El 26 y 27 de abril de 2025 se celebró exitosamente una conferencia extraordinaria para la fusión de Lucha Internacionalista (LI) con el grupo de compañeros y compañeras que habían militado en Corriente Roja y la LIT-CI. Un paso importante para avanzar en la construcción del partido revolucionario en el estado español, de Lucha Internacionalista, con un desarrollo cualitativo en la construcción estatal, con la integración de compañeras y compañeros de Andalucía y Madrid. También se han sumado a la UIT-CI compañeras y compañeros militantes de Alemania. De esta forma se fortalece la Unidad Internacional de las Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) para seguir su construcción en Europa.
Es un gran paso adelante en el marco de la profundización de la crisis del sistema capitalista-imperialista y de la contraofensiva que pretende llevar adelante el ultraderechista Donald Trump. Si algo puso en evidencia la decadencia del capitalismo fue el inédito colapso eléctrico, iniciado el 28 de abril, que dejó sin luz por más de doce horas al Estado español, Portugal y zonas del sur de Francia. Un sistema eléctrico manejado por redes de empresas privadas.
La conferencia se realizó en el salón de actos del centro cívico Cotxeres de Sants, Barcelona. De la conferencia participaron delegaciones de Catalunya, Valencia, Madrid y Andalucía. Estuvieron presentes delegaciones internacionales de la UIT-CI como Nuno Geraldes, por Trabajadores Unidos (TU) de Portugal, Eugenio Gemmo y Favio Neri por el Movimiento Liga Marxista Revolucionaria (M-LMR) de Italia, la compañera Belize, por el Partido de la Democracia Obrera (IDP) de Turquía, dos camaradas de Alemania y Miguel Sorans, por el Comité Ejecutivo Internacional (CEI) e Izquierda Socialista de Argentina. Llegaron saludos de la CST, de Brasil, PSL de Venezuela, MST de Chile, ARPT de Bolivia y del MAS de México.
La presidencia honoraria fue para la resistencia de los pueblos palestino y ucraniano. Sobre la situación internacional dieron los informes para abrir el debate, Josep Lluís del Alcázar, sobre coyuntura mundial y Cristina Mas sobre la resistencia Palestina y Medio Oriente; sobre la situación política del Estado informaron Cristina Darriba y David Pérez, y sobre plan de construcción María Esther del Alcázar. Luego se votaron las resoluciones y la nueva dirección.
El sábado 26 se realizó un acto en el que hablaron por Lucha Internacionalista: Cristina Mas (Catalunya), Andrés (Madrid), David Pérez (Andalucía), Miguel Sorans (CEI de la UIT-CI) y cerró Cristina Darriba. Dio un saludo especial David Orta, presidente del comité de la empresa química AkzoNobel (ex Titan) en plan de lucha contra los despidos.
Hubo una fiesta por los 25 años de Lucha Internacionalista y los 200 números de su prensa.
Se cerró la conferencia extraordinaria cantando, con los puños en alto, la Internacional.
El 24 de abril, ante un auditorio colmado, se presentó la reedición del libro Mujeres trabajadoras y marxismo, escrito por Mercedes Petit en 1979. La autora compartió el panel con la legisladora porteña Mercedes Trimarchi, en una actividad que convocó a docentes, trabajadoras estatales, ferroviarias y estudiantes.
Entre las presentes estuvieron las diputadas nacionales Mónica Schlotthauer (mandato cumplido) y Mercedes de Mendieta (electa), quienes colaboraron en esta nueva edición. También participaron Pilar Barbas, dirigenta de la Juventud de Izquierda Socialista y candidata a legisladora porteña, y Paola Mariani, referenta de la agrupación feminista Isadora, quienes sumaron aportes en los anexos del libro. Además de Eduardo Brüner y Martín Mangiantini.

Escribe Pilar Barbas, dirigenta de Juventud de Izquierda Socialista y Secretaria FUA
A un año de la marcha federal educativa, la lucha sigue. Plata para educación no para el FMI. Por una nueva marcha en defensa de las universidades. Vamos por la tercera marcha federal educativa
El 23A las calles aledañas a la Plaza de Mayo se colmaban de gente al canto de la Universidad de lxs trabajadores. Más de un millón de personas en todo el país, estudiantes, trabajadores, amigxs, familias enteras dejaron en claro en las calles que no íbamos a dejar que Milei avance contra una conquista histórica: la universidad pública y gratuita, la que nos da orgullo nacional y que es parte de nuestra identidad. Una marcha unitaria que se vieron obligadxs a convocar el CIN, la mesa sindical y la FUA, donde participamos de todos los espacios para golpear con un solo puño y que le generó al gobierno una primera crisis. Milei pasó de negarse rotundamente a entregar el presupuesto- lo que ponía en peligro a las universidades para abrir después de Mayo- a juntarse con los rectores para entregar una partida para los gastos de funcionamiento. Pero la mayoría de las reivindicaciones del 23A quedaban sin resolver. Los salarios de lxs trabajadores- que representa la mayoría del presupuesto- las becas y el boleto educativo nacional. El CIN, la mesa sindical, y la FUA se alineaban con los gremios y centros radicales y peronistas para confiar en la rosca parlamentaria de la mano de la Ley de Presupuesto Universitario. Que ante la amenaza del veto obligó a volver a salir a las calles en la nueva histórica marcha del 2 de Octubre. La ratificación del veto provocó el despertar del movimiento estudiantil y la toma de más de 100 facultades. Pero otra vez las burocracias actuaron para desarmar el conflicto.
Hoy a un año de esa histórica marcha del 23A, nos encontramos apoyando un nuevo paro docente. Y también algunas conclusiones de la lucha: con la lucha en las calles podemos conseguir más presupuesto porque las universidades siguen en peligro. La plata con la que contamos hoy en dia para funcionar es menor a la que teníamos en ese momento. Con salarios derrumbados, menos plata para funcionar y más recortes de becas y boletos.
¿Qué estamos esperando para volver a organizar otra marcha federal educativa? Esto escuchamos en las aulas, en las salas de profesores y entre los no docentes de las universidades. Pero, el gobierno cuenta con sus cómplices: las conducciones burocráticas y el CIN que se pronuncian contra la falta de presupuesto pero no mueven un dedo. Hoy llenan de Spots sus redes, para hacer campaña electoral.
El gobierno de Javier Milei no destina presupuesto por una orientación política de ahogamiento presupuestario hacia nuestras universidades para vaciarlas y avanzar en su privatización. Por eso decimos que plata hay, si el presupuesto que se gasta para los pagos de deuda se destinarán para educación. Ahora firmaron otro acuerdo con el FMI dejando en claro sus prioridades. Seguir recordándonos para que se la lleve la deuda externa.
Por eso, desde la Juventud de Izquierda Socialista insistimos en que tenemos que retomar el conflicto universitario en las calles. Esta semana acompañamos las jornadas de paro y visibilización con clases públicas y a un año del 23A salimos a las calles como todos los miércoles junto a lxs jubiladxs. Pero esto no puede quedar acá, necesitamos que se llame a asambleas en todas las universidades para profundizar el plan de lucha. Tenemos que repetir la histórica marcha del 23A junto a todas las peleas en curso de lxs trabajadores y jubiladxs. Por eso seguimos exigiendo la convocatoria a una Tercera Marcha Federal a Plaza de Mayo. En esa tarea estamos.
La muerte del Papa Francisco conmovió a millones de personas en todo el mundo. En Argentina, su fallecimiento fue también una oportunidad para el gobierno de Javier Milei, inmerso en una profunda crisis política, de poner todo en pausa. La tan anunciada interpelación al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, por el escándalo de la criptoestafa $Libra, quedó suspendida: la sesión en Diputados fue reconvertida en un acto de homenaje al pontífice. La oposición patronal, como de costumbre, acompañó con gusto.
En la página 5 analizamos en profundidad el significado del papado de Jorge Bergoglio, por lo que aquí nos limitamos a señalar cómo todas las fuerzas del régimen buscaron capitalizar su figura. Desde el oficialismo hasta Unión por la Patria y los radicales, todos se subieron al carro del homenaje. Incluso el propio presidente, que viajará al Vaticano para el funeral, en busca de otra selfie con alguno de sus aliados políticos del bloque imperialista.
No todos, sin embargo, lograron aprovechar el momento. La vicepresidenta Victoria Villarruel fue prácticamente echada con insultos y abucheos en la misa realizada en la Iglesia de San José de Flores, barrio natal del Papa. Para completar el colorido de la foto de un gobierno en crisis política, solo faltaba el anuncio de Amalia “Yuyito” González de su separación de Milei.
Así, el gobierno transita desde su propia crisis política, ante su mala performance electoral en Santa Fe y la realidad de las siete listas de derecha y centroderecha en CABA, hasta intentar capitalizar la salida del cepo y la supuesta “estabilidad del dólar” luego del acuerdo con el FMI.
Todo esto, salvo el genuino dolor popular de miles ante el fallecimiento del Papa, está más que alejado de las reales preocupaciones del pueblo trabajador y los sectores populares, que no están pensando en que ahora “pueden comprar dólares”, simplemente porque no tienen pesos para llegar a fin de mes y comprar lo básico para sobrevivir. El hundimiento del consumo, la realidad de millones de endeudados por usar la tarjeta de crédito para comprar comida, la preocupación por pagar el alquiler: ahí está el drama diario que se vive en los barrios populares o se discute en fábricas, oficinas o colegios.
Por todo eso, la bronca sigue creciendo. Y la necesidad de enfrentar una motosierra ahora recargada por las exigencias del FMI también. Un ejemplo de cómo hacerlo lo dan, todos los miércoles, las jubiladas y los jubilados, ya constituidos en emblema de la pelea. La CGT, presionada por abajo, tuvo que salir de su larga tregua y llamar a movilizarse en su apoyo el 9 de abril y a parar el 10. Ahora, tenemos la marcha convocada para el 30 de abril, en la cual desde el sindicalismo combativo se participará con una columna independiente, reclamando un nuevo paro general, ahora de 36 horas, y un plan de lucha.
Al mismo tiempo, sigue desplegándose el cronograma electoral. Ya pasaron la constituyente y las PASO de Santa Fe. Se vienen las elecciones en Salta, Chaco, Jujuy y San Luis. Además, se acerca la primera elección testigo nacional, la de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Para muchos compañeros y compañeras, en lugares de trabajo, estudio o en los barrios populares, la discusión es cuál es la alternativa política para enfrentar al gobierno. Cómo expresar, en concreto, el sentimiento de ¡basta de Milei! Existen interrogantes acerca de si el peronismo puede ocupar ese espacio. Es lógico: el peronismo viene de gobernar desastrosamente con Alberto y Cristina Fernández, y Sergio Massa, hambreando al pueblo con un ajuste exigido por el FMI y cumplido a rajatabla, que terminó llevando al equivocado voto castigo que le dio el gobierno al facho de Milei. Pero, posteriormente, ni siquiera fue capaz de cumplir con su rol de principal fuerza de oposición patronal.
La crisis del peronismo se expresó en gobernadores que se pasaron, con su tropa de diputados y senadores, a apoyar al gobierno de La Libertad Avanza; en una CGT que estuvo más de seis meses en un pacto con el gobierno, mientras pasaba lo más brutal del superajuste; y en dirigentes peronistas a los que, más allá de los discursos, no se los vio nunca en la calle apoyando una lucha.
En un peronismo dividido incluso frente al propio juego electoral, llegando al extremo de la pelea entre Cristina y Axel Kicillof, todo por los cargos y la conducción del PJ, sin que en ningún caso se expresen programas políticos divergentes. Con algunos dirigentes “por fuera” que, buscando diferenciarse, terminan haciendo afirmaciones que son verdaderas goriladas y declaraciones de guerra contra las y los trabajadores docentes y de la salud, tal el caso de Juan Grabois.
Para nosotros, la conclusión es clara: el peronismo, en ninguna de sus vertientes, es alternativa para el pueblo trabajador. La auténtica salida política pasa por el Frente de Izquierda Unidad. Porque está presente en las calles, acompañando y participando de todas y cada una de las luchas. Porque es parte y aporta a la construcción del sindicalismo combativo. Porque, desde su bancada en el Congreso y en cada uno de los espacios parlamentarios donde tiene presencia, denunció y se opuso a cada una de las medidas del ajuste y la motosierra.
También, porque es la única fuerza que tiene un auténtico programa alternativo, que comienza con dejar de pagar la deuda y romper con el FMI, para priorizar, con ese dinero, resolver las necesidades populares más urgentes.
Desde Izquierda Socialista te convocamos a sumarte, para hacer más grande el Frente de Izquierda: votándolo y llamando a votarlo entre tus compañeras y compañeros de trabajo, estudio, familiares, vecinos y amigos. Además de defender sus votos en las próximas elecciones que se vienen. ¡Vení y formá parte de esta tarea!

Escribe José Castillo
La semana pasada, el directorio del FMI aprobó el nuevo acuerdo con Argentina. Serán 20 mil millones de dólares que engrosarán aún más la impagable deuda externa, mientras se usarán para pagar vencimientos anteriores y permitir que los pulpos especuladores continúen con la fuga de capitales.
Se firmó el acuerdo número 23 del país con el FMI. Todos, sin excepción, fueron catalogados como “el último”, “el punto de partida para el despegue económico”, “las buenas noticias del apoyo internacional y la confianza ante el programa económico”, y un largo etcétera de expresiones similares. En todos los casos, también sin excepción, todo terminó catastróficamente, después de un período más corto o más largo donde se ajustó hasta el hambre y el saqueo a nuestro pueblo para cumplir con las exigencias del organismo. Nunca se llegó al momento “del crecimiento y la redistribución”; todo terminó, siempre, explotando antes. Donde los costos los volvió a pagar, ¿cuándo no?, el propio pueblo trabajador.
¿Esta vez será diferente?
Eso es lo que dice Javier Milei, el presidente ultraderechista autoproclamado “especialista en crecimiento económico, con y sin dinero”. El mismo que, hace no demasiado tiempo, afirmaba que ir a pedirle auxilio al FMI era toda una señal de fracaso de cualquier plan económico. Milei y su ministro Luis Caputo afirman ahora que esta vez el programa del Fondo será un éxito porque vienen logrando el tan mentado “superávit fiscal” (a costa, claro, del hambre y la marginación popular).
La realidad está muy lejos de esta afirmación. Veamos. El préstamo será por 20 mil millones de dólares, con los que se busca financiar los vencimientos de capital de los próximos cuatro años con el FMI (no así los intereses, que habrá que pagarlos en efectivo). Pero además se “adelantaron” 12 mil millones de este monto ahora y luego se hará lo mismo con otros 3 mil en junio, para “fortalecer” las reservas del Banco Central. En concreto, para evitar que el tipo de cambio se le dispare a Milei, generando una crisis mayor que liquide sus chances electorales. El mecanismo, tantas veces repetido, consiste en utilizar esos dólares vendiéndolos barato a los pulpos especuladores, o sea, financiar la fuga de capitales.
Como los pagos de deuda en el futuro inmediato son enormes, ya que hay que sumar no solo al FMI, sino también a los acreedores privados, no hay préstamo que alcance. Por lo tanto, más temprano que tarde, el gobierno se terminará comiendo este monto, se requerirá un nuevo acuerdo y así seguiremos hasta el infinito.
Las exigencias del FMI
El acuerdo firmado no es gratuito, como nos quiere hacer creer Milei. Para empezar, el FMI venía reclamando una devaluación. Esta se dio de manera “disfrazada”, por medio de la creación de un sistema de bandas cambiarias, con un piso de 1000 y un techo de 1400 pesos por dólar. En los primeros días, el dólar oficial (ahora unificado con los paralelos) se ubicó por arriba de los 1100 pesos, es decir, con una devaluación real superior al 10%. Como era de esperar, esto empezó a generar una fuerte remarcación de precios, que rebotará sobre la inflación de abril e incluso la de mayo, pulverizando más aún los salarios y las jubilaciones.
Pero esto no es todo. Luego vendrá el clásico ajuste del FMI, reclamando más motosierra al Gobierno nacional, que ya respondió anunciando que profundizará el ajuste de este año hasta obtener un superávit del 1,9% del PBI. ¿Quién lo pagará? Como siempre, las y los jubilados, trabajadores del Estado (con despidos y mayor congelamiento salarial) y el conjunto del pueblo, con menos obras y una educación y salud aún más desfinanciadas.
También la llamada “letra chica” del acuerdo. Allí está el reclamo de acelerar las llamadas “reformas estructurales”: laboral, previsional y fiscal. La laboral implica, en la práctica, terminar con todos los derechos conquistados en décadas de luchas por el pueblo trabajador. La previsional, que ya arrancó con las jubilaciones muy por detrás de la inflación y con el fin de la moratoria, busca profundizarse con el aumento de la edad jubilatoria, la liquidación de los regímenes especiales y, finalmente, con la vuelta de la jubilación privada. Y la fiscal, que significa bajarle impuestos a los ricos y recortar al extremo el dinero para salud, educación, vivienda, ciencia y técnica, u obra pública.
Finalmente, el Fondo también exige acelerar las privatizaciones en curso, como los casos de Aerolíneas Argentinas o el Banco Nación.
Este acuerdo con el FMI no nos lleva a ningún lugar, salvo más pobreza, marginación y saqueo. La única salida, como venimos proclamando desde siempre en Izquierda Socialista y el Frente de Izquierda Unidad, es romper todos los pactos políticos y económicos que nos atan al FMI, dejar inmediatamente de pagar la deuda externa y así poner todos esos recursos al servicio de un programa de emergencia que priorice las necesidades populares más urgentes.