
Juan Carlos Giordano, diputado nacional Izquierda Socialista FIT Unidad
Varios millonarios tecnológicos de Silicon Valley se van a radicar en refugios anti apocalipsis en un predio de 32.000 hectáreas en Mendoza, en la denominada estancia Wamani, corazón de la cordillera. Estos magnates ven en Argentina un territorio fértil para sus planes. El proyecto Wamani incluye paneles solares resistentes a posibles ataques, domos geodésicos, pista de aterrizaje y la idea de tener internet ilimitado y ganado propio para conseguir alimento.
Los vecinos miran preocupados un proyecto sacado de una película de ficción, pero es la realidad. Detrás de este negocio capitalista está el argentino-español Martín Varsavsky, quien le propuso a Milei la creación de una “visa de la tranquilidad” para atraer a extranjeros dispuestos a pagar 500.000 dólares por residencia. Dice que Argentina sería el lugar más seguro del mundo ante un posible ataque nuclear, por su distancia de los objetivos globales y la gran producción de alimentos y energía que posee.
Peter Thiel ya compró tierras en Nueva Zelanda con el mismo fin (donde obtuvo la ciudadanía luego de residir doce días en ese país); Mark Zuckerberg de Meta tiene un refugio bajo su estancia en Hawái similar al diámetro de 1.300 canchas de fútbol, mientras Elon Musk alucina con un escape a Marte. “Es importante establecer una base autosuficiente en Marte porque está suficientemente lejos de la Tierra como para que en caso de guerra haya más posibilidades de sobrevivir”, dijo.
Los señores tecno feudales de ultraderecha huelen guerra nuclear y construyen remotas soluciones arquitectónicas para sus pesadillas apocalípticas, en un escape hacia búnkeres de diseño con bodega, cine, spa, donde nunca penetraría la radiación. La australidad argentina ofrece un lugar ideal para estos billonarios, supremacistas y antidemocráticos aterrorizados por el colapso climático con el cual colaboran y a la vez niegan.
El libro El individuo soberano de James Davidson y William Rees-Mogg, con prólogo de Peter Thiel, imagina un futuro con sujetos “liberados” de las ataduras del Estado, sin moneda, gobernado por una élite cognitiva financiera, con baja carga tributaria en ciudades autónomas sin más reglas que las que ellos impongan.
El escapismo de Silicon Valley no aspira a salvar a la sociedad, sino al individuo, es decir, a ellos mismos, con aislamiento social y la fantasía transhumanista de que el dinero puede comprar una salida a cualquier problema, aspirando incluso a la inmortalidad. Ignoran que ya no hay afuera del sistema que ellos ayudan a recalentar.
La paradoja es muy profunda. Quienes poseen mayor posibilidad de intervenir sobre el futuro (capital tecnológico, capacidad de innovación, influencia política) ya no confían en el mundo que su propia clase construyó. Silicon Valley puede prometer una IA capaz de transformar la civilización, pero en el mientras tanto sus protagonistas van comprando tierras remotas, refugios, ciudadanía extranjera y autonomía energética por si esa civilización colapsa.
Hablan de construir el futuro de la humanidad, mientras levantan infraestructuras privadas para huir como perros salvajes. “En el fondo, escapan de sí mismos como jinetes del apocalipsis. Pero la ciencia no ha descubierto la forma de separarlos de su sombra, que siempre los estará alcanzando así huyan a Mendoza, Nueva Zelanda o Marte”. Así termina su extensa nota el periodista Julián Varsavsky (Página12, 16/08) mostrando hasta dónde puede llegar este putrefacto sistema capitalista imperialista si no lo derrotamos a tiempo. Una razón más para luchar por otra sociedad, una sociedad socialista donde los avances tecnológicos sean usados para combatir el hambre y la degradación de la humanidad, donde la clase trabajadora y el pueblo estén al mando para planificarla con plena democracia. No hay otra.
Atilio Salusso
Massita
Sergio Massa (“massita” como le dicen) y su esposa y senadora bonaerense Malena Galmarini volaron al Caribe con cinco amigos en un jet privado de Francisco De Narváez, el Gulfstream G500, que los llevó a Bridgetown (Barbados). Los llevaron desde San Fernando al aeropuerto de Montevideo y de ahí a la isla paradisíaca. Un viaje ida y vuelta sale 200.000 dólares, como se realizaron cuatro hay que multiplicar por dos. Habría sido para festejar las tres décadas de amor de la mencionada familia peronista. ¿Los vuelos fueron un regalo o se facturaron? ¿Quién pagó? ¿O la familia se habrá endeudado para ello?
Cero
Francisco Adorni, el hermano del exjefe de gabinete y actual diputado bonaerense de La Libertad Avanza, sigue flojo de papeles. Presentó un escrito ante el juez para corregir sus declaraciones juradas. ¿Qué dijo? Que por “un error involuntario” declaró 130 millones de pesos en lugar de 13 millones por una deuda hipotecaria. “Solo me equivoqué en un cero”, alegó.
“Es un profesional con capacitación universitaria con veinte años de antigüedad como perito contador del Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires, dedicado a declaraciones juradas”, según el fiscal. Ni siquiera fue citado a declarar, igual que su hermano.
Colombia
En medio del terremoto que sacudió a Colombia, el ministro de Vivienda y pastor cristiano Jaime Beltrán se fue a “descansar” a una playa del Caribe, mientras se reportaban 127.608 viviendas averiadas, 26.392 destruidas y 197 edificios colapsados. Esto generó la primera crisis del recientemente asumido presidente de ultraderecha Abelardo de la Espriella, ex abogado de narcos, el que fue a visitar Milei.
Los medios publicaron fotos del funcionario en una residencia de lujo en Santa Marta. “No estaba de vacaciones, quise compartir unas horas con mi esposa y mis hijos a los que hace varios días no veía”, dijo Beltrán.
Harvard
Trump sufrió un duro revés. Había denunciado por antisemitismo a la prestigiosa Universidad de Harvard al “permitir” las marchas y tomas estudiantiles que se dieron en esa casa de altos estudios a favor de la causa palestina. La denuncia fue por “antisemitismo”. Pero una Corte Federal de Estados Unidos la rechazó, fallo que se suma a otro ordenando la restitución de los fondos congelados por el gobierno para la financiación de dicha institución. Es que antisionismo no es antisemitismo.

Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa por Izquierda Socialista /FIT Unidad
Axel Kicillof viajó a Chaco para seguir tejiendo alianzas de cara a la disputa presidencial de 2027 y a la interna del peronismo, que se recrudece. Pero gobierna la provincia aplicando el ajuste y, de la mano de la burocracia sindical, no es una alternativa para la clase trabajadora frente a la motosierra de Javier Milei.
En tono de campaña electoral, Axel Kicillof viajó a Resistencia, Chaco, para participar de la reasunción de la conducción de la CGT provincial junto al senador y exgobernador Jorge Capitanich y al burócrata de Sanidad y miembro del triunvirato de la central Héctor Daer. Mientras el gobierno de Milei profundiza su ofensiva contra las y los trabajadores, las feministas y la juventud, el gobernador bonaerense intenta construir alianzas para posicionarse como uno de los principales nombres del peronismo para 2027. El cosecretario general de la central chaqueña, Adrián Bellomi, se posicionó en la interna y dijo que “para nosotros, como CGT, consideramos que Kicillof es el futuro presidente de la Argentina”.
Kicillof criticó en su discurso al gobierno de Milei y dijo que “para vencer la clave es construir y abrazar a todos. No hay nada más potente que la militancia peronista”. Pero ¿a quiénes está dispuesto a “abrazar” para llegar al poder? ¿Representa una alternativa frente a la ultraderecha? En primer lugar, la estrategia no tiene nada de nuevo. Es la misma que ya fracasó con el Frente de Todos en 2019, cuando se llamó a unir a los diversos sectores del peronismo y a votar para enfrentar a la derecha de Mauricio Macri. Terminó en el gobierno de Alberto Fernández y Cristina, que “no llenó la heladera”, legitimó la vuelta al FMI y fue caldo de cultivo para el surgimiento de la ultraderecha y el posterior triunfo de Milei.
Entre los “destacados” para la alianza, el bonaerense se juega a confirmar su acuerdo con los gobernadores. En mayo, Kicillof firmó un convenio de cooperación con el “caudillo” Gildo Insfrán en Formosa. La “estrategia” tampoco parece muy original. Se trata de reciclar a los mismos dirigentes, las mismas estructuras sindicales, los mismos gobernadores y buena parte de las mismas recetas económicas que ya fracasaron.
La cumbre del peronismo que se realizó semanas atrás profundizó esa lógica. Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner se sentaron en una misma mesa para intentar cerrar filas en defensa de las PASO. Participaron también Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Gustavo Melella y Gerardo Zamora. El mensaje fue claro. Hay que empezar a ordenar la tropa de cara a 2027.
La pregunta es inevitable. ¿Una alianza con los gobernadores peronistas que vienen siendo cómplices de los principales ataques a la clase trabajadora y del saqueo de nuestros recursos estratégicos? ¿Una alternativa de la mano de los dirigentes de la traidora CGT? ¿Los mismos que pactan la tregua con el gobierno de Milei y no llaman a un paro general y a un plan de lucha para derrotar la motosierra?
El peronismo no sirve para enfrentar a Milei. Gobernadores como Raúl Jalil u Osvaldo Jaldo fueron centrales en la complicidad con el gobierno. Muchos de sus legisladores le dieron votos fundamentales, desde la Ley de Bases hasta la reforma laboral esclavista. Muchos de ellos integran la Mesa Nacional del Litio y la Mesa del Cobre, desde donde se aplica el plan de saqueo de nuestros recursos para las multinacionales extractivistas.
Además, el peronismo que dirige la CGT no llamó a un paro frente a la bronca y el sentimiento antiimperialista que despertó la bandera desplegada por la selección argentina en defensa de Malvinas y contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y su capítulo para la extranjerización de nuestras tierras, que terminó cayendo gracias a la movilización. La central apenas llamó simbólicamente a participar.
En la provincia de Buenos Aires, Kicillof aplica el ajuste manteniendo a la docencia con salarios de miseria, lo que se expresó en la masiva adhesión al paro nacional docente del 3 de agosto. Su gobierno viene de descontar por la adhesión a los paros convocados por la seccional recuperada por el sindicalismo combativo en Suteba La Matanza.
El martes 25, la bronca se expresó en una masiva movilización por aumento salarial, contra los descuentos, el ataque a las licencias y el vaciamiento del IOMA.
No hay nada nuevo. Kicillof puede reunir gobernadores, dirigentes sindicales, intendentes y sectores de las distintas alas del peronismo, pero no representan una alternativa para la clase trabajadora, las mujeres y disidencias y la juventud. Por eso necesitamos seguir impulsando el FIT Unidad, apoyando las luchas, levantando un programa alternativo, obrero y popular y proponiendo un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora.
Carolina Goycochea
En la provincia de La Rioja, los salarios de toda la Administración Pública, incluidos los de la docencia, continúan perdiendo poder adquisitivo. Son salarios que no alcanzan para cubrir la canasta básica ni los impuestos, mucho menos para vivir, mientras la salud y la educación públicas sobreviven. Frente a esta realidad, sobra propaganda, sobran fotos y sobran anuncios.
Mientras tanto, el gobernador peronista Ricardo Quintela no deja de acumular millas con sus viajes, intentando presentarse como una alternativa mientras la situación de las y los trabajadores riojanos empeora.
La excusa para la existencia de los Chachos es inyectar fondos a una economía provincial que se desmorona rápidamente, con cierre de comercios, despidos y la pobreza y la indigencia en aumento. Según la UCA, el 25% de la clase trabajadora atraviesa niveles de morosidad exorbitantes. En este contexto, y con bombos y platillos, Quintela anunció después de seis meses un aumento salarial miserable, apenas un 4% al básico, 70 mil pesos en negro y 50 mil pesos en Chachos.
Una verdadera miseria que no mueve el amperímetro de la economía familiar ni de la provincia. Las y los trabajadores siguen recurriendo a créditos usureros para pagar el alquiler, comprar alimentos y llegar a fin de mes.
El gobierno provincial llevó a La Rioja al default al incumplir pagos vinculados al Bono Verde, profundizando una situación financiera cada vez más crítica.
La realidad cotidiana es brutal. Un kilo de carne ronda los 22 mil pesos, mientras los impuestos no dejan de aumentar y las boletas de luz llegan a los 300 mil pesos, cuando un salario promedio se ubica alrededor de los 475 mil pesos.
Los Chachos no son una solución. Son una medida de maquillaje que intenta mostrarse como una salida “novedosa” frente a la crisis, pero profundiza la precarización salarial y no resuelve ninguno de los problemas estructurales de las familias trabajadoras.
Ahora anuncian un decreto que suspende durante 180 días las ejecuciones prendarias, bajo el discurso de ayudar a las familias a recuperarse. Pero ninguna familia se recupera con medidas paliativas mientras los salarios siguen perdiendo poder adquisitivo.
Lo que necesitamos las y los trabajadores riojanos es un aumento salarial real que recupere todo lo perdido durante estos años de ajuste del gobierno provincial.
Los Chachos no salvan a nadie. El gobierno del PJ de Ricardo Quintela descarga la crisis sobre las y los trabajadores mientras intenta mostrarse como una alternativa. Frente a esto hay que decirlo con claridad. El peronismo no es salida. La salida es la izquierda.
Gabriel Schwerdt
Ya se hicieron dos reuniones para organizar la Marcha de la Bronca, que inicialmente lanzaron Myriam Bregman y Nicolás del Caño, del PTS.
La primera fue el 13 de agosto en la Facultad de Ciencias Sociales, a la que asistieron referentes de organizaciones del AMBA. La segunda se realizó el sábado 22 de agosto y fue de carácter nacional, con compañeras y compañeros que se conectaron desde todo el país. En ambas reuniones, desde Izquierda Socialista participamos apoyando la iniciativa y planteando aportes para que la marcha sea exitosa.
Después de la masiva jornada nacional del 6 de agosto contra la extranjerización de las tierras, en la que el gobierno recibió una dura derrota política, la gran tarea es darle continuidad. Como sabemos, la CGT y las CTA hacen muy poco para movilizar, más allá de algunas marchas testimoniales. Por eso es correcta la convocatoria a esta gran marcha nacional para ocupar el espacio que dejan las conducciones sindicales burocráticas y el PJ en todas sus variantes, dando una perspectiva de cómo se debe enfrentar a Javier Milei y su plan motosierra.
La gran tarea de acá al 19S es preparar una gran marcha en las principales ciudades del país. Contamos con la bronca y la fuerza de miles de compañeras y compañeros que todos los días enfrentan al gobierno y su ajuste, de la juventud que no puede estudiar ni trabajar, de las despedidas y despedidos de cientos de fábricas y empresas que han cerrado, de las jubiladas y jubilados que ganan una miseria y son reprimidos violentamente cuando se movilizan, y del movimiento de mujeres y disidencias que lucha por sus derechos contra los fachos del gobierno.
Y, por supuesto, con el Frente de Izquierda Unidad, que apoya y es parte de todos estos reclamos. En estos días tenemos que llegar a estos sectores para invitarlos a marchar en todo el país. Esa es la gran tarea que tenemos por delante.
Aportes a la convocatoria y organización de la marcha
En el marco del acuerdo con la convocatoria a marchar el 19S, en las dos reuniones planteamos algunos aportes políticos, varios de los cuales fueron tomados en cuenta. Una de las propuestas fue que, además de marchar el 19, hay que seguir exigiendo que la CGT rompa el pacto con el gobierno y convoque, junto a las CTA, a un nuevo paro general y a un plan de lucha nacional para unificar a toda la clase trabajadora y los sectores populares contra la motosierra de Milei y los gobernadores.
También propusimos reivindicar y tener en cuenta que existen otras experiencias de coordinación, invitándolas a ampliar y organizar la marcha del 19S. Entre ellas, la de jubiladas y jubilados que marchan todos los miércoles, la coordinadora Basta de Falsas Soluciones, que jugó un rol muy importante en la jornada del 6, y en especial la mesa nacional del Plenario Sindical Combativo, que aportó importantes columnas desde sus gremios, cuerpos de delegados e internas combativas.
Además, propusimos que la consigna para la marcha del 19S incorpore el llamado a derrotar a Milei, “sus cómplices y al FMI”; que tenga carácter nacional y que sea impulsada en los lugares de trabajo, universidades y barrios.
A su vez, hicimos dos propuestas que no fueron tomadas por los compañeros y compañeras del PTS y el MST, que son quienes están conduciendo la organización de la marcha. En primer lugar, propusimos ampliar la mesa de conducción de todo lo referente a su preparación, incorporando a las distintas organizaciones, sindicatos combativos, organismos de derechos humanos, organizaciones piqueteras y partidos políticos que ya estamos comprometidos con la convocatoria.
En segundo lugar, tanto el Partido Obrero como Izquierda Socialista propusimos que el FIT Unidad convoque a la marcha como frente. Es un error, como lo están imponiendo el PTS y el MST, que la mesa nacional del Frente no se reúna y discuta una declaración de apoyo a la marcha. El Frente de Izquierda tiene un prestigio logrado en los quince años que lleva de existencia apoyando las luchas contra todos los gobiernos, sus referentes son muy conocidos y tiene una extensión nacional. Este error del PTS y el MST se inscribe en una política más general equivocada que lleva al FIT-U a la parálisis y, peor aún, a la división, como concretaron en las elecciones a constituyente municipal en la ciudad de Bariloche.
Los llamamos a reflexionar y a retomar el camino de la discusión al interior del Frente de Izquierda para que este juegue un rol clave potenciando la convocatoria a la marcha del 19S y las posteriores acciones que puedan darse para derrotar el plan motosierra de este gobierno saqueador y entreguista de Milei, los políticos patronales cómplices y el FMI.