Foto de portada: Marcha de la UEPC Capital por aumento salarial
Escribe Federico Wagner, secretario gremial UEPC Capital
Luego de más de 70 días de una gran lucha docente, el gobierno de Martín Llaryora, en connivencia con la burocracia Celeste de Roberto Cristalli, logró imponer mediante fraude una oferta salarial que las escuelas habían rechazado.
La última asamblea departamental docente quedará en los anales de la historia como una de las mayores traiciones cometidas por la conducción Celeste de Cristalli. Ante la imposibilidad de quebrar la lucha y tras cuatro propuestas rechazadas, recurrieron al fraude de manera burda, a la manipulación de votos y a la represión policial para intimidar e impedir la participación de delegados opositores -cosa que no lograron-, llegando incluso a la detención policial de un compañero.
El viernes previo, las asambleas de delegadas y delegados habían definido que el 70% de la docencia rechazaba la propuesta. La asamblea provincial debía ratificar ese mandato. Sin embargo, la Celeste, junto a los medios de comunicación ensobrados, inició una campaña sosteniendo que los mandatos eran “orientadores” y que, de aparecer alguna mejora, las y los delegados podían cambiar su voto. Bajo este argumento antidemocrático, el fraude se puso en marcha.
Al gobierno provincial le urgía cerrar un conflicto que desde hacía dos meses lo tenía en vilo y que se encaminaba a prolongarse. Por eso terminó sacrificando el discurso de que no había más plata y, en la asamblea provincial, apareció esa “quinta” oferta que mejoraba mínimamente la anterior: IPC mensual, 20 mil pesos para jubiladas y jubilados y devolución de un día de paro. De esta manera, dio lugar a la burocracia para aplicar el fraude. El gobierno, fiel aliado de Javier Milei en su política antiobrera, ajusta a las y los trabajadores y les garantiza exorbitantes ganancias con reducciones impositivas a los grandes grupos económicos.
Sin embargo, esta aceptación es, para el gobierno y la burocracia, pan para hoy y hambre para mañana. La Celeste ha entrado en un desprestigio irreversible frente a una docencia que la señala como traidora y exige masivamente su renuncia. El gobierno logra cerrar un conflicto a costa de destruir a su aliada fundamental para hacer pasar el ajuste. Pero, sobre todo, porque de este proceso sale fortalecida la docencia que lucha y el frente Unidad desde las Escuelas, que donde está crece y donde no empieza a desarrollarse, como en San Justo y Río Primero, entre otros. Y, centralmente, se consolida la UEPC Capital como dirección combativa y referencia de toda la docencia provincial.
En este camino, mientras seguimos denunciando el fraude y defendiendo los mandatos de las escuelas, es importante sacar las mejores conclusiones que ayuden a profundizar la organización en las escuelas para enfrentar los permanentes ataques a las condiciones laborales, el salario y la escuela pública.
Esta lucha deja enseñanzas clave y posiciona a UEPC Capital y a Unidad desde las Escuelas como la única alternativa capaz de conducir el conflicto. También es necesario analizar posiciones que debilitan esta pelea. Como dirección combativa, nuestra fuerza reside en la base. No separarse de ella es central. El gobierno y la burocracia lo saben y operan para desarticularnos mediante conciliaciones, levantando paros o usando el estatuto burocrático como un corsé para frenar la lucha.
El último paro en el que se expresó a fondo la base fue el 18 de marzo, hace más de un mes. Romper ese aislamiento es el desafío urgente para derrotar el ajuste. Por eso insistimos en la asamblea general para fortalecernos en la base, enfrentar los ataques y encaminar la lucha sin quedar supeditados a las maniobras estatutarias que impiden luchar en la magnitud necesaria para poder triunfar.
Escribe Laura Eggers, secretaria de prensa de Aten Capital y dirigenta de Izquierda Socialista
Con una masiva movilización de varias cuadras se desarrolló el paro y la jornada de lucha convocados por una asamblea de cerca de 2.500 docentes en la combativa seccional Capital de Aten. También participaron otras seccionales combativas, como Plottier y Senillosa. A su vez, se sumaron sectores de la salud pública, que salieron bajo la cobertura legal de la CTA Autónoma.
El reclamo central fue la reapertura de la mesa salarial, una demanda pendiente desde que la conducción provincial TEP, de orientación kirchnerista, aceptó mediante maniobras y fraude un acuerdo que no recuperaba lo perdido a lo largo de 2024 y 2025. La caída del poder adquisitivo en la provincia de Vaca Muerta se siente mes a mes, ya que los precios en Neuquén siguen el ritmo del petróleo y el gas. La producción hidrocarburífera crece aceleradamente y, con ello, las exportaciones y el ingreso por regalías al gobierno de Rolando Figueroa. Sin embargo, Figueroa, que respalda la política nacional de Javier Milei, aplica su motosierra. Por eso los ingresos crecientes no se transforman en mejores salarios, ni en viviendas, ni en mejoras en la salud y la educación públicas.
La burocracia provincial, el día previo al paro, salió en los medios a decir que la medida era ilegal, alentando a la comunidad educativa a hostigar a la docencia en lucha. La ministra de Educación respaldó esa declaración. Un combo perfecto entre burócratas y gobernantes que no alcanzó para debilitar la jornada, que fue masiva, con un acatamiento cercano al 90% en las escuelas de la capital neuquina.
Los cantos también apuntaron a la Ctera, a la que se le exigió que rompa su acuerdo con el gobierno y convoque a un plan de lucha nacional, en un contexto de conflictos que ya atraviesan a numerosas provincias.
Repudiamos la represión de la policía de Llaryora hacia la docencia, que en convivencia con la dirección de Cristaldi de UEPC Provincial, intentaron impedir el ingreso de delegados docentes a la asamblea general para votar, según el mandato de sus compañeres, el rechazo a la propuesta salarial insuficiente del gobierno Provincial.
Llamamos a repudiar este hecho.
¡Que se respeten los mandatos de las escuelas!
Desde Docentes en Marcha Nacional, y como parte de la Multicolor de Provincia de Buenos Aires, repudiamos la represión de la policía de Llaryora hacia la docencia de UEPC Capital (Córdoba), que en connivencia con la dirección de Cristaldi de UEPC Provincial, intentaron impedir el ingreso de delegadas y delegados docentes a la asamblea general para votar, según el mandato de sus compañeres, el rechazo a la propuesta salarial insuficiente del gobierno Provincial.
Llamamos a repudiar este hecho. ¡Que se respeten los mandatos de las escuelas!
¡Basta de Represión! Solidaridad con la docencia de UEPC Capital.
Que Ctera llame YA a Plan de Lucha y paro Nacional en apoyo a Córdoba y todas las provincias en conflicto.
Aumento salarial YA. Salario Igual a la canasta familiar en Córdoba y en todo el país.
Docentes en Marcha Nacional
Escribe Federico Wagner, secretario gremial UEPC capital y dirigente de Izquierda Socialista
Tras el rechazo a la tercera propuesta salarial y la convocatoria a un paro de 72 horas, el gobernador Martín Llaryora dictó la conciliación obligatoria, intentando frenar una rebelión que se extiende en toda la provincia.
Lo que vive la docencia provincial es una verdadera rebelión que sobrepasa los intentos del gobierno y de la conducción de la UEPC Celeste, encabezada por Roberto Cristalli, de frenarla. Llaryora lanzó una enorme campaña, apoyada por los medios de comunicación “ensobrados” (como dice la docencia), victimizándose al afirmar que entiende el reclamo, pero que la provincia está en rojo por culpa del gobierno nacional, al que le votó todas las leyes del superajuste. Incluso tiene el cinismo de declarar que debe frenar la obra pública para pagar los salarios. Caradura. Mientras paga una deuda externa usuraria y exime de impuestos a grandes grupos económicos, pretende que las y los trabajadores sean la variable de ajuste, aplicando además descuentos exorbitantes por los paros realizados.
Pero la docencia no se comió el discurso. Rechazó la tercera propuesta y votó masivamente un paro de 72 horas, pasándole por encima a la burocracia de Cristalli, que, transformada en contadora del gobierno, salió a decir que la propuesta cumplía sus expectativas y que los descuentos estaban justificados. La docencia respondió con una verdadera cachetada, movilizándose a las puertas de la asamblea para impedir cualquier maniobra e instalando masivamente el “Fuera Cristalli”.
El nuevo rechazo dio un fuerte impulso a la lucha, que durante el fin de semana largo de Pascuas se expresó a lo largo y ancho de la provincia, en puentes, peajes y rutas, mostrando la enorme simpatía que tiene el pueblo trabajador con el reclamo docente.
Fracasada la política del gobierno y ante el peligro de la unidad con el resto de los gremios estatales que entran en paritarias esta semana, lo que podría habilitar una lucha conjunta por la recuperación salarial, el gobierno dictó una conciliación obligatoria ilegítima y tramposa. Con esta medida intenta aislar a la docencia, colocándose como juez y parte en un conflicto donde es el principal agresor. Además, ni siquiera retrotrae la situación previa, ya que no devuelve los días descontados. El único objetivo es desactivar el plan de lucha y buscar una cuarta oferta salarial con la docencia en las escuelas.
Desde Docentes en Marcha y la conducción de la opositora UEPC Capital, de la que formamos parte, exigimos a la Celeste que rechace la conciliación y mantenga el plan de lucha. Sin embargo, la medida funciona como un salvataje del gobierno a la conducción de la UEPC provincial, que estaba desbordada en las asambleas y en las calles, y por eso la aceptó. En ese marco, desde la UEPC Capital convocamos a una movilización de antorchas el miércoles 8, a una asamblea de delegados el jueves 9 y a un plenario provincial el sábado 11.
Todas estas acciones deben permitir avanzar en la organización de la docencia para sostener el conflicto y derrotar en los hechos la conciliación, retomando el plan de lucha resuelto en las asambleas de toda la provincia. Por eso creemos, y en esto mantenemos una polémica con Tribuna Docente (Partido Obrero), que para lograrlo debemos apelar a la mayor democracia sindical, y que sea la base la que decida cómo continuar la pelea a partir del debate en una asamblea general docente.
La lucha de la docencia de Córdoba es el punto más fuerte de un proceso que incluye a muchas provincias, como Santa Cruz, Corrientes, Jujuy y Tierra del Fuego, entre otras, que están con paros y movilizaciones. La Ctera debe dejar de mirar para otro lado y convocar a un paro y a un plan de lucha nacional para que triunfe la docencia de todo el país.

Escribe Olga Ortigoza, candidata a secretaria adjunta en La Matanza y a secretaria de organización en la Provincia
El 13 de mayo serán las elecciones de Suteba en la provincia y en los distritos. Es una elección muy importante, ya que el 40% de la docencia del país se concentra en la provincia de Buenos Aires.
La conducción de la lista Celeste-Violeta, encabezada por Roberto Baradel, está muy desgastada porque viene siendo la correa de transmisión de la política educativa ajustadora del gobernador Axel Kicillof, que en los hechos ataca los salarios y las conquistas laborales de la docencia. El Suteba se ha transformado en un sindicato que representa a los funcionarios y no a la docencia, cada vez más cerrado a las escuelas y a los debates colectivos. Por eso colocan a María Laura Torre como candidata a secretaria general como si fuese una renovación de la Celeste, pero no lo es. Ella viene siendo la primera paritaria en las listas de Suteba, es decir, es quien se sienta con Kicillof a negociar a espaldas de la docencia el salario. De hecho, hace un mes cerraron un acuerdo salarial insuficiente que sigue consolidando salarios por debajo de la línea de pobreza. Las consecuencias son nefastas: trabajar hasta tres cargos, endeudamiento y pluriempleo, como el docente Cristian, de La Matanza, asesinado mientras trabajaba en una aplicación porque no llegaba a fin de mes.
La Celeste no va más. Construyamos una gran marea Multicolor para recuperar el sindicato
La Lista Multicolor en Suteba, con las tres seccionales que conquistamos en la última elección, viene siendo el canal que usa la docencia para demostrar su hartazgo. Venimos sosteniendo una política consecuente: peleamos contra todos los gobiernos que atacan a la escuela pública y tenemos un modelo sindical opuesto a la Celeste, basado en asambleas y distintas instancias de coordinación para que la base decida.
Hacia el interior de la Multicolor existen debates sobre cuál es la mejor manera de luchar, pero hay un programa en común que nos unifica y por el cual nuevamente se logró una lista unitaria en la provincia y en los principales distritos para recuperar Suteba: “queremos un sindicato para y de la docencia, independiente de todos los gobiernos, democrático y para luchar”.
Sabemos que es una tarea difícil porque la Celeste tiene todos los recursos económicos, tanto de la provincia como de los distritos, a su favor. Por eso, desde Docentes en Marcha en la Multicolor decimos con claridad: la Celeste-Violeta no va más. Necesitamos recuperar Suteba para la docencia y por eso llamamos a construir una gran marea Multicolor, realizando una extensa campaña, llegando a cada escuela de la provincia con nuestras propuestas, peleando cada voto y buscando fiscales. Solo así podremos dar la pelea por recuperar cada uno de los distritos y también el Suteba provincial.
Debemos recuperar nuestro sindicato para pelear por un salario igual a la canasta familiar y en defensa de la escuela pública. Llamamos a votar a la Multicolor en la provincia y en los distritos. Acompañanos a dar esta pelea.