Escribe Claudio Funes
El pasado 30 de marzo, el Indec reveló que la pobreza alcanzó al 37,3% de la población en el segundo semestre del 2021.
Si bien hay una baja de la pobreza con respecto al mismo período del 2020, año en el que más impactó la pandemia, hay 17 millones de pobres y 3,8 millones de indigentes en todo el país.
Pero las cifras son aún más críticas en partidos del Gran Buenos Aires, donde el nivel de pobreza llegó al 42,3 %.
Otro dato estremecedor es la pobreza infantil: 51,4%. La mayoría menores de catorce años viven en hogares pobres, mal alimentados y privados de salud y educación. Una hipoteca para nuestro futuro como país.
El acuerdo con el FMI producirá mayor inflación por el ajuste de las tarifas de los servicios públicos, y por la devaluación del peso a un ritmo mayor que el año pasado y que se trasladará a los precios de los alimentos que se venden a valor del dólar.
Con una inflación para 2022 que ya se calcula de 60%, esa baja anunciada por el Indec es transitoria. El horizonte es oscuro: la pobreza volverá a superar el 40% por efecto de la inflación.
El gobierno de Alberto Fernández es reproductor de pobreza, el bono de 6.000 pesos para el sector de jubilados que cobra la prestación mínima (32.630 pesos) confirma que su fórmula de movilidad está diseñada para ajustar a los adultos mayores.
La imposición del nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil (47.850 pesos, recién en diciembre) también va en ese mismo sentido, al igual que las paritarias a la baja.
Alberto Fernández también serruchó las prestaciones sociales. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso estas cayeron un 9,9% en 2021 en relación al 2020 en términos reales. Y continuarán cayendo; es una de las exigencias del Fondo que el presidente aceptó.
Los acuerdos con el FMI, llevados adelante por los distintos gobiernos patronales, nos han arrastrado a esta situación de pobreza. La forma de revertirla es romper con el FMI, no pagar la deuda externa y poner todo ese dinero al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares.
Escribe Adolfo Santos
Fortalecido por el amplio espacio que le conceden los medios patronales, el grupo político que encabeza Javier Milei, Avanza Libertad, aprovecha la crisis para avanzar contra los derechos y las libertades democráticas. El legislador porteño Ramiro Marra, de ese partido, acaba de presentar un proyecto para prohibir las manifestaciones populares. Junto con eso, crearon el “Movimiento Antipiquetero Argentino”, una especie de tropa de choque contra los movimientos sociales. “No les tenemos miedo” bravuconeó el hombre de Milei en una clara amenaza de que están dispuestos a enfrentarlos en las calles, un planteo de corte netamente fascista.
El proyecto pretende regular, regimentar y prohibir las manifestaciones y los piquetes. De ahí a atacar el derecho de huelga y otras libertades democráticas hay apenas un paso. No es casual que estas propuestas represivas tomen fuerza en medio de una de las mayores crisis económicas y sociales del país y de la firma del acuerdo con el FMI. Saben que los ajustes que se vienen serán resistidos y las tensiones sociales continuarán aumentando. Por eso, el proyecto de Marra y Milei, es funcional al gobierno de los Fernández y le abre camino a la represión estatal.
Coincidentes con estas políticas de criminalizar las luchas se han manifestado tanto dirigentes del Frente de Todos como de Juntos por el Cambio. El ministro de Desarrollo Social de la Nación, Juan Zabaleta, amenazó con no recibir más a los que se movilicen y declaró a Radio Mitre: “Basta de aprietes […] hay un Gobierno que hace un esfuerzo enorme, que está saliendo de una situación muy complicada con el acuerdo”. Queda claro, se gobierna al servicio del ajuste para cumplir el acuerdo con el Fondo. En el mismo sentido se pronunció el ministro de seguridad de la Ciudad, Marcelo D’Alessandro. “Hay muy poco para hacer sin ejercer la violencia” dijo, y apoyó la propuesta de su jefe Rodríguez Larreta, quien pidió que el gobierno nacional le quite los planes sociales a los que cortan las calles.
Con esas declaraciones a favor de castigar y reprimir con más rigor a los que sufren las terribles consecuencias de las políticas económicas de los partidos patronales, se fortalece a Milei y sus propuestas fascistas. Claro que se trata de un castigo selectivo, direccionado a los sectores más vulnerables, ya que cuando Milei se reunió con la cúpula de las patronales agrarias que reclaman por una miserable suba de las retenciones les recomendó que salgan a cortar las rutas como hicieron en 2008, algo con lo que van a acordar D’Alessandro y Rodríguez Larreta. Tanto el Frente de Todos, a través de los dichos de Zabaleta, como Juntos por el Cambio, terminan criminalizando, de una forma u otra, a quiénes son las víctimas del ajuste, los sectores más pobres de la sociedad.
Desde Izquierda Socialista y el FIT-Unidad repudiamos y nos opondremos con todas las fuerzas a estos proyectos y políticas reaccionarias y represivas contra los movimientos sociales, y defenderemos de forma irrestricta las libertades democráticas que conquistamos con la lucha. Basta de hipocresía, el derecho a la protesta y la lucha contra la pobreza, la indigencia y la marginalización social de millones, está por encima de cualquier inconveniente que pueda ocasionar el corte circunstancial de una calle.

Escribe Mercedes Trimarchi, legisladora electa por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Como ya fue mencionado en esta página, la semana pasada se conoció un nuevo dato del Indec: 37,3 por ciento de personas están por debajo de la línea de pobreza en nuestro país, con más de la mitad (51,4%) de las personas de cero a catorce años en esa situación si se mide según grupos de edad.
La mayoría de las personas que se encuentran por debajo de la línea de pobreza son mujeres y disidencias, principalmente jóvenes, a quienes el mercado laboral discrimina dándoles los trabajos más precarizados e informales. A esto se le suma que durante la pandemia fueron las primeras despedidas y sobre quienes recayó la tarea de cuidados dentro del hogar. Por eso, en las luchas contra los desalojos de Guernica en 2020, la toma Fuerza mujeres de la Villa 31 en 2021, o el acampe de la semana pasada frente al ministerio de Desarrollo Social se puede ver a muchas mujeres que se organizan para resistir los planes de ajuste, pobreza y miseria del gobierno de Alberto Fernández, que ahora con las visitas trimestrales del FMI se acrecentarán.
Las brechas de género propias del capitalismo patriarcal se profundizan frente a la crisis económica y social que dejan los planes de ajuste de los gobiernos. Por eso, desde la agrupación de mujeres Isadora e Izquierda Socialista/FIT Unidad nos organizamos por nuestros derechos como mujeres y trabajadoras, para que la crisis la paguen quienes la generaron. Te invitamos a sumarte a dar esta pelea con nosotras.
Escribe Mónica Schlotthauer, delegada gremial del Ferrocarril Sarmiento y diputada nacional electa por Izquierda Socialista/FIT Unidad
Desde la agrupación Mujer Bonita es la que Lucha venimos peleando por la incorporación de mujeres y disidencias en todas las categorías de trabajo dentro del ferrocarril. Con la lucha hemos logrado avanzar en el acceso y hoy tenemos compañeras que son guardas, banderilleras y mecánicas. Sin embargo, aún nos queda sortear la discriminación que sufrimos al no poder conducir los trenes.
En este caso, ni la dirigencia del gremio de maquinistas (La Fraternidad), a cargo de Omar Maturano, ni tampoco la gerencia de la empresa estatal Trenes Argentinos permiten que las mujeres ferroviarias conduzcan los trenes. Es un claro ejemplo de machismo y discriminación hacia nosotras. Actualmente entre los 7.000 maquinistas no hay ninguna mujer. El dato, que venimos denunciando desde el cuerpo de delegados del Ferrocarril Sarmiento y desde la agrupación Mujer Bonita es la que Lucha, lo puso en evidencia la periodista María O´Donnell en el programa radial De acá en más cuando entrevistó a Maturano, en el marco del paro nacional de trenes anunciado por la Fraternidad del 29 de marzo.
Al día siguiente, en otra entrevista brindada por O´Donnell pudimos difundir las trabajadoras la pelea que estamos dando para que en concreto tres personas (dos mujeres cis y una trans) sean incorporadas a los cursos de maquinistas. Maturano desafió a las mujeres a que manejen trenes a Salta, como si no supiera que ya las mujeres manejan cohetes a la luna. Para algunas compañeras este desafío se sintió como una verdadera amenaza. Lejos de amedrentarnos por los burócratas machistas como Maturano, vamos a seguir peleando por la incorporación de mujeres y disidencias maquinistas, para lograr mejores condiciones laborales y por todos nuestros derechos
Arrancó la campaña en el gremio docente bonaerense. Con la lista Multicolor, integrada por todas las agrupaciones de izquierda y antiburocráticas (Izquierda Socialista, PO, PTS, MST, Rompiendo Cadenas y agrupaciones distritales), logramos la unidad provincial y en casi 40 seccionales.
El Socialista le hizo un reportaje a Graciela Calderón (foto de nota) secretaria adjunta de Suteba La Matanza, diputada provincial por Izquierda Socialista/FIT Unidad y una de las principales candidatas de la lista provincial, que encabeza Romina del Plá, y secretarias generales de Bahía Blanca, Tigre, Marcos Paz, Ensenada, Madariaga.
ES- Se logró la unidad Multicolor
GC- Si, unidad para pelearle a Baradel, que ha utilizado al Suteba para sostener las políticas de ajuste educativo. Dejó correr la pérdida salarial y ataques a nuestras condiciones laborales. La implementación de trabajo precarizado como los ATR, sin todos los derechos laborales. Y la situación en las escuelas, que es deplorable, súper población de alumnos, falta de docentes, preceptores y auxiliares, falta de aulas, escuelas y vacantes. En síntesis, Baradel y la Celeste han convertido al Suteba casi un ministerio de los gobiernos de turno. De allí la importancia de la unidad Multicolor para cambiar esta conducción burocrática y su política, para poder luchar por nuestro salario y nuestros derechos.
ES- ¿Qué dicen las docentes?
GC- En las recorridas vemos mucha bronca contra Baradel y la Celeste. La docencia identifica que toda esta situación tiene que ver con su capitulación a los gobiernos. Ni siquiera contra Vidal (se decía opositor) luchó para frenar sus ajustes. Atacaron escuelas de adultos, psicología, técnicas, escuelas de Isla, ataques al derecho de huelga. ¡Y Baradel no hizo nada! Con Kicillof mucho peor, porque lo considera “su” gobierno y ahora es directamente garante de las políticas educativas. Apoyó los nombramientos de ATR con trabajo precarizado y contratado. Y el congelamiento del presupuesto educativo, con salarios por debajo de la línea de pobreza.
ES- ¿Por qué hay que votar a la Multicolor?
GC- Si nosotros ganáramos pondríamos el Suteba al servicio de luchar por los reclamos más sentidos de la docencia, no como Baradel. Pelearíamos que aumente el presupuesto, en vez de pagarle al FMI. Por salario, con todos los docentes dentro del Estatuto, para lo que la docencia defina. Cambiaríamos de cuajo la burocracia por el modelo de democracia sindical. En las seccionales Celestes no llaman nunca a una asamblea o reunión de delegados. La docencia no tiene vida gremial. Sólo llaman una vez al año a la asamblea obligatoria de memoria y balance, porque lo exige el ministerio y no les queda otra. ¡Es una vergüenza! Los sindicatos están cerrados, no recorren escuelas ni defienden a la docencia que sufre, cotidianamente, todo tipo de atropellos. Y lo nuestro no es “promesa”, sino realidad. Es lo que hacemos en donde dirigimos las seccionales con la Multicolor. Hacemos asambleas permanentes, reuniones de delegados, por sector y niveles, vamos a las escuelas. Todo lo que hacemos es porque fue votado por la base docente. Baradel y la Celeste deciden solos, sin consultar a la base. Por eso llevan a Suteba a apoyar al gobierno y hacer acuerdos que van contra los intereses de la docencia.
ES- ¿Cómo ves las elecciones?
GC- Creemos que hay posibilidades de retener las seccionales Multicolores. En Escobar será una pelea especial porque el secretario general, José Magallanes, se dio vuelta como un panqueque y va de candidato de la Celeste. Acá vemos mucho apoyo, compañeros que se anotan ya como fiscales.
Lo que hicimos en nuestras seccionales, irradió sobre las otras. Muchos docentes quieren tener un sindicato como el de La Matanza o las seccionales Multicolores “combativas”, que no sólo hacen asambleas, sino que luchan. Nos llaman para preguntarnos si se pueden sumar a los paros o movilizaciones que llamamos desde la Multicolor.
Otro aspecto que nos comentan es que, en un gremio donde más del 80% somos mujeres, las listas Multicolores están encabezadas e integradas mayoritariamente por compañeras, que reflejan nuestras necesidades. No es precisamente lo que pasa con Baradel y sus lista Celeste.
Creo que es indispensable que la docencia, las luchadoras, tomen en sus manos esta campaña para sostener las seccionales Multicolores y recuperar seccionales y el Suteba Provincial para la organización y la lucha docente.