El ultraderechista diputado nacional y precandidato a senador de Larreta, José Luis Espert, reclamó otra vez “cárcel o bala” para el pueblo de Jujuy y dijo que pedirá la expulsión del Congreso a las actuales diputadas y diputados del FIT Unidad, Bregman, Del Caño, Vilca y Del Plá.
Le duele a este liberfacho ex socio de Milei que nuestras bancas sigan siendo las únicas que defiendan a los que luchan, como lo hacemos en cada juramento. Vaya todo nuestro rechazo a esta nueva bravuconada del ultraderechista Espert y la solidaridad con las bancas del FIT Unidad.
* Ver video de Espert
Sábado 1 a las 15, Solís 823, Ademys
Con Mariana Scayola, secretaria general Ademys-Docentes en Marcha y Jorge Adaro, secretario Gremial Ademys, precandidato a jefe de gobierno CABA Izquierda Socialista / FIT Unidad

Escribe José Castillo, precandidato a legislador porteño por Izquierda Socialista/FIT Unidad
La designación de Sergio Massa mediante un acuerdo con Alberto Fernández y Cristina Kirchner ratifica el rumbo de más ajuste, saqueo y sometimiento al FMI. El peronismo, bajo el sello de Unión por la Patria, postula como candidato a presidente a quien más claramente representa el sometimiento al Fondo Monetario y a los dictados del imperialismo yanqui.
El cierre de listas del peronismo estuvo rodeado de escándalos y sorpresas. Toda una muestra de la crisis que lo recorre, producto de la bronca y la desilusión de cuatro años de gobierno ajustando para pagar la deuda y cumplir con el FMI.
Hasta la tarde del viernes había internas entre Wado de Pedro-Juan Manzur por un lado y Daniel Scioli (nunca llegó a nominar a su vice) por el otro. Wado y Manzur incluso habían grabado un spot de campaña. Los dirigentes kirchneristas trataban de entusiasmar a su militancia (muchos indignados por la designación del anti-derechos Manzur como vice) con el consuelo de que iba de candidato a presidente “un representante de la generación diezmada”.
De repente todo cambió. Cerca de las 21 horas del viernes, sorpresivamente se anunció una “fórmula de unidad” encabezada por Sergio Massa, con Agustín Rossi de vice.
Luego los medios se encargarían de ir rearmando todos los capítulos de la crisis, con varios gobernadores e intendentes cuestionando a Wado-Manzur, con el apriete a Scioli para que bajara su candidatura y con las idas y vueltas con que cada sector del peronismo trató de acomodar a los suyos en las listas. Lo concreto es que el triángulo Cristina Fernández, Alberto Fernández y Sergio Massa fueron quienes decidieron la resolución final. Así, el líder del Frente Renovador, el hombre que es un secreto a voces que tiene los vínculos más estrechos con el imperialismo yanqui, con los grandes capitales transnacionales y con el FMI, el ejecutor del ajuste para cumplir con los requerimientos del Fondo, se quedó con el premio mayor: será el candidato a presidente del peronismo.
¿Quién es Massa?
Se trata del “chico brillante”, dirigente de la juventud de la Ucedé de Álvaro Alsogaray, que se pasó al peronismo durante el gobierno de Menem. El que luego fue duhaldista, más tarde kirchnerista. El que rompió con el kirchnerismo en 2013 (“todos los traidores se van con Massa”, cantaba La Cámpora en esa época). El que apenas subió Macri a la presidencia lo acompañó al Foro de Davos en enero de 2016. El que sorpresivamente “volvió” ya con el Frente de Todos y recibió como premio la presidencia de la Cámara de Diputados. El que, finalmente, puso sobre la mesa sus contactos con las multinacionales y el imperialismo para quedarse con un Ministerio de Economía recargado desde fines de julio del año pasado. El que hoy es el más fiel ejecutor de los dictados del FMI y su ajuste.
El camino del ajuste y la entrega… o la salida por izquierda
Ante el asombro primero y la bronca después de miles de simpatizantes del Frente de Todos, desde las usinas kirchneristas argumentan que “hay que mantener la unidad, porque peor es la derecha”. Sin duda, tratan de remendar la tremenda crisis que tienen con una lista unitaria que les permita capear lo mejor posible una elección en la que saben que van a recibir un enorme repudio luego de cuatro años de ajuste. Buscan desesperadamente “salvar” sus cargos, sus diputaciones, senadurías, concejalías y, por sobre todo, la gobernación de la provincia de Buenos Aires. ¿Pero qué es lo que le ofrecen al pueblo trabajador? ¡Combatir a la derecha con más derecha!
Encumbran a un personaje que profundizó la pobreza, con una inflación del 150%, rebajó los salarios y jubilaciones y sigue pagando una deuda externa usurera y fraudulenta. Porque eso es Massa. Ese es el motivo por el que, luego de conocido el candidato, “festejan” los especuladores del establishment financiero nacional e internacional, sube la Bolsa de Buenos Aires y los bonos de deuda externa (que se garantizan que van a cobrar). Festejan que todos los candidatos (los dos de Juntos por el Cambio, Milei y Massa) son promercado, procapitalistas, pro FMI. Esto es lo que tiene para ofrecer el candidato de Unión por la Patria, más ajuste ahora y profundización aún mayor si llega al gobierno en diciembre.
¡Tragarse el sapo de Massa! Eso es lo que hoy se le propone al pueblo trabajador. Ante esta realidad, nosotros llamamos a apoyar la lista que encabeza Myriam Bregman en el Frente de Izquierda Unidad, para fortalecer a la única alternativa que va a sacar al pueblo trabajador, a las mujeres y disidencias y a la juventud de la miseria y la postración. Porque el peronismo ya no tiene más nada para ofrecer, salvo más ajuste, saqueo y miseria. La salida pasa por que gobierne la izquierda y las y los trabajadores, con un programa económico distinto, obrero y popular, que resuelva las más urgentes necesidades populares y comience a andar el camino hacia una Argentina socialista.

Escribe José Castillo, precandidato a legislador porteño por Izquierda Socialista/FIT Unidad
En el primer acto público posterior a la proclamación de la fórmula presidencial Massa-Rossi, la vicepresidenta Cristina Fernández apareció “copando” el evento con su discurso. Sucedió en Aeroparque, en ocasión de la presentación del avión recuperado que había sido utilizado para los vuelos de la muerte durante la última dictadura.
Con Massa a su lado, Cristina dio un largo discurso relatando detalles acerca de cómo se había llegado a la conformación de la fórmula presidencial unitaria de Unión por la Patria. Aprovechó para despacharse contra el presidente Alberto Fernández, Daniel Scioli, Victoria Tolosa Paz y Santiago Cafiero. En un momento realizó una alusión indirecta a un documento del FMI y dijo: “teléfono para el ministro y candidato”, mirando a Sergio Massa.
Los medios de comunicación afines al kirchnerismo salieron a decir que Cristina Fernández así “le marcaba la cancha” a Massa, y se entusiasman imaginando a un kirchnerismo “protagonista” en la campaña. Les preguntamos, ¿es que tal vez Cristina Fernández le va a proponer a Massa que rompa con el FMI? ¿Acaso no fue ella quien “bendijo” y sigue sosteniendo a Massa, con todas sus políticas de ajuste? A no confundirse entonces. Cristina y el kirchnerismo podrán lanzar chicanas en el marco de la interna del peronismo, para tratar de evitar que su espacio quede más debilitado aún. Pero en ningún caso plantearán seriamente un rumbo económico distinto al actual, de sometimiento al Fondo Monetario y a los pagos de deuda.
Escribe Guido Poletti
Juan Grabois se terminó presentando como precandidato a presidente en la interna de Unión por la Patria. Formalmente, “enfrentaría” a la lista Massa-Rossi. Se trata de una confrontación artificial, con el único objetivo, reconocido explícitamente por numerosos dirigentes del peronismo, de evitar “fugas de votos por izquierda”, léase hacia Myriam Bregman y el Frente de Izquierda Unidad. Este es el único motivo por el que el resto del peronismo deja correr la boleta corta de Grabois.
La semana pasada, una vez que se conoció la luego fallida nominación de la fórmula Wado de Pedro-Manzur, Grabois se apresuró a bajar su propia candidatura. Llegó a decir explícitamente que estaba dispuesto a aceptar la precandidatura a vice de Manzur (cuestionado por anti-derechos por todo el movimiento de mujeres e incluso por sectores de su propio espacio), afirmando que “como la Argentina es presidencialista, el nombre del vicepresidente no tiene importancia”.
Cuando el viernes, finalmente, se conoció la fórmula Massa-Rossi, Grabois salió a plantear que volvía a levantar su candidatura presidencial. Lo hace dentro de Unión por la Patria, por lo que está diciendo implícitamente que su candidatura testimonial terminará abonando a la suma total del peronismo.
Tan trucha es la “competencia” que plantea Grabois con su boleta corta que incluso no tuvo ningún reparo para insertar a sus propios precandidatos a diputados en las listas unitarias de Massa-Rossi. Así, Natalia Zaracho va de precandidata en Provincia de Buenos Aires e Itaí Hagman en CABA. Incluso Grabois terminó bajando, en beneficio de Leandro Santoro, su propia lista a jefe de gobierno y legisladores en CABA, con la consecuencia de que incluso su figura más reconocida a nivel juvenil, Ofelia Fernández, se quedó afuera de todo y no renovará su banca.
En síntesis, la postulación de Grabois a la presidencia no deja de ser una pantomima, sin futuro ni destino, con el único y explícito objetivo de evitar la sangría de miles de ex votantes del Frente de Todos desencantados y que se niegan a votar a Sergio Massa.
La salida para la clase trabajadora, la juventud, las mujeres y disidencias está en aquello que justamente trata de evitar Grabois con su maniobra: apoyar y votar al Frente de Izquierda Unidad, a la lista del PTS e Izquierda Socialista, a Myriam Bregman como candidata a presidenta. Esa sí que es una oposición verdadera a Massa, a los candidatos de Juntos por el Cambio y al liberfacho de Milei.