Escribe Adolfo Santos, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
El gobierno ultraderechista de Javier Milei acaba de escribir un nuevo capítulo de su política de sumisión al jefe del imperialismo yanqui Donald Trump. En la reciente reunión de la Asamblea General de la ONU, se abstuvo ante una propuesta de resolución que califica a Rusia como país agresor y le exige que retire sus tropas del territorio de Ucrania. Una demostración de “panquequismo” total de quien hasta ahora venía expresando apoyo a Ucrania frente a la guerra con Rusia. Incluso fue invitado a la asunción de Milei como presidente. Esta voltereta en el aire es producto de la subordinación total a la política de Trump.
A tres años del inicio de la invasión rusa, Ucrania comienza a tener dificultades para detener la ofensiva de las tropas enemigas. La falta de un apoyo internacional decidido, con armamento y logística y la política de subordinación a la orientación de los países imperialistas por parte del gobierno de Volodymyr Zelensky, han generado dificultades a la heroica resistencia ucraniana. En este marco, Donald Trump, pretende establecer nuevas reglas y acuerdos negociando con el dictador Vladimir Putin, el reparto del control de Ucrania.
Nada está dicho aún y esta guerra desigual no está definida, pero el vuelco de Trump a favor de cederle a Putin el territorio invadido por Rusia, como parte de un botín entre imperios, del que Estados Unidos se quedaría en poder de las tierras raras (minerales para chips) y otras riquezas ucranianas, es gravísimo. Por eso es escandaloso que nuestro país sea cómplice de este proyecto que comienza a elucubrar Donald Trump aprovechándose de la crisis y decadencia de un imperialismo europeo que cada vez tiene menos cartas para intervenir en este juego de poder.
Una vez más, el gobierno ultraderechista de Milei demuestra su sumisión a la hora de posicionarse sobre temas internacionales. En septiembre de 2024 se había alineado con Joe Biden cuando la ONU resolvió exigirle a Israel que “ponga fin sin demora a su presencia ilegal en el Territorio Palestino Ocupado”. El gobierno de Milei, fue uno de los catorce votos que rechazó esa propuesta, apoyando el genocidio y extendiendo el sufrimiento del pueblo palestino invadido por Israel.
Ahora, por orden del imperialismo yanqui y su nuevo pacto con Putin, se abstiene de condenar la invasión y exigir el retiro de las tropas invasoras. El proyecto de resolución de la Asamblea General de la ONU, fue aprobado con 93 votos a favor, 18 en contra y 65 abstenciones. Estados Unidos, Israel y Rusia se unieron y votaron en contra. Argentina se abstuvo junto con China, Irán e India entre otros demostrando una obsecuencia obscena frente al imperialismo norteamericano.
Es con la misma obediencia que aplica un brutal plan de ajuste sobre las y los jubilados y sectores populares, que impide aumento de salarios aún las acordadas en paritarias, que paga puntualmente los intereses de la fraudulenta deuda externa a costa del presupuesto para la salud o la educación pública. Es el gobierno que aplica la motosierra contra los que menos tienen y manda al Congreso a votar leyes que favorecen a los grandes empresarios, a las multinacionales y al sistema financiero. Es el gobierno de la estafa con las criptomonedas, por eso no tiene ninguna credibilidad. Tampoco la tiene a la hora de votar resoluciones en la ONU que solo responden a los intereses de Trump y el imperialismo norteamericano.
Desde Izquierda Socialista, como parte de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores Cuarta Internacional (UIT-CI), repudiamos la postura del gobierno argentino y continuaremos apoyando la resistencia obrera y popular de los ucranianos, que enfrentan la invasión al mismo tiempo que luchan contra los planes proimperialistas de ajuste implementados por el gobierno de Zelensky. Nos unimos a la lucha de la resistencia como parte del enfrentamiento a los planes del imperialismo yanqui encabezado por Trump de adueñarse de Ucrania y de Palestina. Desde una posición de independencia, llamamos a manifestarnos contra la invasión del imperialismo ruso y contra los planes de Trump y de la OTAN, ahora apoyados por Milei.