Sep 26, 2026 Last Updated 3:29 PM, Sep 25, 2026

Izquierda Socialista

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Proponemos una alternativa política para las mujeres, las disidencias, la juventud y los sectores populares que pone el cuerpo en las calles. Estamos codo a codo con las y los ferroviarios del Sarmiento, junto al “Pollo” Sobrero y Mónica Schlotthauer, con la docencia del Suteba La Matanza y con luchadores de todo el país. Peleamos por construir una nueva dirección sindical, combativa y democrática, independiente de los gobiernos de turno y de las patronales, que enfrente a la burocracia de la CGT.

Precisamente por nuestra independencia política, y a diferencia de los partidos patronales como el peronismo, el PRO, el radicalismo o La Libertad Avanza, que reciben millones de los grandes empresarios y las multinacionales, en Izquierda Socialista nos financiamos con nuestros propios medios. Nos sostenemos con el aporte de cada militante, simpatizante, amiga y amigo.

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Escribe Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

23/7/2026. El jueves 16 de julio, en la sede del Departamento de Estado en Washington D.C., se llevó a cabo la “Cumbre antifa” que reunió a representantes de gobiernos y organizaciones políticas de 66 países. El objetivo, según los convocantes, es establecer una cooperación internacional de inteligencia, la coordinación entre policías y acciones dirigidas a cortar el financiamiento de las organizaciones de izquierda que el gobierno de EEUU considere involucradas en actividades terroristas.

Al frente de la convocatoria, y dirigiendo la cumbre, se encontraban altos funcionarios del gobierno de EEUU, partiendo por el Secretario de Estado Marco Rubio, junto a Stephen Miller (principal asesor de Trump), y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, entre otros, demostrando la gran importancia que Trump dio a este encuentro.

Entre los asistentes había representantes de ministerios de relaciones exteriores, embajadores, y funcionarios de alto nivel operativo y técnico. Representaban a países de Europa, Asia y América. Israel fue el único país de Medio Oriente presente. Entre estos países estaban España, Canadá, Alemania, Argentina, Italia, Chile o Uruguay, entre otros.

Los objetivos delineados por el gobierno estadounidense

Esta cumbre, antecedida por la declaración de Antifa (forma genérica de referenciar el antifascismo) como “organización terrorista” en septiembre de 2025, se inscribe en una política represiva de Trump, quien recientemente firmó la orden ejecutiva de Seguridad Nacional Número Siete, una disposición de emergencia que apunta contra la izquierda y el movimiento anarquista, con el objetivo de autorizar el uso de recursos del Estado yanqui para el combate contra organizaciones de izquierda a las que declara como terroristas.

En los últimos meses, Washington ha designado como organizaciones terroristas extranjeras a cuatro grupos europeos: Antifa Ost, Informal Anarchist Federation/International Revolutionary Front, Armed Proletarian Justice y Revolutionary Class Self-Defense. La inclusión de estas en las listas FTO (Organización Terrorista Extranjera) y SDGT (Terrorista Global Especialmente Designado) activa un protocolo de persecución global que implica bloqueo de activos, prohibición de apoyo material y denegación de visados.

Trump avanzó en esta línea dentro de EEUU, cuando a propósito del asesinato de Charlie Kirk, anunció la criminalización del antifascismo en su propia red Truth Social: “Me complace informar a nuestros numerosos patriotas estadounidenses que designo a Antifa, un desastre enfermo, peligroso y de izquierda radical, como una gran organización terrorista”.

El principal orador de la cumbre, Marco Rubio, declaró: “Pueden llamarse anti capitalistas o anti imperialistas, comunistas, o anarquistas, o marxistas, pero el carácter fundamental es siempre el mismo”. Por su parte, Stephen Miller, el ultraderechista asesor de Trump tras la criminal política anti inmigrantes, habló de la necesidad de combatir el “cáncer mortal de la civilización” y de que “el mayor riesgo que tenemos es que nuestras instituciones se han vuelto demasiado blandas y demasiado cobardes como para poder defenderse de una amenaza mortal”.

Adicionalmente, el 20 de julio, el Departamento de Estado emitió un informe titulado “Cuba: La capital del comunismo en el siglo XXI”, en el que presenta al gobierno cubano como promotor de la “subversión” izquierdista en Estados Unidos y elabora listas de activistas de solidaridad con Palestina, defensores de derechos humanos y activistas de izquierda como supuestos agentes del régimen cubano, apuntando a su criminalización y a crear condiciones políticas para una agresión militar contra Cuba similar a la de enero de este año contra Venezuela.

Macartismo 2.0 para criminalizar la resistencia contra Trump y la ultra derecha

El imperialismo yanqui tiene una histórica tradición contra el marxismo y otros sectores sindicales y de izquierda. El encuentro que llevó a cabo el gobierno de EEUU no es un hecho nuevo en la política imperialista yanqui. Muchas de sus instituciones, como por ejemplo el FBI, surgieron para perseguir a la disidencia política y sindical, organizaciones de lucha por los derechos civiles, del poder negro, pacifistas, organizaciones de pueblos originarios y socialistas, a través de la guerra sucia y la infiltración con programas de contrainteligencia como Cointelpro. Los montajes judiciales y comunicacionales, asesinatos sumarios, y otras medidas contra el activismo dentro de las propias fronteras de USA tienen una larga historia. Los objetivos de la Cumbre Antifa recuerdan a la política impulsada por el ex presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, quien durante su presidencia entre 1950 y 1954 desplegó -en medio de la Guerra Fría- una fuerte persecución a sus opositores a través del Comité de Actividades Antiamericanas dirigido por el Senador Joseph Raymond McCarthy acusándolos de ser agentes de la ex URSS y elaborando listas negras para impedir que simpatizantes del partido comunista y quienes se negaran a delatar a izquierdistas pudieran trabajar en industrias como Hollywood.

Fronteras afuera, el imperialismo yanqui fue el principal director y financista de golpes de Estado, invasiones, desestabilización de gobiernos, asesinato y secuestro de líderes políticos disidentes y otros crímenes, perpetrados por la CIA y partidos u gobiernos afines a sus intereses. Hoy, el imperialismo de Donald Trump bombardea criminalmente a Irán, sostiene el genocidio de Israel sobre Palestina, somete a Venezuela y amenaza con invadir a Cuba. Las víctimas de la política anti izquierda y contra quienes se oponen a la dominación imperialista yanqui se suman, en su historia, por millones de diversas extracciones políticas.

En los Estados Unidos crece el rechazo contra la gestión de Trump. Producto del aumento de los precios de los combustibles ligado a su fracaso en Irán, junto a las masivas movilizaciones contra el ICE y las que van directamente contra su gobierno como las realizadas por el movimiento No Kings, el descontento comienza a expresarse en las encuestas, cae su imagen positiva, y en las calles,

La situación política ha generado fracturas dentro del movimiento MAGA, que es su base política conservadora y de ultraderecha. Contra Trump y la ultraderecha, sectores de la juventud manifiestan un nuevo interés por el anti capitalismo e incluso posiciones socialistas, que se expresan electoralmente en votaciones hacia el DSA, el ala socialdemócrsta del Partido Demócrata, pero que superan los límites de ese partido capitalista e imperialista mostrando un proceso aún más profundo de polarización.

La crisis política pone en alerta máxima a Donald Trump y sus secuaces MAGA, ante el peligro que significan las elecciones que se realizarán el 3 de noviembre de 2026. Las elecciones parlamentarias realizadas durante el último periodo han significado duras derrotas para Trump y los republicanos en diversos Estados. En ese sentido, Trump impulsa diversas maniobras para limitar los derechos de la democracia burguesa con el objetivo de evitar una derrota. La crisis política, las crecientes movilizaciones y una posible derrota en las elecciones motorizan defensivamente esta cumbre ultra reaccionaria.

A nivel internacional, a pesar de los triunfos electorales de la ultraderecha que encabeza Trump, hay claras señales de desgaste de estos gobiernos. Caso especial es el de Milei en Argentina, la derrota electoral de Orbán en Hungría, el creciente rechazo y aislamiento de Netanyahu y el sionismo ante el movimiento mundial en solidaridad con Palestina, entre otros. La ultraderecha muestra sus límites para capitalizar una crisis política que polariza al planeta y Trump busca reagrupar a la ultraderecha internacional con un financiamiento directo de las formaciones de ultraderecha a nivel internacional, particularmente en Europa, y apuesta a intervenir en las elecciones de otros países para apuntalar a sus aliados como sucedió en América Latina.

En este marco Trump trata de rearticular a su base política nacional e internacional, utilizando una vieja receta fascista: crear un enemigo interno ficticio al que perseguir y mostrarlo como terroristas brutales y peligrosos, hacer un grandilocuente llamado a todos a defender “la familia y a la patria” legitimando la violencia y el autoritarismo como únicos recursos para derrotar las movilizaciones en su contra y controlar el aparato político de los Estados Unidos. Esta vez, como se utilizó ayer en las dictaduras latinoamericanas, Trump vuelve a inventar el gran enemigo-terrorista de la izquierda marxista y anarquista.

Por la movilización unitaria para enfrentar a Trump y la ultraderecha mundial

La declaración de grupos de izquierda como terroristas es la continuación de un plan que tiene por objetivo criminalizar y perseguir a nivel internacional a todas las personas, activistas y organizaciones que se movilizan contra la política imperialista, ajustadora y autoritaria impulsada por la contraofensiva impulsada por Donald Trump.

Es urgente el rechazo y la más amplia movilización contra esta cumbre y sus postulados, por sus objetivos descaradamente autoritarios y antidemocráticos. Su lenguaje violento y las tareas comunes que se plantea no son una mera evocación nostálgica de las viejas dictaduras capitalistas, sino la intención de revivir y legitimar sus sangrientas operaciones contra la disidencia política en el mundo de hoy. Intenciones que hoy, y gracias a la lucha y resistencia de las y los trabajadores y los pueblos, no pueden aplicar.

Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) repudiamos la Cumbre Antifa encabezada por Trump y la ultraderecha internacional y nos solidarizamos con las organizaciones y activistas perseguidos. Llamamos a las organizaciones políticas democráticas, organizaciones sindicales y estudiantiles, sociales, feministas, de la disidencia sexual, ambientalistas, de pueblos originarios, derechos humanos y al movimiento global en apoyo a Palestina a poner en marcha un movimiento global contra Trump y su infame “Cumbre Antifa” para enfrentar en las calles las políticas de ajuste, saqueo y represión del imperialismo en los Estados Unidos y en cada uno de los países.

 

Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)

23 de julio 2026

Texto de la lista Fucsia / Estatales en Marcha del Indec (Izquierda Socialista e independientes)

El día 8 de septiembre se llevarán adelante las elecciones de junta interna de ATE en el INDEC. Tenemos que volver a elegir una junta interna que nos permita seguir organizándonos contra los embates del gobierno como ya venimos haciendo. El contexto general de las elecciones es el de un avance sostenido del ajuste sobre quienes trabajamos en el estado. Desde la asunción de Milei hubo más de 50.000 despidos y una pérdida del valor del salario superior al 30%.

Al interior del instituto la situación tampoco es buena. La organización histórica de quienes trabajamos en el organismo hizo que el gobierno no se animara aún a avanzar con despidos. Sin embargo, la actualización del IPC se encuentra censurada, la EPH se apresta a presentar cifras de pobreza con una canasta desactualizada por primera vez en más de una década y el gobierno habla de avanzar en un “blindaje” del organismo que solo puede significar poner al instituto al servicio de la propaganda gubernamental. Al mismo tiempo, debido a la fuga permanente de técnicos y encuestadores por los bajos salarios, somos cada vez menos trabajadores con más tareas.

Si esto es así, es en parte por responsabilidad de las direcciones sindicales. Por un lado, UPCN lleva casi 10 años firmando paritarias a la baja y garantizando el ajuste de los distintos gobiernos. Por el otro, dentro de ATE viene primando la división y enfrentamiento entre la conducción nacional y la de capital federal por sobre la necesidad de organizar a los trabajadores para enfrentar el ajuste del gobierno.

En esta situación en que la CGT y las conducciones nacionales de los gremios estatales muestran división y postración frente al ajuste, la junta interna de ATE en el INDEC tiene una trayectoria que reivindicamos: unitaria, plural, independiente de los gobiernos de turno, sostenida en un funcionamiento democrático donde se resuelve en asambleas y permanentemente se busca la unidad para enfrentar el ajuste.

Desde la lista Fucsia (Izquierda Socialista e independientes) somos parte de la construcción de la junta interna de unidad que ha ganado las elecciones desde el año 2007, en medio de la lucha contra la intervención. De cara a las elecciones de este año, venimos discutiendo con lxs compañerxs históricamente identificados en la lista verde y compañeras independientes, que es necesaria la incorporación de los compañeros de la Marrón.

Aún cuando la Marrón tomó en 2017 un rumbo divergente que no compartimos, hoy vemos que se retoma la necesidad de converger como lo expresa su petitorio con 4 puntos más que elementales en los que nadie podría estar en desacuerdo y que la actual junta interna levanta desde siempre. Lamentablemente, la mayoría de los compañeros de la lista verde rechazan su incorporación con argumentos ligados a cuestiones de funcionamiento que creemos que podrían subsanarse. Quienes conformamos la lista Fucsia consideramos que en este contexto donde gobierna la ultraderecha cualquier planteo divisionista debilita a los trabajadores. Y, por eso, seguimos planteando alternativas para que los compañeros de la lista Marrón puedan reincorporarse a la junta interna como una forma de fortalecernos frente a las autoridades y al gobierno.

Frente a la gestión de la miseria que nos imponen el gobierno y las autoridades del organismo, la mayor unidad posible es la única forma de romper la inercia del ajuste y derrotar los planes de Milei y sus secuaces.

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Escribe Guido Poletti, Izquierda Socialista/FIT Unidad

Se realizó el sábado pasado, en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, la segunda reunión del Comité. Fue continuidad de la inaugural, realizada a instancias de Izquierda Socialista y el Partido Obrero, que se hizo en la facultad de Psicología semanas atrás. Esta vez contamos con la asistencia de nuevas compañeras y compañeros que no habían podido concurrir en la primera.

Estuvieron presentes, entre otros, la legisladora porteña electa por Izquierda Socialista en el FITU Mercedes Trimarchi, Hernán Díaz, investigador del Centro de Estudios Históricos de los Trabajadores y las Izquierdas (Cehti), la dirigente de Derechos Humanos Susana Rearte, el investigador Marcos Britos, el exdirectivo de la Cicop Reynaldo Saccone, la delegada de la Junta Interna de ATE Indec Marcela Almeida, el economista José Castillo, dirigentes de la AGD UBA como su secretaria general Laura Carboni y su antecesora Ileana Celotto, la autora de diversos libros sobre el trotskismo y dirigente de Izquierda Socialista Mercedes Petit y el investigador y escritor de varios textos sobre la ultraderecha Rocco Carbone. Más de treinta compañeras y compañeros realizaron propuestas, plantearon inquietudes y realizaron aportes.

En la reunión se insistió en la necesidad de que participen también las y los compañeros docentes universitarios, profesionales e intelectuales del PTS y el MST. A tal efecto, se comenzó a redactar una carta insistiendo en la invitación, que será enviada en los próximos días. Al mismo tiempo se avanzó en un plan de trabajo concreto, que consiste, por un lado, en el apoyo a todas las luchas, como la movilización del próximo miércoles 22 y la que ya se está proyectando para repudiar la visita de la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, la semana próxima. Y también, con particular énfasis, en las que se encuentran directamente involucrados los participantes del Comité, como la defensa de los becarios doctorales del Conicet y las peleas de la Ciencia y Técnica en general, así como la exigencia del efectivo cumplimiento de la ley de financiamiento universitario en todo su articulado. Por otra parte, se comenzó a trabajar en la realización de mesas redondas, talleres y foros para profundizar en aspectos particulares del programa del Frente de Izquierda Unidad, el que se reivindicó en su totalidad por su carácter de independencia de clase y su planteo central, que las y los trabajadores pueden y deben gobernar. A tal efecto, se empezaron a trazar las primeras líneas para avanzar en el debate de qué universidad y qué ciencia y técnica quiere el FIT Unidad, así como en los distintos aspectos del programa de salud.

Finalmente, se quedó en la realización de un tercer encuentro, el próximo sábado 22 de agosto, nuevamente abierto a nuevas y nuevos invitados.



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