
Escribe Mariana Scayola, secretaria general de Ademys
La situación salarial de la docencia es insostenible. La mayoría cobramos sueldos iniciales por debajo de la línea de pobreza, con básicos de indigencia. Y esto, antes de la devaluación pos PASO, ordenada por el FMI y aplicada por el gobierno nacional. A esto se suma la crisis de infraestructura escolar y los graves ataques a la docencia y a la educación pública. Nuevamente desde la coordinación nacional de la docencia opositora a la burocracia peronista de Ctera estamos convocando el miércoles 6 de septiembre a una jornada nacional de lucha y movilización.
El ajuste contra los trabajadores y sectores populares, de Fernández, Cristina y Massa, ataca duramente a la docencia y a la escuela pública. Luego de la devaluación del 22% al peso, con la consecuente remarcación de precios y aumentos de tarifas, nuestros salarios iniciales de pobreza ya rozan la indigencia. Hace tiempo que la inflación les gana a los salarios, porque el ajuste es apoyado por la burocracia sindical Celeste de Ctera y los gremios de la CEA, UDA y demás, que firman paritarias a la baja. Tan fuerte es el ajuste que la burocracia “reclama” la reapertura de paritarias. Ahora ni siquiera nos van a entregar los miserables 30 mil pesos de bonos para los trabajadores. Porque sólo es para trabajadores privados o docencia que depende de la Nación, una ínfima minoría. Los gobernadores dicen que “no es necesario el bono, porque los salarios docentes le vienen ganando a la inflación” y la burocracia no sabe responder, porque es la misma mentira con la que vienen justificando sus capitulaciones en las paritarias, frenando todo reclamo docente.
A esto se suma que el FMI sigue exigiendo más recortes salariales a la docencia, estatales y jubilados y al “gasto público”. O sea, menos plata aun para la educación, la infraestructura escolar desastrosa o construcción de aulas y escuelas. Que no se cubra la falta de docentes, auxiliares, gabinetes, nada. Y, para justificar también estos achiques presupuestarios, el gobierno está implementando la Reforma Educativa, donde recorta contenidos, bajando el nivel educativo y precarizando a la docencia, quitándoles derechos laborales.
Frente a este caos que genera la política gubernamental peronista, la derecha y ultraderecha de Bullrich y Milei aprovechan para hacer propuestas de cambios que son, como dice la frase, “tirar el agua con el bebé al río”. A lo que está mal, en crisis, directamente proponen destruirlo. Aprovechan para responsabilizar a la docencia del caos educativo, cuando son las políticas gubernamentales las culpables. Y sus soluciones son liquidar el derecho social a la educación pública y gratuita y convertir a la docencia en “emprendedores” precarizados sin derechos laborales. Dándole el golpe final a la escuela pública y llevando a que sólo pueda estudiar el que pueda pagar. La responsabilidad de que surjan estas propuestas inauditas y anti educativas es absolutamente del gobierno peronista que, con su desastrosa política educativa, les da pie.
No podemos esperar ninguna política alternativa de este gobierno, que sólo tiene como norte cumplir con el FMI y recortar todo lo que sea necesario para pagar la fraudulenta deuda externa. Políticamente sólo el FIT Unidad propone plata para salarios y educación y no para el FMI. Y la burocracia sindical peronista de Ctera, CTA o CGT es cómplice. Por eso es fundamental la unidad y coordinación de todos los sectores opositores al ajuste gubernamental y a la burocracia sindical traidora, para luchar por el salario, nuestros derechos y la educación pública. Una vez más Ademys CABA, junto a la Multicolor bonaerense, GDA Formosa, ATEN Neuquén Capital, Amsafe Rosario, Adosac Santa Cruz, SAE La Rioja y sindicatos y seccionales de Chaco, Misiones, Catamarca, Tucumán, La Pampa, San Juan, entre otras y agrupaciones nacionales, coordinamos una jornada nacional de lucha, que debe tener continuidad.
En todas las provincias Izquierda Socialista/FIT Unidad y la agrupación Docentes en Marcha impulsamos y llamamos a que la jornada del 6 de septiembre se haga sentir, con paros, movilizaciones, actos y unificar en la movilización frente al ministerio de educación nacional en CABA a representantes de todas las provincias que se sumen.
De manera arbitraria y sin fundamento alguno, nuestro compañero Eugenio Spagnoli fue apartado de su puesto de trabajo en el “Hospital de Niños” de San Justo y reubicado en el centro de salud mental de La Matanza. Spagnoli fue uno de los principales voceros que con mucha valentía denunció el vaciamiento del hospital por parte del municipio dirigido por el intendente peronista Fernando Espinoza, y es además candidato a Concejal de La Matanza por Izquierda Socialista en el FIT Unidad. Su apartamiento es un claro acto antidemocrático de persecución política y sindical por parte de Espinoza.
Esta separación dejó a centenares de familias trabajadoras sin atención psiquiátrica, ya que no hay reemplazo en su puesto y no se reabrieron las consultas en el centro de salud municipal. Esto genera situaciones terriblemente angustiantes en las familias que ven a sus hijas e hijos sin tratamiento, en algunos casos corriendo riesgo de vida, violando la ley de salud mental que establece que se debe cubrir la demanda existente en el pueblo trabajador y sectores populares.
Para Espinoza es más importante acallar las voces de quienes reclaman contra el vaciamiento de la salud en el municipio que brindar atención sanitaria en una especialidad tan importante y vital como la salud mental.
La situación para las familias se tornó insostenible y por ese motivo se autoconvocaron en la puerta del hospital el pasado lunes 28 exigiendo la reincorporación del doctor al hospital y la continuidad del tratamiento de sus familiares. Allí se hicieron presentes Mónica Méndez, de la comisión directiva de Cicop provincial y de Izquierda Socialista, Diego Saavedra, de la Junta Interna del Garrahan, Reynaldo Saccone, ex presidente de Cicop, Olga Ortigoza, concejal electa del distrito por Izquierda Socialista/FITU, Juan Romero, concejal del PO/FITU. Fueron recibidos por el director del hospital quien solo atinó a decir que el traslado fue una decisión del municipio, sin dar justificación médico-asistencial alguna del porqué de este cambio.
Ante esta situación los familiares siguen en estado de alerta y movilización. Acompañamos incondicionalmente este reclamo.
*foto de portada. El 60% de la juventud de menos de veinticinco años no tiene trabajo registrado y reclama por sus derechos

Escribe Pili Barbas, secretaria ejecutiva de la FUA y dirigenta nacional de la JIS
Una gran parte de la juventud en las PASO canalizó equivocadamente su voto bronca contra los que nos gobernaron hacia el ultraderechista Milei.
El resultado de las PASO generó un cambio político importante en nuestro país. La bronca, la decepción y el cansancio generado por el gobierno de Alberto Fernandez, Cristina Kirchner y Massa, sumado al desastre del gobierno de Juntos por el Cambio de Macri, provocó que miles de jóvenes optarán por una variante ultraderechista como es Javier Milei como salida electoral. Sin dudas el voto a los libertarios no es meramente juvenil, sin embargo ahí está una buena parte de su caudal. Con un discurso engañoso, de soluciones mágicas, pregonando como “lo nuevo” y “anticasta”, contra el Estado, y todo lo que se denomina del orden de lo público, canalizó un gran voto castigo, que se monta sobre el avance de espacios derechistas en Argentina como en otros lados del mundo.
Es cierto que para nosotrxs, las políticas de profundización del ajuste que ejercieron tanto el gobierno peronista de Unión por la Patria, como Juntos por el Cambio, en pos de seguir pagando la deuda externa, han pulverizado las expectativas de un futuro. Es que al vaciamiento presupuestario educativo, hay que sumarle la precarización en los puestos laborales a los que podemos acceder. Donde el 60% de lxs jóvenes de menos de veinticinco años no tienen un trabajo registrado. Si a esto le sumamos el ajuste presupuestario en salud y vivienda, o que la semana pasada se dejó correr desde el peronismo, la ley impulsada por Juntos por el Cambio para alquileres, donde otra vez lxs más perjudicadxs somos lxs jóvenes que no contamos con casa propia y se nos hace casi imposible poder alquilar, el combo es fatal.
Mientras tanto las burocracias sindicales y estudiantiles dejan correr el ajuste, sin organizar un plan de lucha, lo que sigue apuntalando la idea de que la salida es individual y fomenta a las opciones derechistas como alternativas.
La realidad en la que estamos inmersos, no nos tiene que hacer perder el foco a la juventud de cual es realmente el cambio de fondo que se necesita para que podamos salir de la crisis.
Las políticas ultraderechistas de Milei, no vienen a solucionar ni la inflación, ni a conseguirnos mejores condiciones laborales o más puestos de trabajo, ni a que podamos acceder a las mejores universidades o terciarios según nuestra elección mediante “los vouchers”. Su plan motosierra puede provocar un incremento sin precedentes de la crisis económica y políticas represivas. Sus políticas de libre mercado, no son para beneficiarnos a nosotrxs, sino a los grandes empresarios. La educación dejará de ser pública para ser regulada de manera privada mediante “vouchers”, lo que en todos los países que se aplicó generó una brecha enorme entre les que tienen plata y pueden acceder y les que no. La salida no es como plantea Milei la quitar derechos con la excusa de que no funcionan como deberían. Sino es al revés, es poner más presupuesto para que por ejemplo la educación pública y gratuita, que es una conquista de la luchas de docentes y estudiantes, tengamos condiciones dignas de cursada y trabajo, becas que permitan un mejor acceso y mejores salarios que impacten directamente sobre el mejoramiento del sistema público.
Desde la Juventud de Izquierda Socialista (JIS), planteamos que la única alternativa que tenemos como jóvenes ante el desastre al que nos llevan los gobiernos patronales es por izquierda. Con un plan económico alternativo como el que plantea el Frente de Izquierda Unidad. Con una primera medida de fondo que es dejar de pagarle al FMI, y que toda esa plata vaya para educación, salud y vivienda. Tenemos que nacionalizar la banca y el comercio exterior. Crear nuevos puestos de trabajo genuinos donde los salarios sean igual a la canasta familiar. Se tiene que votar una ley con el impuesto a la vivienda ociosa y crear nuevas viviendas. Se tiene que financiar nuestra educación pública, con condiciones edilicias de cursada, becas integrales y boleto educativo nacional. Esa es la única alternativa para las mujeres, disidencias y juventud.
¿Y cómo nos organizamos en el movimiento estudiantil?
Ante el resultado de las PASO, como estudiantes de la universidad, terciarios y secundarios públicos, se nos plantea como desafío poder salir a defender nuestra educación al mismo tiempo que seguimos peleando por todo lo que nos falta. Las conducciones burocráticas en manos de la Franja Morada (FUA, FUBA) y cientos de centros de estudiantes, así como las conducciones peronistas (FULP) y centros de estudiantes, tienen que salir de su inmovilismo y convocar asambleas y un plan de lucha nacional. Desde la JIS seguiremos impulsando espacios democráticos del movimiento estudiantil para organizarnos.

Escribe Mercedes Trimarchi, candidata a legisladora porteña por Izquierda Socialista/FIT Unidad
El viernes 25 de agosto renunció la selección española de fútbol femenino luego de que Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), aseguró en conferencia de prensa que no iba a dimitir. El lunes 28, cientos de mujeres se manifestaron en Madrid en apoyo a la jugadora Jenni Hermoso y exigiendo el fin de la violencia machista en el deporte. Finalmente el martes 29, la RFEF sancionó económicamente a Rubiales (dejó de percibir su salario) tras la suspensión deportiva y provisoria impuesta por la FIFA.
Jenni Hermoso, la volante estrella de la selección española fue besada en la boca, sin su consentimiento, por Rubiales al recibir el premio en el podio. Un beso no consentido es agresión y pone en evidencia la violencia machista a la que somos sometidas miles de mujeres en el ámbito deportivo. La última semana, Hermoso se pronunció a través de un comunicado de su sindicato, Futpro, diciendo: “Quiero aclarar que en ningún momento consentí el beso que me propinó y en ningún caso busqué alzar al presidente. No tolero que se ponga en duda mi palabra y mucho menos que se inventen palabras que no he dicho”.
El mundial de fútbol femenino que finalizó el pasado 20 de agosto en Australia y Nueva Zelandia dejó importantes marcas. Una de ellas, el retiro de la brasileña Marta, seis veces premiada como mejor jugadora, quien quebró en llanto al despedirse de su último mundial y dijo: “¿Sabes qué es genial? Cuando empecé a jugar, yo no tenía un ídolo en el fútbol femenino. Ustedes no transmitían fútbol femenino. ¿Cómo podía yo imaginar que podría llegar a la selección y convertirme en referente?” Y la otra marca, la solidaridad de las compañeras de Hermoso quienes renunciaron a la selección hasta que cambie la dirigencia, como una forma más de protesta contra el machismo en las instituciones deportivas. Desde la agrupación de mujeres Isadora e Izquierda Socialista/FIT Unidad nos sumamos al grito colectivo “Jenni hermana, aquí está tu manada”.
Escribe Federico Novo Foti dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
El 11 de septiembre de 1973 un golpe de estado derrocó al gobierno de la Unidad Popular presidido por Salvador Allende e impuso la dictadura del nefasto General Augusto Pinochet. Fracasaba así el intento de lograr el socialismo por “la vía pacífica”, en acuerdo con la burguesía.
Desde finales de los sesenta un fuerte ascenso revolucionario de las masas sacudió Latinoamérica. En Chile, en 1967, comenzó un período de luchas protagonizado por los trabajadores, al cual se sumaron campesinos, barrios populares y estudiantes.1 En este contexto nacía la Unidad Popular (UP), integrada por los dos partidos mayoritarios de la clase trabajadora, el Partido Socialista de Salvador Allende y el Partido Comunista, y el pequeño Partido Radical (burgués), para canalizar el ascenso por la vía electoral.
En las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970, la UP alcanzó el 36,6% de los votos, superando el 34,9% del derechista Jorge Alessandri y el 27,8% de la Democracia Cristiana (DC). Gracias a un pacto con la DC, la UP logró que el parlamento diera la presidencia a Allende, quien asumió el 4 de noviembre de 1970 en medio de la euforia popular. En su primer discurso como presidente, Allende criticó al capitalismo y anunció que “Chile inicia su marcha hacia el socialismo” en una “evolución pacífica”.2 Por su parte, el Partido Comunista anunció el inicio de la experiencia de la “vía chilena al socialismo”, un camino de reformas que desembocaría en el socialismo por medio de la conciliación con la burguesía. Fidel Castro, el Partido Comunista de la URSS y sus satélites, y hasta el Vaticano apoyaron al nuevo gobierno chileno.
Bajo el gobierno de la UP se fortaleció el golpismo
El primer año, al calor de las movilizaciones, la UP nacionalizó parte de la industria, expropió el 30% de los grandes latifundios y las grandes empresas del cobre sin indemnización. Aumentó el poder adquisitivo de los trabajadores (entre 12% y 38%) y cayó el desempleo (de 7,2% a 3,9%). Se acordó con la Central Única de Trabajadores (CUT), con dirección mayoritaria de comunistas y socialistas, una creciente participación de los trabajadores en distintos aspectos de la vida social y política.3 Todas estas medidas se fueron realizando bajo las leyes y mecanismos constitucionales burgueses, con discursos presidenciales prometiendo “paz y democracia”. La “vía pacífica” ilusionaba a los trabajadores con encontrar una salida en acuerdo con los patrones “progresistas” e irritaba a los explotadores locales y extranjeros.
Pero en el segundo año de gobierno, comenzó a verse que las medidas eran insuficientes. La baja del precio internacional del cobre, sumada a la necesidad de comprar productos alimenticios del exterior, provocaron una espiral inflacionaria y la falta de productos indispensables para la vida cotidiana. La burguesía opositora y el imperialismo yanqui, que hasta el momento habían tolerado al gobierno, aprovecharon la situación para agitar a sectores de clase media descontenta. En octubre de 1972 se produjo el primer gran enfrentamiento abierto, con un “lock out” patronal, una huelga de propietarios de camiones, y las empresas yanquis del cobre impulsaron un embargo a los cargamentos en el exterior. Las masas obreras y populares respondieron a la huelga patronal con su lucha y organización, formando los “cordones industriales”, un inicio de doble poder.
La revolución chilena se enfrentaba a una encrucijada: avanzar por la vía de la movilización en la ruptura con la burguesía, el poder obrero y el socialismo o frenar la movilización y ceder ante las presiones del imperialismo y la burguesía opositora. El gobierno de Allende y la burocracia de la CUT, las direcciones mayoritarias de las masas, se decidieron por el segundo camino. Llamaron a la “calma” para intentar sostener la “unidad” entre las distintas clases, haciendo cada vez más concesiones a la envalentonada burguesía opositora. Se detuvieron las nacionalizaciones e incorporaron a las fuerzas armadas (“patrióticas”) en el gabinete nacional.
Durante 1973 se profundizó la polarización social. Los obreros y las poblaciones reclamaban y se organizaban. La burguesía y la cúpula de las fuerzas armadas aceleraron sus planes golpistas. En la base del ejército y la marina soldados y suboficiales denunciaron a sus jefes. Pero el gobierno no los escuchó ni los defendió cuando muchos de ellos fueron apresados y torturados en Valparaíso. El 11 de septiembre, pese a la heroica resistencia de los obreros de los cordones industriales de Santiago y otras ciudades, sucedió el golpe de estado comandado por el nefasto General Augusto Pinochet, quien había sido nombrado Comandante en Jefe del Ejército pocas semanas antes y presentado por el presidente un “general sanmartiniano”. Allende murió resistiendo el bombardeo de la Casa de la Moneda. Hubo miles de muertos, desaparecidos, torturados y presos. Así terminaba la “vía chilena al socialismo”. Diecisiete años duró la dictadura pinochetista que sirvió para entregar al país a las garras del imperialismo y la burguesía, aumentando el saqueo, la superexplotación, la pobreza y la miseria.
El fracaso del falso socialismo
Ya ha pasado medio siglo del fracaso de la “vía pacífica al socialismo” chilena. Sin embargo, hoy en día se repiten los cantos de sirena, anunciando falsamente que es posible alcanzar un mejoramiento duradero en la vida de los pueblos o incluso lograr el socialismo en acuerdo con las multinacionales o las burguesías “progresistas”. Esta utopía reaccionaria se reedita con nombres diversos, como “socialismo del siglo XXI” o “socialismo de mercado”. En todas ellas, lejos de avanzar al socialismo han aumentado la miseria y las penurias de los pueblos, ensuciando las banderas del verdadero socialismo.
El capitalismo vive su peor crisis económica de la historia. Un enorme ascenso de las luchas recorre nuevamente el mundo, protagonizado por pueblos que rechazan que los gobiernos capitalistas de todo pelaje descarguen la crisis sobre sus espaldas. Los socialistas revolucionarios tenemos la obligación de intervenir en las luchas combatiendo a los gobiernos patronales y también enfrentando a los falsos socialistas que pregonan la conciliación de clases que lleva a nuevas decepciones. Para lograr progresos permanentes y el verdadero socialismo no hay otro camino que construir partidos revolucionarios que alienten la movilización independiente de las masas, la ruptura con la burguesía y el imperialismo para avanzar hacia gobiernos de trabajadores y trabajadoras que expropien a las grandes empresas y reorganicen toda la economía bajo la dirección democrática de los propios trabajadores. A esa tarea nos abocamos las y los militantes de Izquierda Socialista y la UIT-CI.
1. Ver AA.VV. “Chile: la derrota de la ‘vía pacífica al socialismo’”. Ediciones El Socialista, Buenos Aires, 2013.
2. Salvador Allende. “Primer discurso del presidente S. Allende pronunciado el 5 de noviembre de 1970”. Ministerio de Asuntos Exteriores, Departamento de Impresos, Santiago, 1970.
3. AA.VV. Op. Cit.
Nahuel Moreno: la línea de colaboración de clases fue un desastre
En diciembre de 1973 se realizó el Primer Congreso Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores (PST). En su intervención final, reproducida en Avanzada Socialista, Nahuel Moreno dijo: “La tremenda derrota del proletariado chileno estuvo presente [en este Congreso] […] en tres sentidos. Primero, porque nos planteó -y nuestro Congreso supo responder- que frente a una derrota de clase contra clase, se plantea el frente único. Acá tenemos que estar todos unidos para defender a los mártires de la siniestra dictadura gorila chilena […] Pero hay dos aspectos más: con Chile tenemos la prueba de cuál línea es la correcta. El estalinismo, desde 1935, viene insistiendo en que la solución de todos los problemas del mundo se van a dar a través de ‘frentes populares’. [...] Es decir, la unidad con las burguesías ‘progresistas’ y los militares ‘progresistas’. […] Y después de tantos años de hablar, el reformismo y el estalinismo mundial dijeron: […] ‘Chile es el ejemplo, ésta es la vía pacífica. Este es el ejemplo más categórico de que se puede unir un partido obrero con la burguesía ‘progresista’ y llegar al socialismo poquito a poquito, con mucha paciencia, sin destruir al estado burgués ni al aparato militar del régimen.’ […] Los trotskistas vaticinamos que la ‘vía pacífica’ del ‘frente popular’ que se estaba aplicando en Chile iba a llevar a la vía violenta del fascismo y de la reacción pro imperialista. [...] Despreciemos de una vez a los traidores que se unen al explotador […] ese era el principio fundamental del trotskismo, que el estalinismo, todos los reformistas o el nacionalismo burgués niegan completamente. [...] Es decir, compañeros que, en su tercer aspecto, la experiencia chilena que presidió este Congreso, confirmó total y absolutamente las premisas, la política, el programa, la teoría de la revolución permanente y de nuestro movimiento mundial; confirmó la necesidad del partido y la Internacional.” [...][4]
4. Ver AA.VV. Op. Cit.