No hace mucho tiempo atrás, Javier Milei prometía que el 2026 sería el “mejor año de la historia argentina” y el ministro Luis “Toto” Caputo insistía que estaban comenzando los mejores 18 meses del gobierno. Nada de eso ocurrió: las fábricas cierran, los salarios y jubilaciones se hunden y el consumo popular se desploma. Continúa el drama de las familias endeudadas. El presidente ahora cambió el discurso: prometió que, si gana, 2028 será el “mejor año de la historia”. Entre su viaje a Francia y la victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil en primera vuelta, busca aparecer envalentonado.
Pero la bronca popular creciente y la baja de su imágen hacen que incluso sectores del establishment económico internacional, en voz cada vez más alta, duden sobre el futuro. Por eso aparece Patricia Bullrich, ofreciéndose como salida para sostener “la continuidad del proyecto” (así llama a la motosierra y el saqueo), si la crisis se lleva puesto a Milei.
Volvamos por un segundo a Francia, donde Milei logró reunirse con el presidente Emmanuel Macron (no es poco para un gobernante que venía de no haber logrado ni una selfie con Donald Trump en Nueva York la semana anterior). Pero el francés aparece hoy jaqueado por la impresionante movilización estudiantil que, acompañada de padres y profesores, sumó cerca de 450.000 personas para, justamente, repudiar sus políticas de recortes a la educación. Un espejo en el que deberá mirarse Milei a pocos días de una nueva Marcha Federal Educativa.
El presidente ultraderechista se propone como objetivos inmediatos lograr la eliminación de las PASO (que supone le mejorará sus chances de reelección) y aprobar el proyecto de presupuesto 2027, que viene con un nuevo mazazo de superajuste contra el pueblo trabajador. A eso le suma sus intentos de apoyarse en la causa Malvinas para hacer pasar un nuevo paquete represivo y en el fallo de la Corte Suprema para voltear la Ley de Tierras. Como siempre, se apoya para todas estas iniciativas en la llamada “oposición dialoguista” y en particular en los 13 gobernadores que lo acompañaron en su periplo en Francia.
El peronismo, además de tener algunos gobernadores provinciales siempre listos para “el diálogo” (léase ofrecerle a Milei los votos en el Congreso que le permiten tener mayoría para aprobar sus iniciativas), “oliendo” el creciente repudio popular al gobierno, busca reacomodarse para captar electoralmente esa bronca en las elecciones del año que viene.
Pero al mismo tiempo que sigue enfrascado en su interna por los cargos (donde se cruzan Cristina Fernández, Axel Kicillof, Sergio Massa y varios referentes provinciales “aspirantes” a la máxima candidatura), no logra concitar el entusiasmo ni la confianza en amplios sectores del pueblo trabajador. Sin duda porque está fresco el recuerdo del desastre ajustador del gobierno anterior. Pero también porque, a lo largo de estos tres largos años, miles de luchadores pudieron observar la ausencia o directamente la borrada de sectores de la dirigencia peronista, empezando por la burocracia de la CGT, que aún hoy sigue su escandaloso pacto con el gobierno.
Por si todo eso fuera poco, el principal esfuerzo de la mayoría de los dirigentes peronistas “aspirantes” a candidatos es hacer todos los gestos para garantizar a las grandes patronales nacionales y extranjeras la continuidad de los pagos de deuda, de los privilegios del RIGI e incluso de la reforma laboral esclavista. La visita de Kicillof a Nueva York y sus reuniones, con José Luis Manzano a su lado, son el mejor ejemplo.
La semana pasada, en un discurso virtual desde París para el coloquio empresario de IDEA, Milei en uno de sus exabruptos habituales, dijo que “compite contra sí mismo” y citó como sus principales adversarios, además de Kicillof, a Myriam Bregman. “Es casi insultante tener que debatir con un comunista”, afirmó.
¿Por qué el propio Milei tuvo que reconocer que entre sus enemigos electorales está Bregman? No es otra cosa que el reconocimiento a la imagen positiva y simpatía que hace meses muestran todas las encuestas, y también se palpa en las calles para Bregman y el Frente de Izquierda Unidad. Desde Izquierda Socialista decimos que esto es muy importante, y por eso hay que fortalecer y garantizar la unidad de la única alternativa política para el pueblo trabajador, con un auténtico programa que, en vez de esforzarse en garantizar a los grandes capitalistas la “continuidad” de sus negocios, se plantee ir contra los ricos, los grandes empresarios y el FMI, dejando de pagar la deuda externa y poniendo todos esos recursos al servicio de resolver las más urgentes necesidades populares.
Al mismo tiempo, en lo inmediato tenemos que seguir en las calles contra el gobierno de Milei y todas sus políticas nefastas. Siendo centenares de miles y transformando en histórico el 39° Encuentro Plurinacional de mujeres y disidencias en Córdoba este fin de semana. Y el 15, uniendo todas las luchas, por la soberanía contra la entrega, por la educación y la efectivización de la ley de emergencia universitaria, y cada una de las restantes reivindicaciones: tenemos que reventar Congreso y todas las plazas del país. Manos a la obra.

Juan Carlos Giordano, diputado nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad
El jueves 15 de octubre vamos a ganar las calles en apoyo a la Quinta Marcha Federal Universitaria, contra el fallo de la Corte Suprema que permite nuevamente la extranjerización de las tierras, por la anulación del DNU 70/23 y en defensa de las personas con discapacidad y las familias endeudadas. Hay que unir todos los reclamos frente al Congreso y marchar en todo el país con el norte de derrotar a Milei, a sus cómplices y al FMI.
El gobierno nacional se niega a cumplir la Ley de Presupuesto Universitario a más de un año de su aprobación, rebaja los salarios de la docencia y no docencia y en el Presupuesto 2027 se recortan fondos para infraestructura, ciencia y becas y se destinan solo 7 billones de pesos, cuando se necesitan como mínimo 11 billones para que las universidades puedan funcionar. Por eso se espera que el 15 de octubre miles de docentes y estudiantes se vuelvan a movilizar de manera contundente en defensa de las universidades, que están al límite.
También se va a repudiar el fallo vergonzoso de la Corte Suprema (este martes hubo una marcha a Tribunales) que vuelve a autorizar la extranjerización de la tierra, después que el repudio popular del 6 de agosto impidió que el Senado votara esa medida (ver Repudio a los cortesanos entreguista).
“Me parece fantástico que la Corte falle lo que le parece correcto”, dijo Milei desde Francia. La misma Corte que tiene innumerables planteos de inconstitucionalidad del DNU 70/23, que derogó la Ley de Tierras, como así también eliminó la Ley de Alquileres, liberó las tasas de interés bancarias y el precio de las prepagas, lo que permitió aumentos del 300%, tiene un capítulo laboral antiobrero, transformó las Sociedades del Estado en Anónimas y quitó el precio mínimo de la yerba mate, entre otros ataques. Por eso hay que pelear para que se anule ese DNU en la Cámara de Diputados, el cual ya fue rechazado hace dos años y medio en el Senado. Si se rompe la complicidad de los bloques patronales con Milei a fuerza de movilización, se puede lograr.
Muchos recordaron que los actuales jueces de la Corte, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, junto a Elena Highton, en 2017 dispusieron el 2x1 para beneficiar a los represores de la dictadura, medida que fue sepultada por una enorme movilización popular.
Vamos a reclamar, a su vez, que se prorrogue la Ley de Emergencia en Discapacidad (sector muy castigado) ante un gobierno que mientras sus diputadas y diputados proponían una “ley superadora”, el Presupuesto 2027 podó todas las partidas mínimas que dispone la emergencia actual. Y sobre las familias endeudadas, el Frente de Izquierda Unidad es el único bloque político que dispone que a esas familias que fueron estafadas, se les tiene que condonar en un ciento por ciento sus deudas para quienes tengan ingresos que no superen la canasta de pobreza, sean jubiladas y jubilados, desempleados, personas con discapacidad, entre tantas víctimas de los bancos, Marcos Galperín y demás usureros.Temas que serán tratados en una sesión especial de la Cámara de Diputados el 15 si es que hay quórum.
Ese día hay que hacer confluir todos los reclamos obreros y populares. Porque esto no se aguanta más. Creció la pobreza ante salarios y jubilaciones miserables, suben los alimentos, las tarifas, los despidos y la superexplotación laboral. Hay que derrotar a Milei, a sus cómplices (que incluye a sectores del peronismo) y al FMI.
El 15 hay que demostrar el repudio nacional de manera contundente, y exigir que la CGT deje de hacer marchitas simbólicas y convoque a un nuevo paro general y a un plan de lucha nacional.
Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda llama a la más amplia unidad para derrotar a este gobierno hambreador, corrupto y mentiroso, entregado a Donald Trump y al FMI. Poniendo para ello toda la fuerza que nos da el apoyo que sigue cosechando Myriam Bregman y el FIT-Unidad. Sabemos que para derrotar a Milei el peronismo no es ninguna alternativa, por eso la izquierda pelea por un gobierno de la clase trabajadora que termine de una vez por todas con los males capitalistas. ¡El 15 todas y todos al Congreso y en todo el país!
Agustín Blanco
El gobierno de Javier Milei busca eliminar los límites a la compra de tierras rurales por parte de capitales extranjeros. Pretende profundizar un proceso de saqueo que ya avanzó durante distintos gobiernos. Hoy, alrededor de 13 millones de hectáreas están en manos extranjeras, una superficie similar a la de Inglaterra.
Estados Unidos, Italia y España concentran más de la mitad de esas tierras. También aparecen empresas de Chile, Suiza, Uruguay, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, junto con sociedades radicadas en paraísos fiscales. Esos capitales se instalan en territorios estratégicos, ricos en agua dulce, minerales, hidrocarburos, bosques, glaciares o vías navegables.
El mapa elaborado por el Observatorio de Tierras muestra esta situación. En amarillo aparecen los departamentos o localidades donde la propiedad extranjera supera el límite del 15 por ciento fijado por la Ley de Tierras Rurales. En rojo se señalan los territorios ubicados en zonas de frontera que también exceden ese porcentaje. La distribución permite observar que la extranjerización se concentra especialmente sobre la Cordillera, el norte fronterizo, la Patagonia y la cuenca del río Paraná.
Hay 36 departamentos que ya superan el límite legal. En Lacar, Neuquén, y en Molinos y San Carlos, Salta, la extranjerización supera el 50 por ciento. En General Lamadrid, La Rioja, alcanza el 57 por ciento. En Tinogasta, Catamarca, llega al 27 por ciento, mientras qué en Iglesia, San Juan, alcanza el 25 por ciento. Son territorios atravesados por proyectos mineros, reservas de agua y ambientes glaciares o periglaciares.
En Misiones, la multinacional chilena Arauco posee más de 230 mil hectáreas, avanza con el monocultivo de pinos y controla parte de importantes cuencas hidrográficas. En Chubut, Benetton concentra unas 900 mil hectáreas en una región marcada por conflictos con comunidades mapuches. Cerca del Paraná, empresas extranjeras controlan tierras, puertos y nodos logísticos fundamentales para el modelo agroexportador.

Juan Carlos Giordano, diputado nacional Izquierda Socialista/FIT Unidad
Vergonzoso, bochornoso, repugnante, indignante. Cualquier calificativo vale para denostar y repudiar el fallo de la Corte Suprema que habilita nuevamente la Extranjerización de las Tierras después que una movilización popular hiciera caer esa parte de la denominada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada” el 6 de agosto.
La Corte actuó de manera funcional a Javier Milei y a los grandes capitalistas y especuladores que desde ahora se pueden comprar “un pueblo”, como había reconocido el canciller Pablo Quirno. Y no solo pueblos, sino tierras estratégicas, de frontera, al servicio del saqueo, el RIGI, los data center, quedándose con glaciares y humedales, entre un largo etcétera.
Reiteramos: la extranjerización cayó, pero estos cortesanos puestos a dedo por los gobiernos de turno, que gozan de sueldazos de 20 millones de pesos, se las ingeniaron para reinstalarla. Y lo hicieron de la manera más repugnante: diciendo que el Centro de ex Combatientes de Malvinas de La Plata (Cedim) no tenía “legitimidad” para plantear una demanda en defensa de la soberanía. ¡Precisamente quienes dieron la vida por Malvinas, mientras genocidas como Alfredo Astiz que fueron visitados en la cárcel por diputadas y diputados de este gobierno, se rindieron sin tirar un tiro! ¿Estos jueces repugnantes se consideran “soberanos”? ¿O el farsante de Milei que posa por Malvinas a la vez que entrega todo el territorio nacional?
La Corte saca este fallo claramente inconstitucional, porque no puede derogar leyes, después de dos años y medio que le llegó el caso. Al mismo tiempo, se niega a resolver el tema de fondo sobre el DNU 70/23, mientras lo deja correr sin que tenga nada de “necesidad y urgencia”. Tampoco la Corte se expidió sobre el caso que tiene en sus manos desde hace años por las torturas que padecieron los conscriptos durante la guerra de Malvinas por parte de sus superiores, pero sí se las ingenió para habilitar la extranjerización.
A tal punto es la desesperación del gobierno y de la Corte para que se entreguen tierras a capitalistas foráneos que Milei y Caputo anunciaron la venta de ciudadanía argentina a extranjeros que paguen 350.00 dólares, para que así puedan comprar tierras, ya como “argentinos”. Una barbaridad.
Esto lleva a qué hacer con esta justicia patronal y elitista al servicio del gobierno y los intereses imperialistas. Desde el Frente de Izquierda Unidad sostenemos que hay que elegir a los jueces por el voto popular, sus cargos tienen que ser revocables y tienen que ganar como una directora de escuela. Y esto lo proponemos ahora, y como medida a tomar por un gobierno de la izquierda y la clase trabajadora.
En repudio al fallo de la Corte hubo este martes una marcha frente a Tribunales en CABA y se prepara una gran concentración el 15 de octubre frente al Congreso ante la sesión especial en Diputados para anular el DNU. ¡Seamos miles!
El martes 6 de octubre, Izquierda Socialista como parte de las organizaciones convocantes de la Marcha de la Bronca, y las dos CTA, nos manifestamos frente a los Tribunales para repudiar a la Corte Suprema por haber revocado el fallo de inconstitucionalidad que pesaba sobre el artículo de extranjerización de la tierra del DNU 70/2023. En el lugar, reafirmamos el compromiso de ser parte de la gran movilización del 15 de octubre por la derogación de todo el decreto.