Escribe Angélica Lagunas, secretaria General de ATEN Capital y precandidata a diputada nacional
El lunes 19 llegamos a Jujuy junto a la compañera Yazmin Muñiz, secretaria adjunta. Nuestro viaje a apoyar la lucha fue votado en la Comisión Directiva de ATEN Capital.
Una experiencia extraordinaria fué vivir un proceso de lucha tremendo con el levantamiento de todo un pueblo contra la reforma constitucional antidemocrática. A la huelga de los trabajadores de la educación se le sumó el paro de todos los otros sindicatos y la adhesión popular que se manifestaba con carteles en los negocios, con salidas a las veredas a aplaudir el paso de la marcha, con asomada de abuelas y abuelos por las ventanas para aplaudir y mover una bandera mostrando así el acompañamiento. Y se sumaron también, con fuerza y sacrificio, las comunidades originarias que garantizaron los cortes de rutas. La consigna que unificó a todos era: ARRIBA LOS SALARIOS, ABAJO LA REFORMA.
Recorrimos piquetes de miles, marchas de decenas de miles, fuimos al hospital para acompañar a la familia de Nelson Mamani gravemente herido por la feroz represión ordenada por Morales. Nos trajo a la memoria las históricas puebladas de Cutral Có en los noventa contra Menem por la privatización de YPF.
Al final de la semana desembarcó la Junta Ejecutiva de Ctera que en quince días con huelgas en varias provincias no convocó a un paro nacional. Los docentes en lucha nos agradecieron el apoyo que les brindamos y la difusión en canales nacionales que aportamos. Volvemos muy fortalecidas por haber contribuido a la enorme voluntad y firmeza jujeña para luchar. En particular quiero agradecer a centenares de compañeras y compañeros de Neuquén que a cada momento nos mostraban una genuina preocupación porque las balas y gases de Morales podrían alcanzar a cualquiera de los que ahí estábamos.
Fue una lucha histórica que puede indicar un camino de lucha en otras provincias.

Escribe Iván Blacutt, precandidato diputado nacional Izquierda Socialista/FIT Jujuy
Hay cinco proyectos mineros que tienen al litio como mineral principal en Jujuy, tres en producción. De esta forma, los salares de altura de la Puna son saqueados y contaminados por multinacionales yanquis, australianas, canadienses y chinas de la mano de la estatal de Gerardo Morales.
En el Salar de Olaroz se encuentra el proyecto Sales de Jujuy que opera la australiana Allkem (66,5% de las acciones), la japonesa Toyota Tsusho (25%) y la empresa estatal Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado, Jemse (8,5%). En junio comenzó la producción del Salar Cauchari-Olaroz operado por Minera Exar, una sociedad argentina cuyos accionistas son la canadiense Lithium Americas Corp (44%), la china Ganfeng Lithium (46%) y una participación minoritaria de Jemse. El proyecto Fénix es operado por la estadounidense Livent y Sales de Jujuy por la australiana Allkem.
A su vez, según Ruido (Red Contra el Silencio Oficial) cuatro de los mayores fondos de inversión del mundo (Blackrock, Vanguard, JP Morgan y HSBC) son los principales dueños de las empresas que producen litio en Argentina (38 proyectos en total). (Chequeado, Florencia Ballarino e Ignacio Ferreiro, 01/06/23).

Escribe Iván Blacutt, precandidato diputado nacional Izquierda Socialista/FIT Jujuy
El ahora vice de Larreta, Gerardo Morales, le aseguró a su familia puestos claves al mejor estilo La Cámpora. Es el gobernador con más parientes en el Estado. La cifra llega a veinticinco entre hermanos, hijos, sobrinos, cuñados, un tío y su ex esposa.
Su hermano Héctor Morales es Secretario General de la Gobernación y el otro, Walter Rolando, preside el Instituto Provincial de Juegos de Azar. Su hijo Facundo coordina el Ente Autárquico del Festival Internacional de Cine en las Alturas y Gerardo Gastón está al frente del Cannava, entidad provincial de producción de cannabis medicinal y fue designado a dedo como docente en la Carrera de Derecho.
El excuñado de Morales, Marcelo Fernández, es presidente del Banco de Desarrollo de Jujuy; su cuñado Marcelo Cuellar está en Tribunales y su otro cuñado Osvaldo Cuellar en la legislatura, lugar en el que también “trabajan” sus primos Néstor Navarro y Nicolás Morales, su sobrino Gonzalo Morales, su tío Luis Morales y la esposa de éste último, Andrea Arco. Una hermana de Morales, María del Carmen, está en el Congreso de la Nación y Tulia Snopek, casada en segundas nupcias con el represor, en el Consejo de la Magistratura.
Esto prueba por qué Morales y el PJ siempre se oponen al proyecto de ley que presenta el Frente de Izquierda para que las y los diputados y funcionarios cobren como una maestra.
La cúpula de la CGT repudió la represión en Jujuy y se declaró en “estado de alerta”. Pero no tomó ninguna medida en apoyo. Una nueva capitulación de esta burocracia sindical peronista y de su vocero Héctor Daer, quien dijo que la central tomará “las medidas necesarias de acuerdo a como se vayan desenvolviendo las situaciones”. Otra vez la CGT le da la espalda al pueblo trabajador que reclama el paro general para torcerle el brazo a Morales.
La Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria encabezada por Sobrero, en cambio, junto a Ademys y al resto del sindicalismo combativo, se movilizó el pasado 21 exigiendo el paro general, llamando a pronunciarse en cada asamblea por ello.
Escribe Fernanda Giriboni, Izquierda Socialista Jujuy
El saldo represivo de Morales es descomunal. Son estremecedoras las imágenes de Nelson Mamani con la cabeza sobre un charco de sangre, víctima de un disparo con cartucho metálico de gas lacrimógeno, y la del joven de 17 años que perdió un ojo (entre otros dos).
La policía tiró perdigones a los ojos, provocando lesiones gravísimas. Hubo detenciones arbitrarias de periodistas, vendedores ambulantes, jóvenes que iban en bicicleta, gente que visitaba a familiares o estaba haciendo trámites. Las y los detenidos sufrieron golpes y apremios ilegales. Actuaron policías infiltrados de civil, haciéndose pasar por manifestantes, tirando piedras o con gomeras. Y actuó gente de inteligencia ilegal, usándo camionetas no identificadas (muchas de proveedores del Estado), allanamientos de viviendas sin orden, entre un largo etcétera. A tal punto que se pronunciaron organismos de derechos humanos internacionales.
Por toda esta represión planificada y consciente tienen que ir presos sus responsables materiales y políticos.