Escribe PSL (Partido Socialismo y Libertad), sección venezolana de la UIT-CI (Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional)
El pasado 3 de enero el gobierno del ultraderechista Donald Trump ejecutó un ataque criminal contra nuestro país. Como resultado del operativo militar fue secuestrado Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, hecho que repudiamos. Aquel día se produjo una verdadera masacre. Más de 100 muertos, entre ellos algunos civiles, y un número similar de heridos, aunque las cifras pueden aumentar en los próximos días. La acción criminal del imperialismo estadounidense venía siendo aupada y promovida desde hacía meses por María Corina Machado y otros representantes de la oposición patronal venezolana.
Con sus primeras declaraciones tras la invasión a Venezuela, ha quedado claro que a Trump solo le interesa el petróleo y demás recursos del país. El descomunal despliegue naval y los bombardeos en el Caribe y el Pacífico nunca fueron realmente por el narcotráfico. A Estados Unidos no le interesan las libertades democráticas, ni la libertad de los presos políticos, como tampoco los salarios ni las condiciones de vida del pueblo venezolano.
Este ataque es la expresión de una contraofensiva global desplegada por Trump que intenta revertir la crisis económica y de dominación hegemónica de los Estados Unidos, en el contexto de la crisis global del capitalismo imperialista. El ultraderechista Trump persigue hacer nuevamente a “América grande”, como dijo en su alocución de ascenso al poder en enero del pasado año, lo que hasta ahora no ha podido concretar.
Después de la intervención militar en Venezuela, Trump dijo que podría haber un segundo ataque a nuestro país, si el gobierno venezolano encabezado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, no acataba sus exigencias. Dijo que ahora controlaba el país y que iba a dirigir el comercio de su petróleo. Simultáneamente también amenazó a Cuba, Colombia, México y Groenlandia.
Desde el Partido Socialismo y Libertad rechazamos el plan de Estados Unidos de recolonizar a nuestro país y controlar la explotación y comercialización del petróleo, en el marco del reflotamiento de la Doctrina Monroe y su Corolario Trump. El pasado viernes fue vergonzoso ver a los principales CEO de las transnacionales petroleras reunidas con Trump en la Casa Blanca, definiendo el destino de nuestro petróleo.
Advertimos sobre el peligro de un pacto entre Trump y el gobierno venezolano
No tenemos ninguna confianza en el actual gobierno presidido por Delcy Rodríguez, como no lo teníamos antes con Maduro ni con Chávez. Lo que estamos observando son señales claras de que el actual gobierno chavista está dispuesto a acatar las exigencias de Trump. Poco después que Trump anunciara que Venezuela le entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, Pdvsa hizo público que está en negociaciones con Estados Unidos para venderle “volúmenes de petróleo”, algo que estaría en consonancia con lo afirmado por Trump. Por otra parte, ya se están dando pasos para el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos cuando lo que correspondería sería romper toda relación con EE.UU y la afectación de sus intereses en Venezuela. A tan solo 6 días del brutal ataque de Estados Unidos, arribó al país una delegación de funcionarios norteamericanos que se dirigió a la embajada en la capital venezolana. Incluso ha trascendido que existe la posibilidad de que Delcy Rodríguez se reúna con Trump.
Lo que está en juego ahora ante el peligro de un pacto del gobierno con Trump es un mayor control y sujeción de Estados Unidos sobre el petróleo venezolano. En palabras del mismo Trump el plan es aumentar la producción para que baje el precio del petróleo en el mercado, un precio que ya venia en bajada. Por ello rechazamos cualquier pacto con Trump. Debemos ser categóricos, si se pacta con el imperialismo va a haber más miseria y expoliación de nuestros recursos y ningún beneficio para el pueblo trabajador.
Nadie puede tener expectativas positivas con esta agresión imperialista, y con los planes de dominación colonial sobre Venezuela. Hay una larga historia de intervenciones militares de Estados Unidos en nuestro continente y en otras regiones, que solo han dejado una estela de muertos, destrucción y mayor sujeción al imperialismo y a sus grandes empresas. No van a haber beneficios ni mejores salarios con Estados Unidos y sus transnacionales. A estas poco le importan las necesidades del pueblo trabajador. No son Trump, un ultraderechista, ni las empresas transnacionales petroleras las que van a solucionar nuestros problemas, por el contrario, vendrían a profundizar la explotación y la destrucción de nuestros bienes comunes naturales. Solo con nuestra organización paciente, nuestra lucha y movilización en cada sitio de trabajo, de estudio y en las comunidades podremos recuperar nuestros derechos y darle respuesta a nuestros principales reclamos.
El chavismo siempre pactó con las transnacionales
Es importante recordar que las empresas transnacionales nunca se fueron de Venezuela. En el año 2007 Chávez asoció a las transnacionales petroleras a Pdvsa a través de la figura de las empresas mixtas. En ese acuerdo entraron Chevron, Repsol, Shell, Total, China National Petroleum, Petrobras, luego ingresarían al esquema Mitsubishi, Lukoil, Gazprom y Rosneft. Las únicas empresas que no entraron en el acurdo de empresas mixtas fueron Exxon Mobil y Conoco Phillips, porque decidieron irse. En el 2010 Chávez otorgó a las transnacionales varios bloques de la Faja Petrolífera del Orinoco, la reserva de crudo más grande del mundo, profundizando así la entrega de nuestro petróleo.
Los acuerdos se concretaron en otros sectores económicos como alimentación, telecomunicaciones y bancario, incluyendo a empresas como Nestlé, Coca Cola, Movistar, DHL, Citibank, y a grandes empresarios nacionales, como el Grupo Cisneros.
Venezuela recibió entre 1999 y 2014 más de 960 mil millones de dólares por exportaciones petroleras. Muy poco de esa gran cantidad de recursos llegó a los trabajadores y sectores populares. Solo algunas políticas asistencialistas y las Misiones, que con el tiempo se fueron diluyendo. La mayor parte de ese dinero fue a negociados turbios y la corrupción, a compras de armas y contratos con grandes transnacionales. Todo esto lo planteamos en un libro que publicamos en el año 2018 titulado “¿Por qué fracaso el chavismo? Un balance desde la oposición de izquierda”, que puede consultarse en la página web: nahuelmoreno.org
El PSL y nuestra corriente socialista revolucionaria encabezada por Orlando Chirino y José Bodas, protagonistas de la lucha contra el golpe de Estado y el paro patronal contra el presidente Chávez en el 2002, siempre se opuso a esta política y luchamos por petróleo 100 % estatal bajo gestión y control obrero, y dimos la pelea por una verdadera salida socialista y un gobierno de las y los trabajadores y el pueblo.
Esta demanda se mantuvo con Maduro quien siempre estuvo de acuerdo en acordar con los Estados Unidos y sus transnacionales. De hecho, en más de una ocasión se dirigió al gobierno estadounidense e incluso a inversionistas de otras zonas del mundo, ofreciéndole nuestras riquezas petroleras.
En junio de 2024, Nicolás Maduro invitó a empresarios extranjeros a invertir en el sector petrolero. En aquella ocasión dijo: "Deben saber los inversionistas de Estados Unidos, de Asia, de África, de toda América Latina y el Caribe, de todo el mundo, que Venezuela es el sitio de las oportunidades y que las inversiones están garantizadas para crecer y darle garantías y seguridad energética al mercado internacional".
Llamamos a rechazar cualquier pacto con el imperialismo norteamericano
Hay que movilizarse por un aumento de salarios y pensiones de emergencia, igual a la canasta básica. ¡Basta de ajuste al pueblo trabajador! ¡Basta de bonificación salarial!; que se discutan las contrataciones colectivas; por el derecho a huelga y la libertad sindical; por la libertad plena de los presos políticos, incluso para las y los que ya han sido excarcelados, libertad para las personas apresadas en el marco de las protestas contra el fraude electoral en julio de 2024. Que se acelere la libertad de los presos anunciada por Jorge Rodríguez. Especialmente exigimos la libertad de las trabajadoras y trabajadores detenidos por luchar, por denunciar la corrupción o por razones políticas, como es el caso de más de 120 petroleros que permanecen detenidos, y que sean restituidos en sus cargos. Reenganche inmediato de los despedidos con pago de salarios caídos. Que cese la represión y la persecución ¡Levantamiento inmediato del decreto de conmoción externa!. Que se abran los medios de comunicación que fueron cerrados. Plenos derechos políticos para el pueblo trabajador. Que se legalicen los partidos políticos de izquierda y democráticos. Reclamamos petróleo 100% estatal, sin empresas mixtas ni transnacionales; impuestos progresivos para todas las empresas transnacionales y grandes empresas nacionales, y que todo este dinero se destine para aumentos de salarios, para salud, educación y producción de alimentos y medicamentos.
Llamamos a rechazar cualquier pacto con el imperialismo norteamericano. Que el gobierno de Delcy Rodríguez en vez de negociar con EE.UU. convoque a los presidentes Petro de Colombia, Lula de Brasil y Sheinbaum de México a impulsar una gran movilización continental y mundial contra los intentos de Trump de imponer un plan de sujeción y control a Venezuela, y seguir el ejemplo de muchos países donde se han producido movilizaciones de rechazo a la invasión norteamericana y en solidaridad con Venezuela.
Caracas, 10 de enero de 2026
Foto de portada: Incendio en Epuyén, al lado de la Ruta 40
Escribe Julieta “Mechón” Ocampo, diputada provincial en Neuquén por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Es una tragedia anunciada la de todos los veranos. Este año se repite agravada. La población de la comarca andina “espera” la llegada de los incendios, razón por la cual, muchas trabajadoras y trabajadores, y jóvenes optan por permanecer en la zona ante los riesgos y desastres que se desatan cuando empiezan los incendios. Recordemos que el año pasado se quemaron totalmente 78 viviendas.
Ese pronóstico se cumplió cuando el domingo 4, en Puerto Patriada, comenzó un incendio que dejó varadas a miles de personas que recién pudieron ser evacuadas el lunes 5 a la noche.
Al viernes 9, el fuego ya arrasó cerca de 5.000 hectáreas, y más de diez familias perdieron su vivienda, mientras el fuego sigue avanzando sin control por Epuyén y la ruta 40.
Por razones familiares me encontraba en la zona cuando comenzaron los incendios. Pude presenciar cómo las y los vecinos, junto a las mismas Brigadas Autoconvocadas que participaron el año pasado, activaron rápidamente los circuitos para evacuaciones, prepararon viandas y elementos para los brigadistas y las autobombas, y se pusieron a disposición para apagar los incendios. Es importante recordar que el año pasado se quemaron 32.000 hectáreas de bosque nativo en la Patagonia, el mayor incendio en los últimos nueve años. Sin embargo, el Gobierno de Javier Milei, que es negacionista del cambio climático, decidió traspasar el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), de la órbita de Ambiente, al Ministerio de Seguridad Nacional, más precisamente a la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada. Esto debilita el enfoque ambientalista, abandona una política integral del manejo del fuego, y reafirma la mirada reactiva aplicada por el Estado nacional por sobre la prevención.
Por su lado, la partida presupuestaria del SNMF, que depende del presupuesto nacional, contará con 20.131 millones de pesos, lo que implica una caída real del 69% con respecto a 2023 y del 53,6% con respecto a 2025. Mientras ocurre este desfinanciamiento y desinstitucionalización del manejo del fuego, en el Congreso de la Nación buscan retroceder en la normativa sobre mecanismos preventivos. Encima con un agravante: que durante el 2025, Milei, solo ejecutó el 50% del presupuesto asignado a los bomberos (El Cronista 9/1/2026).
En el presupuesto 2026 no se contemplan, entre tantos otros achiques, las partidas necesarias para la conservación del bosque nativo: mientras que la Ley determina un monto presupuestario del 0,3% del total del presupuesto nacional, en el presupuesto 2026 solo se asigna el 0,0107%, o sea, un recorte enorme. También, el gobierno ultraderechista busca modificar la Ley Nacional de Manejo del Fuego, lo que vuelve más evidentes y sospechosas las causas de los incendios. Con su modificación propone cambiar el uso de superficies afectadas por los incendios forestales intencionales o accidentales, con el fin de generar rápidos negocios agro-ganaderos o inmobiliarios.
Por otra parte, Ignacio Torres, gobernador del PRO en Chubut, es denunciado públicamente por los vecinos de retener aportes internacionales por más de 600 mil dólares para la reforestación autóctona, la conservación de bosque nativo y la reconstrucción de las viviendas que se destruyeron en los incendios del verano pasado. Para desviar su responsabilidad de este desfinanciamiento, Torres, de forma oportunista y con claras intenciones políticas, busca culpar al pueblo mapuche de los incendios para avanzar en la criminalización y represión interna como sucedió el año pasado.
Es evidente, que las y los trabajadores y el pueblo de esta región, sufren cruelmente las consecuencias del cambio climático global y del avance del extractivismo en la Patagonia, que son las causales de lo que está sucediendo. Imaginemos el salto que puede dar esta grave situación si los gobiernos nacional y provincial logran su objetivo de modificar la Ley de Glaciares, permitiendo que en estas mismas zonas pueda aplicarse la explotación de la mega-minería.
Toda la solidaridad con las y los vecinos de la Comarca Andina
Desde Izquierda Socialista y Ambiente en Lucha denunciamos que estos incendios están directamente relacionados con el calentamiento global del clima y el avance del extractivismo sobre el territorio natural para favorecer el negocio inmobiliario, hotelero, y en beneficio de los grandes empresarios extranjeros, como los jeques qataríes o árabes, que buscan ocupar nuestro territorio para el saqueo de nuestros bienes naturales.
También denunciamos al gobierno nacional como a los provinciales que no han invertido en políticas para prevenir los fuegos y poder apagarlos rápidamente, como la compra de aviones, la realización de trabajo preventivo y el pago de salarios dignos a los brigadistas. El avance del ajuste y de los proyectos extractivistas y contaminantes son impulsados por el gobierno de Milei con la complicidad de la falsa oposición patronal de la UCR, el PRO y del peronismo.
---------------------------------------------------------------------------------------
Para acercar donaciones en El Bolsón pueden hacerlo en el CIC (Avenida Los Cipreses 3240) y en el Centro Cultural Galeano (Onelli 2871) de:
- Agua y bebidas hidratantes.
- Frutas y verduras frescas.
- Barras de cereales, frutos secos, caramelos ácidos y cualquier alimento práctico que de energía.
- Elementos para botiquines.
- Elementos de seguridad física (ropa, calzado, guantes, linternas).
Escribe Prensa PSL
Presentamos la traducción de entrevista realizada a nuestro compañero Miguel Ángel Hernández por el periódico turco BirGün, por el periodista Umut Can Firtina.
8 de enero de 2026. Según Hernández, líder del Partido Libertad y Socialismo de Venezuela, Trump intenta presentar a Estados Unidos como una gran superpotencia que ha recuperado su prestigio. Al afirmar que la situación en Venezuela sigue siendo incierta, Hernández afirma: «Los líderes deben lanzar una movilización continental contra la agresión estadounidense».
Mientras las repercusiones del ataque imperialista estadounidense persisten en Venezuela, Trump sigue amenazando a toda la región.
Miguel Ángel Hernández, secretario general del Partido Socialismo y Libertad (PSL) en Venezuela, sección venezolana de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI) y profesor de la Universidad Central de Venezuela, respondió a nuestras preguntas.
¿Qué presenciamos ahora en América con las últimas acciones del imperialismo estadounidense?
Lo que ocurre en Venezuela es un nuevo ataque contra los pueblos de América Latina. Se trata de una intervención armada inaceptable por parte de Estados Unidos, la principal potencia imperialista del mundo. Esto, sin duda, tendrá graves consecuencias para los pueblos del continente. Trump amenaza a Colombia y México, e incluso a países fuera de la región.
Sin embargo, el futuro sigue siendo incierto. Existen muchas contradicciones dentro del establishment político estadounidense; las diferencias entre Trump y Rubio son claramente visibles. Una gran parte de la opinión pública estadounidense se opone a las intervenciones militares en el extranjero; la base del MAGA no comparte esta postura. Tanto demócratas como representantes y senadores republicanos han iniciado una investigación en el Congreso que declara ilegales los bombardeos en el Caribe y el Pacífico.
EL PUEBLO DEBE DETERMINAR SU PROPIO DESTINO
Como PSL, condenamos categóricamente este ataque criminal y cobarde contra el pueblo venezolano. Abogamos porque el pueblo trabajador venezolano decida su propio destino, no el del asesino imperialismo estadounidense. Sin embargo, también adoptamos esta postura desde la oposición de izquierda al gobierno de Maduro. Maduro gobernó con una falsa retórica socialista. En realidad, fue un régimen represivo que implementó una brutal política de ajuste capitalista que condenó a los trabajadores a salarios de miseria y servicios públicos pésimos, con cientos de presos políticos.
El régimen chavista entregó la industria petrolera a corporaciones multinacionales a través de las llamadas empresas mixtas. La multinacional estadounidense Chevron es el principal exportador de petróleo venezolano. Venezuela cuenta con multinacionales petroleras como Shell, Total y ENI, así como empresas japonesas, chinas y rusas; pero Trump quiere que el petróleo venezolano esté controlado principalmente por compañías petroleras estadounidenses, garantizando así las inversiones de China y otros países imperialistas. Ni siquiera se molestaron en ocultarlo.
¿Qué significa para el futuro del mundo la intervención estadounidense en Venezuela, el secuestro del presidente de un estado soberano y la toma del país? ¿Qué cambiará?
Sin duda, sienta un precedente muy grave. No solo secuestraron a Maduro; Trump también afirmó que gobernaría el país hasta que se produjera una transición «segura, apropiada y razonable», y dejó claro que la Casa Blanca determinaría cuándo y bajo qué condiciones. Incluso descalificaron a la ultraderechista María Corina Machado para llevar a cabo esta transición. Amenazaron con un segundo ataque militar y afirmaron que las compañías petroleras estadounidenses recuperarían la industria petrolera en consonancia con los intereses estadounidenses. Resultó que el pretexto del narcotráfico era una farsa, y que el verdadero objetivo de Estados Unidos siempre ha sido apoderarse del petróleo y otros recursos del país. En esta intervención militar, como en invasiones anteriores, ni siquiera se molestaron en ocultarla ni en buscar una resolución de la ONU. Al igual que en otros temas, Trump está desmantelando el orden político establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Afirma su intención de tomar medidas unilaterales para lograr sus objetivos. Pero esto también le resulta difícil. No ha logrado todo lo que prometió; aún enfrenta contradicciones y limitaciones.
Esta agresiva política del imperialismo estadounidense busca intensificar el saqueo de los recursos naturales bajo el falso pretexto de una «guerra contra las drogas», incrementar aún más la explotación extrema de los pueblos y frenar los movimientos de masas que están acorralando al sistema capitalista/imperialista en su crisis más profunda.
Todos estos ataques forman parte de la contraofensiva global lanzada por Trump. Esta contraofensiva busca revertir la crisis de hegemonía estadounidense y la crisis económica; esta crisis, a su vez, forma parte de la crisis global del imperialismo capitalista.
Como dijo Trump al asumir el cargo en enero, está intentando «hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande», aunque aún no lo haya logrado. Esto también se refleja en su apoyo incondicional al genocidio y la limpieza étnica de Netanyahu en Gaza y en toda Palestina; tampoco allí pudieron lograr una victoria decisiva.
¿Qué debemos esperar ahora que Trump ha declarado que consolidará el dominio estadounidense en el hemisferio occidental? ¿Cómo lo hará? ¿Cuáles son sus objetivos?
El recién publicado Documento de Seguridad Nacional de EE. UU. establece el objetivo de «revisar» la Doctrina Monroe de 1826: «América para los estadounidenses». El control del hemisferio occidental es el objetivo principal. La intervención militar en Venezuela sería la primera expresión real de la «interpretación de Trump» mencionada en el documento.
Trump declaró que controlan Venezuela, que su objetivo es asegurar el petróleo y las inversiones estadounidenses en ese sector, y amenazó con una segunda intervención militar. Dijo que se reunió con la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, y que ella está dispuesta a cooperar. Sin embargo, esto aún no está claro.
El chavismo sigue en el poder en Venezuela. No es casualidad que amenazara a Rodríguez con una segunda intervención mucho más fuerte si no cumple con las demandas estadounidenses, principalmente la apertura de la industria petrolera a las multinacionales estadounidenses. Por lo tanto, la situación en Venezuela sigue abierta. Una nueva intervención es una posibilidad, pero no es sencilla; Invadir y controlar el país con tropas estadounidenses no es fácil. Existe una situación incierta y sin resolver; esto refleja tanto la debilidad del imperialismo estadounidense para materializar sus intenciones como las enormes contradicciones dentro del establishment político estadounidense.
Trump intenta presentar a Estados Unidos como una gran superpotencia que ha recuperado su prestigio; afirma que se trata de la mayor operación militar desde la Segunda Guerra Mundial, amenazando con valentía a Colombia y México, pero ni siquiera ha resuelto por completo la situación en Venezuela.
¿Cómo está reaccionando y comportándose el pueblo venezolano ante la última intervención imperialista estadounidense?
La mayor deficiencia en Venezuela actualmente es la falta de movilización masiva contra la invasión estadounidense. Salvo pequeñas acciones convocadas por el gobierno —principalmente con la participación de militantes del partido gobernante, milicias y funcionarios del aparato estatal—, las ciudades, especialmente la capital, Caracas, están tranquilas.
El sábado y el domingo, la actividad social y económica se detuvo casi por completo. Las calles de Caracas estuvieron desiertas ambos días. Esta falta de movilización masiva contrasta marcadamente con las grandes marchas y manifestaciones que tuvieron lugar en respuesta al intento de golpe de Estado contra Chávez en 2002. Esas movilizaciones masivas fueron precisamente las que derrotaron el golpe y aseguraron el regreso de Chávez al poder.
Las grandes expectativas que existían durante la era Chávez, la conciencia política y antiimperialista adquirida en la lucha contra el golpe y el sabotaje petrolero, se desvanecieron gradualmente a medida que el chavismo no avanzaba hacia el socialismo, quedando estancado en simples reformas y casi desapareciendo entre la burocracia y la corrupción.
El país ha experimentado una profunda crisis durante la última década. Las sanciones imperialistas, iniciadas en 2017 y 2019, y las brutales políticas de ajuste capitalista implementadas por el gobierno de Maduro exacerbaron la crisis, haciendo pagar las consecuencias al pueblo y a la clase trabajadora. Las multinacionales petroleras y otras empresas extranjeras en diversos sectores económicos han mantenido su presencia en Venezuela; las duras políticas de ajuste han reducido el salario mínimo por debajo de un dólar; el gasto social ha disminuido drásticamente y, sumado a la corrupción masiva en las instituciones estatales, los servicios públicos, la industria petrolera, la electricidad e industrias esenciales como el hierro, el acero y el aluminio, han colapsado.
Por otro lado, el gobierno comenzó a tornarse más autoritario a partir de 2016; el año pasado cometió un flagrante fraude electoral. Hoy en día, hay cientos de presos políticos, muchos de los cuales fueron detenidos durante las protestas contra el fraude electoral de 2024. Todo esto ha provocado la emigración de millones de personas; aproximadamente 7 millones de venezolanos han abandonado el país en la última década. Todo esto ocurrió mientras el gobierno se autodenominaba «socialista», creando una confusión generalizada.
Este contexto social, económico y político explica por qué una parte significativa de la población venezolana apoya o acepta pasivamente la intervención estadounidense. Precisamente por eso no hay hoy movilizaciones masivas en rechazo a la intervención imperialista.
LÍDERES CONTINENTALES DEBEN UNIRSE
¿Qué deben hacer los líderes y el pueblo?
Lo importante en este momento es que gobiernos como Petro en Colombia, Sheinbaum en México y Lula en Brasil convoquen a una gran movilización continental contra la agresión militar estadounidense contra Venezuela. Ya se han iniciado acciones en este sentido en Estados Unidos, España, Argentina, México y otros países.
Publicado originalmente en:
https://www.birgun.net/haber/venezuela-ozgurluk-ve-sosyalizm-partisi-lideri-tum-kita-birlikte-direnmeli-682435
Escribe Cintia Chamorro
Los municipales de Morón no son ajenos al ajuste que se vive a nivel nacional con el gobierno de Javier Milei y su plan motosierra, dónde el peronismo de Kicillof no es un escudo como ellos dicen que sirva para enfrentar al gobierno nacional quedando esto demostrado en los recortes presupuestarios que se dan en la provincia de Bs As.
Los trabajadores municipales tenían que tener en sus cuenta sueldo las horas extras trabajadas del mes de noviembre depositadas el día 30 de diciembre y al no darse esto, explotan de furia en el Concejo Deliberante de Morón mientras este sesionaba para aprobar el presupuesto municipal. Los trabajadores estuvieron movilizados por las calles céntricas y hasta cortaron las vías del tren Sarmiento. Ante la protesta, el municipio liderado por Lucas Ghi no responde con la inmediatez del pago de los salarios sino apostando a la policía para frenar la protesta, amedrentar a los trabajadores viviendo tensos momentos contra las provocaciones de los efectivos.
Ante reiteradas negociaciones con el sindicato y a la promesa que cobrarían el viernes 2 del nuevo año los trabajadores se retiran a sus casas...pero nuevamente fue una promesa incumplida ya que en esa fecha desde el municipio les dicen que el dinero se acredita el día sábado 3-1-2026.
Desde Izquierda Socialista Morón junto a trabajadores docentes y ferroviarios nos acercamos a expresar la solidaridad de nuestro partido poniéndonos a disposición. Rolo, un dirigente de los municipales de Morón nos contaba la magra situación salarial que tienen, con salarios básicos de 300 mil pesos y que muchos tratan de llegar a fin de mes con las horas extras.
A pesar de que los trabajadores municipales lograron cobrar su salario el sábado 3, este conflicto se viene repitiendo desde noviembre por el atraso en el pago de las horas extras. Hay que seguir en estado de alerta y movilización, rodeando de solidaridad a los trabajadores municipales y su lucha.
Escribe Prensa UIT-CI
Reproducimos la declaración del Partido Socialismo y Libertad (PSL), sección venezolana de la UIT-CI, 3 enero, 2026
Rechazamos categóricamente la agresión de Estados Unidos contra Venezuela. Fuera Trump de Venezuela y América Latina
Caracas, 3 de enero de 2026.- El Partido Socialismo y Libertad, sección venezolana de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional, repudia enérgicamente la brutal agresión militar perpetrada por el imperialismo norteamericano contra nuestro país.
En horas de la madrugada del sábado 3 de enero, aproximadamente a la 1:50 am, se inició un bombardeo con helicópteros y drones por parte del gobierno del ultraderechista Donald Trump contra diversas instalaciones militares y civiles en Caracas y en los estados La Guaira, Miranda y Aragua. Según la información de la que disponemos, habrían sido bombardeados varios sitios en Fuerte Tiuna —donde también se encuentra la sede del Ministerio de la Defensa—, instalaciones del puerto de La Guaira, el más importante del país, instalaciones militares en Maracay —ciudad ubicada en el centro de Venezuela a hora y media de la capital—, y aeropuertos civiles en Miranda. Todos estos lugares se encuentran cercanos a Caracas.
Los ataques imperialistas se produjeron en zonas densamente pobladas, y hasta el momento se desconoce la magnitud de los daños en términos de pérdidas humanas y materiales. Sin embargo, información oficial del gobierno venezolano y del mismo Trump anuncian la captura por parte de efectivos estadounidenses de Nicolás Maduro y Cilia Flores, por lo cual nos sumamos a la exigencia de fe de vida e información sobre su paradero y las condiciones de su detención.
En Fuerte Tiuna existen numerosos edificios residenciales que habrían sido afectados por los bombardeos, así como en Maracay, una de las ciudades más pobladas del país. Helicópteros de ataque y unidades de fuerzas especiales habrían llevado a cabo la operación, a pesar de que el gobierno había declarado contar con las defensas necesarias para repeler cualquier agresión.
Desde el mes de septiembre, el país venía siendo objeto de amenazas por parte del imperialismo estadounidense, con un gigantesco despliegue militar en el Caribe, el más grande en la región desde la invasión a Panamá en 1989. En las últimas semanas, el operativo bélico que Estados Unidos denominó «Lanza del Sur» fue adquiriendo proporciones cada vez mayores: más de 20 bombardeos a embarcaciones con un saldo de más de un centenar de asesinados; el bloqueo al transporte de petróleo venezolano; la incautación de buques y, más recientemente, el ataque a un muelle en La Guajira.
Se trata de un ataque sin precedentes contra Venezuela perpetrado por Estados Unidos, la principal potencia imperialista del mundo.
Nuestro categórico repudio a este criminal y cobarde ataque contra el pueblo venezolano lo hacemos desde la oposición de izquierda a Maduro, quien encabeza un régimen represivo y autoritario con centenares de presos políticos y que aplica un brutal ajuste capitalista, sometiendo al pueblo trabajador a salarios de hambre y pésimos servicios públicos.
Llamamos al pueblo trabajador venezolano a rechazar esta agresión contra nuestra soberanía. Igualmente, exhortamos a los pueblos del mundo, y en especial de América Latina y el Caribe, a manifestarse en las calles de sus países contra esta nueva agresión de Estados Unidos hacia un país de la región, una más en su larga lista de intervenciones, que ahora ejecutan apelando al llamado «Corolario Trump», contemplado en el recientemente aprobado documento de seguridad nacional de Estados Unidos que pretende reimponer la Doctrina Monroe en América Latina y el Caribe.
Fuera Trump de América Latina y el Caribe!!
Partido Socialismo y Libertad (PSL), sección venezolana de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)