiltrados que quisieron quebrar las tomas con palos y gas pimienta. Esta rebelión de la juventud universitaria marca el camino de la lucha contra el plan motosierra de Milei y el FMI. La principal tarea es apoyarla para que triunfe.
El enfrentamiento al plan de Milei también tiene un puntal en los trabajadores de la salud. A la lucha del Hospital Garrahan, se sumó el gran triunfo del Hospital Laura Bonaparte, derrotando la primera resolución del nuevo ministro de salud, Mario Lugones, anunciando su cierre. Con paro y toma del hospital y una amplia solidaridad, el gobierno tuvo que retroceder. También hay luchas en diferentes gremios y empresas, por salarios, condiciones laborales y contra los despidos.
La salud y la educación pública (no sólo en la universidad, también los brutales ataques salariales, laborales y recortes presupuestarios en todos los niveles de la educación en las provincias), junto con las jubilaciones, son ejes del brutal ajuste de Milei para cumplir con los recortes que exige el FMI y que Milei quiere sobrepasar. Diciendo que es “el ajuste más grande de la historia”, pero contra el pueblo trabajador y sectores populares. Por eso la miseria llega a porcentajes históricos, mientras un grupo de empresarios, banqueros y multinacionales tienen ganancias exorbitantes. Milei dice que “la universidad es para los hijos de ricos”, pero más del 60% de los estudiantes son hijos de familias trabajadoras y pobres.
Mientras la clase trabajadora y sectores populares, la juventud, las mujeres y las y los jubilados sufrimos las consecuencias de este brutal ajuste, el peronismo lo deja correr. Ahora hay una interna entre Cristina Kirchner y el gobernador ajustador y represor de docentes de La Rioja, Ricardo Quintela, para ver quién dirige al PJ. ¡Quieren reubicarse en el peronismo para las elecciones del 2025! Mientras en la CGT el peronismo negocia la reforma laboral, deja pasar el ajuste, el veto a las jubilaciones y a la universidad y mantiene su tregua con el gobierno, abandonando las luchas en curso.
La salida pasa por derrotar el plan motosierra de Milei, el FMI y los gobernadores, para lograr imponer otro plan económico. Porque plata hay, pero se usa para el pago de la deuda externa y para perdonar impuestos a los grandes empresarios. Que esa plata vaya para educación y salud pública, salarios, jubilaciones, trabajo, obras públicas necesarias y se acabe con el saqueo. Eso es lo que proponemos desde Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad. La rebelión universitaria es un importante punto de partida para fortalecer las luchas. Hay que apoyarla para que triunfe y logre que el gobierno tenga que otorgar una inmediata partida de emergencia para las universidades públicas. También, como planteamos desde la Corriente A Luchar, hay que seguir impulsando la coordinación de los sectores en lucha, mientras le exigimos a la CGT que rompa su tregua con Milei y llame a un nuevo paro nacional y plan de lucha. Sumate a Izquierda Socialista para impulsar juntos estas tareas.
Escribe Mariano Barba
Ante semejante ajuste y en medio de varios conflictos los dirigentes de la CGT están de reuniones corridas, pero no para coordinar esas luchas sino para negociar con el gobierno de Milei la reforma laboral, entre otros temas. Desde que salió la Ley Bases, los máximos dirigentes de la CGT priorizan las buenas migas con los ministros y las patronales y miran los conflictos por televisión. A más de cinco meses del último paro nacional, la dirigencia no está por impulsar la lucha para frenar los despidos y defender el salario ante la pérdida del poder adquisitivo; por el contrario, Andrés Rodríguez, secretario general de UPCN, firmó un acuerdo salarial del 2% mensual hasta fin de año, o sea enterró en la pobreza a los estatales. Podemos calificar de “borrada total” el papel de la CGT contra el veto de Milei a las y los jubilados y en la multitudinaria movilización en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario. En ninguna de estas dos grandes acciones la burocracia convocó a ninguna medida de acción nacional. La lucha de los universitarios continúa con fuerza y la CGT sigue sin aparecer. Varios conflictos regionales y sindicales actuales son ignorados por la dirigencia de la CGT. Así ocurrió, entre otros, con el conflicto del hospital Laura Bonaparte, del hospital Garrahan y de los docentes de varias provincias en lucha.
La tregua se enmarca en el plan político del peronismo de Cristina, Kicillof y los gobernadores, que es dejar correr el feroz ataque económico de Milei, y apuntar solo a fortalecerse para las elecciones del 2025.
Ante el creciente cuestionamiento a Milei por parte de los trabajadores, algunos dirigentes de la CGT toman un “poco” de distancia, como Mario Manrique, secretario adjunto del Smata (mecánicos) y diputado de Unión por la Patria que abandonó el cargo de secretario gremial de la central obrera criticando la “excesiva negociación” con el gobierno; al igual que Pablo Moyano de camioneros, que amenaza dejar la conducción de la CGT al declarar, que luego del paro del transporte convocado para el 30 de octubre “veremos qué medida tomamos: si la continuidad o no”.
Son solo reubicaciones, porque lo concreto es que Gerardo Martínez de la Uocra (construcción), fue el encargado de negociar la reglamentación de la reforma laboral de la Ley Bases con el asesor presidencial Santiago Caputo, con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y con Guillermo Franco. En esa reglamentación lo “fundamental” que defendieron los dirigentes fue que no se toque el cobro del 2% a millones de trabajadores no afiliados en concepto de cuota solidaria por el uso del convenio. En lo demás aflojaron en casi todo. Y ahora se disponen a negociar la ley 23.551 de asociaciones profesionales y la 14.250 de convenios colectivos. Por eso se impone la exigencia a la burocracia que rompa la tregua y llame a plan de lucha contra la motosierra de Milei y el FMI; y se impone, como proponemos desde A Luchar que el sindicalismo combativo continúe con la tarea de apoyar y coordinar las luchas en el camino de ir formando una nueva dirección sindical combativa y democrática.

Escribe Pilar Barbas, dirigenta nacional de la Juventud de Izquierda Socialista y Secretaria de la Federación Universitaria Argentina
El miércoles 9 ante la ratificación del veto a la Ley de Presupuesto Universitario en el Congreso de la Nación, miles de estudiantes se autoconvocaron en sus facultades para profundizar el plan de lucha. Con tomas inéditas en facultades como la Universidad Nacional de La Matanza (UNLAM) o Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), se esparcieron las ocupaciones por todo el país demostrando que el movimiento estudiantil le va hacer frente al gobierno para defender la universidad pública y gratuita.
El gobierno de Javier Milei el miércoles 9 se jugaba una pulseada importante en el veto a la Ley de Presupuesto Universitario. Acordando con el PRO, la UCR y peronistas ligados a los gobernadores, consiguió los votos necesarios para mantener el veto. Pero no fue un triunfo contundente. Todo lo contrario, la votación desfavorable sobre el presupuesto, despertó al movimiento estudiantil que desbordó a las conducciones burocráticas y decidió radicalizar el conflicto. La noticia del jueves 10 fueron las más de treinta facultades tomadas de Jujuy a Tierra del Fuego. Muchas de ellas se mantuvieron todo el fin de largo. El lunes 14 se convocaron asambleas en la mayoría de las universidades nacionales, donde el movimiento estudiantil redobló la apuesta y al día de hoy son casi cien facultades las que están bajo control estudiantil y de sus trabajadores, demostrando cuál es el camino para impulsar el conflicto.
Las conclusiones que sacamos después de casi seis meses de conflicto son claras. No podemos repetir lo que pasó después del 23 de abril, donde la UCR y el peronismo plancharon el conflicto dejando sin respuesta al reclamo salarial de docentes y no docentes que están cobrando por debajo de la canasta de indigencia. El camino para arrancarle el presupuesto para salarios, becas estudiantiles, gastos de funcionamiento y ciencia es el que demostraron les compañeres del Hospital Bonaparte, que ante la amenaza de cierre del hospital, realizaron una toma y unieron todas las luchas en curso en su apoyo consiguiendo que Milei no pueda avanzar con su plan.
Por eso, de cara a las semanas que se vienen, es importante seguir profundizando el plan de lucha a nivel nacional. No podemos volver a la normalidad en nuestras universidades. Tenemos que impulsar las tomas con clases públicas, acompañar los paros de nuestros docentes y no docentes, como el convocado para el 17 de octubre. Y llamando a asambleas interclaustros para discutir junto a elles un plan de lucha unificado. Así como también le exigimos a las federaciones y centros de estudiantes a que convoquen instancias interfacultades e interuniversidades para planificar junto a nuestros compañeres de otras universidades nacionales cómo masificamos el conflicto.
Hay que redoblar la lucha contra un gobierno que sigue sistemáticamente atacando a nuestras universidades con declaraciones falsas. Y que envalentona a sectores reaccionarios como los infiltrados de la Universidad de Quilmes que quisieron romper una asamblea estudiantil. O amenaza con el ingreso de la policía a las tomas universitarias. Son hechos que no podemos permitir.
Además, mientras Milei dice que en las universidades sólo estudian los ricos, la única realidad es que la mitad de les estudiantes vivimos con salarios por debajo de la línea de pobreza y sostenemos las cursadas. Si tanto le preocupa al gobierno ultraderechista el acceso de la clase trabajadora a la educación, que destine presupuesto para becas, boleto educativo y salarios para nuestros docentes.
Por eso la respuesta a la crisis presupuestaria es urgente. Alertamos que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que reúne rectores peronistas y radicales de todas las universidades nacionales, está más preocupado por restablecer el diálogo con el gobierno, que por una solución inmediata a los reclamos. y a pesar de los ataques en lo que va del año propone confiar en la votación del presupuesto 2025. No podemos esperar a discutir la realidad de las universidades con el presupuesto 2025 que ya es una declaración de guerra completa para las universidades y para todos los derechos de la clase trabajadora, para pagar la deuda externa. La solución al conflicto se tiene que dar ahora y pelearla en las calles, reclamando una partida de emergencia para resolver la crisis de la universidad. Mientras, le seguimos exigiendo a la CGT que rompa la tregua y convoque a un paro nacional y plan de lucha para derrotar la motosierra de Milei y el FMI. En lo inmediato desde Izquierda Socialista exigimos al CIN, a la mesa intergremial y a las federaciones, que se convoque una Tercera Marcha Educativa Federal a Plaza de Mayo para conseguir nuestros objetivos. Junto con eso seguiremos coordinando entre quienes hoy están impulsando las tomas en todo el país junto a docentes y no docentes.